propios! Es portible, qac quando la que meicció el piimcr aphuío^y . tne llevo los ojos de todos tras mi cííe divino j que pues la luz oOcncj belleza j qtíc cíío denotan eftos ma- todo lodenrvas, el noiímo Cnadoc teria^lv-sviemis plumas, que andan- quilo ottentatla a ella. Deíta luctde y o en lenguas de Pie: ^as, y Cor- te, tan prcfto era el luzir en las eo- •nejas? Que condenáis en mi la of- las, como el íer: tan valida ehá con tentación, y no la hcrmolorai el cié- «1 ptimero,y íumoguCto la oílcntalo, que me concedió eita,meauen- cion.
tajo con aquella; que qualquicra Y dizicndo, y hazicndo, bolvioa a folas, fuera en valde,de que fir- deíplcgar aquella fu gran rodela de viera la realidad, fin la apariencia, cambiantes, tandefenfiva de fu ga- La mayor fabiduria, oy encargan la,quan ofcnüva a la embidia.Aqui políticos, que confiftc en hazcr pa- cita acabó de perdei la cordura» reccr. Saber,y faberlo mo(lrar,cs fa- y en conjuración de malevolencia» ber dos vezes. De la oítentacion di- arremetieron todas, el Cuervo a lia yo lo que otros de la ventara; los ojos, y las demás alas plumas* que vale mas una on^adella ^ que Viófc eo grande aprieto el Faxaarrobas de caudal fin ella,queapro- to bcllidimo, y en fumo riefgo fa vccha fec una cofa relevante en ft« bizarría; y aundizcn, quede! íufüno lopaiece > to, le quedó aquella voz, que jun- Si el Sol no amaneciera hazien- tamentc le denomina, y lignitica do fuzidiílimo alarde de fus rayos. Pavorofo. No tuvo otra dcfeníá» Si la Rofa éntrelas flores, fe e(\u- que la ordinaria de la hermotara, viera fiempre encarcelada en fu xa- de hablar alto i dió vozcs, y mu/ pullo,y nodcíplcgira aquella fra- agrias, invocando el favor del cicgsnrc rueda de roficlcrcss el lo, y íuclo. Vozeavan también los diamante, ayudado de el arte, contrarios, por ahogarle ha(\a la no cambiara fus fondos, vifos, y voz, a cuyo grande eáruendo acufcflcxos, de que drvieran, tanta dieron por los ayrcs muchas Aves, luz, tanto valor, y belleza, fi la of- y por h tierra muchos Brutos 5 atentacion no los realzara ¿ Yo foy qucllas bolando, eüos corriendo, el Sol olado, yo foy la Rofa de plu- Convocaronfc ías Sabandijas todas ma,yo foy el joyel de la naturaleza; de Palacio, un León, un Tigre, un y pues m<! dié el cielo la pcrfec- Ofo, y dos Ximios a la fimular decion, he de tener también la oftco- fenfa:y a lo> graznidos de los CucctaciOn. vos, y los Grajos, vinieron del cam- El mifmo Hazedotde todo lo fo, el Lobo, y la Vu^eja, creyencriado, lo primero a que atendió, do eran clamores paradsr rej^ulm- »fu€al alarde de tchiaí iascofaSapucs ra a algún cadáver. Avifaton ci Aimo z. Aa 4 guüa é j7i eiDifc güila tambicn,q«eilcgb muy aífiftiia de fus guardas de rapiíii. [accc> pufo el Lcon íuautoniai, qae baító a moiecarUs, y moiUó gallo de entcrarie de la contienda,eacargando a entrambas partes, a la una la UDodcllia, y a la otra el íilencio. A pocas razones conoció la lln razón de U embidia, y lo falfo ie fu ze.o, y propufo por convenienciai íe icmicieíTe la caaCa a |uizio de un rerccro,y cflc facíTc la Vu!¿)c>a,por fabia, y también por deíapaífionada. Convocaronfc las partes, y fujecaronfe al aftuto arbitrio.
Aqui la Vulpeja fe valib de to do fu artiñcioy para cunnplir con todos juntamente, lifonjcat al León, y no dcícontcntac al Aguila, hazcr iufticia, y no perder amistades; y adi ntuy a lo fagaz y diio de ^ÍU fuerte, Política contienda es, que importe mas la realidad, 6 la apariencia. Cofas ay muy grandes eníi, y que no lo parecen;y al contrario otras, que Ion poco, y parecen muchojordinaria moD(lruo(idad, tanto puede la oQentacion,6 la falta dellai mucho Tupie, mucho llena; y en las cofas materiales califica,como es en el adorno, en el menage.y fequito % que ferá en las verdaderas prendas de el animo, que fon gala del entendimiento, y belleza de la voluntad; efpecialmente, quando le llega fu vez a una ptenda,y la fazon lo pide: alii cae bien el oftcntar.Lofzjrcfc U ocafion, que aquel es el dU de tiiunfo.
