SigPhi · Jaime Balmes

Curso de Filosofía Elemental

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107. Cuando se dan condiciónes determinadas bajo las Cuales se quiere aplicar la idea de lo infinito, se obtienen los conceptos que á ellas corresponden; y si se alteran sin advertirlo dichas condiciones, parece que la idea de lo infinito conduce á resultados contradictorios. Hagamos algunas aplicaciones, Una recta prolongada hasta lo infinito en la direccion del norte es infinita; pero se puede concebir otra mayor añadiendo á la primera la prolongacion hácia el sud; parece pues infinita y no infinita á un mismo tiempo. ¿Hay contradiccion? no; lo que hay es que hemos alterado la condicion “primitiva, pues que entonces aplicábamos la negacion de límite á una sola direccion, y ahora la extendemos á las dos.

-/ El valor lineal de una recta prolongada hasta lo infinito en sentidos opuestos, parece infinito y al mismo tiempo no infinito; pues que al lado de aquella recta se puede tirar una curva que en ondulaciones vaya prolongándose en sentidos opuestos hasta lo infinito: en cuyo caso tendremos un valor lineal mayor que el primero, porque la longitud de cada porcion de curva es mayor que el de cada porcion de recta, y por consiguiente la totalidad de la longitud de la curva será mayor que la totalidad de la recta. ¿Hay contradiccion? tampoco: el sí' y el no se refieren á cosas distintas; en el primer su-. puesto se aplicaba el concepto indeierminado de negacion de límite á una líneá recta; en el segundo á una. curva: y en tal caso se nos presenta un nuevo órden de infinitos, porque es claro que el valor lineal será tanto mayor cuanto lo sea la curvatura, y esta puede variarse creciendo hastelo infinito. (V. Filosofía fundamental, lib. vin, desde el cap. 1 hasta el vin.) E Ñ ; 108. Puede acontecer que el concepto de infinidad ¡Queramos aplicarlo bajo condiciones que lo repugnen; y entonces experimentamos una lucha eñtre la realidad y ¡la idea. Para que se comprenda cómo esto sucede exa-Minaremos la cuestion del número infinito.

- 109. Se ha disputado sobre la posibilidad del número infinito; yo creo que para resolver la dificultad eonviene fijar las ideas de esta.manera: —:: 42 Nosotros tenemos idea ' del número infinito.

2v En esta idea vemos la imposibilidad de su realizacion. e. | 110. Que tenemos idea del número infinito se prueba con la aplicacion que hacemos de la misma: dado uno cualquiera decimos que no es infinito; lo que no podríamos afirmar si no supiésemos lo que se entiende por número infinito. Algunos niegan la idea del número infinito, porque dado uno cualquiera podemos concebir otro mayor; y no advierten que esto, lejos de probar lo que ellos quieren, prueba todo lo, contrario; por lo mismo que con ningun número dado se puede agotar la extension que 'en nosotros tiene la idea del número, se ve que su extension es infinita. | / El concepto de número infinito encierra dos: el de número y el de negacion de límite. Es evidente que nosotros podemos unir estos dos conceptos parciales, y que los unimos en etecto:, como se echa de ver con la experiencia. Este concepto: número sin.límite, es la piedra de toque que aplicamos á-los números dados para inferir que no son infinitos. 111. Se nos objetará que concebido el número infinito podemos concebirle mayor, como multiplicándole por dos, por tres, etc.; pero yo digo que si. concebimos realmente un número infinito no podemos multiplicarie ni aumentarle en ningun sentido, sin incurrir en evidente contradicción; pues que por lo mismo que lo concebtmos infinito lo concebimos sin ningun límite, y por tanto incapaz de aumento y de multiplicacion; antes por el tontrario, suponemos que encierra en sí el resultado de todos los aumentos y multiplicaciones posibles.

112. Al comparar este concepto con la realidad, hallamos que se contradicen: en este número infinito realizado se han de contar, como es evidente, las cosas finitas; esto no puede dar nunca un número infinito actual.

