comunicársele, a lo menos en secreto y silencio. Más imposible es esto, que dejar de dar el rayo del sol en lugar sereno y descombrado; pues que así como sol está madrugando para entrarse en tu casa, si destapas el agujero (5); así Dios que no duerme en guardar a Israel (6), 1 Bz. salta de esta frase a la Idéntica que viene luego.
2 S: en soledad y ociosidad.
4 Math.,V. 3.
5 S: la ventana.
6 Ps. CXX.4.
CANCION m ni menos duerme (1), entrará en el alma vacia y la llenará de bienes divinos.
47. Dios está como el sol sobre las almas para comunicarse a ellas; conténtense los que las guían con disponerlas para esto según la perfección evangélica, que es la desnudez y vacío del sentido y espíritu; y no quieran pasar adelante en edificar, que ese oficio es sólo del Padre de las lumbres, de donde desciende toda dádiva buena y don perfecto (2). Porque si el Señor, como dice David, no edifica la casa, en vano trabaja el que la edifica (3). Y pues él es el artífice sobrenatural, él edificara sobrenaturalmente (4) en cada alma el edificio que quisiere, si tú se la dispusieres, procurando aniquilarla acerca de sus operaciones y afecciones naturales, con las cuales ella no tiene habilidad ni fuerza para el edificio sobrenatural; adtes en esta sazón se estorba más que se ayuda, y esa preparación es de tu oficio ponerla en el alma, y de Dios, como dice el Sabio (5), es enderezar su camino, conviene saber, a los bienes sobrenaturales, y por modos y maneras que ni el alma ni tú entiendes. Por tanto no digas: ¡Oh, que no va el alma adelante, porque no hace nada!; porque si ello es verdad que no hace nada, por el mismo caso que no hace nada, te probaré yo aquí que hace mucho. Porque si el entendimiento se va vaciando de inteligencias particulares, ahora naturales, ahora espirituales, adelante va, y cuanto más vacare a la inteligencia particular y a los actos de entender, tanto más adelante va el entendimiento caminando al sumo bien sobrenatural.
48. ¡Oh!, dirás que no entiende nada distintamente, y asi no podrá ir adelante. Antes, te digo, que si entendiese distintamente, no iría adelante. La razón es, porque Dios, a quien va el entendimiento, excede al mismo entendimiento; y así es incomprensible e inaccesible al entendimiento, y por tanto, cuando el entendimiento va entendiendo, no se va llegando a Dios, 1 S: dormita.
2 Jacob, I. 17.
3 Ps. CXXVI. 11.
4 S: naturalmente.
5 Prov, XVI, 1-9.
LLAMA DE AMOH VIVA sino antes apartando. Y asi antes se ha de apartar el entendimiento de si mismo y de su inteligencia para llegarse a Dios, caminando en fe, creyendo y no entendiendo. Y de esa manera llega el entendimiento a la perfección, porque por fe y no por otro medio se junta con Dios; y a Dios más se llega el alma no entendiendo que entendiendo. Y por tanto no tengas de eso pena, que si el entendimiento no vuelve airas (que seria si se quisiese emplear en noticias distintas y otros discursos y entenderes, sino que se quiera estar ocioso), adelante va, pues que se va vaciando de todo lo que en él podía caer, porque nada de ello era Dios, pues, como habernos dicho, Dios no puede caber en ¿1 (1); y en este caso de perfección, el no volver atrás, es ir adeiante, y el ir adelante el entendimiento, es irse más poniendo en fe, y asi es irse más oscureciendo, porque la fe es riniebla para el entendimiento. De donde, porque el en-endimiento r.3 puede saber cómo es Dios, de necesidad ha de caminar a el rendido no entendiendo (2); y así para bien ser le conviene eso que tu condenas, conviene saber, que no se emplee en inteligencias distintas, pues con ellas no puede llegar a Dios, sino antes embarazarse para ir a él.
