SigPhi · Benito Feijoo

Cartas eruditas y curiosas, Vol. I (1773)

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5 Lo'peor es, que mul ordinariamente de las Aulas. no se saca luz, sino tinieblas, y tinieblas, que despues nunca disipa la luz de los libros, Explicome: Llega un pobre Cursante a oír en la Universidad a un Cathedrático mui encaprichado de algunas máximas vulgarizadas; pero que la reflexiva observacion de los Medicos de mayor talento condenó ya por perniciosas. Pongo por exemplo: el freqúente uso de purga, y sangría a la m oda Galenica. Traga aquel veneno el Cursante, no para quedarse con él en el cuerpo, (que esto importaria poco ) sino para 'escupirló despues en los po= bres enfermos. Con' que despues de concluidos los Cursos, sale de la Aula: 3 Quién? Un sugeto, a quien viene adequada la graciosa definicion de Quevedo: ' en Dis- Discipulo de un mosquete, que le leyó los Galenos,. salga de donde.saliere,; eriunfo matador de CASE bOE!

6 Por mas libros que tenga, ó lea despues, este hombre, si Dios no le:dotó, de un. ranas mui despejado, no. le sacarán de la carretilla én que le Puso € el Cathedrático; Su Maestro fue un ¿mosquete, y, él será, Siempo, un fusil con bayoneta caladas; 7 Al contrario, el que no cursó entra en los libros sin el estorvo de la preocupacion para elegir Lo bueno, y tepeler lo malo. Todos. los. Autores, 4. cuyo estudio se aplica, mira: como Maestros suyos 5. y. ¡asi no le arrastra, la, pasion de discipulo, para preferir sin razon úna doctrina a otfa. Su entendimiento le ha: de determinar a seguir este, ó aquel partido, y no la ciega adherencia al Maestro, que la casualidad le presentó en la Cathedra.. Con todo, podrá. errar la eleccion. Sin duda. Pero; faltale para €l acierto el gran « estofvo de la preocupacion. ¿Negaráme * Vid. que esta sea una gran ventaja!

8 Confieso, que no es para todos estudiar la Medicina en orden a la práética, sin voz viva de Macstro. Mas digo: Confieso, que esto es para pocos. Pero de estos pocos y ES uno el Padre Rodriguez. Sus escritos publican sus raros talentos. Mas aun quando. estos no fuesen.de tan alta estatura, el conocimiento que tiene de la Pharmaceutica, le proporcionaría mucho mas para la práctica de la Medicina, que pi taréas del «Aula a los que. carecen, de aquel conocimiento. ¡Oh, quanto mas importa para. los acicrtos “de la cura la ee penetracion de.la naturaleza, y qualidades de los remedios, que el yano aparato de los silogismos y y Escolastica discusion de las qiestiones Teóricas!. El conocer practicamente las armas con que,se ha de combatir la, dolencia, ¿cómo puede menos de, importar mucho para expugnarla? Con una pequeña piedra mató David al Gigante,, y 148 SorrE un Escriro pe Mebricina. no podria con las armas de Saúl; y es que habia manejado la honda, y no la lanza.: 9 No con mas razon que Vimd. echa menos el cartapacio del Aula en el Padre Rodriguez para escribir de Medicina, le acusan otros, de que sin “ser Teólogo haya dado a luz la Diserracion Moral, que se lee al fin de su primer Tomo. ¡Oh, Criticos superficiales! Teniendo el Padre Rodriguez el buen. entendimiento, que Dios le ha dado, y sabiendo” Latin, y Romance, no podrá entender los Autores Morales, que -tratan' de aquella materia, y hacerse capáz de sus razones tan bien como otro qualquiera? El hecho es, que los ha entendido, y penctrado profundamente, y que trata el asunto con tanta solidez, delicadeza, y lleno 48 erudicion, como pudiera el mayor Teólogo. “He dicho poco: 12 trata” mejor "p que quanios: Teólogos le tratatón a atte Mt LO. 0d prueba de esto se viene a los ojos. El decir justamente en qué: casos están dispensados los enfermos del precepto de ayuno, asi quantitativo, como qualitativó, 'mucho mas pende del conocimiento Medico, que del Teológi-CO. Todo" lo que la” Teología contribuye a. la qiiéstion-, es unicamente una máxima sabida de todos, Tcólogos yy no Teólogos; esto es, que está dispensado del.:ayuno aquél, cuya salud hace grave daño la abstinencia. * El Padre kodrigúez entra “suponiendo está maxima; con que sabe quanva Teología ES menester para resolver Jal dificultag. Todo lo demás que se necesita para la resolucion, que és saber, quando la abstinencia, y qué abstinencia 3 a quiénes, y en qué.