Demostracion. Para que haya un número infinito actual, es nécesario que existan actualmente todas las especies de seres posibles, y todos los individuos posibles de cada especie: quiero suponer que las especies son infinitas, y losindividuos tambien; y digo que,.ni aun en este caso existe un número actualmente infinito. Es evidente que en el número se debieran contar las modificaciones de los seres, y estas no pueden existir todas juntas, porque muchas son contradictorias. Por ejemplo: en el número debieran contarse los actos de nuestras almas, como el.querer y el no querer: el amar y el aborrecer, el esperar y el temer, estos actos con respecto á un mismo objeto, no pueden ser á un mismo tiempo; luego en ningun caso el número infinito estará completo. Los cuerpos en el espacio pueden tener posiciones diferentes, de las que las unas excluyen á las otras; cuando la luna está en oriente, no puede al mismo tiempo estar en poniente; cuando un hombre está sentado, no puede á un mismo tiempo estar en pié; cuando una porcion de materia tiene la figura esférica, no puede al mismo tiempo tenerla cúbica. Luego tomando un momento cualquiera, nunca existirá un número infinito actual; pues por grande que sea, se puede concebir otro mayor, que es el que reuna lo que existe, mas lo que no existe, 413. Se dirá que esto no existe porque es contradicta* rio: nolo niego; antes por el contrario en esto me fundo para decir que el número infinito realizado es contradictorio; y por lo. mismo sostengo que el concepto general de número infinito se extiende mas que el de ningun número real posible; pues este sea el que fuere, se halla condenado por la intrínseca necesidad de las cosas, á no poder igualar el concepto general.

111. Supongamos realizado un número con todas las especies é individuos posibles: podemos reflexionar sobre nuestro concepto del número infinito, y decir: para la verdadera infinidad del número, se necesita absoluta carencia de todo límite; ahora bien; pensando en el cunjunto de cosas que existen, le hallamos un límite, porque concibiendo aquel conjunto de unidades en general, ke podemos añadir el conjunto de unidades que exprese las nuevas modificaciones que puedan sobrevenir. En el instante A, el conjunto de unidades por grande que sea, le supondremos expresado por M. En el instante B tendremos un conjunto nuevo de unidades que podremos expresar por NY. Luego tendremos.que el respllado N+M será mayor que NV ó que M solos. Luego ni NY ni M son infinitos absolutamente: (V. Filosofía fundamental, lib. vut, Cap. IX y XIv.)

115. Si la realizacion de un número infinito es contradictoria, lo será tambien la idea que tenemos del mismo; ¿y cómo es posible una idea contradictoria? . Esta es la objecion que se nosspuede hacer; no será difícil desvanecerla. La idea de número infinito es un concepto en que entran los de número, y negacion de límite: los componentes por sí solos no implican contradiccion; esta nace cuando se los une. Como no es fácil apreciar de una ojeada la relacion de ellos, creemos posible á primera vista que se hallen juntos en la realidad; pero al reflexionar descubrimos la contradicción que antes se nos ocultaba. Una persona puede tener este concepto contradictorio: un triángulo cuyos ángulos formen una suma mayor que dos rectos;«y con relacion á él ir midiendo los ángulos de cuantos triángulos se.ofrezcan, y resolver que no se acomodan á su concepto. Pero si luego analiza las ideas de suma de ángulos de un triángulo, y mayor de dos rectos, hallará que se habia formado un concepto irrealizable, por absurdo. Lo mismo se verifica en nuestro caso. | Ea 116. La infinidad absoluta es la que no tiene límite de ninguna clase. Si viésemos intuitivamente al Ser abso-Jutamente infinito, veríamos contenida en su unidad simplicísima, toda la perfeccion que en las cosas finitas se halla dispersa en una variedad infinita; ahora estamos limitados á formar el concepto de aquella perfeccion infinita, reuniendo todas las perfecciones y excluyendo toda imperfeccion. —. A 147. Entre las eosas positivas hallamos algunas que se excluyen recíprocamente, como el ser compuesto, y el ser intelligente; así para no reunir cosas contradictorias en el concepto del ser infinito, nos vemos precisados á optar entre las varias propiedades positivas, admitiendo en él las que no incluyen imperfeccion, y negando las otras en cuanto incluyen imperfeccion; así decimos que Dios es inteligente; y este predicado, inteligencia, se lo aplicamos en todo el rigor de la palabra; pero no podemos decir que Dios es extenso, sino que contiene virtualmente toda la perfeccion que se halla en la extension y en las cosas extensas. Pero de esto trataremos en otro lugar. (V. Filosofia fundamental, lib. v111,Cap. xv, XVI, XVII y XVIL) e DEA IN Ideas de sustancia y modificacion, 118. Tenemos idea de la sustancia, pues que hablamos continuamente de ella: cuando se carece de la idea de una cosa, es imposible expresarla, 119, La palabra sustancia viene de sub-stare, estar debajo; con ella queremos significar lo que hay en los seres, permanente en medio de la variedad, y que es el sujeto de las trasformaciones; así como llamamos modificaciones Ó accidentes á los modos de ser. Un trozo de cera puede tener sucesivamente las formas de esfera, de cubo, de easa. La cera es la sustancia; las formas son las modificaciones ó accidentes.