l:9. ¡Oh!, dirás que si el entendimiento no entiende distintamente, la voluntad estará ociosa y no amará, que es lo que siempre se ha de huir en el camino espiritual. La razón es, porque la voluntad no puede amar sino es lo que entiende el entendimiento. Verdad es esto, mayormente en las operaciones y actos naturales del alma en que la voluntad no ama sino lo que distintamenie entiende el entendimiento; pero en la contemplación de que vamos hablando, por la cual Dios, como habernos dicho, infunde de si en el alma, no es menester que haya noticia distinta, ni que el alma haga actos de inteligencia; porque en un acto la está Dios comunicando luz y amor juntamente, que es noticia sobrenatural amorosa, que podemos decir es como luz caliente, que calienta, porque aquella luz junta- 1 S: no puede caber en el corazón ocupado.
2 S: rendido, y asi por eso no va entendiendo.
CANCION in mente enamora; y ésta es confusa y oscura para el entendimiento, porque es noticia de contemplación, la cual, como dice San Dionisio, es rayo de tiniebla al entendimiento. Por lo cual, al modo que es la inteligencia en el entendimiento es también el amor en la voluntad. Que como el entendimiento, esta noticia que le infunde Dios es general y oscura, sin distinción (1) de inteligencia, también la voluntad ama en general, sin distinción alguna de cosa particular entendida. Que por cuanto Dios es divina luz y amor, en la comunicación que nace de sí al alma, igualmente informa estas dos potencias (2), entendimiento y voluntad, con inteligencia y amor; y como el mismo no sea inteligible en esta vida, la inteligencia es oscura, como digo, y a este talle es el amor en la voluntad; aunque algunas veces, en esta delicada comunicación se comunica Dios más y hiere más en la una potencia que en la otra, porque algunas veces se siente más inteligencia que amor, y otras veces, más amor que inteligencia, y a veces también todo inteligencia, sin ningún amor (3), y a veces todo amor sin ninguna inteligencia. Por tanto digo, que en lo que es hacer el alma actos naturales (4) con el entendimiento, no puede amar sin entender; mas en los que Dios hace e infunde en ella, como hace en la que vamos tratando, es diferente, porque se puede comunicar Dios en la una potencia sin la otra; y asi puede inflamar la voluntad con el toque del calor de su amor, aunque no entienda el entendimiento, bien asi como una persona podra ser calentada del fuego aunque no vea el fuego.
50. De esta manera, muchas veces se sentirá la voluntad inflamada o enternecida y enamorada sin saber ni entender cosa más particular que antes, ordenando Dios en ella el amor, como k> dice la Esposa en los Cantares, diciendo: Entróme el rey en la cela (5) vinaria y ordenó en mi la caridad (6).
1 Bz. pasa de esta palabra a la otra igual inmediata.
2 P y Bg.: informa al alma estas dos potencias.
3 Bg. y P omiten: y a veces también todo inteligencia sin ningún amor.
4 S: interiores. Los demás naturales.
5 C, Bg. y Bz.: celda.
6 II. 4.
De donde no hay que temer la ociosidad de la voluntad en este caso, que si de suyo deja de hacer actos de amor sobre particulares noticias, hácelos Dios en ella, embriagándola secretamente en amor infuso, o por medio de la noticia de contemplación, o sin ella (1), como acabamos de decir, los cuales son tanto más sabrosos y meritorios que los que ella hiciera, cuanto es mejor el movedor e infusor de este amor, que es Dios.
