SigPhi · Juan de la Cruz

Llama de Amor Viva, Cautelas, Avisos, Cartas y Poesias

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26. Pero conviénele al alma mucho estar con grande constancia y paciencia en estas tribulaciones y trabajos de afuera y de adentro, espirituales y corporales, mayores y menores, tomándolo todo como de mano de Dios para su bien y remedio, no huyendo de ellos, pues son sanidad para el alma, como se lo aconseja el Sabio, diciendo: Si el espíritu del que es poderoso descendiere sobre ti, no dejes tu lugar (esto es, el lugar y puesto de tu curación, que es aquel trabajo); porque "la curación, dice, hará cesar grandes pecados (^). Esto es, cortarte ha el hilo de tus pecados e imperfecciones, que es el mal hábito, para que no vayan adelante. Y así los aprietos interiores y trabajos apagan y purifican los hábitos imperfectos y malos del alma. Por lo cual lo ha de tener en mucho cuando el Señor enviare trabajos interiores, entendiendo que son pocos los que merecen padecer para este fin de tan alto estado de venir a ser consumados por pasiones.

27. Pues como el alma aquí se acuerda que se le pagan aquí muy bien todos sus trabajos pasados, porque ya sicut tenebrae ejus, ¿ta et lumen ejus (5), y que como fué participante de las tribulaciones lo es ahora de las consolaciones; y que a todos los trabajos interiores y exteriores la han muy bien respondido con bienes divinos del alma y del cuerpo (6), sin haber trabajo que no tenga su correspondencia de grande galardón; confiésalo como ya bien satisfecha en este su verso diciendo: Y toda deuda paga. Como hizo también David en el suyo diciendo: Cuántas tribulaciones me mostraste muchas y malas, y de todas ellas me libraste, y de los abismos do 1 E. p. siete veces, esto es, muy purgada.

2 E. p.: para venir a esta sabiduría divina. G: a esta unión con Dios. C: a este coloquio de Dios.

3 E. p. añade: precioso, que para la gloria se guarda.

4 Ecles., X. 4.

5 Ps. CXXXVIII, 12.

6 E. p. suprime del alma y del cuerpo.

la tierra otra vez me sacaste; multiplicaste tu magnificencia, y volviéndote a mi me consolaste (1). Y asi esta alma, que antes estaba fuera, a las puertas del palacio (como Mardoqueo llorando en las plazas de Susán el peligro de su vida, vestida de cilicio, no queriendo recibir la vestidura de la reina Ester, ni habiendo recibido ninguna merced ni galardón por los servicios que había hecho al Rey, y la fe que había tenido en mirar por la honra y vida del Rey), en un dia la pagan todos sus trabajos y servicios, haciéndola, no solamente entrar en el palacio y que esté delante del Rey vestida de vestiduras reales, sino que también se le ponga la corona y el cetro y silla real con posesión del anillo del Rey, para que todo lo que quisiere haga, y lo que no quisiere no lo haga en el reino (2) de su Esposo; porque los de este estado todo lo que que quieren alcanzan. De toda deuda queda muy bien pagada, muertos ya sus enemigos de los apetitos que la andaban queriendo quitar la vida, y ya viviendo en Dios; que por eso dice ella luego: Matando, muerte en vida la has trocado.

28. La muerte no es otra cosa sino privación de la vida, porque en viniendo la vida, no queda rastro de muerte. Acerca de lo espiritual, dos maneras hay de vida: una es beatífica, que consiste en ver a Dios (3), y ésta se ha de alcanzar por muerte corporal y natural, como dice San Pablo (4), diciendo: Sabemos que si esta nuestra casa de barro se desatare, tenemos morada de Dios en los cielos (5). La otra es vida espiritual perfecta, que es posesión de Dios por unión de amor; y ésta se alcanza por la mortificación de todos los vicios y apetitos y de su misma naturaleza totalmente (6). Y hasta tanto que esto se haga, no se puede llegar a la perfección de esta vida espiritual 1 Ps. LXX. 20.