Casos. hate grave daño a la:salud;, pertenece a la Medicina, Y no la Teclogía. Coñ-que se qialla mucho mas proporcionado, para decidir la duda un Medico; qué un Teólogo. Por consiguiente el Padre" Rodriguez; que sabe en la ináteria To que Sabe el Teólogo, y sabe: también lo que pertenece al Medico, está mas proporcionado para tratar la question, y resolver la duda, que quantós Cathedráticos de Teología hal En las Univérsidades, exceptuando ii. que sepa tambien Medicina. * A | | i Do Carta XV. - 149 11 De modo, que los Teólogos entran suponiendo, que á los febricitantes, y. g. son generalmente nocivos los alimentos Quaresmales, con que resuelven, que estan dispensados del precepto de la abstinencia de carne. Aquel supuesto, aunque comun en el vulgo, y en Medicos vulgares, es falsisimo: y: el Padre Rodriguez prueba su falsedad con razones mui fuerres, y outoridades mui respetables: con que es preciso sea tambien falsa la asercion, que estriva en aquel fundamento. ¡ Y oxalá la asercion se limitase solo a febricitantes! Lo peor es, que apenas hai fluxion rehumatica 5 apenas hai algun dolorcillo, que repita con alguna freqúencia, que no se Juzgue bastante motivo para comer carne en dias prohibidos.

12 Espero que Vmd. pues lee con aficion, y aprecio los libros del Padre Rodriguez, siga su dictamen en esta parte, y enmiende este abuso en los enfermos que asiste. Creo yo, que lo acertará, siguiendole asimismo en la práctica cu-= rativa que propone, especialmente en la parte de dexar qua lesquiera dolencias leyes al beneficio de la naturaleza, y aplícar, aunen las graves, los remedios con mucha parsimonia. En que no puedo menos de alabar la sinceridad, y buena te del Autor; pues si atendiese a su interés, 0 al de su Comuni= dad, la intendencia que tiene le inclinára a promover el gas= to de Botica. Vind. puede disponer de mi persona, en quanto sea capáz de servirle. Oviedo, $zc.

CARTA XVL DEL REMEDIO DE LA Transfusion de la Sangre.

1 Eñor mio: ¡Rara novedad! Estraña invencion medica es la que Vimd. me participa, a fin de que comunicada por mi mano al Público, y asegurada con la ex= Tom. 1. de Cartas, K3 pe= 150 TRANSrUusION de LA SANGRE, periencia la certeza de su utilidad, se estienda a: todo el: mundo el beneficio. Diceme Vind. le ha: ocurrido: un remedio,. que Juzga eficacisimo para casi todas las enfermedades, aun quando estas hayan legado a aquel ultimo infelíz estado ). CN: QUE: los enfermos se consideran próximos a las agonías. Este remedio es la Transfusion de la Sangre de unos. Cuerpos a Otros...de los sanos a los. enfermos. Considera Vmd. que casi todas. las. enfermedades,. por lo. menos las mas, penden de algun: vicio de la: sangre, el qual corregido, d:quitado:,. las enfermedades infaliblemente se curarian.. El vicio, sea el que se fuere, infaliblemente se quita.,. despojando: succesivamente al enfermo de toda, su sangre, e introduciendole al mismo tiem= po la sangre de algunos cuerpos sanos, la. qual se supone carece de aquel vicio. que causaba la enfermedad. La. maniobra: parece a Vmd, facil, y el remedio no mui costoso: por lo:me-- nos facil a las personas de algunos medios 3 suponiendo, que: mo se ha de sacar toda la sangre buena, de que necesita el enfermo,, de un cuerpo solo, porque eso sería quitar la vida. a. unopara, darla a otro, sino de diferentes; quitando a cada uno una pequeña porcion, que no hiciese falta 5 y no IAS jamás algunos pobres robustos, que vendiesen: a baxo precio.

