Y así cuando el alma llega a tener en perfección el espíritu de temor, tiene ya en perfección el espíritu del amor, por cuanto aquel temor, que es el último de los siete dones, es filial (1), y el temor perfecto (2) de hijo, sale de amor perfecto de padre, y así, cuando (5) la Escritura Divina quiere llamar a uno perfecto en caridad (4), le llama temeroso de Dios. De donde profetizando Isaías la perfección de Cristo, dijo: Replebit eutn spiritus timoris Domini (5). Que quiere decir: Henchirle ha el espíritu del temor de Dios. También San Lucas al santo Simeón llamó timorato, diciendo: Erat vir justus, ct timoratas (6). Y así de otros muchos.
4. Es de saber que muchas almas llegan y entran en las primeras bodegas, cada una según la perfección de amor que tiene; mas a esta última y más interior pocas llegan en esta vida; porque en ella es ya hecha la unión perfecta con Dios que llaman matrimonio espiritual, del cual habla ya el alma en este lugar.
Y lo que Dios comunica al alma en esta estrecha junta, totalmente es indecible, y no se puede decir nada, así como del mismo Dics no se puede decir algo que sea como él; porque el mismo Dios es el que se le comunica con admirable gloria de transformación de ella en él, estando ambos (7), como si dijéramos ahora, la vidriera con el rayo del sol, o el carbón con el fuego, o la luz de las estrellas con la del sol, no empero tan esencial y acabadamente como en la otra vida. Y así para dar a entender el alma lo que en aquella bodega de unión (8) recibe de Dios, no dice otra cosa, ni entiendo la podrá decir más propia, para decir algo de ello, que decir el verso siguiente: De mi Amado bebí.
1 Av.: es más filial.
2 Sg. y G: y el amor perfecto.
3 Av. modifica y añade: Cuando es más perfecto el temor, es más perfecto el amor, y así cuando.
4 G y Ej.: en santidad.
5 XI. 3.
6 n, 25.
7 S lee: de transformación de ella. Y en este estado están ambos en uno.
8 G, E). y S: bodega de vino. Bg.: bodega de bien.
5. Porque así como la bebida se difunde y derrama por todos los miembros y venas del cuerpo, así se difunde esta comunicación de Dios sustancialmente en toda el alma, o, por mejor decir, el alma se transforma en Dios, según la cual transformación bebe el alma de su Dios según la sustancia de ella y según sus potencias espirituales. Porque según el entendimiento bebe sabiduría y ciencia, y según la voluntad bebe amor suavísimo, y según la memoria bebe recreación y deleite en recordación y sentimiento de gloria. Cuanto a lo primero, que el alma reciba y beba deleite sustancialmente, dícelo ella en los Cantares en esta manera: Anima mea liquefacta est, ut sponsus locutus est (1). Esto es: Mi alma se regaló luego que el Esposo hablo, el hablar del Esposo es aquí comunicarse él al alma (2).
6. Y que el entendimiento beba sabiduría, en el mismo libro lo dice la Esposa, adonde deseando ella llegar a este beso de unión y pidiéndolo al Esposo, dijo: Allí me enseñarás, es a saber, sabiduría y ciencia en amor, y yo te daré a ti una bebida de vino adobado (3), conviene a saber, mi amor adobado con el tuyo; esto es, transformado en el tuyo (4).
7. Cuanto a lo tercero, que es que la voluntad bebe al,lí amor, dícelo también la Esposa en el dicho libro de los Cantares diciendo: Aletióme dentro de la bodega secreta y ordenó en mi caridad, que es tanto como decir: dióme a beber amor metida dentro en su amor, o más claramente, hablando con propiedad: ordenó en mí su caridad, acomodando y apropiando a mí su misma caridad, lo cual es beber el alma de su Amado su mismo amor, infundiéndoselo su Amado.
8. Donde es de saber (5), acerca de lo que algunos dicen que no puede amar la voluntad sino lo que primero entiende el 1 V, 6.