120. Se dice tambien que la sustancia subsiste por sí misma; pero esta expresion no significa que el ser posea una independencia completa, sino que no está inherente áotro. En los objetos sensibles, por ejemplo, hallamos algo permanente, en medio de las trasformaciones, algo que no está adherido á- otro; á eso llamamos sustancia corpórea, y no deja de serlo porque haya sido criada - por otra, y en su conservacion dependa de una voluntad superior. La figura de un trozo de madera y el mismo trozo de madera, se diferencian en que la figura está inherente á la madera, y no.la madera á la figura; por esta razon la madera se llama sustancia, y la figura modificacion ó accidente; pero ambas cosas, así en su primerá existencia como en su conservacion, dependen de un ser superior. Se dirá con verdad que la Madera subsiste por sí misma, esto es, que para existir no está inherente á otro ser; pero no que subsista independientemente de una causa que la haya producido, Los jóvenes deben penetrarse bien de la diferencia entre estos dos sentidos de la expresion subsistir por sí mismo; pues que en la confusion de dos cosas tan diversas se halla fundado uno de los principales sofismas de los panteistas. Lo uno significa no existir 4 manera de modificacion; lo otro no ser criado. El abuso que se hace de esta expresion: subsistir por sí mismo, exige que no se la emplea sin algunas aclaraciones; y tal vez seria bueno no servirse de ella en la definicion de lá sustancia. Yo por lo menos, lo hago así en la definicion que doy mas abajo (128).

1921. La relacion á las modificaciones no es esencial á la sustancia; de otro modo seria preciso decir que ho hay ninguna sustancia inmutable; y que Dios, sér inmutable por esencia, no es sustancia. En la idea de sustancia entran las de ser, de permanencia, de no inherencia á otro ser; la de mutabilidad solo conviene á las sustancias finitas.

122. Si bien se observa, la definicion -de la sustancia lleva consigo una idea negativa, la no inherencia; pero esta no inherencia implica una idea positiva. Lo que ño está inherente puede subsistir por sí; y esta facultad ha de estribar en algo positivo: la escasez de nuestros conocimientos sobre la íntima naturaleza de las cosas, nos impide el formarnos de esta cosa positiva un concepto cabal.

123. La idea de sustancia la hallamos realizada en la experiencia. Esta nos atestigua que entre los objetos que se ofrecen á nuestros sentidos, hay cosas que sirven de vínculo á una muchedumbre de sensaciones; un monton de trigo se reduce á harina; esta se convierte en una pasta, la que por la fermentacion y el fuego, se trasforma en pan: en la serie de sensaciones diversas que se nos hari ofrecido con dichas trasformaciones, hallamos una cosa permanente, que no está adherida á otra, y que es el sujeto en que se realizan todas aquellas mudanzas. Encontramos pues en la experiencia sensible. la realizacion de la idea de sustancia, por manera que la sustancia corpórea, segun nosotros la concebimos, es un ser no inherente. á otro, y en el quese verifican las mudanzas que se nos ofrecen en los fenóntenos sensibles, 1124. Estas sustancias corpóreas son muchas, como nos lo atestigua la experiencia; pues hallamos esa variedad de fenómenos sensibles distribuidos en una porcion de grupos, realizándose en ellos cosas no solo distintas, sino tambien contradictorias. La sensacion de un cuerpo que se mueve hácia la derecha, nos presenta un hecho contradictorio, del que nos ofreceria otro movido bácia la izquierda. Quien intentase sostener que no hay mas que una sustancia corpórea, debia desechar enteramente el testimonio de los sentidos; en cuyo caso tampoco podrá decir que esta sustancia sea una ni muehas, pues que en no dando crédito á los sentidos nada se puede saber de los cuerpos.