Ay fugctos bizarros, en quienes Cít»f lopo:o luz: mucho, y lo nnuchoi huta admirar hombies de oQentatiVJ, que quando fe junta con la eminencia, forman un piodigio:al contraiio¡hombrcs vinaos eminen* tes, qae por falrarles eílc realce, no pareciéronla mitad. Poco ha, que aterrava todo el mundo un graa períonage en las camparías, y meti« do en una coníalta de guerra, temblava detodos,y el que era para hazec,no lo era para dezir. HaJianfe tambjen naciones oitentofas poc naturalrzi, y la Ef^^a ñola con í'uperioridad; defuerte»que la oítentacid ái efverdadero luzimiento aUs he« roycas prenda^,y como un fegundo a fer codo.
Mus ello fe entiende • quando U realidad h añan^a, que fin méritos, DO es mas que un engaño vulgar, DO Qrve íino de aplaccar defedos, coníiguiendo un aborrecible defprecfo, en vez del aplaufo. Daníe gran prifa algunos por falir, y moftrarfe en el eniverfal reatro.y lo que hazen es, placear fu ignorancia, que ia dcfmentia el retiro: no es cfta oftentacionde prendas, fino ua necio pregón de fusdefcdos, pretenden en vez del timb.c de fu efplendor, una nota, que infame fus defaciertos, Ningún realce pide fer menos fcdadcque la oftentacion,y perece fjempre de eílc achaque, porque efti muy al canto de la variedad, y cfta del dcfprecio. Ha de íer muy templada.y muy déla ocafionjqtac es aun mas ncci íTíria la templanza del animo, que la del cuerpo i va ca de Lorenzo t&i h vida matertti mortl en aquella, que aun a ios y ceros los dora la témplanos.
A vezes confióle mas la odentacion en una cloqucncia muda, en un molUar las eminencias al dcfcuydo>y cal vez un prudente di(&mulOi es piaufible alarde del valor, que aquel cíconder los méritos » es un verdadero pregonarlos, porque aqacUa mifma privación, pica mas en lo vivo a la curiofidad.
Valefe,pues,dcQe arte con fclicidad.y (e realiza mas con el artiticio: Gran treta Tuya, no dcícubrirre toda de una vez, (ino ir poc bruxula, pintando fu perfección, y liemprc adelantándola, que un realce íea llamado deotro mayer.y el aplaufo de una prenda nueva ^ expectación de la otra, y lo miímo en las hazañas, mantct^iendo íicmprcel aplaii^ ib,y cevando la admiración, Mas viniendo ya a nueíVro punto, digo, y Lo tiento a(G j qae feria una impodiblc violencia, concederle al Pabon la hermofura, y negarle el alarde.Ni la naturaleza fabia vendrá en ello y que feria condenar fu providencia, y contra fu fuerza, no ay preccptoSjdondc no tercie la politi» ca razón; y aun entonces, lo que la (horca dcdicrra con fu miedo, la na« tura^eza lo revoca de potencia.
Mas platico ferá el remedio, tan facil,como cñcaz.y fea eftcjqae fe le raan.ie fcriamente al Pabon, y crif ininai nente íc 1^ ordene, que todas •las vczcs que dcíplegac al viento la Tariedid de fu biz ircia, aya de recoger la vifta a la fealdad de fus pies» G(«ian. j-'s de modü,qMeel levantar plumagcs. y el baxar los ojos, todo fea uno: Qjc yo afleguro.que efto folo b^ftc a reformar.fu oilantacion. laudieron todas el arbitrio, obedeció el,y desbizofc la junta, defpachandouna de las Aves a fuplicar al do* nofamente Sabio Efopo, fe dign^fíe de añadir a los antiguos cílc modccno,y exemplac fuccáb.
INVECTIVA.
REy es de los montes el celebrado Olimpo, no porque fe defcuella fobre los mas erguido » obligación de la fuperioridad: No porque fe oftenta arodaspattes objeto de imiracion la grandeva: No poc« que es el primero que cxplendori-* zan los folarcs ray o$. centro de lazimiento la mageí)ad: No porque fe cotona de eQtellas, ápice de la felizidad la primacia. No porque llega a dar, 6 a tomar nombre al mifmo cielo laOfunto de la fama el má- % do. Si empero, porque nunca fe fujeta a vulgares peregrinas impreí^ (iones, qoeescl mayor feñorio el de a mifmo. Quando mucho llegan a befarle el pie, los vientos, a fcr fu alfombra Us nubes, y nopaíían de al: con eño nunca fe inmuta,qiae es una inapaííionable eminencia.
Vna gran capacidad no fe rinde 1 la vulgar alternación de los humores, ai aun de los afeólos, ficmptc fe mantiene fupcrior, a tan material ^7<^ ilDil terial dcílcmplanija. Es cfc¿^o grande de la prudencia de icflcxion robre Íl,un reconocer fn aAual difporicion,q es un proceder como fcñor de fu animo, indignamente tiranizad muchos el humor qoe reyna, ordinaria vulgaridad, y llevados del dizcn.y hazcn dcfacicrtos. Aroyanoy, loque ayer contradczianj arriman a vczes la razón, y aun la airopcllan, quedando perenales en iuiziOi que cb h mascalifícada ceccdad.