2 S modifica: "Mi alma se regaló luego que le habló el Esposo, el cual hablar aquí es comunicarse al alma."
3 VIII, 2.
4 S omite: esfo es, transformado en el tuyo.
5 Sg. modifica:...a mi su caridad, donde es a beber el alma de su Amado; donde es de saber...G y Ej.: y apropiando en mí su caridad: donde es de saber...
entendimiento, hase de entender naturalmente, porque por vía natural es imposible amar si no se entiende primero lo que se ama; mas por vía sobrenatural bien puede Dios infundir amor y aumentarle sin infundir ni aumentar distinta inteligencia, como en la autoridad dicha se da a entender. Y esto experimentado está de muchos espirituales, los cuales muchas veces se ven arder en amor de Dios sin tener más distinta inteligencia que antes; porque pueden entender poco y amar mucho, y pueden entender mucho y amar poco; antes ordinariamente aquellos espirituales que no tienen muy aventajado entendimiento acerca de Dios, suelen aventajarse en la voluntad, y bástales la fe infusa por ciencia de entendimiento, mediante la cual les infunde Dios caridad y se la aumenta y el acto de ella, que es amar más, aunque no se le aumente la noticia, como hemos dicho; y así puede la voluntad beber amor sin que el entendimiento beba de nuevo inteligencia, aunque en el caso que vamos hablando, en que dice el alma que bebió de su Amado, por cuanto es unión en la interior bodega, la cual es según las tres potencias del alma, como habernos dicho, todas ellas beben juntamente. * 9. Y cuanto a lo cuarto, que según la memoria bebe allí el alma de su Amado, está claro que está ilustrada con la luz del entendimiento en recordación de los bienes que está poseyendo y gozando en la unión de su Amado.
10. Esta divina bebida (1) tanto endiosa y levanta al alma y la embebe en Dios, que cuando salía: Cuando salía.
11. Es a saber, que acabada (2) esta merced de pasar, porque aunque esté el alma siempre en este alto estado de matrimonio (3) después que le ha puesto en él, no empero siempre en actual unión según las dichas potencias, aunque según la sustancia del alma sí. Pero en esta unión sustancial del alma muy 1 Bg.: esta divina sabiduría tanto en Dios se levanta.
2 S añade: "Esta divina bebida, canto endiosa y levanta el alma y la embebe en Dios, que cuando salia. es a saber, cuando acababa..."
3 Ej., G y Sg.: en esfe estado espiritual después...frecuentemente ( 1 ) se unen también las potencias y beben en esta bodega, el entendimiento entendiendo, la voluntad amando, etc. Pues cuando ahora dice el alma cuando salia, no se entiende que de la unión esencial o sustancial (2) que tiene el alma ya, que es el estado dicho, sino de la unión de las potencias, la cual no es continua en esta vida ni lo puede ser. Pues de ésta, cuando salía Por toda aquesta vega.
12. Es a saber, por toda aquesta anchura del mundo, Ya cosa no sabía.
15. La razón es, porque aquella bebida de altísima sabiduría (3) de Dios que allí bebió, le hace olvidar todas las cosas del mundo, y le parece al alma que lo que antes sabía, y aun lo que sabe todo el mundo, en comparación de aquel saber es pura ignorancia. Y para entender mejor esto, es de saber que la causa más formal de este no saber del alma cosa del mundo, cuando está en este puesto, es el quedar ella informada de la ciencia sobrenatural delante de la cual todo el saber natural y político del mundo antes es no saber que saber. De donde puesta el alma en este altísimo saber, conoce por él que todo esotro saber que no sabe a aquello, no es saber, sino no saber; y que no hay que saber en ello; y declara la verdad del dicho del Apóstol, es a saber, que lo que es más sabiduría delante de los hombres, es estulticia delante de Dios (5). Y por eso dice el alma que ya no sabía cosa después que bebió de aquella sabiduría divina; y no se puede conocer esta verdad, como es pura ignorancia la sabiduría de los hombres y de todo el mundo y cuán digno de no ser sabido, menos que con esta merced de estar Dios (6) en 1 G y Ej.: muy perfectamente.
2 Algunos manuscritos leen: no se entiende que la unión esencial...La palabra sustancial se omite en Sg., G y Ej.
3 G y Ej.: altísima suavidad.
4 Bz. y Av.: de la esencia sobrenatural.
5 1.a ad Cor.. III, 19.