125. La unidad de conciencia que experimentamos en nuestro interior, nos ofrece la realizacion de la idea de sustancia en un órden distinto del corpóreo. No podemos dudar de que el ser que piensa diversas cosas en nosotros, es uno mismo; que es el mismo el que pensaba ayer y el que piensa hoy; luego tenemos en nuestro interior un ser permanente en medio de la variedad, y que no está inherente á otro; antes al contrario, él es el sujeto en que se verifican continuas modificaciones de sensacion, de sentimiento, de ideas, de actos de voluntad.

126. En la accion que ejercen sobre-nosotros los demás seres, sin nuestra voluntad, y á veces contra ella, tenemos una prueba incontestable de que somos distintos de los objetos que nos afectan, De donde resulta, que aun prescindiendo del mundo externo, hallamos en los fenómenos de nuestro interior la seguridad de que existe realizada la idea de sustancia, y de que eh el universo no hay una sola, sino muchas.

127. La norancOS trascendencia. de esta doctrina exige que la presentemos en resúmen y con la mayor claridad posible.

En un tiempo en que el panteismo devasta el mundo filosófico, jamás puede ser excesivo el cuidado que se ponga en “deslindar estas ideas.

128. La definicion de la sustancia tomada en general, es la siguiente: un ser permanente que existe sin estar inherente á otro al cual modifique.

* 129. Si la sustancia es finita, podrá ser sujeto de modificaciones; pero este carácter lo tiene no como sustancia, sino como finita. o 130. La idea de sustancia no es contradictoria con la de ser criado. - ( 2 131. La experiencia externa é interna nos asegura de que hay en realidad seres que son sustancias.

132. La misma experiencia nos cerciora de que no hay una sola sustancia sino muchas.

133. Modificacion ó accidente es un modo de ser de la sustancia. (V. Filosofía fundamental, lib. 1x.)

CAPITULO XL Ideas de causa y efecto.

134. Causa es lo que da el será otro, ó lo que hace que una cosa que no era, séa. Efecto es aquello que recibe el ser. | 135. De esto resulta que lás ideas de causa y efecto son correlativas; no hay causa en ejercicio sin efecto en acto; no hay causa en potencia sin efecto en potencia.

136. La idea de causalidad implica relacion del ser producente al producido, y se llama actividad ó fuerza segun los aspectos bajo que se la considera. Actividad significa la causalidad considerada, en su relacion con el sujeto que se pone en acto que ejerce una acción. Fuerza significa la misma actividad en cuanto triunfa de resistencias. A | 137. El tránsito del no ser al ser no se verifica solamente de las sustancias, sino tambien de sus modificaciones. Nuestro espíritu ha pasado del no ser al ser;' y tambien pasan continuamente del no ser al ser los actos de nuestro entendimiento y voluntad; de no peñsar pasamos á pensar,.de no querer á. querer, de nosentir á sentir, de no movernos á movernos. Una cosa análoga se verifica en todos los seres finitos.

Así como hay dos clases de scres, sustancias y modificaciones (V. cap. x), hay tambien dos clases de causalidad. Guando lo que pasa de no ser á ser es sustancia,. el causar se llama criar, ó sacar de la nada; cuando es modificacion se llama formar, mudar. En la creacion no se presuponé nada preexistente; en la formacion ó mudanza preexiste la sustancia que sé trasforma.

138. Luego la causalidad no se refiere solo á sustancias sino tambien á modificaciones; y el universo entero con sus 'continuas mudanzas“hos ofrece una serie continuada de causas y de efectos, 139. Preguntar pues si hay verdaderas causas, es preguntar si hay mudanzas, si hay tránsitos del no ser al ser, para lo cual nos basta interrogar á.la experiencia tanto interna como externa. i 1/40. La idea pura de causalidad dimana de la simple combinacion de las jdeas de ser y no ser. Considerando el no ser vemos evidentemente que-no se puede dar á sí mismo el ser; de la nada sola no puede salir nada; luego.el tránsito del no ser al ser supone un ser. Si admitimos por un momento la nada absoluta, no seria posible que nunca existiese alguna cosa; luego si existe algo ha existido siempre algo, y no ha podido menos de existir.