un poco. de sangre para este insigne socorro, Puede añadirse, que aun a algunos de estos sería util la extraccion de sangresesto es, alos. de suma robustéz, ó sanidad, si es verdadera la maxima Hippocratica: Bonum habitum statim solvere e%-gedit, ut corpus rursus nutriri incipiat. > 2 Yo alabo el buen zelo de Vimd. porque en: el asun= to no. tengó otra cosa que alabar. La que: Vmd. propone como novedad inaudita, esuna vejéz caduca 3 pues ya pasa: de la edad centenaria, aunque muchos no: la- dán mas que: setenta y seis años de ancianidad, Ó poco mas, creyendo, que Ricardo Lower, Medico Inglés, fue el inventor de la: Transfusion-de la! Sangre, de la qual hizo experiencia pública en Oxfort el: año de 1665.. Pero. es cierto, que Andrés Libavio-, famoso Medico Saxon, que floreció a. los principios del siglo pasado, en un: libro. suyo: la. propuso. al publicos es- Carra XVL 151 describiendo” exactamente el modo de la «operacion, en. la forma misma, que despues se practico €n Inglaterra, EFrancia, y Alemania.

3 Yoestoi en la persuasion de que seguramente se le puede dar mucho mayor antiguedad, fundandome en la na= tural, y facil ocurrencia de este remedio. A mí me habia venido al pensamiento, siendo aún bastantemente joven 5 y en atencion a que la idéa de él no pide alguna meditacion ingeniosa, O profunda, pues antes ella, casi por si misma se presenta a qualquier entendimiento, luego que piense en que los vicios de la sangre causan las mas enfermedades: Juzgo que no habido siglo, en que a centenares, y millares de hombres no ocurriese este modo de curarlas, Acaso se habrá tentado tambien la experiencia algunas veces en los siglos anteriores; y porque no se logró la utilidad esperada, no se transmitió ala posteridad la noticia. | 4 Mas luego que el Medico Lower la hizo pública em Oxfort, serepitieron en Inglaterra los experimentos: pero al principio solo en perros, y otros brutos. Pasó a Francia la noticia, no solo de las operaciones hechas, mas tambierr de que el suceso habia sido felíz por lo comun, jactandose entre tanto la arrogancia Anglicana de tan precioso hallazgo, como si fuese suyo. Inmediatamente empezó a controvertirse en Francia la materia con experimentos, y con Tazones, y la Transfusion tubo en aquel Reino patronos, y enemigos. Preconizabanla aquellos como utilisima: estos la detestaban como perniciosa. Unos, y otros alegabanla experiencia. Debió prevalecer la de la Académia Real, como mas segura, y mas autorizada. | 5 Hizo aquella noble Compañía la tentativa en siete perros. En la primera, el perro que recibia en una de sus venas la sangre, que se le comunicaba de la arteria de otro, murió; y la capacidad del yentriculo derecho del corazon, y dela vena cava superior se hallaron llenas de sangre cuaxada. En los otros seis experimentos, el perro que recibia la sangre, siempre se debilitaba mucho y al contrario, se ha-Llaba bicn el que la perdia; lo que en uno, y otro extremo K 4 eS 152 T'RANSFUSION DE LA SANGRE.

es directamente opuesto a lo que se esperaba de la Transfision. Añadese en la relacion de estos experimentos, que haciendo despues diseccion de los brutos, que habian recibido la sangre de otros, esta sangre agena se encontraba cuaxada, o en el: corazon, S en las venas; y a esta causa se atribuyó la languidéz, que luego experimentaban.

6. La persuasion a que inclinaban las experiencias dichas, se esforzaba con la natural, y sólida reflexion, de que cada animal, asi como tiene su temperamento particular distinto de todos los demás, aun de su misma especie, tiene su textura, y composicion particular de sangre, de modo, que se hace increible, que se acomode bien para sus funciones a la sangre de otro individuo. Por lo que decia con gracia Mr. Perrault, miembro de la Ácadémia, que era cosa bien extraña, que los hombres pudiesen mudar de sangre, como de camisa. | 7 Es verdad, que por la faccion opuesta se alegaban algunos experimentos, en que los brutos que habian recibido la sangre de otros, se hallaban mui bien con ella 3 mas a esto respondian los impugnadores de la 7 ransfusion. Lo primero, que acaso serían de especíal, O mas que ordinaria robustéz aquellos brutos. Lo seguneo, que es verisimil, que la sangre se cuaxase al momento que entraba en la vena, y asi recibiesen una levisima porcion de sangre agena, estorvando aquella poca, que se cuaxaba luego, el ingreso a la restante.