51. Este amor infunde Dios en la voluntad, estando ella vacia y desasida de otros gustos y aficiones particulares de arriba y de abajo. Por eso téngase cuidado que la voluntad esté vacía y desasida de sus aficiones, que si no vuelve atrás, queriendo gustar algún jugo o gusto, aunque particularmente no le sienta en Dios, adelante va, subiendo sobre todas las cosas a Dios, pues de ninguna cosa gusta; y a Dios, aunque no le guste muy en particular y distintamente, ni le ame con tan distinto acto, gústale en aquella infusión general oscura y secretamente más que a todas las cosas distintas, pues entonces ve ella claro que ninguna le da tanto gusto como aquella quietud solitaria; y ámale sobre todas las cosas amables, pues que todos los otros jugos y gustos de todas ellas tiene desechados y le son desabridos. Y así, no hay que tener pena, que si la voluntad no puede reparar en jugos y gustos de actos particulares, adelante va; pues el no volver atrás abrazando algo sensible, es ir adelante a lo inaccesible, que es Dios, y así no es maravilla que no le sienta. Y así la voluntad para ir a Dios más ha de ser desarrimándose de toda cosa deleitosa y sabrosa, que arrimándose; y asi cumple bien el precepto de amor, que es amarle sobre todas las cosas, lo cual no puede ser sin desnudez y vacío en todas ellas (2).
52. Ni tampoco hay que temer en que la memoria vaya vacia de sus formas y figuras, que pues Dios no tiene forma ni figura, segura va vacía de formas y figuras y más acercándose a Dios; porque cuanto más se arrimare a la ' imaginación, 1 Bz. por o sin ella lee sencilla.
2 Bg. y P: y vacío espiritual en todas ellas.
c.uncion ni más se aleja de Dios y en más peligro va, pues que Dios, siendo como es incogitable, no cabe en la imaginación.
53. No entendiendo, pues, estos maestros espirituales las almas que van ya en cst:i contemplación quieta y solitaria, por no haber ellos llegado a ella, ni sabido que cosa es salir de discursos de meditaciones, como he dicho, piensan que están ociosas, y asi les estorban c impinen la paz de la contemplación sosegada y quieta, que de suyo les estaba Dios dando, haciéndoles ir por el camino de meditación y discurso imagi' nario, y que hagan actos interiores, en lo cual hallan entonces las dichas almas grande repugnancia, sequedad y distracción, porque se querrían ellas estar en su ocio santo y recogimiento quieto y pacifico; en el cual, como el sentido no halla de qué gustar, ni de qué asir, ni qué hacer, persuádenlas éstos también a que procuren jugos y fervores, como quiera que les habían de aconsejar lo contrario lo cual, no pudiendo ellas hacer ni entrar en ello como antes, porque ya pasó ese tiempo y no es su camino, desasosiéganse doblado pensando que van perdidas, y aun ellos se lo ayudan a creer, y sécanlas el espíritu y quitanias las unciones preciosas que en la soledad y tranquilidad Dios las ponía, que, como dije, es grande daño, y pónenlas del duelo y del lodo, pues en lo uno pierden, y en lo otro sin provecho penan.
54. No saben éstos qué cosa es espíritu. Hacen a Dios grande injuria y desacato metiendo su tosca mano donde Dios obra, porque le ha costado mucho a Dios llegar a estas almas hasta aquí, y precia (1) mucho haberlas llegado a esta soledad y vacio de sus potencias y operaciones para poderles hablar al corazón, que es io que él siempre desea, tomando ya él la mano, siendo él ya el que en el alma reina con abundancia de paz y sosiego, haciendo desfallecer los actos naturales de las potencias con que trabajando toda la noche no hacían nada; apacentándolas ya el espíritu sin operación del sentido ni su obra, porque el sentido, ni su obra, no es capaz del espíritu.
1 C: y parecía.
1 C: y parecía.
55. Y cuánto él precie esta tranquilidad y adormecimiento o ajenación (1) del sentido, échase bien de ver en aquella conjuración (2) tan notable y eficaz que hizo en los Cantares, diciendo: Conjuróos, hijas de Jerusalén, por las cabras y ciervos campesinos, que no recordéis ni hagáis velar a mi amada hasta que ella quiera (3). En lo cual da a entender cuánto ama el adormecimiento y olvido solitario (4), pues interpone estos animales tan solitarios y retirados. Pero estos espirituales no quieren que el alma repose ni quiete, sino que siempre trabaje y obre de manera que no dé lugar a que Dios obre, y que lo que él va obrando se deshaga y borre con la operación del alma, hechos las raposillas que demuelen la florida viña (5) del alma, y por eso se queja el Señor por Isaías, diciendo: Vosotros habéis despacido mi viña (6).