1/1. Este ser que no ha podido menos de existir no somos nosotros, que antes no éramos y hemos comen- .Zado á ser; tampoco es ninguno de los objetos dek mundo corpóreo, pues que todos están sujetos á continuas mudanzas, y considerados en sí mismos podrian dejar de existir- sin ninguna contradiccion; luego ni en nosotros ni en el universo se halla el principio de la exis tencia; luego hay un ser que mi es nosotros ni el uni verso, y este ser es necesario y causa de todo.

1/12. Segun las diferentes aplicaciones de la idea de causalidad resultan diferentes especies de causas; la que no depende de otra se llama primera, y las demás segundas. | '' La que produce el tránsito del no ser al ser se llama, eficiente; la que sirve de materia, material; la que de - forma, formal; lo que mueve atrayendo al agente se apellida final. En la produccion de un artefacto de carpintería, el carpintero-es la causa eficiente; la madera la material; la forma del artefacto la formal; el aer la gloria, la comodidad, el cumplimiento del deber ú otro fin que haya movido al artífice á trabajar, es la causa final.

1143. Reflexionando sobre estas diferentes especies de causas se nota, que la verdadera idea de causalidad no se halla sino en la eficiente: porque la material es una cosa que antes existia, y que en vez de dar algo, recibe la forma; la formal es tambien producida, y antes es efecto que causa; v el fin en sí mismo no mueve sino en cuanto el artífice se lo propone y lo quiere; por manera que estas cosas se llaman causas en un sentido impropio, en cuanto contribuyen en algun modo á foranar el nuevo ser, aunque concurran á esto como una: parte de él. | | 114. Entre las causas unas tienen en sí mismas el principio de su determinacion, otras lo reciben de fuera. El cuerpo que causa el movimiento de otro ha recibido esta causalidad por el impulso que él ha sufrido á.su vez; sus funciones se reducen á trasmitir lo que le han comu-. nicado; es mas bien un conducto que una causa. Por el contrario, el ser viviente encierra un principio de actividad que le produce sus mudanzas; y aun las mismas impresiones que recibe de fuera se subordinan á las leyes de este principio: un manjar metido en una: bolsa causará en ella impresiones puramente mecánicas y químicas; pero si esta bolsa es un estómago, las impresiones causadas pot el manjar están sometidas á la ley del principio vital que anima al estómago. -(V. Filosofía fundamental, lib. x.)

115. De los seres que encierran en sí mismos el principio de sus determinaciones, unos las tienen necesarias, de suerte que dada- cierta condicion no. pueden menos de tenerlas; otros las tienen de manera que siempre pueden no tenerlas; el principio conserva su actividad, pero puede ejercerla ó dejar de ejercerla. Hay en nosotros un principio activo para percibir las sensaciones, el cual está sometido á una necesidad condicional; esto es, que puesto el cuerpo en tal ó cual disposicion, el alma no puede menos de experimentar tales ó cuales sensaciones; por el contrario, el querer ó el no querer está en nuestra mano: ni en lo exterior ni en lo interior hay ninguna causa necesaria de estos actos; siempre que queremos podemos no querer; siempre que no queremos podemos querer. La causa que tiene sus determinaciones sometidas á necesidad, ejerciendo su accion de manera que no pueda menos de ejercerla, se llama Necesaria; la que no está sometida á necesidad y que cuando ejerce un acto puede no ejercerle, se llama libre.

1146. Luego la libertad de albedrío consiste en una actividad inteligente, que tiene en sí propia el principio de sus determinaciones, sin ninguna necesidad determinante, externa ni interna.

CAPÍTULO XIL Heas del tiempo.

117. El tiempo es la sucesion, el órden del ser y no ser Ó de las mudanzas. La idea del tiempo es la percepcion de dicha sucesion ú órden.

148. El tiempo no es nada absoluto que exista ó pueda existir separado de las cosas: una duracion sin algo que dure, un órden de mudanzas sin algo que se mude, son ideas generales que solo pueden' concebirse por abstraccion.