$8 Etmulero en la Disertacion que hizo de Chirurgia Transfusoria, refiere varios experimentos, hechos en distintos Lugares, y Reinos. De cuya coleccion resulta lo primero, que en la Transfusion de Sangre de unos brutos en otros, aun de distinta especie, los que estaban sanos, y recibieron la sangre, quedaron sanos como antes. Lo segundo, que un cabalio de veinte y seis años, habiendo recibido sangre. de quatro carneros, cobró mas fuerzas, y mayor gana de comer, que tenia antes. Lo tercero, que un perro de treze años, mui debil, y enteramente sordo, habiendosele transíundido la sangre de un cordero, se puso mas fuerte, y cobró (ERA A AA 153 bró el oido3pero con una especie de inversion: de modo, que o le llamaban, en vez de ir hácia el que le llamaba, retrocedia, como si oyese en otra parte la voz. Lo quarto, que habiendo transfundido en un perro sano la sangre de un perro sarnoso,, éste sanó, y a aquel no se le comunicó la sarna. Lo quinto, que habiendo quitado a un hombre sano, y robusto diez onzas de sangre, y comunicandole veinte onzas de la sangre de un cordero, quedó sano, y robusto como anres. De: experimentos hechos en hombres sanos 5. Solo;:éste refiere el Autor. Lo sexto, que los experimentos hechos en hombres enfermos fueron por la mayor parte desgraciados: de modo,.que de nueve que refiere, ¡que recibieron sangre agena, uno sanó enteramente: otro mejoró, aunque no se limpió de la calentura que tenia: otro, que era loco, quedó como estaba, y los seis restantes murieron.

9 Mr. Du-Hamel testificó en la Académia de otro experimento, que él, y Mr. Blondel vieron hacer en la Sociedad Régia de Londres, donde tentaron la curacion de otro loco mui robusto, por medio de la Transfision. Pero hecha ésta, tan loco quedó como era antes 3 solo que se le añadió una especie de tema, que no dexaba de tener mucho de racional: y fue, que se qualificaba Martir de la Régia Sociedad. 10 Dela coleccion. de sucesos, que he referido, se debe inferir, que es insigne temeridad usar de la Transfusion para curar enfermedad alguna. Porque, aun permitiendo, (y es mucho permitir ) que los experimentos referidos por Etmulero, merezcan igual fé, que los de la Academia 3 lo que se saca del cúmulo de unos, y otros es, que de los animales sanos, asi hombres, como brutos, unos se deterioran con la “Transfusion, otros no 3 que de los brutos enfermos sanan algunos: pero de los hombres enfermos mueren los mas: luego, respecto de nuestras enfermedades, antes se debe Juzgar la Medicina transfusoria perniciosa, que util, Y éste fue sin duda el juicio, que segun se refiere en el primer Tomo dela Académia de Mr. Du-Hamel, despues de bien considerado todo, hizo el Parlamento de París: pues por Decreto suyo prohibió el uso de ella, como remedio inutil, y pery ni- SA "DRANSFUSION DE LA SANGRE.

micioso. Y Lo que es mas, parece que yá todo el mundo Mé dico, y Quiturgico hizo. el mismo juicio: pues ya ni se lee, ní se eye, que en alguna parte se practíque la Transfusion, | Por “tanto, es menester que Vimd. sin pensar mas en la Transfusion., discurra en otra cosa, que por su utilidad sea digna de que yo la comunique al Público. on to quedo a su obediencia, Sc.

CARTA XVIL DE LA MEDICINA Transplantatoria.

Y A UI Señor mio: La ultima clausula de mi Respues= ta, dice Vimd. le dió aliento para escribirme otra Carta, en la qual, desengañado yá de la Medicina Transfesoria, me propone la Trasplantoria, como objeto eñ que desea exercite yo mi Crítica, recomendandola al Público como util, si la considerase tal; o bien, impugnando la confianza, que muchos del vulgo tienen puesta en ella, si Juzgare mal fundada esta confianza: en cuyo caso la podré incluir en el Catálogo de los Errores Comunes, por lo mucho que la aprehension de su eficacia se ha extendido.