6 S modifica: "es de no ser sabido sino con esta verdad de estar Dios." B: cuan digno destos ser servido.
el alma comunicándole su sabiduría, y confortándola con esta bebida de amor para que lo vea claro, según da a entender Salomón diciendo: Esta es la visión que vió y habló el varón con quien está Dios, y confortado por la morada que Dios hace en él, dijo: Insipientísimo soy sobre todos los varones, y sabiduría de hombres no está conmigo (1). Lo cual es, porque estando en aquel exceso de sabiduría alta de Dios, esle ignorancia la baja de los hombres; porque las mismas ciencias naturales y las mismas obras que Dios hace, delante de lo que es saber a Dios (2) es como no saber, porque donde no se sabe Dios, no se sabe nada. De donde lo alto de Dios es insipiencia y locura para los hombres, como también dice San Pablo (5). Por lo cual los sabios de Dios y los sabios del mundo los unos son insipientes para los otros; porque ni los unos pueden percibir la sabiduría de Dios y ciencia, ni los otros la del mundo; por cuanto la del mundo, como habernos dicho, es no saber acerca de la de Dios, y la de Dios acerca" de la del mundo.
14. Pero demás de esto, aquel endiosamiento y levantamiento de mente en Dios, en que queda el alma como robada y embebida en amor toda hecha en Dios (4), no la deja advertir a cosa alguna del mundo; porque no sólo de todas las cosas, mas aun de sí queda enajenada y aniquilada, como resumida y resuelta en amor, que consiste en pasar de sí al Amado. Y así la Esposa en los Cantares, después que habia tratado de esta transformación de amor suya en el Amado, da a entender este no saber con que quedó, por esta palabra nescivi, que quiere decir: No supe (5). Está el alma en est€ puesto en cierta manera como Adán en la inocencia, que no sabía qué cosa era mal; porque está tan inocente, que no entiende el mal ni cosa juzga a mal; y oirá cosas muy malas y las verá con 1 Prov.. XXX. 1, 2.
2 S: de lo que es no saber a Dios.
3 1.» ad Cor.. II. 14.
4 S: hecha un Dios 5 VI, 11.
sus ojos, y no podrá entender que lo son ( 1 ); porque no tiene en sí hábito de mal por donde lo juzgar habiéndole Dios raido los hábitos imperfectos y la ignorancia (en que cae el mal de pecado) con el hábito perfecto de la verdadera sabiduría, y así también acerca de esto ya cosa no sabia.
15. Esta tal alma poco se entrometerá en las cosas ajenas, porque aun de las suyas no se acuerda; porque esta propiedad tiene el espíritu de Dios en el alma donde mora, que luego la inclina (2) a ignorar y no querer saber las cosas ajenas, aquéllas mayormente que no son para su aprovechamiento (3); porque el espíritu de Dios es recogido y convertido a la misma alma, antes para sacarla de las cosas extrañas que para ponerla en ellas, y así se queda el alma en un no saber cosa en la manera que solía.
16. Y no se ha de entender que aunque el alma queda en este no saber, pierde allí los hábitos de las ciencias (4) adquisitos que tenía, que antes se le perfeccionan con el más perfecto hábito, que es el de la ciencia sobrenatural que se le ha infundido, aunque ya estos hábitos no reinan en el alma de manera que tenga necesidad de saber por ellos, aunque no impide que algunas veces sea. Porque en esta unión de sabiduría divina se juntan estos hábitos con la sabiduría superior (5) de las otras ciencias, así como juntándose una luz pequeña con otra grande, la grande es la que priva y luce, y la pequeña no se pierde, antes se perfecciona, aunque no es la que principalmente luce; así entiendo que será en el cielo, que no se corromperán los hábitos que los justos llevaren de ciencia adquisita, y que no les harán a los justos mucho al caso (6), sabiendo ellos más que eso en la sabiduría divina.
17. Pero las noticias y formas particulares de las cosas y 1 S: ¡o que son.
2 Bg.: le imprime.
3 S: para su provecho. ■4 Sg.: esencias.
5 Sg. añade: de Dios, que por ella principalmente entiende el alma las virtudes...Lo mismo leen G y Ej., sólo que en vez de virtudes trasladan verdades.