Aeílcs teles no ay que tomarles en razón la qae no tienen •, porque de oy a mañana, contraditoliamcnrc recropcfianjy fiendocontrario5 primero de íi mi(mos,fontradizcn defpues a quantos ay: mejor es, conociendo fu dcfabrimiento, dexailos en fu confufion, que quantomas cmpciían, mas fe def-■ peñan.
Todo lo contradizcn con Saturno, y todo lo otorgan con lupirer, fin GJir de fu cafa de la Luna. Nofolo gafta la voluntad efta civilidad, fino que fe atreve al juizioj todo Jo altera,cl querer, y el entender, aífi como toda paífion, fi no fe previene.
Importara mucho conocer efta ílcftcmplan^i de humor para vea- <crl?,7 aun entonces convendrá declinar al otrocftrcmo, fi fe ha de dcxar alguna vez la acertada mcdiania, para ajuíkai d fiel de la prudencia.
Gran fuperioridad de caudal ar« ^uyc, prevenir fu hi'mor,y corregi<lo, que es ifidifpolicion del adi^ mol y hafe de portar el Sabio en ella, como en las del cucrpojque no condenan por amargo el almíbar, por masque clguüo enfermo lo acufe,corngclo el Íuizio;aífi,puc5,fc ha de proceder en las altcracioTaes íuperioces.
Ay algunos tan caremacíos iw pertinentes, queliempre elUndc algún humor, fieropre cogcan <íc paílion, intolerables a lo5 que los tratan, padiattros de la conrcrfacid, y enemigos de la afabilidad, que malogran todo rato de buen guUo. Son de ordinario grandes contradecidores de todo lo bueno, y padrinos de toda la ncccdadfa cada razón tienen fu contra, oponiendofe luegoa lo que el otro dizc, no mis d« porque fe adckntó^fi tío les huviera ganado de roano,triünraran cHos con iomifmo: y fi cíotrodifcrcto cede, y aun fe haze de fu vanda, por no atajar el decoro, al punto ellos fe paCTan a la contraria,có que fe halla atajada la mayor difcrccion: fm duda que fon mas ifrcmcditibics que los verdaderos loco5',porqur có' ellos vale el h3 2^:rfe de fu ternas pero coo aquelloscs peor: ni valen razoncs,porquc como no la tienen, no la admiten.
Quien no tiene ufado el Genio de elta gcntejqueay naciones enteras cocadas deíte achaque) admirafe a les principios de tan exótica mooQruofidad $ pero en fondandb el extravagante porte, haze graciofiílimodcpoite: que el cuerdo de todo fale ayrofo, por cl atajo dcla gaUntexi^k Ma9 mal humorada impertinencia, to« tes, pan, y Ce empeaan, cftcíe a la miri el varoD cuerdo, no tercie, qge yo PROBLEMA, le añan^o el mejor tato,con tanque aíTcgurc fu partido, y mire defdc la R^^c c) Rayo el arma mis ciertalanquera de Ta cocdura, los toios Xlta del fabuíofolapiter, en cuya de la necedad agena. inftantanea pot^cía librava fus cna-Qac alguna, rara vez,y con Cobra yorcs vencimiCBCos. Con rayos de ocaQon, fe dedcmf le > y aun fe triunfo de los rebelados Gigantes» dcfazoneunoy na fcrá vulgaridad; que la preíleza es madre de la dique el nunca enojarle, es querer fcr cha. Minitlcavalos el Aguila; poibcQia (iempre. Pero la perenal deí- qu^ realces de promptitud, falic* templanza! y con todo genero de ipnliempre de remontes de Inge-. peribnas, es uaa intolecable grofc- alo» ria«£l {infabor que ocaíiono el eí- Hombres ay de excelentes penclavo, no lia de fcr defabrimiento fados, y otros de eflremados re* de la ingenuidad: mas quien no tie- pentesicdos adniianjaqueílos fatilr Be capacidad para conocetfe, me- fazen» nos tendrá valor pata enmendarfe. Hirto prefto, ñ harto bien, díxo De aqui nace, que eüos tales» el Sabio: Nuaca examinamos en muy pagados de fu paradpxia, foli- las obras la prcftcza, 6 la tardan^) » citan la ocafion, y andan t cai^a de üro la perfección: por aqai fe rige crBpcñoSjVán ala converfacion.co- la edimacion: foa aquellos accimo a contienda, levantan las por- dentes, que fe ignoran,© fe olvidan, fias, y hechos Arpias infotribles de y el acierto permanece. Antes bian, el buen giifto, todo lo arañan con lo que luego fe hizo, luego fe dcfíus acciones, y todolo defagonaa hjirá.y fe acaba prcí\o,porque prefcon fus pilabras. Pues que,fi leseo- to fe acabo. Quanto maS tiijiiios ge cfte picante humor algo leídos, fus hijos, fe los traga Saturno con aunque fepan las cofas a lo necio, mas facilidad; y lo que ha de durar que es mal Tábidas, fe paíTan luegq una eternidad, hade tardar otra ca deBichilIcresdc prefuncion, a hazctfe.