2 Esta propuesta de Vmd. tiene una correspondencia naturalisima con la pasada. La Medicina Transfusoria, y la Transpl antoria son correlativas. La intencion de aquella es comunicar la salud de un cuerpo a otro; la de ésta tranmsferir de un cuerpo á otro la enfermedad. No solo muchos del vulgo creen la realidad de la Medicina Trasplantoria, mas tambien algunos Autores Medicos. Entre quienes he visto mas firme en creer su utilidad, y mas empeñado en poner a todos en la misma persuasion, es Juan Curvo, Medico Lusitano Moderno.

3. Juzgo que se deben distinguir dos especies de curaciones CArmta XVIL 155 nes Transplantatorias; aunque Curvo, y otros las confiinden. La primera es aquella, en que precisamente, por me-' dio: del contacto, se transfiere la enfermedad,. O ciertos ténues efluvios, de quienes pende la enfermedad, de un cuerpoa otro. La segunda:es en-Ja que la enfermedad se transfiere,, 9: quita mediante alguna inmutacion, que se hace en. algun cuerpo forastero, y distante: de modo,. que aunque haya precedido contacto de éste con:el cuerpo doliente, no convalece éste hasta que haya aquella inmutacion. La primera puede llamarse curacion Magnética, la segunda Simpatica. Pero.aun la primera. se puede subdividir en. otras dos::. una, en que la Transplantacion se hace por contacto inmediato del cuerpo doliente con el sana: orra, que se hace por contacto. mediato 5 esto es, mediante el contacto de alguna cosa extrahida del cuerpo dolienre-, con el otro. cuerpo: adonde ha: de transmigrar la enfermedad. | 4 Ala primera:especie- pertenece lo primero la curacion del panarizo, metiendo el dedo doliente en: la oreja de um gato. Riverio, en la Centuria quarta de sus Observaciones), refiere dos casos, en que se curó. por este medio:el panarizo: uno.en la. Observacion 19,. y er que dentro de un: quarto: de hora se. logro. la curacion:.otro.en la: Observacion: 63, en que dentro de dos horas se. quitó el dolor. La inquietud, y: gritería del gato en uno, y otro caso hizo probable,. para: los cirennstantes, que el dolor del dedo habia pasado: 2. sw oreja. | Ono 592 5 Lo:segundo, la curacion de la cólica:, y de-la gota. aplicando al:abdomen,. y. a los pies unos.cachorrillos. Etmule=-ro propone este remedio, citando al Bartholino,, el.qual, entre Otros Casos, refiere, que un tio suyo, que padecia cólica,. habiendo aplicado-un:cachorrillo al abdomen: desnudo,.se ali= vió.del dolor, transfiriendole al perro:, porque: éste mostró luego -grande inquietud, y llegó:a vomitar. Parece que Etmu= lera al. dár-esta: noticia, prefiere los. perros, que llaman de Malta, a los demás. Cita. tambien Etmulero. a Borello, el qual observo clandicar despues los cachorros, que se aplica= ron a los piesde:los gotosos.:- polla der > 156 MenrcinA TRANSPLANTATORIA, 6 Lo tercero, la curacion de la: gota coral, que escri= be Joelio Langelot, citado por Curyo, logró una mozay transplantandola a una perrilla, que dormia con ella en la cama. E | 7 Lo quarto, la que cuenta Waltero Brunero, citado por el mismo Curvo, que hizo en una muger sujeta a accidentes epilepticos. Cogió una tórtola, y desplumada por el pecho, y vientre, la aplicó al abdomen de la muger por espacio: de un quarto de hora: hecho lo qual dexó volar la rórtola, y la muger no padeció en adelante accidente alguno. suo | | 8. Lo quinto, se puede reducir a la misma especie la comnnicacion de una enfermedad por medio de un espejo. A este proposito refiere Curvo observaciones suyas, de sugetos que mirandose en un espejo, en que antes se habian mirado personas, que tenian el cutis de la cara afeado con postillas, botones, O clavos, contrageron en el semblante los mismos vicios. Aléga sobre lo mismo a Webero, que dice, que de este modo se puede comunicar la lue yenerea mediante un espejo 3 y lo que es mas,aun. las torpes inclinaciones de sugetos viciosos, que se miraron en un espejo, afirma se pueden contraher por los que despues se miran en 9 Yo no desentiré a que haya, Ó pueda haber algo de realidad en esta especie de Transplantacion, sin que para eso sea menester admitir magnetismo, O atraccion propriamente tal; pues con puro mecanisimo se puede componer, que algunos corpusculos, de quienes pende tal, 0 tal enfermedad, mediante el contacto se transfiera de un cuerpo a otro. Es facil concebir, que aquellos corpusculos estén en continua agitacion; pero sin disiparse del «cuerpo doliente, sino en el caso que inmediato a él encuentren otro cuerpo, cuyos poros tengan determinada disposicion para recibirlos. Asi se cree, que el Escorpion machacado, y puesto sobre la herida, que él mismo hizo con la mordedura, extrahe del cuerpo su mismo hálito venenoso 3 y la que llaman Piedra de la Serpiente, aplicada del mismo modo, extrale el veneno, que E con Carra XVIL 157, con la mordedura imprimió qualquiera sabandija.

