SigPhi · Baltasar Gracian

Agudeza y arte de ingenio; Oráculo manual y arte de prudencia (1669)

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feuido. De que modo i Deípojin- ron con iahumAno« cordeles; y en dolc de la túnica; fíno inconfutil, vez de lago al cuello^ retorna afee* talar.Adonde le echan ^ Al dcfierto tuofos abragos;trata de cnriquezct de un Egipto* al olvido de utia car- a ios que le cieínudaroni y Jkna de cel. *' Alma, quien es eíle vcrdade- dones, a los que de baldones; de(« lo loíepli.vcndido.iniuriadOiy mal- pierta con eQo ios que le tuvieron tratado ^ £1 bcnigníHíinoo Icfus'; por dormidoa y adoran verdadero, amable por lo hermano, y venera- al que dtfpreciaron foñadoj nofoble por lo Scaor. Quien le vendió? lo Ies da el trigo, que vienen a buCtu, vil,y ingrata cri ^tari.Por quan- car, íino que ios licnca a fu mefa, f to? po: un vil interés, poc un fucio los fclieia con efplendido banqucdeleite. De qu2 modo \ Pecando te. * O bondad infinita! O benígtan (in temor. ofcndicndolc tan fin nidad incompreheníible dd dulciC' vrjguenga. Quantas vczcs í Cada íimo Cordero leías i Enlamifmi dia,cada horai/ cada inílanre.Con- noch& en que era entregado a fus fúndete, pues.oy que liegas anee fu enemigos en venganza, Te entrega Divina prefcacia, con mas caufa, el a fus amigos en comida, recaníque los hermanos de lofeph, que bia las amarguras, en dul<^ras; aqui le tiencs.no Virrey de Egipto, brinda con fu Sangre a los hona^ üao R.ey del Cielo: Ci aquel diíli- bres, que andan trabando beberfcmuUdo, efte encubierto: íi aquel la* y qaando ellos alpiran i coinerles diva trigo, cftc Scfior fe te di felc a bocados por rencor, fe les en pan. Entra reconociendo tus da en banquete por amor v brinda* traiciones, antes de recibir fus fa- con la dulzura de fu cáliz, a los que veres: pidcle,que te perdon€,antC5 le preparan la hiél, y vinagre \ traque te combide 5 échate a fus pies, ta de racterfeies en el pecho, a los antes que te Tientes a fu lado: mez- que le han de abrir el Collado: toda tus ligrinois con la bebida, y ma el pan en las manos liberales, come la ceni<;a de tu penitencia, quehandefet barrenadas con los con el pan de íu regalo. clavos: alargarlas con liberalidad, Ptjnto 2. Confidera el manfiíli- quando hm de fet efhradas con roo lofcpli, conque anor corref- crueldad: endulza con leche, y f ondealofikio de fus hermanosi no miel aquellas bocas, que han de fe contenta con hofpcdarlos eo fu efcupir fu roltro. Dime aora, pccafa, (inoj^quc los mete dentro de cador, puedefc imaginar mayor iniús entcaTus; trueca las vengan- gratitud, que la tuya, ni mayor ^as de ofendido, en finezas de a- boo^iad, que U ddjS- aor? Ccreja «aorofo, reconociendo a los que eftos dos cftremos, y échate a los le dcfconocícron, y honrando a pies de un tan buen hermano, reíos que le injuriaron 5 enlaja con conociendo tu culpa » foliciraocaiiaofosabiagos^a ios qu^ le ata- do el padon 1 fue no es poílible te le niegan el qie fe te dá codo en dos, y de las infutlas olvidadas: co« comida. mo irían ^or el camino, celebran- PuDto 3' Olvidando antiguos!• do fu dicha, pues quacdo tcmiegravios lofcph, inventa necvos fa- ron cafligos,cxpcrin>cntaion honveres i y qnando todo elmundo ef ras, y fiivorcs. Con que diligencia ta pereciendo de h¿nibre, difpcne caminarian a llevar las buenas nuchazerles un banquete,conned.Ksdi- vasa íu padre, del hijo loícph viae.que yo foy lofcph, nocücnnigo, vo,lo$ que íe las llevaron ran trifíino n uy hernri¿no vueñrcjnoeoo- ees algún dia de dcfpcda^ado. Cójalo, (ido noirericordíoío; cooiian mo Ce congratularían con fu buea como l^an^brientcs» y el les hazla padre, de la reciproca dicha de el plaio,y quádo con folo pan íccon- hermano s y como alternarían con tentaran, para fati^fozcr fu hambre, el las gracias, y alaban<;as al cielo* logran (. (onadcs manjares para fu harianle lenguas en repetir una, y Kgálo: no invídian el manojo fu* muchas vczcscl (uccCTo, y no íc pcrior, íino, que gozan de fus fru* contentarían con que lo rchralTe tos: y el Benjamín úa culpa, como uno, fino, que todos lo bolverian a era Lobo rapjz; cragavi al dobJc repetir. ^ Alma, masdeve a quien que todos. * O cu, que cOás fea- mas fe le perdona; que gracias dc<-tado a la mefa del Altar, recono- ves tu rendir a un Señor, que tance tu buen hermano lefus, que no tas vezes te ha perdonado, y feoíolo tecombida, fino, que fe te tadoafumcfa» Ikva lasbuenasnuedá en comida v fiafe de ti» pues fe vas 4I Padre celel\íal; lleguen hafentra dentro de tu pecho, y Te me- ta el cielo los nuevos cánticos de te en rus entrañas: mira, que no le tu agradecimiento, bol viendo una, buelvas a haz:r traición, coaietien* y muchas vezes a repetir tu dido nuevas colpas: come como cha,y a freqoentar la me ía dd Aihambriento, y lograrás el regalo, tar.