2 E. p.: se le ponga diadema en la cabeza, y tenga a su alma como a otra Ester en la posesión del reino, para que todo lo que quisiere haga en el reino."

3 G: en ver a Dios cara a cara.

4 E. p.: "en ver a Dios, y para ésta ha de preceder muerte natural y corporal, como dice San Pablo."

5 liad Cor.. V, 1.

6 E. p. omite la frase: y de su misma naturaleza totalmente.

de unión con Dios, según también lo dice el Apóstol por estas palabras diciendo: Si viviéredes según la carne, moriréis: pero si con el espíritu mortificáredes los hechos de la carne, viviréis (1).

29. De donde es de saber que lo que aquí el alma llama muerte es todo el hombre viejo, que es el uso de las potencias, memoria, entendimiento y voluntad, ocupado y empleado en cosas del siglo, y los apetitos en gustos de criaturas. Todo lo cual es ejercicio de vida vieja, la cual es muerte de la nueva,, que es la espiritual. En la cual no podrá vivir el alma perfectamente si no muriere también perfectamente (2) al hombre viejo, como el Apóstol amonesta diciendo: que desnuden al hombre viejo y se vistan del hombre nuevo, que según Dios es criado en justicia y santidad (3). En la cual vida nueva, cuando ha llegado a perfección de unión con Dios, como aquí vamos tratando, todos los apetitos del alma y sus potencias y las operaciones de ellas, que eran de suyo operaciones de muerte y privación de la vida espiritual, se truecan en divinas (4).

30. Y como quiera que cada viviente viva por su operación, como dicen los filósofos, teniendo sus operaciones en Dios, por la unión que tienen con Dios, el alma vive vida de Dios y se ha trocado su muerte en vida (5). Porque el entendimiento, que antes de esta unión naturalmente (6) entendía con la fuerza y vigor de su lumbre natural, ya es movido e informado de otro principio de lumbre sobrenatural de Dios y se ha trocado en divino, porque su entendimiento y el de Dios todo es uno. Y la voluntad, que antes amaba muertamente, sólo con su afecto natural bajamente, ahora ya (7) se ha trocado en vida de amor divino; porque ama altamente con afecto divino movida del Espíritu Santo, en que ya vive, porque la de él y 1 Rom., VIH, 13.

2 C añade: muriendo.

3 Ephes., IV, 22.

4 E. p.: "como aquí varaos tratando, todos los afectos del alma, sus potencias y operaciones, de suyo imperfectas y bajas, se vuelven como divinas."

5 A suprime casi todo lo que resta del contenido de este verso.

7 E. p.: "de otro principio y lumbre más superior de Dios. Y la voluntad que antes amaba tibiamente, ahora ya..."

la de ella solamente es una voluntad (1). Y la memoria, que de suyo percibía sólo las formas y figuras de criaturas, es trocada en tener en la mente los años eternos. Y el apetito que sólo gustaba el manjar de criatura que obraba muerte, ahora es trocado en gusto y sabor de manjar divino, movido ya de otro principio donde está más a lo vivo, que es el deleite de Dios; y ya sólo es apetito de Dios (2). Y, finalmente, todos los movimientos y operaciones que antes tenía el alma del principio de su vida natural, ya en esta unión son trocados en movimientos de Dios. Porque el alma en todo, como ya verdadera hija de Dios, es movida del espíritu de Dios, como dice San Pablo: Que los que son movidos por el espíritu de Dios, son hijos de Dios (3). De manera, que ya el entendimiento del alma es entendimiento de Dios; y la voluntad, es voluntad de Dios; y la memoria, memoria de Dios; y el deleite, es deleite de Dios; y la sustancia de su alma (4) aunque no es sustancia de Dios, porque no puede convertirse en él, pero estando unida con él y absorta en él, es Dios por participación de Dios, lo cual acaece en este estado perfecto de vida espiritual, aunque no tan perfectamente como en la otra. Y de esta manera (5): matando, muerte en vida la has trocado. Y por eso puede aquí decir el alma con mucha razón con San Pablo: Vivo, ya no yo; mas vive en mi Cristo (6). Y así, se trueca la muerte de esta alma (7) en vida de Dios, absorbida el alma en la vida, porque en ella se cumple también el dicho del Apóstol: Absorta está la muerte en victoria (8). Y también el de Oseas profeta, que dice: ¡Oh, muerte! yo seré tu muerte, dice Dios (9).