56. Pero éstos por ventura yerran con buen celo, porque no llega a más su saber. Pero no por eso quedan excusados en los consejos que temerariamente dan, sin entender primero el camino y espíritu que lleva el alma, y no entendiéndola entremeter su tosca mano en cosa que no entienden, no dejándola a quien la entienda; que no es cosa de pequeño peso y culpa hacer a un alma perder inestimables bienes, y a veces dejarla muy bien estragada por su temerario consejo. Y así, el que temerariamente yerra, estando obligado a acertar, como cada uno lo está en su oficio, no pasará sin castigo, según fué el daño que hizo. Porque los negocios de Dios con mucho tiento y muy a ojos abiertos se han de tratar, mayormente en caso (7) de tanta importancia y en negocio tan subido como es el de estas almas, donde se aventura casi infinita ganancia en acertar, y casi infinita pérdida en errar.
57. Pero ya que quieras decir que todavía tienes alguna excusa, aunque yo no la veo, a lo menos no rae podrás decir 1 Bz.. Bg. y P: aniquilación.
2 Bz.: comparación. P: conjunción.
3 V, 3.
4 Bg.: voluntario.
5 S: la flor de la viña.
6 III. 14.
7 S: cosas.
que la tiene el que tratando un alma jamas la deja salir de su poder, allá por los respetos e intentos vanos que él se sabe, que no quedaran sin castigo; pues que está cierto que habiendo de ir aquel alma adelante aprovechando (1) en el camino espiritual, a que siempre Dios la ayuda, ha de mudar estilo y modo de oración y ha de tener necesidad de otra doctrina ya más alta que la suya y otro espíritu, porque no todos saben, para todos los sucesos y términos que hay en el camino espiritual, ni tienen espíritu tan cabal que conozcan cómo en cualquier estado de la vida espiritual ha de ser el alma llevada y regida; a lo menos no ha de pensar que no lo tiene él todo (2), ni que Dios querrá dejar de llevar aquel alma más adelante. No ( ualquiera que sabe desbastar el madero, sabe entallar la imagen; ni cualquiera que sabe entallarla, sabe perfilarla (3) y pulirla; y no cualquiera que sabe pulirla, sabrá pintarla; ni cualquiera que sabe pintaría, sabrá poner la última mano y perfección. Porque cada uno de éstos no pueden hacer en la imagen más de lo que saben, y si quisieren pasar adelante, sería echarla a perder.
58. Pues veamos si tú, siendo solamente desbastador, que es poner el alma en el desprecio del mundo y mortificación de sus apetitos (4), o cuando mucho entallador, que será ponerla en santas meditaciones, y no sabes más, ¿cómo llegarás esa alma hasta la última perfección de delicada pintura, que ya no consiste en desbastar, ni entallar, ni aún en perfilar, sino en la obra que Dios en ella ha de ir haciendo? Y asi cierto está que si en tu doctrina, que siempre es de una manera, la haces siempre estar stada que o ha de volver atrás, o, a lo menos, no ir adelante; porque ¿en qué parará, ruégote, la imagen si siempre has de ejercitar en ella no más que el martillar y desbastar, que en el alma es el ejercicio de las potencias? ¿Cuándo se ha de acabar esta imagen? ¿Cuándo o 1 P y Bg.: que habiendo el alma que ha venido aquí de ir adelante aprovechando...2 S: que no le falta a él nada.
4 Bg. y P: de sus pasiones y apetitos.
LLAMA DE AMOR VTVA cómo se ha de dejar a que la pinte Dios? ¿Es posible que tú tienes todos estos oficios, y que te tienes por tan consumado que nunca esa alma habrá menester más que a ti?