Licenciados de malicia^ Pero ü a todo acierto fe le de*' IMunQruos déla im* ve eñimacion, a los repentinos a- Pertineaciaj plaufo: doblan la eminencia por lo ; prompto,y pot lo fcliz,pienfan mucho algunos, para errarlo todo dcffues; y otros lo aciertan todo, iin ^ penfarlo antes. Supe la vivacidad dci ingcniOi la profundidad del julzio.
37» EIDifcteto; zio, y previene el ofrecimiento a la prompthud (k It difií^tiltad, y <k fi los.qüelalcaltadde fu proi»piitud, que vcnce^ydclpucs vé,y llega. íubflitByc a la providencia. H^zc examen de fu vivacidad eit- Son los Prertos lifonjas del buen los mas apretados lances.y obra dcguí\o,y los Repente hechizo de la poficion fu intthgcncia. Suele un admiración, y por efío tan plaaíl- aprieto aumentar el valor; aíTi una blcsjfakn masías medianas impen- dificultadla pcrfpicacia. Quanto fadaf. que ios (upetUtivos prcveni- mas apretados, ay algunos que dif«- dos.Nodezia mucho, aunque bien, curren mas, y el con azicatede la clqucdcziaiEl ticmpo,y yo a otros mayor vrgencia huelan $ a mayor dosiEI fin tiempo, y yoaqualquic- riefgo, mayor defempcño; queay ra. EíTo r que es dezir,y roas hazer. también fuperior antipariftafi, que Quien c*ize tiempo,todo lo d¡ze,el auméntala irtenfiona la ioteligenconfcjo, la providencia, la fazon, la cia> y futilizando el ingenio, cnmadurczilacfpcra, fianzas todas del gorda fuftancialmcntc la prudenacierto *. pero el Repente folo fe en- cia.
comicnda a fu pioniptitud, y a fu Bien es verd, que fe hallan monfventura. truos de cabera; que de repente to- Deípuesquelt providencia prc- dolo aciertan, y todo layerran de viene, la prudencia diff onc,y la fa- pcnlado. Ay algunos, que lo que zon alliftc, fuele abortar laeiecu- nofclcso£receluego,no fclesofrc-^ cionjpues que una promptitud a fo- ce mas: no ay que efperat al con»- las, faque a luz fus aciertos, apiau- fcjo, ni apelara dcfpucs. Pero ofrcdafcle fu dicha, y fu valor; campee cerfclcs mucho, que recompensó el acertar de una preOcza a viítade la naturaleza provi^^a con la emioSel errar de un renconfcjo. te promptitud, la falta del pcnfar y Atribuyen algunos eftos aciertos en fe de fu acttdir,no temen contina fola la ventura: y devieran tam- gcncias. j • -bien a una perfpicacia prodigiofa: a Son muy vtiles fobic admiraquien no reconoce deuda efte real- dos eftos rcpentes.Baftb uno a ^«rece de Hcrocsesal artertodoloagra- ditar a Salomón del mayor Sabio, decealanaturalezaj aladicha.No y le hizo mas temido, que toda cabe artificio, ¿onde apenas la ad- fu felicidad, y potencia. Por otros vertencia focorre la facilidad át\ dos merecieron fer primogénitos concebir, donde no ay logar para de la fama Alejandro, y Cefar, Cedifcurriisy la facilidad del ofrecer- lebre fue el de aquel al cortar el íe,donde no huuo liempo para pcn- ñudo Gordio; y plaufible el de eftc farfciayudafcdelfchoriocontracl al caer; a entrambos les viHeron nhogo,y del dcfpejo contra Va tur- dos partes de el mnndodos repcnbacionj y con cfto 0>uy fcñQra la tes, y fuecoo el examen de fi eran capade Lorenzo Gr4cían. 375^ capaces dd nundo del muado. vac allí c[ia4i^dus hs contingca Y fi la proroptitud en dichos fgc cías, ni prevenidos los acaíos, hafc ficmpre piauñbie,la mifma en he- dcobrat a laocaílon, ea que conchos niciece aclanaacion: la preQe- (itle el triunfo de una acercada Ea feliz en el efedlo, arguye emi- prompcirud^y fus Vitorias en ella, nente actividad en la caufa^n los En los Reyes dízea mejor loe conceptos, futileza» en los aciertos penfados i porque codas fus accio* cordura.tantoaiaseñimable^quan- nesfon eternas: Pienfanpoc muto vá de lo agudo a lo prudente, chos, valenfe de prudencias auxidcl ingenio al juizio. liares, y todo es meneíter paca ol Prenda es efta dcHerocs* que los univcrfal acierto. Tienen tiempo^ rupone,y losacredita, arguye gran- y lccho,donie fe maduren Us rcfodes fondos, y 110 menores altos de luciones, penfando las noches cncapacidad. Muchas vezes Ja reco- ceras, para acertar los diasi y al&n nocimos con admiracion^y Japón- exercitan mas la cabera, que las Aeramos con aplaufo, en aquel tan manos» grande Héroe, como Patrón nucí tro, el ExccJcntidimo Duque de CON TK^ lU fiG