10 Pero por mas que digan Webero, y Curvo, ho puedo encaxarme la comunicacion de enfermedades, mediante la inspeccion en los espejos. En el Tom. 5. Dic. 5. del Teatro, donde traté del.Fascino, puede vér Vmd. que la accion de la Potencia visiya es inmanente, y totalmente incapáz de transmitir afuera algunos efluvios. Asi no puede enviar al espejo aura, O hálito morboso alguno, que despues inficione al que se mire en él. Niaun quando dexase impreso en el espejo alguna reliquia morbosa, se comunicaria la infeccion a quien despues se mirase en el espejo. Si fuese asi, mucho mas general, y seguramente se transplantaría la enfermedad en todos aquellos, que mirasen adi mismo sugeto enfermo, como en quien reside la minera, y virtud difusiva de esas auras venenosas, 12 Ala segunda especie de transplantacion magnética, O que se hace por contacto mediato, pertenecen lo primero la Pransplantacion de la gota, cortando las uñas de las manos, ú de los pies que la padecen, y metiendolas en el tronco de una encina; y del dolor de dientes, sacando un poco de sangre de la parte inmediata, y teñido un palo con ella, introduciendole tambien en el tronco de la misma especie de arbol. Etmulero, que dá noticia de estos dos remedios, aña: de sobre la fé de Andrés Tentzelio, Medico Alemán, que casi todas las enfermedades se pueden curar mediante la Transplane tacion en encinas. Tambien dice, que se puede transplantar el dolor de dientes en un avellano, o en un sahuco, sacando una astilla de la raíz desnuda de qualquiera de estos arbo: les, picando con ella la encía hasta sacar Sangre, volviena luego a su lugar, y cubriendola con tierra.

“Pertenece lo segundo la Transplantacion hecha por ato de la orina del enfermo. El mismo Etimulero refiere, que algunos usan curar la gota, y otras enfermedades cronicas, como tambien las fiebres intermitentes, hirviendo carne porcina en la orina del paciente recien sacada, duran: te, O inminente la accesion, y dandola despues a comer a ub perros una cum ¿usculo: lo que yo entiendo, no de otro cal- 158 MepIcinA TRANSPLANTATORIA:.

caldo, sino de la misma orina, en que hirvió la carne, Este Autor dice, que conoció en la misma Ciudad de Lipsia, donde habitaba, un hombre, que adolecia de inveterados dolores de piernas; y habiendo: experimentado. inutiles, muchos remedios que le aplicaron los Medicos, un Rustico le curó del modo siguiente: Tomó un hueyo fresco, que cocio, hasta endurecerle, en la orina del enfermo: deshaciendole luego en pequeños trozos, y macerandole por algun tiempo en la misma orina, le sepultó despues en un sitio sombrio. Cur: vo cuenta, que: él mismo curo una terciana pertinaz, y rebelde a otros remedios; cociendo un bollo de harina en la orina del doliente, vertida en el tiempo de la accesion, y dandole a comer a un perro. -El efecto fue sanar el doliente., y enfermar el perro. Para. la Icterica prescribe el mismo remedio, dando el bollo a comer a un perro, 0 a un gato, 113 13 Pertenecen lo tercero las Transplantaciones hechas por medio del líquido, cuyo fiuxo constituye la enfermedad, ó es efecto de ella. El: mismo Curvo refiere, que curó a una Señora, que padecia un fluxo de sangre uterina, que el Vulgo llama sangre lluvia, moxando un. poco de pan en aquella sangre, y dandole a comer a una perra parida. Añade, que otra Señora casada transfirió una purgacion blanca, que padecia habia once años, y por cuya causa era estéril, a una puerca parida, dandole a. comer un bollo de harina amasado con aquel humor.