6 S: y que no les harán mucho al caso.
actos imaginarios, y cualquiera otra aprehensión que tenga forma y figura, todo lo pierde e ignora en aquel absorbimiento de amor, y esto por dos causas: la primera, porque como actualmente queda absorta y embebida el alma en aquella bebida de amor, no puede estar en otra cosa actualmente ni advertir a ella; la segunda y principal, porque aquella transformación en Dios de tal manera la conforma con la sencillez y pureza de Dios (en la cual no cae forma ni figura imaginaria), que la deja limpia y pura y vacía de todas formas y figuras que antes tenía, purgada e ilustrada con sencilla contemplación. Así como hace el sol en la vidriera, que infundiéndose en ella, la hace clara y se pierden de vista todas las máculas y motas que antes en ella parecían, pero vuelto a quitar el sol, luego vuelven a parecer en ella las tinieblas y máculas de antes; mas el alma, como le queda y dura algún tanto el efecto de aquel acto de amor (1), dura también el no saber, de manera que no puede advertir en particular a cosa ninguna hasta que pase el afecto de aquel acto de amor, el cual como la inflamó y mudó en amor, aniquilóla y deshízola en todo lo que no era amor, según se entiende por aquello que dijimos arriba de David, es a saber: Porque fué inflamado mi corazón, también mis renes se mudaron juntamente, y yo fui resuelto en nada, y no supe (2).
Porque mudarse las renes por causa de esta inflamación del corazón, es mudarse el alma según todos sus apetitos y operaciones en Dios en una nueva manera de vida, deshecha ya y aniquilada de todo lo viejo que antes usaba; por lo cual dice el Profeta que fué resuelto en nada, y que no supo, que son los dos efectos que decíamos que causaba la bebida de esta bodega de Dios; porque no solo se aniquila todo su saber primero, pareciéndole todo nada, mas también toda su vida vieja e imperfecciones se aniquilan y se renueva en nuevo hombre, que es este segundo efecto que decimos contenido en este verso: Y el ganado perdí, que antes seguía.
1 Ej., G y Sg. pasa de esta frase el cuai como la inflamó...2 Ps. LXXII. 21-22.
18. Es de saber que hasta que el alma llegue a este estado de perfección de que vamos hablando, aunque más espiritual sea, siempre le queda algún ganadillo de apetitos y gustillos y otras imperfecciones suyas, ora naturales, ora espirituales (1), tras de que se anda procurando apacentarlos en seguirlos y cumplirlos; porque acerca del entendimiento suelen quedarle algunas imperfecciones de apetitos de saber; acerca de la voluntad, se dejan llevar de algunos gustillos y apetitos propios, ora en lo temporal, como poseer algunas cosillas y asirse más a unas que a otras, y algunas presunciones, estimaciones y puntillos en que miran y otras cosillas que todavía huelen y saben a mundo; ora cerca de lo natural como en comida, bebida, gusto (2) de esto más que de aquello, escoger y querer lo mejor; ora también acerca de lo espiritual, como querer gustos de Dios y otras impertinencias, que nunca se acabarían de decir, que suelen tener los espirituales aún no perfectos. Y acerca de la memoria, muchas variedades y cuidados y advertencias impertinentes que los llevan el alma tras de sí.
19. Tienen también acerca de las cuatro pasiones del alma muchas esperanzas, gozos, dolores y temores inútiles tras de que se va el alma; y de este ganado ya dicho, unos tienen más y otros menos, tras de que se andan todavía siguiéndolo, hasta que entrándose a beber en esta interior bodega lo pierden todo, quedando, como habernos dicho, hechos todos en amor, en la cual más fácilmente se consumen estos ganados de imperfecciones del alma, que el orín (3) y moho de los metales en el fuego, y así se siente ya libre el alma de todas niñerías de gustillos e impertinencias tras de que se andaba, de manera que pueda bien decir: El ganado perdí que antes seguía.