VKtKljí. Nochera,D.Francifco Maria Carrafa $ a cuya prodigiofa contextura SATIRICON. de prendas>y de hazañas, bien pude cortarlo el hilóla fuerte, peto no T% Epato fue en los advertidos, (1 mancharla con el fatal licor de a- X\ rifaca los necios, el difcurcic quellos tiempos.Era máximo el fe- Diogcnes con la antorcha enccnñorio que oQcntava en los cafos dida ai medio dia, rompiendo por masdcfcfperadosjla imperturbabi- ci innumerable cencutfo de una lidad con quedifcurria,eldefpejo calle: pafso a admiración, quaacon que executava,el defahogo cd do p reguntandolc la caiafa, refponque procedía, la prompcitud con di6: Voy bufcando hombres; coa que accrtava; donde otros encogil dcfeo de encoutrac alguno ty no losonabros.eldcfpkgava a lasma- le hallo. Pues, y cftos, le rcplinos. No avia impenfados para fa carón ellos, no fon hombres \ Ño. atención, ni confufiones cníu vi- rcfpondió el Filofofo: ñguras de ▼acidad, emulandofe lo ingenioTo» hombres verdaderos hombres y \o cucrdojy aunque le falté al ña «o.
la dicha no la fama. como ay prendas phuíi- £d Gcneulcs, y Campiones eflt bles; aíli también ay defcdos muy es la vcniija mayor, tan urgente, íilidoi: y ü aquellas configucn la quanfubhme^ porque cafi todas fus gracia de los eiquifitos» cítos el «ccioncs fon repentes, y fus execu- defprecio nnivcrfal. 'Es ciU de los cioncsptcftezas^ ao fe pacdca Uc- sus Aotablcs#y famoío 1 coo pro^ i té El Difírctó; i té El Difírctó; piedtdjyaporn^yapotlosfugetos tan en todo lo dctnas. Si bien la en quien fe halla: il es tan vario, ncceífidad, y aun el güilo, tal vez qnccsanalogo, y ellos tantos, que defmientc fu capricho, por ma^ no fe pueden cfpccificar. que procuren engañarlo. Sábeles Son muchos los terreros de la bien uno, y alaban otro, como le rifa,y aquellos afeitadamente lo fucedió a un gran valedor de cfta quieren fer, que por difercnciarfc feta de excepciones, que bebiendo de loi deroas borobres,íiguen una un caduco Vino,no pudiendo conextravagante fmgularidad, y lo ob- tenerfc exclamó* y dixo: O prcfcrvan en todo. Sr noray, que pa- ciofjílimo ntdar, que vences a los garia el poder hablar por el coló- balfaroos,y alquctmcs l Laftima es» drillo, por no hablar con la boca, que feas tan vulgar; Idelo fueras como los demás; y ya que no es de Principes,fi ellos folostcbcbicprflF.bleeflb, transforman la voz, ran.
afcdanel tonillo, inventan idio- Lo celebre es, que en les vulgamas, y ufan gracioííflimos bordo- res vicios no fe corren de afícmejar, ncs.para ícr de todas maneras perc- no digo ya a los mas viles de los grinos. Sobre todo marfiri^an fu hombres; pero a los raifmos brugoOo, facandolo de fus quicios: él tos, y a las cofas humanas quieren es común con los demás hombres, di£tar divinidades, y aun con los bruros, y quiercnlo En las acciones hcroycas, dize tiles defmentir con violencias de bien la firgularidad s ni ay cofa que ^ngularidad, que fon mas caftigo concillen mas que veneración en de íu afrílacion^que elevaciones de las hazaña^.En laaltcza del efpirítu, fu grandeza. Beberán a vezcslegia, y en los altos penfamiéros confifte y la celebrarán por ne¿tar: dcxan el la grandeza. No ay hidalguia como gcr.crofo Rey de los licores por la dtl coraren, que nunca fe abate antojadizas aguas.quc repiten a xa- la futileza. Es la virtud caradcr de uves, y ellos las bautizan por am- heroycidad, en que dize muy bien brofra, y tienen de frialdad lo que la diferencia. Han de vivir con tal les falta de gcnerofidad.Defla fuer- luzimiento de prendas los Princitc inventan cofas cada dia para lie- pcs, con tal explendor de virtudes, var adelante fu fingularidad,y real- que fi las eftrcllas del cielo, dexan-Uacntelbconfiguen, porque el co- do fus celeftcs esferas, báxaran a mun de los hombres, ro h^lla en inorar entre nofotros, no vivieran cftas cofas el verdadero gufto,y la de otra furirc que ellos, ical bondad que ellos exageran, no Que aprovecha la ftagancia de las apctccc,y qoedanfe ellos con fu los ambares, fi la definiente la hecxtravaganciaillamanla otros im- diondez de las coftunnbres! Bien pertinencia, * pueden embalfaroar el cuerpojpcro DcñcinodO;6 tanfincl^fe poT: no inmoiulizai.el alna* No ay olor.