1 E. p. suprime: "porque la de él y la de ella solamente es una voluntad."

2 E. p.: "Y el apetito que antes estaba inclinado al manjar de las criaturas, ahora tiene gusto y sabor de manjar divino, movido ya de otro principio donde están más a lo vivo, que es el gusto de Dios."

3 Rom., VIII, 14.

4 E. p. abrevia: son hijos de Dios, y la sustancia de su alma...5 E. p.: Y de esta manera dice bien...6 Gal., II, 20.

7 E. p. lee: Y así. se trueca lo muerto y frío de esta alma...8 I ad Cor., XV. 54.

9 XIII, 14.

31. De esta manera está absorta el alma en vida, ajenada de todo lo que es secular y temporal, y libre de lo natural desordenado, es introducida en las celdas del Rey (1), donde se goza y alegra en su Amado, acordándose de sus pechos sobre el vino, y diciendo: Morena soy, mas hermosa, hijas de Jerusalén (2); porque mi negregura natural se trocó en hermosura del Rey celestial. ¡Oh, pues, cauterio de fuego, que abrasas infinitamente sobre todos los fuegos; y cuanto más me abrasas más suave me eres! Y ¡oh regalada llaga!, más regalada salud para mí que todas las saludes y deleites del mundo; y ¡oh mano blanda! infinitamente sobre todas las blanduras blanda! (3); tanto para mí más blanda, cuanto más asientas y aprietas. Y ¡oh toque delicado!, cuya delicadez es más sutil y más curiosa que todas las sutilezas y hermosuras de las criaturas con infinito exceso, y más dulce y más sabroso que la miel y que el panal, pues que sabes a vida eterna, que tanr to me la das a gustar cuanto más íntimamente (4) me tocas; y más precioso infinitamente que el oro y las piedras preciosas, pues pagas deudas que con todo el resto no se pagaran (5), porque tú vuelves la muerte en vida admirablemente.

32. En este estado de vida tan perfecta siempre el alma anda como de fiesta, y trae en su paladar un júbilo grande de Dios y como un cantar nuevo, siempre nuevo envuelto en alegría (6) y amor, y en conocimiento de su alto estado. A veces anda con gozo, diciendo en su espíritu aquellas palabras de Job que dicen: Mi gloria siempre se innovará y como palma multiplicaré los días. Que es como decir: Dios, que permaneciendo en sí siempre de una manera todas las cosas innova (7), como dice el Sabio, estando ya siempre unido en mi gloria, siempre innovará (8) mi gloria, esto es, no la dejará volver a viejaj, 1 G: en la cámara real. C: en las calles del Rey.

2 Cant. I. 4.

3 G: Sobre rodas las manos blandas, blanda! La e. p. omite la palabra blanda.

5 E. p.: pagarían.

6 C: gracia.

7 C: invoca.

8 C: invocará.

como antes lo era; y multiplicaré los días, esto es, mis merecimientos hacia el cielo, como la palma sus inhiestas (1). Y todo lo que David dice en el Salmo XXIX anda cantando a Dios entre si, particularmente aquellos dos versos postreros que dicen: Convertiste mi llanto en gozo para mí, rompiste mi saco, y cercásteme de alegría para que te cante mi gloria y ya no sea compungida, porque aquí ninguna pena le llega. Señor Dios mío, para siempre te alabaré (2). Porque el alma siente a Dios aquí tan solícito en regalarla, y con tan preciosas y delicadas y encarecidas palabras engrandeciéndola y haciéndola unas y otras mercedes, que le parece que no tiene otra en el mundo a quien regalar, ni otra cosa en que se emplear, sino que él todo es para ella sola. Y sintiéndolo así, lo confiesa en los Cantares, diciendo: Mi amado para mí, y yo para el (3).