1 A, B, y Bg.: Y otras imperfecciones suyas, ahora espirituales, ahora temporales.
3 S: de la manera que el orín.
1. Comunícase Dios en esta interior unión al alma con tantas veras ( 1 ) de amor, que no hay afición de madre que con tanta ternura acaricie a su hijo, ni amor de hermano ni amistad de amigo que se le compare. Porque aun llega a tanto la ternura y verdad de amor con que el inmenso Padre regala y engrandece a esta humilde y amorosa alma, ¡oh, cosa maravillosa y digna de todo pavor y admiración! (2), que se sujeta a ella verdaderamente para la engrandecer, como si El fuese su siervo y ella fuese su señor. Y está tan solícito en la regaliar, como si El fuese su esclavo y ella fuese su Dios: tan profunda es la humildad y dulzura de Dios. Porque él en esta comunicación de amor en alguna manera ejercita aquel servicio que dice él en el Evangelio que hará a sus escogidos en el cielo, es a saber, que ciñéndose, pasando de uno en otro, los servirá (3). Y así aquí está empleado en regalar y acariciar (4) al alma como la madre* en servir y regalar a su niño, criándole a sus mismos pechos. En lo cual conoce el alma la verdad del dicho de Isaías, que dice: A los pechos de Dios seréis llevados y sobre sus rodillas seréis regalados (5).
2. ¿Qué sentirá, pues, el alma aquí entre tan soberanas mercedes? (6). ¡Cómo se derretirá en amor! ¡Cómo agradecerá ella viendo estos pechos de Dios abiertos para sí con tan soberano y largo amor! Sintiéndose puesta entre tantos deleites, entrégase toda a sí misma a él, y dale también sus pechos de su voluntad y amor, y sintiéndolo y pasando en su alma al modo que la Esposa (7) lo sentía en los Cantares hablando con su Esposo, en esta manera: Yo para mi Amado, y la conversión 1 Ej.. G y Sg.: con tantas verdades.
2 Ej., G y Sg.: y engrandece a esta alma, que es cosa digna de todo poder y admiración...3 Luc, XII, 37.
4 G y Ej.: en regalar, acariciar y recrear. Sg.: en regalar, y recrear y acariciar.
5 LXVI, 12. — S: y sobre sus rodillas os halagará.
6 Ej. y G: sabrosas mercedes.
7 S: y sintiéndolo y pasando así por ella, dice a su Amado lo que la Esposa.
de él para mí. Ven, Amado mío, salgámonos al campo, moremos juntos en las granjas; levantémonos por la mañanica a las viñas y veamos si ha florecido la viña y si las flores paren frutos, si florecieron las granadas. Allí te daré mis peches (1), esto es, los deleites y fuerza de mi voluntad emplearé en servicio de tu amor; y por pasar así estas dos entregas del alma y Dios en esta unión, las refiere ella en la siguiente canción, diciendo: Allí me dió su pecho, Allí me enseñó ciencia muy sabrosa, Y yo le di de hecho A mí, sin dejar cosa, Allí le prometí de ser su esposa.
5. En esta canción cuenta la Esposa la entrega que hubo de ambas partes en este espiritual desposorio, conviene a saber, de ella y de Dios, diciendo que en aquella interior bodega de amor se juntaron en comunicación él a ella, dándole el pecho ya libremente de su amor, en que la enseñó sabiduría y secretos, y ella a él entregándosele ya toda de hecho, sin ya reservar nada para sí ni para otro, afirmándose ya por suya para siempre. Sigúese el verso, Allí me dió su pecho.
4. Dar el pecho uno a otro es darle su amor y amistad y descubrirle sus secretos como a amigo. Y así, decir el alma' que le dió allí su pecho, es decir que allí le comunicó su amor y sus secretos; lo cual hace Dios con el alma en este estado. Y más adelante lo que también dice en este verso siguiente: 1 VII. 10-13.
Allí me enseñó ciencia muy sabrosa.
5. La ciencia sabrosa que dice aquí que la enseñó es la teología mística (1), que es ciencia secreta de Dios (2), que llaman los espirituales contemplación, la cual es muy sabrosa, porque es ciencia por amor, el cual es el maestro de ella y el que todo lo hace sabroso. Y por cuanto Dios le comunica esta ciencia e inteligencia en el amor con que se comunica al alma, esle sabrosa para el entendimiento, pues es ciencia que pertenece a él; y esle también sabrosa a la voluntad, pues es en amor, el cual pertenece a la voluntad (3). Y dice luego: Y yo le di de hecho A mí, sin dejar cosa.