de LorcníO Gracian. i olor^comocl dcibacn aombce, ni como fincccílltaírc dz fj^nctcs h fcagrancia,comoUdela fjma, qac ñfga.
íepcrcibe de muy kxos, que con- Nunca fe ha de ciar materia de forra los actencos.y vi dcxaodo raf- rifa, ni a un nifiOi quancomenosa tro de aplaufo, por el teatro del los varones cuerdos» y juiziofos, y mundo, que durari fíglos ente- ay muchos que parece que ponen ros. todo fu cuydado en dar que reír» y Pero adi como a unos los haze que efludian como dar catreniaborrecibles, y aun intratables eíta miento a las hablillas. £1 día que enfadofa afcdacion, que rodos los no r<ilen con alguna ridicula fingu* cuerdos la íiivan: aíH a otros los laridad, lo tienen por vacío j pero haze íingulares, el no querer ferio,,d* Que paíTarja la ñfga de los unos» y menos padecerlo. Eíte vivir a lo fin la figurería de los otros: fon platico» un acomodarfe a lo cor- unos vicios materia de otros;deCii lientci ua cafar lo grave con |o hu- fuerte, U necedad empalio de ii mano,. hizo tan pJaufible al Excc- murmuración.
Icntiífimo C5dc de Aguiiar,y Mar- Pero (1 la íingularidad frivola, en ques de la Inojofa,fcgnndo Mece- la corteza del crage.es una írriQou, nasnuedroi haziafc a rodos ^y aíH que fcrá la del interior, digo del era a modo de todos; que hafta animo. A^algunos,qucparc¿c que los enemigos le aplaudieron vivo,. les cal^b la naturaleza el güilo, y y le lloraron muerto. Oi dczir de el Ingenio al rebesiy lo afcfltan pot el a muchos,y muy cuerdos i Eftc no fcguic el corriente; Exóticos ca íi que fabc fcr Señor fín figure- el difcurrír.paiadoxos en clguftar, tias, palabra digna de un tan gran y anómalos en codo; que la mayor Héroe. figurería es fin duda la de el cntcn?
Otro genero ay dcflos, que DO dimicnto. Ton hombres»y fon aun mas figuras. Ponen otros fu capricho en un » pues íl los primeros fon enfadofos, yaniílima inchajjon, nacida de un^t ellos fon ya ridiculos, aquellos, di- loca fantaria,y forrada de necedad: go, que ppnen el difcrenciarfc en con cüo afcdan una enfadofa guací tragc, y fingularizarfc en el por- vedad en todo, y con' lodós, que te } aborrecen todo lo platico, y parece que honran con mirar, y jnucftran una como antipatía con que hablan de merced. Ay Nicio-. el ufo, afeytaniraloantiguo,rcno- nes enteras tocadas dcilc humor; vando vcjedades. Otros ay,que en que fí para uno deftos no tiene ef-Efpa&á viften aloFranccs,y enprá- pera la rifa, que ferá en tan ridicula ciaaioEfpañol, y np falta quien pluralidad? cu la campana fale con golillá,y en Sea el dczir con Jaizio, el ola Corte con valona, haziendo de brascon decoro, las columbres cao haze a un varón venerable^ que no fantaílicas prcfunapcioncs. Ni ccnfura eñe critico diícurfo la verdadera gravedad, que atiende fiempre a íu decoro f aquel nanea rozaríc en conícrvar la ñor de el refpeto » y como en la funda de fa fondodc la eílimacion. Condena (i el cxccíío de una Tana (ingulatidad, que roda viene a parar en inatilcs afectaciones.
Pero que remedio avria tan efícaz, quecnrafle a todos cílosdc figuras, y los bolvicfleal fcr de hombres? Pues de verdad que lo ay,T es infalible. Dexo la cordura, que es el rcnedio común de rodos iiialcs,> voy alúngulardcia fingu- Jaridad. El remedio de todos eSos es poner la mira en otro íemejante afc¿^ado, paradoxo > cdravagante, ^gurero'-mirarfCyy rcmirarfe en eftc 'cfpcjo de yerros, advirtiendo la rifa que caufa, y d enfado qac folicita, ponderando lo feo, lo ridiculo, lo afcd^ado de cf,6porm^Íor dezir, propio en k\: Que cto folo bañara para hazer aborrecer eñcazmente todo genero de figurc|ij, y aun temblar del mas leve aíTomo del mas miBÍ* sao amago dclli.