que qnando los demás perecen de hambre, a ti te fobran las delicias; come con dcfahogo, y confianza, MEDITACION XII. que cfia cara,y efía mefa, Tiendo de lefos tu hermano, tuya ts; y te c&i Tara recibir a¡ Sen$r,c9nlabum¡ldaiileÍ diziendo: Yo foy lefos, aquien to Tublicano. vendiílcyperfeguiQe, no enejado, <¡no perdonador: acércate a roí fio TjVnto 1. Confidera como fe diA lezelo, y colócame en tus entrañas 1. jpone eíte gran pecador,para poconamor. -. dcf parecer ante el Divino acata- Punto 4. Bolverian los herma- miento,previenefe de humildad,to« nos ^an agradecidos, quan fatisfe- do lo que le falta de virtud: ahonda fboS) ya de los bcocáctos Kcibi*. en el propio coAOCimicmo^parapo!

l^arttaSflgfs dff llegar a la infinita Alteza: no halla en ú fmo culpas.y cd Dios roifciicordif». Quien loy yo, diria, que nnc atreva a cntíir en la cafa del Señor? Yo tan malo, y el tan bueno» Yo aboroinablc pecador, y el tan amable Señor í Yo íoy un vil gufano, yafli iré aricürando por el fuclo a fu templo: todo lo aura de poner el Señor de fu cafa, quando yo ruda tengo, y nada puedo: un RQonQruo he lido en el pecar.roas el Scñer es un prodigio en el perdonar:confiado, pues, en fu bondad, lo que confundido de mi malicia, aunque fea un polvo cnfadofo, un ledo inmundo, tengo de cntrarnic oy por las puertas de (u cafascncuéna al fubir con un Farifco, y confundcfc mas, viendofe pecador, a Tifta de aquel, que tiene por cfpeio de virtud, que de todo faca materia de humillación. ♦ Pondcia, 6 tu, que has de fubir oy al templo, no folo a hablar con el Señor, fino a lecibirlcf no folo a ponerte en fu prefcncia, fino a ponerle den^ tro de tu pecho» Tiendo uu tan gran pecador; con que confufion dcvcs llegar > No íubas como Farifeo, fino como humilde Publicano; no te. muevas con el fie de la fobervia, ahondando en tu propia ba« xeza, coníeiíando tu indignidad, y invocándola inñnita mifcricoi:' ilia.