6. En aquella bebida de Dios suave, en que, como habernos dicho, se embebe el alma en Dios, muy voluntariamente y cpn grande suavidad se entrega el alma a Dios toda, queriendo ser toda suya y no tener cosa en sí ajena de él para siempre, causando Dios en ella en la dicha unión, la pureza y perfección que para esto es menester; y por cuanto él la transforma en sí, hácela toda suya y evacúa en ella todo lo que tenía ajeno de Dios. De aquí es que no solamente según la voluntad, sino también según la obra, queda ella de hecho sin dejar cosa, toda dada a Dios, así como Dios se ha dado (4) libremente a ella; de manera que quedan pagadas aquellas dos voluntades (5), entregadas y satisfechas entre sí, de manera que en nada haya de faltar ya la una a la otra, con fe y firmeza de desposorio, que por eso añade ella, diciendo: Allí le prometí de ser su Esposa.
1 S: esta ciencia sabrosa es la teología mística.
2 G, Ej. y Sg.: que es muy sabrosa y es ciencia secreta de Dios.
3 S: "por ser ciencia que pertenece a él, y sabrosa para la voluntad, por ser en amor que le pertenece a la voluntad."
4 A, G y Sg.. se ha dado todo.
5 S: ambas voluntades.
7. Porque así como la desposada no pone en otro su amor, ni su cuidado, ni su obra fuera de su esposo, así el alma en este estado no tiene ya ni afectos de voluntad, ni inteligencias de entendimiento, ni cuidado ni obra alguna que todo no sea inclinado a Dios, junto con sus apetitos; porque está como divina, endiosada, de manera ( 1 ) que hasta los primeros movimientos aún no tiene contra lo que es la voluntad de Dios, en todo lo que ella puede entender. Porque así como un alma imperfecta tiene muy ordinariamente (2) a lo menos primeros movimientos inclinados a mal (3) según el entendimiento y según la voluntad y memoria y apetitos (4) e imperfecciones también, así el alma de este estado, según el entendimiento, voluntad y memoria y apetitos (5), en los primeros movimientos, de ordinario se mueve e inclina a Dios por la grande ayuda y firmeza que tiene ya en Dios y perfecta conversión al bien. Todo lo cual dio bien a entender David cuando dijo hablando de su alma en este estado: ¿Por ventura no estará mi alma sujeta a Dios? Sí¡ porque de él tengo yo mi salud; y porque él es mi Dios y mi Salvador; recibidor mío, no tendré más movimiento (6). En lo que dice recibidor mío, da a entender que por estar su alma recibida en Dios y unida cual aquí decimos, no había de tener ya más movimiento contra Dios (7).
8. De lo dicho queda entendido claro, que el alma que ha llegado a este estado de desposorio espiritual, no sabe otra cosa sino amar y andar siempre en deleites de amor con el Esposo; porque como en esto ha llegado a la perfección, cuya forma y ser, como dice San Pablo (8) es el amor, pues cuanto un alma más ama, tanto es más perfecta en aquello que ama, 1 S modifica: porque esrá como embebida en Dios, y asi anda de manera...2 Así Jaén, Av. y Bz. Los demás sólo dicen: tiene ordinariamente. A suprime muy ordinariamente.
3 Ej. G y Sg. omiten inclinados a mal. Av. lee: indignados a mal.
4 Sg. pasa de esta palabra a la igual que se sigue.
6 Ps. LXI, 2.
7 Sg. pone a continuación: Anoración para la canchón siguiente. G y Ej. sólo Anotación. Los tres omiten el título en el párrafo siguiente.