T)9. Y dado caso que tengas para alguna alma, porque quiza no tendrá talento para pasar más adelante, es como imposible que tú tengas para todas las que tú no dejas salir de tus manos; porque a cada una lleva Dios por diferentes caminos, que apenas se hallará un espíritu que en la mitad del modo que lleva convenga con el modo del otro. ¿Porque quién habrá como San Pablo que tenga para hacerse todo a todos, para ganarlos a todos? Y tú de tal manera tiranizas las almas y de suerte las quitas la libertad y adjudicas para ti la anchura de la doctrina evangélica, que no sólo procuras que no te dejen, mas, lo que peor es, que si acaso alguna vez sabes que alguna haya ido a tratar alguna cosa con otro, que por ventura no convendría tratarla contigo, o la llevaría Dios para que la enseñase lo que tú no la enseñaste, te hayas con ella (que no lo digo sin vergüenza), con las contiendas de celos que tienen entre si los casados, los cuales no son celos que tienes de la honra de Dios o provecho de aquella alma (pues que no conviene que presumas que en faltarte de esa manera faltó a Dios), sino celos de tu soberbia y presunción, o de otro imperfecto motivo tuyo.
60. Grandemente se indigna Dios contra estos tales y promételes castigo por Ezequiel diciendo: Comíades la leche de mi ganado y cubriades os con su lana, y mi ganado no apacentábades; yo pediré, dice, mi ganado de vuestra mano (1).
61. Deben, pues, los maestros espirituales dar libertad a las almas, y están obligados a mostrarlas buen rostro cuando ellas quisieren buscar mejoría, porque no saben ellos (2) por dónde Dios querrá aprovechar a aquella alma, mayormente cuando ya no gusta de su doctrina, que es señal que no le aprovecha, porque o la lleva Dios adelante, o por otro camino que 1 XXXIV, 3.
2 C: buen rostro cuando ellas por mejoría buscan otro maestro, por cuanto no saben ellos...el maestro la lleva, o el maestro espiritual ha mudado estilo, y los diclios maestros se lo han de aconsejar, y lo demás nace de necia soberbia y presunción o de alguna otra pretensión.
62. Pero dejemos ahora esta manera y digamos otra más pestífera que éstos tienen, u otros peores que ellos usan. Porque acaecerá que anda Dios ungiendo algunas almas con ungüentos de santos deseos y motivos de dejar el mundo y mudar la vida y estilo (1) y servir a Dios, despreciando el siglo, (lo cual tiene Dios en mucho haber acabado con ellas de llegarlas (2) hasta esto, porque las cosas del siglo no son de voluntad de Dios), y ellos allá con unas razones humanas o respetos harto contrarios a la doctrina de Cristo y de su humildad y desprecio de todas las cosas, estribando en su propio interés o gusto, o por temer donde no hay que íemer, o se lo dificultan, o se lo dilatan, o, lo que peor es, por quitárselo del corazón trabajan.; que teniendo ellos el espíritu poco devoto, muy vestido del mundo, y poco ablandado en Cristo, como ellos no entran por la puerta estrecha de la vida, tam* poco dejan entrar a los otros. A los cuales amenaza (3) Nuestro Salvador por San Lucas, diciendo: ¡Ay de vosotros! que tomasteis la llave de la ciencia, y no entráis vosotros, ni dejáis entrar a los demás (^); porque éstos, a la verdad, están puestos en la tranca (5) y tropiezo de la puerta del cielo, impidiendo que no entren los que les piden consejo; sabiendo que les tiene Dios mandado, no sólo que los dejen y ayuden ai entrar, sino que aun los compelan a entrar, diciendo por San Lucas: Porfía, hazlos entrar jjara que se llene mi casa de convidados (6); ellos por el contrario están compeliendo que no entren. De esta manera es él un ciego que puede estorbar la vida del alma (7), que es el Espíritu Santo, lo cual acaece en los 1 Bg.: vida y estado.