119. El tiempo está realmente en las cosas, pues que ' siendo la sucesion de las mismas, no puede menos de ser real cuando' ellas se suceden realmente. 150. La idea del tiempo es de_dos maneras: pura ó empírica. La pura es la percepcion general de un órden de "mudanzas real ó posible, prescindiendo de toda ' medida y hasta de toda aplicacion á determinados obje- ' tos. La empírica ó experimental es la que encierra una medida aplicada á ciertas mudanzas. Percibo en general el órden entre el ser y el no ser: hé aquí la idea pura del tiempo. Pertcibo las mudanzas de la posicion del sol - y las sujeto á medida: hé aquí la empírica. 151. En la idea empírica del tiempo entran tres elementos: una idea metafísica, Otra matemática, y un he- 2192: ) FILOSOFÍA ELEMENTAL.

cho de observacion. La idea metafísica es la percepcion del ser y del no ser; la matemática es la del número con que medimos esta sucesion; y el hecho de observacion es el fenómeno de la naturaleza á que nos relerimos, como el movimiento sideral, el solar, el lunar ú otro cualquiera.

152. Así se explica cómo la idea del tiempo está ligada con la experiencia y cómo no. Sin la experiencia no percibimos las mudanzas, y en este sentido depende de ella la idea del tiempo. Pero una vez percibidas las mudanzas no podemos prescindir de las condiciones matemáticas y metafísicas que regulan nuestro entendimiento, y á que están sometidos tambien los objetos; en estas condiciones se funda la necesidad que hallamos en la idea del tiempo, y la posibilidad de que nos sirva en las ciencias exactas. e | 153. Si no hay mudanzas no hay tiempo; el que concebimos antes y despues de la existencia del mundo, es un vano juego de la fantasía. - 154. La relacion de antes y despues no se halla en la duracion de un ser que no sufre ni puede sufrir mudanzas; en la duracion de este ser no hay pasado ni futuro”, todo es presente; esa duracion es su misma existencia necesaria, y se llama eternidad. Se la ha definido bien cuando se ha dicho que es la posesion perfecta y simultánea de una vida interminable: intermi- - nabilis vita tota simul et perfecta possessio.

155. La idea del tiempo se explica por el principio de contradiccion: puesto que el ser excluye al no ser y el no ser al ser, es imposible toda mudanza ó todo tránsito del no ser al ser y del ser al no ser, si no se admite un órden que haga desaparecer la contradiccion. De esto se infiere que la idea de tiempo se refiere por necesidad á seres contingentes, esto es, á seres cuya existencia no excluya la no existencia; si se trata pues de un ser cuya existencia excluya absolutamente la no cxistencia, no se le puede aplicar la idea del tiempo sin a en un absurdo. (V. Filosofía fundamental, lirO VII. i “IDEOLOGÍA PURA. 91 ¡o CAPÍTULO XII.

Verdades ideales y verdades reales.

156. Las verdades ideales son las que consisten en la relacion de las ideas prescindiendo de la realidad. Verdades reales son las que expresan un hecho ó una cosa existente; tres mas cinco es igual á ocho: esta es una verdad ideal, porque no se dice que existan tres, ni cinco, ni ocho, y solo se afirma la relacion de igualdad del tres mas cinco, con el ocho. El volúmen de la tierra es mayor que el de la luna; esta es una verdad real, porque expresa un hecho. Es imposible que una cosa sea y no sea á un mismo tiempo: esta es una verdad ideal, porque no.se afirma que algo sea ó no sea, solo se establece que el sí y el no, respecto á una misma cosa y á un mismo tiempo, se excluyen. Atendidas las observaciones astronómicas es imposible que las estrellas no estén mas distantes de nosotros que el sol: esta es una verdad real porque afirma un hecho.

457. Las verdades ideales entrañan necesidad; al salir de ellas para entrar en el campo de las realidades, solo hallamos una absolutamente necesaria, Dios; pero á esta realidad infinita no la conocemos intuitivamente mientras estamos en esta vida. Cuando demostraggos su existencia nos apoyamos por una parte en verdad cesarias, que son las ideales, y por otra en hechos”contingentes, como son la existencia del mundo ó la nuestra.