8 Colos., III, 14.
de aquí es que esta alma, que ya está prefecta, todo es amor, si así se puede decir, y todas sus acciones son amor, y todas sus potencias y caudal de su alma (1) emplea en amar, dando todas sus cosas como el sabio mercader (2) por este tesoro de amor que halló escondido en Dios, el cual es de tanto precio (3) delante de él, que como el alma ve que su Amado nada precia ni de nada se sirve fuera del amor, de aquí es que deseando ella servirle perfectamente, todo lo emplea en amor puro de Dios. Y no sólo porque él lo quiere así (4), sino porque también el amor en que está unida, en todas las cosas y por todas ellas la mueve en amor de Dios. Porque así como la abeja saca do todas las yerbas (5) la miel que allí hay, y no se sirve de ellas más que para esto, así también de todas las cosas que pasan por el alma, con grande facilidad saca ella la dulzura de amor que hay; que amar a Dios en ellas, (6) ora sea sabroso, ora desabrido, estando ella informada y amparada con el amor, como lo está, ni lo siente ni lo gusta, ni lo sabe; porque como habernos dicho, el alma no sabe sino amor, y su gusto en todas las cosas y tratos siempre, como habernos dicho, es deleite de amor de Dios. Y para denotar esto, dice ella la siguiente canción: 1. Pero porque dijimos que Dios no se sirve de otra cosa sino de amor, antes que la declaremos será bueno decir aquí la razón, y es: porque todas nuestras obras y todos» nuestros trabajos, aunque sean los más que pueden ser, no son nada delante de Dios; porque en ellas no le podemos dar nada ni cumplir su deseo, el cual sólo es de engrandecer el alma. Para (7) sí nada de esto desea, pues no lo ha menester, y así, 1 S suprime de su alma.
2 Matt., XIII. -46.
3 Los Mss., salvo Jaén, leen: es tan precioso.
4 G, Ej. y Sg. porque ella lo quiere así. S: y no sólo porque ella lo emplea así.
5 B y Bg.: flores. Ej., G, Bz. y Sg.: cosas.
6 Sg. añade: y así todas las cosas la inducen a amor, y lo que más de ellas...Ej. y G: amando a él en ellas, así todas las cosas la inducen a amor, y ¡o que hay más de ellas.
7 S: Porque para.
si de algo se sirve, es de que el alma se engrandezca; y como no hay otra cosa en que más la pueda engrandecer que igualándola (1) consigo, por eso solamente se sirve de que le ame, porque la propiedad del amor es igualar al que ama con la cosa amada. De donde porque el alma aquí tiene perfecto amor, por eso se llama Esposa del Hijo de Dios, lo cual significa igualdad con él, en la cual igualdad de amistad todas las cosas de los dos son comunes a entrambos, como el mismo Esposo lo dijo a sus discípulos, diciendo: Ya os he dicho mis amigos, porque todo lo que oí de mi Padre os lo he manifestado (2). Dice pues la canción: Mi alma se ha empleado, Y todo mi caudal en su servicio; Ya no guardo ganado, Ni ya tengo otro oficio, Que ya sólo en amar es mi ejercicio.
2. Por cuanto en la canción pasada ha dicho el alma, o por mejor decir, la Esposa, que se dió toda al Esposo sin dejar nada para sí, dice ahora en ésta el modo y manera (3) que tiene en cumplirlo, diciendo que ya está su alma y cuerpo y potencias y toda su habilidad empleada, ya no en las cosas (4), sino en las que son del servicio de su Esposo; y que por eso ya no anda buscando su propia ganancia, ni se anda tras sus gustos (5), ni tampoco se ocupa en otras cosas y tratos extraños (6) y ajenos de Dios; y que aun con el mismo Dios ya 1 S añade: en cierta manera.
2 Joan., XV. 15.
3 S: en ésta al Amado la manera.
4 S: en todas las cosas. G y Ej.: y potencias con toda suavidad, no en otra alguna cosa, sino sólo en las que son para el servicio de su Esposo...Sg.: y toda su habilidad, ya no en ninguna otra cosa, sino en las que son al servicio...5 Ej., G y Sg.: tras sus gustos y apetitos.
6 Extraños. Esta palabra no se lee en G ni Ej.
no tiene otro estilo ni manera de trato, sino ejercicio de amor, por cuanto ha ya trocado y mudado todo su primer trato en amor (1), según ahora se dirá.
Mi alma se ha empleado.
5. En decir que el alma suya se ha empleado, da a entender la entrega que hizo al Amado de sí en aquella unión de amor (2), donde quedó ya su alma con todas sus potencias, entendimiento, voluntad y memoria, dedicada y mancipada (3) al servicio de él, empleando el entendimiento en entender las cosas que son más de su servicio para hacerlas, y su voluntad en amar todo lo que a Dios agrada, y en todas las cosas aficionar la voluntad a Dios y la memoria y el cuidado (4) de lo que es de su servicio y lo que más le ha de agradar. Y dice más: Y todo mi caudal en su servicio.