¡Oh lámparas de fuego, En cuyos resplandores Las profundas cavernas del sentido, Que estaba oscuro y ciego, Con extraños primores Calor y luz dan junto a su querido!

1. Dios sea servido de dar aquí su favor, que cierto es menester mucho para (4) declarar la profundidad de esta canción, y aun harta advertencia del que la fuere leyendo, que si no tiene experiencia, quizás le será algo oscura, como si por ventura la tuviese, le sería clara y gustosa. En esta canción 1 E. p.: como la palma sus cogollos.

2 Ps. XXIX, 12.

3 Cant. II, 16.— E. p.: Y así lo confiesa en los Cantares: Yo toda para mi Amado, y mi Amado todo para mí.

4 E. p.: Grandemente es menester aquí el favor de Dios para...íntima el alma y agradece a su Esposo las grandes mercedes que de la unión con él recibe, dándole por medio de ella grandes y muchas noticias (1) de sí mismo, con las cuales alumbradas y enamoradas las potencias y sentido de su alma, que antes de esta unión estaba oscuro y ciego de otros amores, puedan ya estar esclarecidas, como lo están, y con calor de amor para poder dar luz y amor (2) al que las encendió y enamoró, infundiendo en ellas dones tan divinos. Porque el amante verdadero entonces está contento, cuando todo lo que él es y vale y puede valer, y lo que tiene y puede tener, lo emplea en el amado; y cuanto ello más es, más gusto recibe en darlo. Cuanto a lo primero, es de saber que las lámparas tienen dos propiedades, que son lucir y arder. Sigúese el verso: Oh lámparas de fuego.

2. Para entender este verso, es de saber que Dios, en su único y simple ser, es todas las virtudes (3) y grandezas de sus atributos; porque es omnipotente, es sabio, es bueno, es misericordioso, es justo, es fuerte, es amoroso y otros infinitos (4) atributos y virtudes que de él no conocemos acá; y siendo él todas estas cosas, estando él unido con el alma, cuando él tiene por bien de abrirle la noticia, echa ella de ver en él todas esr tas virtudes y grandezas clara y distintamente, conviene saber, omnipotencia, bondad, sabiduría, justicia, misericordia, etc., todas en único y simple ser. Y como cada una de estas cosas sea el mismo ser de Dios en un solo supuesto suyo, que es (5) el Padre, o el Hijo, o el Espíritu Santo, siendo cada atributo de estos el mismo Dios y siendo Dios infinita luz e infinito 1 E. p.: "si no tiene experiencia, le será harto oscuro lo que en ella se trata, como si por ventura la tuviese, le sería claro y gustoso. En esta canción íntimamente agradece el alma a su Esposo las grandes mercedes que de la unión con El ha recibido, dándole por medio de ella muchas y muy subidas noticias."

2 E. p.: "y ciego están esclarecidas con calor de amor para corresponder ofreciendo esa misma luz y amor..."

3 G: En su único y simplicísimo ser contiene todas las perfecciones y grandezas..

4 E. p. suprime esta palabra.

5 E. p.: "grandezas todas en un único y simple ser, perfecta y profundami conocidas, según se compadece con la fe. Y como..."

fuego divino, como arriba queda dicho; de aquí es que en cada uno de estos atributos, que, como decimos, son innumerables y virtudes suyas luzca y arda como Dios.