O) fcceto; Dialogo entre el Dodor Don Manuel Salinas y Lizina, Canónigo de la Sanca Igleúa de Hueíca, y el Autor.
^M^.^^Otable Hagularidad la de 1/N ios Perfas, no querer véc fus hijos haña que tenían Hete años. El mifmo paternal amor, que es el mayor, ún duda no era bañanre a defmentir,6 por lo menos diffimular las imperfec« cioncs de la coman niñez. No los tenian por hijoSjhafta que los veian difcurrir.
Can. Pero fi un padre no puede fu« frir a un ignorante hijuelo, y efpeta íiete años la hermoíi£íima razon,para admitirle a Ta comunicación ya capazi que mucho q nn varón entendido, no pueda tolerar un necio eñraño, y q lo eñrañe a fu culta familiaridad.
^lit. No conduce ia naturaleza^ aunque tan provida, fus obras a la peifcccíon el primer dia; ni tampoco la induftriofa arte,van<- las cada dia adelantando, ha(\a darles fu complemento.
tán, Affies, que todos los princi* pios de las cofas fon pequeños» aun de las muy grandes, y vafe poco a poco llegando al mocho wucho del perfe¿^o fcr.Las cofas que preño llegan a fu petfeccíO» ▼alen poco,y duran menos: oáa flor preño es heclia,y preño ¿cfhecha; mu im diaÍBiBCc de Lorenzo Gracian. titAb en formaifc, apela para c- fu punto es paflo hombres, y temo.
Sin duda, que eflo mifrao Aiccdc en los hombres, que no de repente fe hallan hechos. Vsnfc cada día peticionando, al paflbx que en lo aatural, en lo moral, hafta llegar al defcado coropleauD celebrado nc£lar. Con qne enticndo^erqucde Inpitcr ñngieion, q intiocuxo el abortivo hijuelo Baccno en la boca defapacible al guño por lo icnpctfccto, ÜLO en la rodilla>rereivando para la difcreta Palas el celebro.
mentó de U fmderefis, a la fizón Cah. A eflc modo, en el vafo frágil del gu(^o,y a la pcrfccció de una del cuerpo, fe vá perñcíonando confutnada utilidad. Can.Es tan cierto eflb, que a cada paCíb vemcs,y lo ccnfuramos en algunos, que realmente fabcn, y difcarren; pero fe conoce, que aun no cfván del todo hechos, que auQ les falta un algo, y a vezcs lo»ej«r}y aymas, y menos en e(\o, que vá también por grados la difcreta intenfid. Vnos cOánenuy a los principios de lo entendido; pero fe harán. Otros ay mas adelantados en todo; y algunos, que han ya llegado al complemento de prendas h que es mencQer mucho para llegar a fer un varón totalmente confumado.
Uwr. Al modo, diría yo, que el gede cada dia el Animo. No luego cftá en fu punto. Tienen todos los hombres a los principios una cnfadoía du]<;ura de la niñcz.una fuave crudeza de la mocedad^ aquel refabio a los dcleites,aquc-11a inciinacioa a cafas pocograves,cmpleos juvcniles,ocupacio-IKS frivclasí y aunque tal vez en algunos,y bien raros, fe anticipe la roadurez,conoceíc, que es an* tes de tiempo en lo defa^onado: quiere defmentir en otros la feiiedad>6 natural,6 afe^ada, eílas imperfecciones de la edad, mas luego fe defcuida^y desliza en juveniles defaires, dandoa enten« dcr, que aun no eftava en el puntodela entereza.
nerofo licor,que es baeno,y mas Gran medico es el tiempo,poc (i es bueno el vino,tiene,quando viejo.y por lo eiperimentado. comienza una ingratiflima dui- El folo puede curar a uno de ^ura, una infuave rigidez, como no efti aun hecho $ pero en cementando a hervir, comienza a defecarfe s pierde con el tiempo aquella crudeza primitiva, corrige aquella enfidofa dolqura, y cebra una fuavifiimt generofi* dad,q haHa co el color lifongea,y con íu fragancia íolÍ€ita>y ya en moqo, que verdaderamente es achaque. En la mayor edad, fon ya mayores, y mas levantados lospenfamientosjeal^afeel gufto.purifícafe el logenio/agonafe el juizio, defeafe la voluntad* y alñn hombre hecho, varón en fvi püto,es agradable,y aun apcteciblcai coxBcrciodc los entédido;* £b Con- ^ El IMfCTcro, Confdm con fus cofifcicSjCaiiS- Cm, Es,qucparavnosbnc!a,y pata 4a conff eñc3zia,del¿yca€on fu difcurfo, y todo él hucica una muy viril generolidad, ^ut, Pero antes de (¿zom^íc, que ' afpereza dos brindan en to Jo, q in('uavid4dciiel cntcudimienco,que asedia en el trato 1 4 fazon cnelporteí Car?. Poro qac tormento es pata un hombre ya maduro, y cuerdo, avcffe dcajuftar,ó por ncceífiouos cojea;ya fe vilc ce fus aUs, ya faca lus muletas. Ay algunos^ qu: muy pccüo coliguen ta perfección en qualquicr materia: ocros,qae tardan en hazerfc,y a Vczcscódaño unt/crral, por íct' to U obligación. Qjiie ne Iblo ca li perfección coman ác la pru« dencia fe van haziendo los hob eSyfiao en las Ungulares de cada cltado,y empleo.