158. La necesidad de las verdades ideales se apoya en el principio de contradiccion: la evidencia que las acompaña es una aplicacion continuada de este principio. Ellas son las leyes fundamentales de nuestra razon; sin ellas es imposible pensar; la razón se convierte en un absurdo viviente.. _ | 159. Kant opina que las verdades necesarias notie- - nen valor sino con relacion á la experiencia sensible; pero esta doctrina destruye los fundamentos de toda ciencia. Si, por ejemplo, al afirmar que es imposible que e una cosa y á un mismo tiempo sea y no sea, no podemos extenderlo á todo, sin excepcion de ninguna clese, el principio vacila, ó mejor diremos se anula, porque si puede fallar en un caso podrá fallar en todos. Aquí la excepcion no es solo la limitacion de la regla, es su muerte. (V. Filusofía fundamental, lib. 1v, cap. IX, XII, XIV, XV Y XVI.)

160. En nuestros conocimientos entra una parte puramente ideal y otra real: la primera comprende todos los principios intrínsecamente necesarios; la segunda, las proposiciones atestiguadas por la. experiencia. Sin lo primero, no podríamos generalizar, y careceríamos de ciencia propiamente dicha; sin lo segundo, nuestra ciencia no tendria aplicacion, seria una estéril combina = cion de ideas. El principio de contradicción por SÍ so» ló, mo me conduce á ningun conocimiento positivo; á qué: adelanto con solo saber que es imposible que una cosa sea y no sea á un mismo tiempo? De esto no puedo sacar que algo sea Ó no sea; así estoy encerrado en un círculo de ideas puras; pero si la experiencia me enseña, por ejemplo, la unidad de mi conciencia, entonces la observación de este hecho combinada con el principio de contradiccion, me lleva á un resultado importantisimo, á saber, que el sujeto pensante es simple.

161. Imaginémonos un espíritu que poseyese toda la ciencia geométrica, sin saber que exista algo extens u conocimiento seria puramente -ideal; pero si poP la observacion llegase á conocer que existen seres extensos, aplicaria á estos la geometría y entraria en las ciencias naturales.

462. De donde se infiere que hay en nosotros dos órdenes de conocimientos: unos puramente ideales, otros reales; que los primeros forman una verdadera ciencia, pero estéril para la realidad; y que los otros son;un conjunto de obvervaciones, que por sí solos no cons-'tituirian ciencia. La union y combinacion de estos dos, elementos, engendra la ciencia positiva, útil, en el órden: moral, metafísico y físico.

163. Aunque estos dos elementos se distingan, no pueden separarse del.todo: ninguna inteligencia puede estar limttada á un órden puramente ideal: cuando menos, tendrá el conocimiento de un hecho real: la conciencia de su existencia propia. (V. Filosofía fundamental, lib. 1v, cap. xIv.)

164. El elemento de observacion ó experimental, es contingente para nosotros: el hecho primitivo y fundamental para nuestro conocimiento es la conciencia; y esta no existia hace poco tiempo, como nos consta por experiencia; tambien se interrumpe frecuentemente con el sueño; y no vemos ninguna necesidad intrínseca de que continúe existiendo por su fuerza propia: cesaria de existir, si Dios no la conservase.

165. A pesar de la contingencia del conocimiento experimental, la ciencia que de él nace es verdadera, porque envuelve la condicion de que exista lo experimentado. Toda la ciencia que se refiere á las propiedades del espíritu humano. se funda en el supuesto de que exista: pero mientras existe, la ciencia es verdadera realmente; y si no existiera, porque Dios no le hubiese criado, la ciencia seria verdadera hipotéticamente, y se podria decir lo mismo que en la actualidad, con la diferencia, de que ahora se dice: « el espíritu humano tiene tales propiedades; » y entonces se diria: « el espíritu humano tendria tales propiedades.