3. Y así, según estas noticias que el alma tiene allí de Dios, distintas en un solo acto actualmente, le es al alma el mismo Dios muchas lámparas, que distintamente le lucen al alma, pues de cada una (1) tiene noticia y le dan calor de amor, cada una en su manera y todas ellas en un simple ser, como decimos, y todas ellas son una lámpara (2), que es el Verbo, el cual como dice San Pablo, es resplandor de la g'ioria del Padre. La cual lámpara (3), es todas estas lámparas, porque luce y arde de todas estas maneras; lo cual echa de ver el alma que le es muchas lámparas esta sola lámpara. Porque como ella sea una, todas las cosas puede, y todas las virtudes tiene, y todos los espíritus coje (4), y así en un acto luce y arde según todas sus grandezas y virtudes, podemos decir, de muchas maneras (5) en una manera; porque luce y arde como omnipotente, y luce y arde como sabio, y luce y arde como bueno, y luce y arde como fuerte, como justo, como verdadero y como las demás virtudes y condiciones divinas que hay en él, dando al alma inteligencia y amor de sí, según todas ellas distintamente y según cada una. Porque comunicándose él, siendo él todas ellas, y cada una de ellas, da al alma luz y amor divino según todas ellas, y según cada una de eilas; porque el fuego dondequiera que se aplique (6) y en cualquiera efecto que haga, da su calor y resplandor; pues siempre asi es de 1 G: "Distintas de Dios, conociendo todas estas perfecciones con un sólo acto, viene a ser el mismo Dios para el alma muchas lámparas." E. p.: "que según cada uno de estos atributos, luzca y arda como verdadero Dios. Y así, según estas noticias que el alma allí tiene de Dios, conocidas en unidad, le es al alma el mismo Dios muchas lámparas, pues de cada una..."

2 A, Gr. y C: y todas ellas un ser, y todas ellas una lámpara.

3 E. p. abrevia: y todas ellas son una lámpara, la cual lámpara...4 A suprime lo que sigue hasta la frase también el pozo de las aguas vivas, del número 7.

5 E. p.: y así podemos decir que luce y arde de muchas maneras en una manera...6 G suprime las siguientes líneas, hasta la frase: Y así Dios le es al alma...En -estante continúa suprimiendo y cambiando mucho.

una manera (1). Porque el resplandor que le da esta lámpara en cuanto es omnipotencia, le hace al alma luz y calor de amor de Dios en cuanto es omnipotente, y según esto ya Dios le es lámpara de omnipotencia que le luce y arde según esteatributo; y el resplandor que le da esta lámpara en cuanto es sabiduría le hace calor de amor de Dios en cuanto es sabio, y según es'to ya Dios le es lámpara de sabiduría; y el resplandor que le da esta lámpara de Dios en cuanto es bondad le hace calor de amor de Dios en cuanto es bueno, y según esto ya le es Dios lámpara de bondad; y, ni más rii menos, le es lámpara de justicia y de fortaleza y de misericordia, porque la luz (2) que le da de cada uno de estos atributos y de todos los demás, hace al alma juntamente calor de amor de Dios en cuanto es tal. Y así, Dios le es al alma en esta alta comunicación y muestra que, a mi ver, es la mayor que se le puede hacer en esta vida, innumerables lámparas que le dan luz y amor (3).

4. Estas lámparas le lucieron bien a Moisés (4) en el monte Sinaí, donde pasando Dios delante de él, apresuradamente se postró en la tierra y dijo algunas grandezas de las que en él vió; y amándole según aquellas cosas que había visto, las dijo distintamente, diciendo: emperador, señor, Dios misericordioso, clemente, paciente, de mucha miseración, verdadero, que guardas misericordia en millares, que quitas los pecados y maldades y delitos, que eres tan justo que ningnuo hay inocente de suyo delante de ti (5). En lo cual se ve que Moisés los más atributos y virtudes que allí conoció y amó fueron los de la omnipotencia, señorío, deidad y misericordia y justicia y verdad y rectitud de Dios, que fué altísimo conocimiento y subidísimo deleite de amor.

1 E. p. abrevia: "y arde como bueno, etc., dando al alma inteligencia y amor, y descubriéndosele de la manera que es capaz, según todas ellas. Porque el resplandor..."