2 Bg. y P: de haberlas llegado.
3 Bg.: amonesta.
4 XI, 52.
5 C: en la trampa. Bg. puestos como por tranca. P: están puestos por tranca.
6 XIV. 23.
7 Asi S y P. — Los demás: vía del alma.
maestros espirituales de muchas más maneras que aquí queda dicho, unos sabiendo, otros no sabiendo; mas los unos y los otros no quedaran sin castigo, porque teniéndolo por oficio, están obligados a saber y mirar lo que hacen.
63. El segundo ciego que dijimos que podría empachar al alma en este género (1) de recogimiento es el demonio, que quiere que, como él es ciego, también el alma lo sea. El cual en estas altísimas soledades en que se infunden las delicadas unciones del Espíritu Santo (en lo cual él tiene grave pesar y envidia, porque ve que no solamente se enriquece el alma, sino que se le va de vuelo jj no la puede coger en nada), por cuanto está el alma sola desnuda y ajena de toda criatura y rastro de ella, procúrale poner en este enajenamiento algunas cataratas de noticias y nieblas (2) de jugos sensibles, a veces buenos, para cebar más el alma y hacerla volver asi al trato (3) distinto y obra del sentido, y que mire en aquellos jugos y noticias buenas que la representa y las abrace, a fin de ir a Dios arrimada a ellas. Y en esto facilísimamente la distrae y saca de aquella soledad y recogimiento, en que, como habernos dicho, él Espíritu Santo está obrando aquellas grandezas secretas; porque como el alma de suyo es inclinada a sentir y gustar, mayormente si lo anda pretendiendo y no entiende el camino que lleva, facilísimamente se pega a aquellas noticias y jugos que la pone el demonio (4), y se quita de la soledad en que Dios la ponía; porque como ella en aquella soiedad y quietud de las potencias del alma no hacia nada, parécele que estotro es mejor, pues ya en ello hace algo (5). Y aquí es grande lástima que no entendiéndose el alma (6), por comer un bocadillo de noticia particular o jugo (7), se quita que la coma Dios a ella toda, porque así lo 1 Bz.: negocio.
3 P y Bg. leen: y hacerla volver atrás en sí al trato.
4 Bz.: que la pone el cornudo del demonio.
5 S: pues ya ella hace algo.
6 Bz. añade: pareciéndola que no hacía nada.
7 P: un bocadillo de no tan particular jugo. Bg.: un bocadillo y un particular jugo.
hace Dios en aquella soledad en que la pone, porque la absorbe en sí por medio de aquellas unciones espirituales solitarias.
64. De esta manera, por poco más que nada, causa el demonio gravísimos daños, haciendo al alma perder grandes riquezas, sacándola con un poquito de cebo, como al pez, del gol? fo de las aguas sencillas del espíritu, a donde estaba engolfada y anegada en Dios sin hallar pie ni arrimo. Y en esto la saca a la orilla dándola estribo y arrimo, y que halle pie, y se vaya por su pie, por tierra, con trabajo, y no nade por las aguas de Siloé, que van con silencio, bañada en las unciones de Dios. Y hace el demonio tanto caso de esto, aue es para admirar: aue con ser mayor un poco de daño en esta parte que hacer muchos en otras almas muchas, como habernos dicho, apenas hay alma que vaya por este camino que no la haga granr des daños y haga caer en grandes pérdidas; porque este maligno se pone aquí con grande aviso en <¿l paso que hay del sentido al espíritu (1), engañando y cebando a las almas con el mismo sentido, atravesando, como habernos dicho, cosas sensibles (2), y no piensa el alma que hay en aquello pérdida, por lo cual deja de entrar en lo interior del Esposo, quedándose a la puerta a ver lo que pasa afuera en la parte sensitiva. Todo lo alto ve, dice Job el demonio (3), es a saber, la alteza es» piritual de las almas para impugnarla. De donde si acaso algún alma se le entra en el alto recogimiento, ya que de la manera, que habernos dicho no pueda distraerla, a lo menos con horrores, temores o dolores corporales, o con sentidos (4) y ruidos exteriores, trabaja por poderla hacer advertir (5) al sentido, para sacarla fuera y divertirla del interior espíritu, hasta que no pudiendo más, la deja. Mas es con tanta facilidad las 1 P y Bg. añaden: como siempre lo ha de costumbre, porque no pase del sentido al espíritu.