166. Esto conduce á otra observacion. Hasta los cono- | cimientos puramente ideáles, envuelven en cierto modo | la condicion de la existencia de los objetos. Aunque no | existiese ningun círculo, se podria afirmar que sus diámetros son iguales; y la proposicion equivaldria á esta otra: si existiesen círculos, sus diámetros serian iguales. La razon de esto se encuentra en. que al establecer proposiciones puramente ideales, no afirmamos ó negamos de nuestras ideas, sino de los objetos de las mismas; luego estos objetos deben ser considerados á lo menos en el órden de la posibilidad, refiriéndonos á ellos siquiera condicionalmente, pues de otro modo las proposicio-Nes no sisnificarian nada.

Al decir que los diámetros del circulo son iguales, claro es que no afirmo esto de mis propias ideas, donde no hay ni puede haber circulos ni diámetros; hablo pues de los círculos representados como posibles: y de e ellos digo que si existiesen, sus diámetros serien iguiÑes.

167. La experiencia atestigua, que hay en todos nosotros ciertas ideas comunes, con una relacion fija que no podemos alterar. Todos estamos seguros de que tres y cuatro hacen siete y ño ocho; que los radios de un círculo son iguales; que el todo es mayor que su parte; que es imposible que una cosa sea y no sea á un mismo tiempo. Estas verdades son comunes á todos los hombres, y el asentir á ellas no depende de la educacion; pues que seria absurdo y hasta ridículo el sostener que podríamos creer lo contrario, si así se nos hubiese enseñado desde la infancia.

De esto se infiere que hay verdades universales y ne» - -cesarias; y como estas son independientes de nuestra ¡existencia, porque ellas existian antes que nosotros, y -Continuarian existiendo aun cuando nosotros dejásemos de existir, se sigue que hay una verdad necesaria en; que tienen su fundamento todas las demás; que hay una fuente comun donde las han bgbido todas las inteligencias, que hay un espíritu, causa de todos los espíritus.

168. Lo que llamamos ideas de las esencias de las cosas, son débiles reflejos de los tipos preexistentes desde la eternidad en la inteligencia infinita. Por esto se nos ofrecen como necesarias é inmutables.

169. Un órden de verdades ideales sin una, verdad real en que se funden, es contradictorio. 'Lo necesario ha de estribar en algo necesario; y no hay necesidad sin existencia; pues que en faltando esta, solo queda la nada. Ese enlace íntimo que vemos entre las verdades ideales; esa necesidad absoluta en sus relaciones, y que arranca nuestro asenso' de una manera irresistible, es una vana ilusion, es un absurdo, si no hay una verdad real necesaria.

Los que niegan la existencia de Dios, niegan tambien: la razon humana: sin Dios no puede haber esa comunidad de ideas, que llamamos razon, y cuyo conjunto forma las verdades ideales. Sin Dios, esta necesidad é inmutabilidad de las esencias, serian palabras sin sentido. (V. Filosofía fundamental. lib, 1 desde el cap. Xxu1 hasta el xxv11 inclus.)

CAPÍTULO XIV.

De la certeza.

470. La certeza es el firme asenso á una cosa. Esta- . mos ciertos de nuestra existencia, de la del mundo corpóreo, de los principios morales, metafísicos y matemáticos, porque asentimos á esto sin vacilacion de ninguna especie.

171. Conviene distinguir entre la certeza y su fundamento. La certeza es un hecho innegable; lo único - que se puede hacer con respecto á él es consignarle; en esto no hay ni puede haber opiniones; los filósofos disputan sobre la certeza, algunos tienen la humorada de negarla; pero ello es que todos están ciertos: el sofista ' no destruye al hombre. «Es difícil despojarse enteramente de la naturaleza humana, » decia Pirron al verse acusado de inconsecuencia, porque dudando de todo, se apartaba de un perro que le acometia. '% El fundamento de la certeza puede estar sujeto á opiniones. La certeza es un edificio sólido; y no lo es menos porque se dispute sobre la razon de esta solidez. (V. Filosofía fundamental, lib. 1, Cap. 1, 11 y 111.)

172. Hay algunas verdades primeras que no se pueden poner en duda sin que vacile toda certeza. Los filósofos se han dividido al buscar la principal. Unos sostienen que es el principio de contradiccion: es imposible que una cosa sea y” no sea á un mismo tiempo; afirman otros que es la regla siguiente: to que se ve con toda claridad en la idea de una cosa puede afirmárse de ella; por fin, los hay que dan la preferencia al famoso entimema de Descartes: yo pienso, luego soy