2 E. p. abrevia: en cuanto es sabio, y así de los demás atributos, porque la luz...3 G: "innumerables lámparas que la encienden y alumbran en amor del mismo Dios, conociéndole y amándole ardentisimamente, según todos sus atributos. Estas lámparas.,."

4 E. p.: Estas lámparas le hicieron ver a Moisés.

5 Exod., XXXIV. 6-7.

5. De donde es de notar, que el deleite y arrobamiento de amor que el alma recibe en el fuego de la luz de estas lámparas es admirable, es inmenso, es tan copioso como de muchas lámparas, que cada una quema de amor, ayudando el ardor de la una al ardor de la otra, y la llama de la una a la llama de la otra; así como la luz de la una da luz a la otra, y todas hechas una luz y fuego, y cada una un fuego, y el alma inmensamente absorta en delicadas llamas, llagada sutilmente en cada una de ellas, y en todas ellas más llagada y más sutilmente llagada en amor de vida, echando ella muy bien de ver que aquel amor es de vida eterna, la cual es juntura de todos los bienes., conociendo bien allí el alma la verdad del dicho del Esposo en los Cantares que dijo, que las lámparas del amor eran lámparas de fuego y de llamas. Hermosa eres en tus pisadas y calzado, oh hija del príncipe; ¿quién podrá contar la magnificencia y extrañez de tu deleite en el amor de tus lámparas y admirable esplendor? (1). Porque si una sola lámpara (2) de éstas que pasó delante de Abrahán le causó grande horror tenebroso (3), pasando Dios por una noticia de justicia rigurosa que había de hacer de los cananeos; todas estas lámparas de noticias de Dios que amigable y amorosamente te lucen a ti, ¿cuánta más luz y deleite de amor te causarán que causó aquella sola, de horror y tiniebla en Abrahán? ¿Y cuánto y cuán aventajado, y de cuántas maneras será tu luz y deleite, pues en todas y de todas éstas s'ientes que te da su fruición y amor, amándote según sus virtudes y atributos y condiciones?

6. Porque el que ama y hace bien a otro, según su condición y sus propiedades le ama y le hace bien, y así tu es* poso en ti, siendo omnipotente, date y ámate con omnipotencia; y siendo sabio, sientes que te ama con sabiduría; siendo él bueno, sientes que te ama con bondad; siendo santo, sientes que te ama con santidad; siendo él justo, sientes que te ama justamente; siendo él misericordioso, sientes que te ama con 1 vil, i.

2 E. p. abrevia: de fuego y de llamas. Porque si una sola lámpara...3 Suprime esta palabra la e. p.

misericordia; siendo él piadoso y clemente, sientes que te ama con mansedumbre y clemencia; siendo él fuerte y subido y delicado ser, sientes que te ama fuerte y subida y delicadamente; y como él sea limpio y puro, sientes que con pureza y limpieza te ama; y como él sea verdadero, sientes que te ama de veras; y como él sea liberal, sientes también que te ama con liberalidad, sin algún interés, no más de por hacerte bien; y como él sea la virtud de la suma humildad, con suma humildad te ama y con suma estimación, igualándose contigo, e igualándote consigo, mostrándote en estas vías alegremente con esto su rostro lleno de gracias (1), y diciéndote: yo soy tuyo y para ti, y gusto de ser tal cual soy para darme a ti, y por ser tuyo.

7. ¿Quién dirá, pues, lo que tú sientes, oh dichosa alma, viéndote asi amada y con tal estimación engrandecida? Tu vientre, que es tu voluntad, diremos que es como el montón de trigo que está cubierto y cercado de lirios (2). Porque en estos granos de pan de vida que tú juntamente estás gustando, los lirios de las virtudes que te cercan te están deleitando. Porque estas hijas del Rey, que son estas virtudes, de la fragancia de sus especies aromáticas, que son las noticias que te da, te están deleitando admirablemente, y en ellas estás tú tan engolfada e infundida, que eres también el pozo de las aguas vivas que corren con ímpetu del monte Líbano, que es Dios (3), en lo cual eres maravillosamente letificada según toda la armonía de iu alma y aun de tu cuerpo. Porque se cumpla también en tí el dicho del salmo, que dice: El ímpetu del río letifica la ciudad de Dios (4).