14 Debaxo del supuesto que mi Crítica en ninguna manera puede perjudicar al derecho que los demás Phylósofos, y Teologos tienen para pronunciar sobre tales asuntos, digo, que en esta especie de Transplantacion de enfermedades, 0 nada hai de realidad, 0 hai algo de supersticion. Porque, o.en las uñas, en la sangre, en la: orina, 0 generalmente otra qualquiera cosa, que se deriva del cuerpo del enfermo, salen envueltos los hálitos, O corpúsculos, que constituían, O eran causa de la enfermedad, ono. Si lo primero, con la mera extraccion de las uñas, sangre, 8c. queda el cuerpo libre de aquellos hálitos 5 y del mismo modo,.0 con tanta seguridad no Carta XVII 159 no Carta XVII 159 no volverán a él, echando aquella matería en el fuego, d en un rio, que dandola a a comer a un bruto, 0 introduciendola en un tronco. Si lo segundo, de nada servirá hacer con aquella materia esta, 0 la otra diligencia, pues lo que causaba la enfermedad, en el cuerpo doliente se que edó. Luego solo en caso de estár anexo a aquella diligencia «algun pacto, podrá lograrse en virrud de ella la curacion.

15 AÁ la tercera especie de curacion Transplantatoria (que ala verdad impropriamente se llama tal, y mejor se diría curacion simpatica ) pertenece lo primero la siguiente Receta de Juan Doléo, para la Phtisica. Tomese el esputo purulento del enfermo en un lienzo, el qual se colgara 4 recibir el humo en una chimenéa, y aproporcion que el esputo se fiere secando, se ira consumiendo el humor morboso del Pthisico.

16 Pertenece lo segundo la curacion, que Curvo dice hizo en un Icterico, solo ordenandole, que todos los dias hiciese hervir al fuego su orina. Pertenece lo tercero, el método con que el mismo Autor refiere se curó uno, que padecia una dureza tan grande en el bazo, que todos Juzgaban ser un Scirro confirmado. Puso el bazo de una baca, luego que sesacó de ella, sobre la parte afecta, dexandole estar sobre ellas scis horas: colgóle luego en la chi imenéa, y asi como se fue secando el bazo de la baca, se fue desobstruy endo el del enfermo.

17 Pertenece lo quarto la Receta, que él mismo dá para eurar los dolores hemorrhoidales, Estreguese, dice, la parte doliente con una tajada de baca fresca, hasta que ésta se Caliente. Entierrese luego esta carne, y sucederá, que al paso que se vaya pudriendo, los dolores hemorrhoidales iran cesando.