4. Por todo su caudal entiende aquí todo lo que pertenece a la parte sensitiva del alma. En la cual parte sensitiva (5) se incluye el cuerpo con todos sus sentidos y potencias, así interiores como exteriores (6) y toda la habilidad natural, conviene a saber, las cuatro pasiones, los apetitos naturales y el demás caudal del alma; todo lo cual dice que está ya empleado en servicio (7) de su Amado, también como la parte racional y espiritual del alma que acabamos de decir en el verso pasado. Porque el cuerpo ya le trata según Dios, los sentidos interiores y exteriores enderezando a él las operaciones de ellos, y las cuatro pasiones del alma todas las tiene ceñidas también a Dios (8); porque no se goza sino de Dios, ni tiene esperanza en otra cosa *ino en Dios, ni terne sino sólo a Dios, ni se duele sino so- 2 Sg.: en aquella entrega de amor en la unión de amor dicha.
3 S no trae esta palabra.
4 S arregla: "y la voluntad en amar todo lo que a Dios agrada y aficionarla en todo a él. y la memoria en el cuidado..."
6 B y S omiten la palabra sentidos.
7 S: fodb lo cual dice que se ha tornado en servicio.
8 De esta palabra pasa Sg. a la igual que viene después.
gún Dios, y también todos sus apetitos y cuidados van solo a Dios.
5. Y todo este caudal de tal manera está ya empleado y enderazado a Dios, que aun sin advertencia del alma, todas las partes que habernos dicho de este caudal, en los primeros movimientos se inclinan (1) a obrar en Dios y por Dios; porque el entendimiento, la voluntad y memoria se van luego (2) a Dios, y los afectos, los sentidos, los deseos y apetitos, la esperanza, el gozo y luego todo el caudal de primera instancia se inclina a Dios, aunque, como digo, no advierta eí alma que obra por Dios. De donde ésta tal alma muy frecuentemente obra por Dios, y entiende en él y en sus cosas, sin pensar ni acordarse que lo hace por él; porque el uso y hábito que en la tal manera de proceder tiene ya, le hace carecer de la advertencia y cuidado, y aun de los actos fervorosos que a los principios del obrar solía tener. Y porque ya está todo este caudal empleado en Dios de la manera dicha, de necesidad ha de tener ei alma también lo que dice en el verso siguiente, es a saber.
Ya no guardo ganado.
6. Que es tanto como decir: ya no me ando tras mis gustos y apetitos, porque habiéndolos puesto en Dios y dado a él, ya no los apacienta ni guarda (3) para sí el alma. Y no; solo dice que ya no guarda este ganado, pero dice más (4).
Ni ya tengo otro oficio.
7. Muchos oficios suele tener el alma no provechosos antes que llegue a hacer esta donación y entrega de sí y de su caudal al Amado, con los cuales procuraba servir a su propio apetito y al ajeno; porque todos cuantos hábitos (5) de imperfecciones tenía, tantos oficios podemos decir que tenía. Los 1 G: se menean. Ej.: se mueven.
2 G y Ej.: porque el entendimiento menea la voluntad y se van luego...3 Ej. G y Sg. omiten ni guarda.
4 S corrige: Y no sólo dice que no lo guarda ya, pero que ni tiene otro oficio.
5 G: actos. Sg.: hábitos e imperfecciones.
cuales hábitos pueden ser como propiedad y oficio que tiene de hablar cosas inútiles, y pensarlas y obrarlas también, no usando de esto conforme a la perfección del alma. Suele tener otros apetitos con que sirve al apetito ajeno, así como ostentaciones, cumplimientos, adulaciones, respetos, procurar parecer bien y dar gusto con sus cosas a las gentes (1), y otras cosas muchas inútiles con que procura agradar a la gente, empleando en ellas el cuidado y el apetito (2) y la obra (5), y finalmente el caudal del alma. Todos estos oficios dice que ya no los tiene, porque ya todas sus palabras y sus pensamientos y obras son de Dios y enderezadas a Dios, no llevando en ellas las imperfecciones (4) que solía; y así es como si dijera: ya no ando a dar gusto a mi apetito ni al ajeno, ni me ocupo ni entretengo en otros (5) pasatiempos inútiles ni cosas del mundo.
Que ya sólo en amar es mi ejercicio.