8. ¡Oh, admirable cosa, que a este tiempo está el alma rebosando aguas divinas, que en ella él las revertía como una 1 La e. p. suprime unas líneas en esta forma: "te ama con santidad y así en los demás; y como él sea liberal, sientes también que te ama con liberalidad, sin algún interés, no más de por hacerte bien, mostrándote alegremente este su rostro lleno de gracias." Casi igual es la abreviación que aquí hace B.

2 Cant.. VII, 2.

3 Cant., IV, 15.

4 Ps. XLV. 5.

CANCION m abundosa fuente (1) que por todas partes rebosa aguas. Porque aunque es verdad (2) que esta comunicación es luz y fuego de estas lámparas de Dios, es este fuego aquí, como hemos dicho, tan suave, que con ser fuego inmenso es como aguas de vida que hartan la sed del espíritu con el ímpetu que él desea. Y asi, aunque son lámparas de fuego, son aguas vivas del espíritu, como también las que vinieron sobre los Apóstoles, que aunque eran lámparas de fuego (3), también eran aguas puras y limpias, porque así las llamó el profeta Ezequiel cuando profetizó aquella venida del Espíritu Santo, diciendo: Infundiré, dice allí Dios, sobre vosotros agua limpia, y pondré mi espíritu en medio de vosotros (4). Y así, aunque es fuego también es agua, porque es figurado por el fuego que escondió Jeremías, que era del sacrificio, el cual en cuanto estuvo escondido era agua, y cuando de fuera servía de sacrificar, era fuego (5). Y así este espíritu de Dios, en cuanto está escondido en las venas del alma, está como agua suave y deleitable, hartando la sed del espíritu en la sustancia del alma (6); y en cuanto se ejercita en sacrificio de amor, es llamas vivas de fuego (7), que son las lámparas del acto de la dilección que decíamos que dice el Esposo en los Cantares, diciendo: Sus lámparas son lámparas de fuego y de llamas; las cuales el alma aquí así las llama.

Porque no sólo las gusta como aguas de sabiduría en sí, sino también como fuego de amor, en acto de amor, diciendo: Oh lámparas de fuego. Y todo lo que se puede en este caso decir es menos de lo que hay; si se advierte que el alma está transformada en Dios, se entenderá en alguna manera cómo es verdad que está hecha fuente de aguas vivas, ardientes y fervientes en fuego de amor, que es Dios.

En cuyos resplandores.

1 A, B, y Gr.: rebosando aguas divinas en ellas, ella revertida como una abundosa fuente...C: aguas divinas y en ellas él revertiendo.

2 E. p.: "rebosando aguas divinas; y salen de ella como una abundante fuente que mira a la vida eterna. Porque aunque es verdad..."

3 C: lenguas de fuego.

4 Ezech.. XXXVI, 25-26.

6 E. p. suprime: en la sustancia del alma.

7 C: de fuego de amor.

9. Ya queda dado a entender que estos resplandores son las comunicaciones de estas divinas lámparas, en las cuales el alma unida resplandece con sus potencias, memoria, entendimiento y voluntad, ya esclarecidas y unidas en estas noticias amorosas. Lo cual se ha de entender, que esta ilustración de resplandores no es como hace la llama material cuando con sus llamaradas alumbra y calienta las cosas que están fuera de ella, sino como las (1) que están dentro de ella, como lo está aqui el alma, que por eso dice: En cuyos resplandores, que es decir, dentro, no cerca, sino dentro de sus resplandores., en las llamas de las lámparas, transformada el alma en llama. Y asi, diremos que es como el aire que está dentro de la llama encendido y transformado en fuego, porque la llama no es otra cosa sino aire inflamado; y los movimientos que hace aquella llama, ni son sólo de aire, ni son sólo de fuego, sino junto de aire y fuego, y el fuego hace arder al aire que en si tiene inflamado.