2 Los manuscritos de la primera lectura añaden aqui: "porque se detenga en ellas y no se le escape: y el alma con grandísima facilidad, luego se detiene, como no sabe más que aquello." Bg. lo trae tomándolo de los manuscritos de la primera redacción.
3 XLI.25.
4 Bg. y P: sonidos.
5 Bz. y C: hacer divertir.
riquezas que estorba y estraga a estas preciosas almas, que con preciarlo él más que derribar muchas de otras (1), no lo tiene en mucho por la facilidad con que lo hace y lo poco que le cuesta. Porque a este propósito podemos entender lo que de él dijo Dios a Job (2): es a saber: Absorberá un río y no se maravillará, y tiene confianza que el Jordán caerá en su boca (que se entiende por lo más alto de la perfección). En sus mismos ojos le cazará como con anzuelo, y con alesnas (3) le horadará las narices, esto es, con las puntas de las noticias con que le está hiriendo, la divertirá él espíritu; porque el aire que sale por las narices recogido, estando horadadas, se divierte por muchas partes. Y adelante dice: Debajo de él estarán los rayos del sol, y derramará el oro debajo de sí como el lodo (4); porque admirables rayos de divinas noticias hace perder a las almas ilustradas, y precioso oro de matices divinos quita y derrama a las almas ricas.
65. Oh, pues, almas! Cuando Dios os va haciendo tan soberanas mercedes que os lleva por estado de soledad y reco* gimiento, apartándoos de vuestro trabajoso sentir, no os volváis al sentido. Dejad vuestras operaciones, que si antes os ayudaban para negar ai mundo y a vosotras mismas cuando erais principiantes, ahora que Dios os hace merced de ser el obrero, os serán obstáculo grande y embarazo; que como tengáis cuidado de no poner vuestras potencias en cosa ninguna, desasiéndolas de todo y no embarazándolas, que es lo que de vuestra parte habéis de hacer en este estado solamente, junto con la advertencia amorosa, sencilla, que dije arriba, de la manera que allí lo dije, que es cuando no os hiciere desgana no tenerla (5), porque no habéis de hacer ninguna fuerza al alma si no fuere en desasirla de todo y libertarla, porque no la turbéis y 1 Bz. lee: que derribar mucho de otras muchas.
2 XL, 18.
3 Bg. y P: leznas.
4 XLI. 21.
5 P y C: cuando os hicieredes gana el tenerla. Bz.: cuando no os hiciere gana en tenerla. Bg.: cuando no os hiciere desgana tenerla.
alteréis la paz y tranquilidad, Dios os la cebará de refección celestial, pues que no se la embarazáis.
66. El tercer ciego es la misma alma, la cual, no entendiéndose, como habernos dicho, ella misma se perturba y se hace el daño. Porque como ella no sabe obrar sino por él sentido y discurso de pensamiento, cuando Dios la quiere poner en aquel vacio y soledad donde no puede usar de las potencias ni hacer actos, como ve que ella no hace nada, procura hacerlo, y asi se distrae y se llena de sequedad y disgusto el alma, la cual es-, taba gustando de la ociosidad de la paz y silencio espiritual en que Dios la estaba de secreto poniendo a gesto (1). Y acaecerá que Dios esté porFiando por tenerla en aquella callada quietud, y ella porfiando también con la imaginación y con el entendimiento a querer obrar por sí misma, en lo cual es como el muchacho que, queriéndole llevar su madre en brazos, él va gritando y pateando por irse por su pie, y así ni anda él ni deja andar a la madre; o como cuando queriendo el pintor pintar una imagen y otro se la estuviese meneando, que no se haría nada, o se borraría la pintura.