dad,óporco»vcniccia,aMnode ^«r.De moi^jque fe hazeunRcy) cftos defa^onados, y no hechos: Cín. Si, que no fe nace hecho: gran bien puede competir, y aun exceder a nqucl de fajaras, quando dtava un vivo con un muerto, mano a mano, y b«ca á boca, por íer eñe de las aknas^dondc fe apura el entendimiento. lA»t, Re{3aelve defpue^ ya cuerdo fobre fus paífadas iisperfeccio- >nes;reconoce yacé fcfo los boc* réncs de fu ignorancia,6impriidcnciaiaci>ra lumal gu(\o, y riele de fi.cnifmo liviano, aora graadtinto de la prudencia, y de Ja.c;cpericcia,quc fon mencíVcrmil pcrf,:ccione$, para que llegue a tan grande compleméto.Hazcfc unGcneraJ a coliadc íu iangrc, y déla agena^nnOrador^deípues cic mucho eñudio» y e^xercicio» halta un Medico, jqae para levátar a uno de una cama.ccho cie-<o en la ícpulturá. Todos le van •haziendo, haih Uegar al püio éA fu perfección^ ve,c6denádo c5 juiziofa fcflexa ^mí. Yprcgunro: Etfc punto a que Jos apai^o^ados dclaciertos, en los cicmcros de fu imperfcc^ió. Oir*£l m2lc3,qQC algunos nunca üegvn a eíhrdcl tocioiiecho$|iii ' iicgatán jamas a íer cabales, jtii/. Esque ies fiita alguna pie^ ya en d gu(\o,que es harto mal, ya en ot <juieio,qae es peor« llegaroo/cráiixo^ Cm. Eífa es la infelicidad de nuclUa inconQancia>. No ay dicha, por- ,quc Roay eltreUañxa de la Luna acá 5 no ay cÜado,rino ccatinua mutabilidad en todo. O fccrecc,6 íc declina, dcfvanand^ fiemprc con tamo variar.
'<áfi. Y muchas vczcs advcrtirao», ^t. De modo, que ilgut lo moral q ics falta algo $ y no acertamos a lo na!ural,defcaccc con ia cd^ a d finir lo que es. M mcmoria,y aú clcnt¿difDÍ5to^ ^ut. También tcfigo obfetvado, Can. Y aun poc etfo covicnc logra,|f.
qjc anda muy defigual el ticfln- iota fu lazó.y fabcr gozar 4C;laf 4c de LofCj Ies Varoaes entendidos. Mucho C8 mencftcí para lie gatal colmo de perfecciones, y de prendas.
Can. Macea primero Vulcano > y delpucs contribuye el Numen: fobrc los favores de la natwalcza aflicnta bien la cultura, digola cftudicfidad, y el continuo trato con los Sabios.ya muertos en fus libros, ya vivos en fu convctfacion, la experiencia fiel,la obfcrvacion ¡uiziora,el manejo de loatcrias Tublimcs, la variedad de cmplcos:todas citas cofas vienen a Lear un hombre confumado, varón hccho,y pcifcaoíy conocefe en lo acertado de lujaizio» en to fazonado de fu guEo>habia - con atencion,obra con detenciój fabio en dichos, cuerdo en hechos, centro de toda perfección.
U«í.Aora digo.quc no aybattante aprecio para un hÓbte en fu púto.
Can, Ay logro, ya que no aprecio, bufcandole paia amigo, grangeaadole para confejcio, obiigádolc para Patrón, y fuplicandolo para MacAro.
DE crirrKUt y ^liñ», nCClON HEROICA.
FVc tu Padre el artiñcio, Qiiiron de h naturaleza: naciik de fu cuidado, parafer pcrfeccien de todo: fenti, las mayores accio-nesfe inalogran,y los me;ofes trabajoé fe 4ciJLuscnr lDgCAi«>t víaos pr9d^ Gracian. 3,1.5 giofos, ya por lo inventado, ya poc lo diícurridov pero tan defaÜñados, que antes merecieron defprecio, que aplaufo.
£1 Sermón mas grave, y áoáog fue dcíazonado lia tu gracia:la Alegación masautoti^ada, fue infeliz fin tu añco: el Libro mas erudito, fue afqueado fin tu ornato; y alftOy la inventiva mas rara, la elección mas acertada,la erudición mas profunda, la mas dulce eloquencia, fin el realce de tu cultura, tucron acufadas de una indigna vulgar barba* xidad,y condenadas al olvide.