10. Y a este talle entenderemos que el alma con sus potencias está esclarecida dentro de los resplandores de Dios. Y los movimientos de esta llama, que son los vibrarnientos y el llamear que habernos arriba dicho, no los hace sólo el alma que está transformada en la llama del Espíritu Santo, ni los hace sólo él; sino él y el alma juntos, moviendo él al alma, como hace el fuego al aire inflamado. Y así, estos movimientos de Dios y del alma juntos, no sólo son resplandores, sino glorificaciones (2) de Dios que hace al alma. Porque estos movimientos o vibrarnientos (3) son los fuegos (4) y fiestas alegres que en el segundo verso de la primera canción decíamos que hacía el Espíritu Santo en el alma, en los cuales parece que siempre la está queriendo acabar de dar la Vida eterna; y así, aquellos movimientos y llamaradas son como provocamientos que está haciendo al alma para acabarla de tras- 1 E. p.: sino como hace con las.

2 E. p.: juntos, son como glorificaciones...3 C: g así estos movimientos y llamaradas o vibrarnientos.

4 A y C: juegos. El sentido es el mismo.

ladar a su perfecta gloria, entrándola ya de veras en sí. Porque todos los bienes primeros y postreros, mayores y menores, que Dios hace al alma, siempre se los hace con este motivo suyo y de ella, de llevarla a vida eterna; bien asi como el fuego ( 1 ),, que todos los movimientos y meneos que hace en el aire que en si tiene inflamado, son a fin de llevarle al centro de su esfera (2); y todos aquellos vibramientos es un porfiar por llevarlo, mas porque el aire está en su esfera no se hace. Y así, aunque estos movimientos del Espíritu Santo son aquí encendidísimos y eficacísimos en absorber al alma en mucha gloria, todavía no acaba hasta que llegue el tiempo en que salga de la esfera del aire de esta vida de carne y pueda entrar ew el centro de su espíritu de la vida perfecta en Cristo.

11. Pero es de saber, que estos movimientos más son movimientos del alma que movimientos de Dios; porque estas visos que al alma se dan de gloria en Dios, no son estables, perfectos y continuos, lo cual serán en el alma después sin alteración (3) de más y menos, y sin interpolación de movimientos, y entonces verá el alma claro cómo aunque acá parecía que se movía Dios en ella, en sí no se mueve, como el fuego no se mueve en su esfera (4). Pero estos resplandores son inestimables mercedes y favores que Dios hace al alma, porque estas se llaman por otro nombre obumbraciones, y éstas aquí, a mi ver, son de las más altas que acá pueden ser en vía de transformación.

12. Para inteligencia de lo cual, es de advertir que obumbramiento quiere decir hacimiento de sombra, y hacer sombra es tanto como amparar y hacer favores. Porque llegando a tocar la sombra, es señal que la persona cuya es está cerca para favorecer y amparar. Y por eso se le dijo a la Virgen, que la virtud del Altísimo la haría sombra (5), porque había de 1 E. p. abrevia: ya de veras en si. bien asi como el fuego...2 E. p.: a lo alto de su esfera.

3 E. p.: "perfecta en Cristo. Estos visos que aquí se dan al alma de gloria en Dios, son ya más continuos que solían y más perfectos y estables: pero en la otra vida serán perfectísimos, sin alteración..."

4 A suprime las siguientes lineas del párrafo.

5 Luc, I, 35.

llegar tan cerca de ella el Espíritu Santo que había de venir sobre ella. En lo cual es de notar que cada cosa tiene y hace la sombra como tiene la propiedad y el talle; si la cosa es condensa y opaca, hará sombra obscura y condensa, y si es más rara y clara, hará sombra más clara, como es de ver en el madero y en el cristal, que porque el uno es opaco la hace obscura, y porque el otro es claro la hace clara.