18 Omito otras Recetas, y Obsevaciones Al curas transplantatorias, que no omitiera, si las juzgase dignas de alguna fé, Pero exceptuando las de la primera ear en las qua= les, como yá insinué, acaso hai algo de rea lidad, todas las demás tengo por una insigne patraña, en caso que no se mezcle en ellas algo de supersticion. Bien manifiesto esta que cono 160 MEDICINA "TRANSPLANTATGRIA, contra las transplantaciones de la tercera especie milita el mismo concluyente argumento, que arriba propuse contra las de la segunda; y tengo por mui insuficiente la autoridad de Juan Curvo, para calificar ni unas, ni otras. Este Autor en el cap. 13. del Tratado segundo de su Polianthéa Medicinal propone muchas curaciones por via de transplantacion, -que executó él mismo 5 y otras, que copió de varios Autores, como que está persuadido a la verdad de ellas. Lo que pienso es, que no la hai, ni en unas, ni en otras, sino que unas curaciones, que obró la naturaleza, O se debieron a la eficacia de otros remedios, imprudentemente se atribuyeron a aquellas vanas prácticas. | 19 Hai de esto un bello exemplo en las Observaciones de la Académia Leopoldina, citadas en las Memorias de Trevoux. Andaba por Alemania un Curandero de niños quebrados, el qual para este efecto usaba de la práctica siguiente: Hendía por medio el tronco de un pequeño arbol, y pasaba el niño por entre tas dos mitades: Volvia luego a atar éstas, dexando entre ellas una cuña de madera verde; y aseguraba, que quando la cuña desecada se cayese, quedaría el niño perfectamente sano. Este modo de curacion pertenece claramente a la tercera especie de que hemos hablado. Todos los hombres de algun entendimiento la tenian por supersticiosa 3 mas despues se supo, que no habia en ella mas que una mera engañifa. La realidad del caso era, que él faxaba con gran diligencia, y arte a los niños, y esta maniobra era la que los sanaba, como comunmente sucede con esta sola diligencia en aquella tierna edad. Pero el Curandero, por representar la cura misteriosa, y por consiguiente su arte mas respetable, usaba del embuste que se ha dicho. | 20 No puedo disimular, que dos remedios, que propone Curvo para curar hombres ligados, esto es, los que padecen aquel hechizo, que les hace incapaces para el acto conyugal, me parece no pueden escusarse de ser supersticiosos. El primero dice se lo contó el mismo que se curó del hechizo5 y asegura el Autor, que era sugero mui fidedigno. Aconsejóle no sé quien, que yendo al mar, y echando las re- Carra XVIL | 161 redes, si hallase un Pez llamado Cabra, le abriese la boca, y despues de verter sus aguas en ella, dexase el Pez vivo en el mar 5 lo que executado, se halló libre para el uso matrimo-“nial. El otro remedio, dice, que él mismo lo prescribió, y logró el efecto deseado. Quexosele un hombre de que, siendo capacisimo para el comercio ilícito, que practicaba con una ramera, se hallaba totalmente inepto para el uso de su esposa. Ordenóle el buen Curvo, que sahumase cierta parte dé su cuerpo con los dientes de una calabera 5 y una vez sola que recibió este sahumerio, quedó perfectamente sano. Los hechizos no se curan, sino, O con remedios sobrenaturales, O con otros hechizos: los dos remedios expresados no son sobrenaturales 3 luego supersticiosos.

21 Este Autor en el capitulo citado asegura, como testigo ocular, muchas cosas extremamente inverisimiles, Pero ninguno sería mas acreedor a que los Lectores le creyesen, si esto pudiese debersele como recompensa de las buenas creederas que él tiene para otros Autores. Digo esto, porque en el capitulo 101, en que trata de los remedios, que obran por simpatía, y qualidades ocultas, amontona, como certisimas innumerables operaciones simpáticas, y antipáticas, que todos los Sabios modernos, fundados en experimentos irrefragables, desprecian como sueños, y ficciones de los - antiguos. pe 12 22 Salió esta Carta mas larga, que lo que yo esperaba, y acaso tambien mas que lo que Vimd. quisiera 3 porque como la distancia es mucha, subirá el porte. Pero podra ¡Vimd. hacer la cuenta de que paga a un Medico las recetas, que. ván en ella; pues si Vimd. padeció algunas enfermedades, yo sé que pago otras muchas mas costosas, sin que por eso dexasen de ser igualmente inutiles. Vé aqui Vmd. que acabo de negar, que haya Medicina Transplantatoria, y ahora me ocurre, que toda la Medicina lo es. Quantos: remedios salen de las Boticas, tienen esta qualidad. Todos trans+ plantan 5 pero no los males, si no los bienes. Llevan parte de la hacienda de los enfermos para las casas del Boticario, y del Medico 3 pero las enfermedades no mudan de posadas Tom. L. de Cartas, L Nues- 162 MeDICINA TRANSPLANTATORIA., Nuestro- Señor conserve la salud de “Vimd.: para que evite este trabajo,-S2c. ARA ¿CAR R FA XV IL E: QUE: PESA: MAS UNA ARROBA de Metal, qee una de Lana.

O -Eñor;,- y: decia mio: Al mismo: tiempo que la de DH Vmad. recibí aviso.de Madrid, de'que instaba -lá impresion de mi septimo “Tomo, cuyo manuscrito aun no tenia concluido. De.aqui pendio la tardanza de mi respuesta, porque fue forzoso entregarme todo al complemento de este Libro, sin divertir. la pluma aotro algun asunto. >.