Punto 2, Entra en el templo rcmerofoel Publican©, que ya poco fuera reycrcnre;pcro,que mucho, fi^ vetSblar las milmas columnas del cielo; quedafe lcxo5pox htimildA^i^ TfWf Ir laComaniooI %x el que fcalexó pote] pecadojcfcoge para li el ínfimo lugar, t«niendoíe por el mayor pecaaor.-aun al Fariíeo no fe ofla accrcar,quan to me* nos a Dios: bufca un rincón de el templo,el que no oiTi parecer en el mundo, y aun effe le parece fobrado favoi no fe atreve a mirar al cielo, porque r¿bc pecó contra el: hiere al pecho con repetidos golpes, ya para caQigarle culpado • ya para defpertarle adormecido: lla-« mando eÜá a fu coraron, y al cíe* lo para ablandarlos a ^ncrambo». Señor, dize, fcd propicio para mi pecador, aíTi como lo foys para todos, que fue dczir: Scnyor, yo foy el pecador, vos el perdonador -grande es mi mlfetia > mayor e% vueñra mifericordia: Señor, gian pcrdon,fcgun vueília gran bondad, y fegun la multitud d« vueí^ras cdmifcraciones i borrad la multitud de mis pecados. * Contempla, alma mia eftc excmplar de penitencia:fieíle Publicanoy aun de hablar con Dios defde lexos, fe juzr ga indigno, como te has de llc« gar tn a recibirle^ él fe queda cm un rincón^ como te atreves tu a acercar al Altar ^ £1 no ofla abriff los ojos para ver a Dios, y tu a* bres la boca para conrulgai } £1 hiere fu pecho ante el Señor,y m le metes dentro de tu pecho: el Í€ anquiJa pecador, y tu f^nto ma^ yor, note confundes: que hazc^ qoe no dás voze$, diziendo al S«-ñor^Sed propicio para mi ta mbieiv aunque foy ci oíayot dcíos peíaK 4oics. Scñ<>r, grande es ais cofi^ 11 MedíCidoUM varlai; íion, fea granic veieftro pcrdon.Sc- xa lleno de confuelo t poco hablb ií or, en mi eilá ia miíeru i peco ca al pedir macho ñ al agradecer; Q TOS la mí-rcricordia.' antes coafeíftca fus calpas, prego- Punto }.0 poderofa hufiildadf na ya las m^í^ricordias del Scñor« Conc$plaquan agradable esa Dios; Davale faltos de concento el cono parecía tener cofa buena el Pu- ra^on^qic recibió cantos golpes biicaao, dao la hamildad, ni otra de penitencia, no cabiéndole en el malael Earifeo, Gnola fober^ria, j pecho aora de gozo, ai antes de aqael!a agradó taftto al Señor que íeatinniento, y es fin dada, que no le atraxoa donde eftava; y efta le bolreria por el mifnno camino, (iofendió.de ruerte,q«ie de todo puit- no poc el de la virtud, a la inmor* toleaufentó. Echo laalnveE alFa* tal corona. ^ O tu, que has CoriCeo de el mas alto In^ar, y li hu- mulgado, da gracias al Sefior, coxniliacion, realzó al Publicano del mo el Publicano, y no con el F jrimas baxo, q ae no es nuevo «n la fo- feo, de las culpas perdonadas, no bcrvia,hazer de Angeles dertionios, de las virtudes prefurmidas, no blaaífi como en la humildad, haxer de foncs merecimientos, agradece fi pecadores Angeles. Ya mira el Se- mifericordias: buclve de la fagrada fior, al que no le ofava mirar, y a- Comunión muy otro, y por difcpartar fus ojos del que fe cortiplaic f ente camino,no fea por el mifmo, en fi mifmo, ocupa la divina gra- porque no te buclvan a emprender ciaiquel pecho, que ocupó la con- tus piffioncs que te aguardan, ni fuúon, y es admitido de los Aa- los vicios paliados que crtán a la efgcles, el que es dcfecha Jo del Fa- pera, y fi el venir fue llorando, el rifeo. HiHafeel Publicano con fa bolver,fea cantando con el mane/o Dios, y Sefior, dentro de fi por la del pan del cielo: da gracias, pues gracia.yalchofpeda en fu «oraron, recibifte perdones, y enfalda a uti que contentóle aiora, que afee- Señor. q«c pone fus ojos «o los hacuofo le abraca, que dichcfo le go- iDÍldcs.

^1.* Alma, llega tu con humildad al iCibidorno ay mayor agafajo para tS- MEDITACION XIII. fa alteza,qac el conocimiento de \ c - fu baxeza,aíliftcle con cncogimien- De U mainifcencU con que tdificé 5áfo.y le gozarás con mas dicha; ani- lom^n el Templo, y el aparato con [uilate tu para engrandecerle a il: ^^ele dedico, tplicado á U Cmn^ efprecia tu jiada»y logratisel to- nion.

4ÍO.

Punto 4 Qbc contento baxaria OVnto primcro.Confidera la raa-4 ri:i>licano, como también def- 1 gcftuofa grandeza del Tcoap r fÉUM^ip^ íu^ip ileno de dolor jy ba- üc balomon: no quilo el Scáot fe lo cu- Para la Sagr «rígicffc el bdicofo padre, fino cJ hijo paciñco,y íabio, q es de fabios amar la paz. Siete años tardó en cóftitia lc,cmpleando fu fabiduria, que fue la mayor, y fu poder, que fue igoah y toda cita magniñcécia, riqueza, artificio, ornatoi y magcftadifue para rolocar uoa arca, que no era mas que fombra^una figura, una tcpccfeatacion de eíte Diviníífimo Sacramento.* Pondera tu oy, i|ae has de colocar tu pecho, no la fombra, fino la mifoia luz, no la figura, fino la miíma realidad:no el arca del Te{lamento,fino al mifmo Dios,y Señor Sacramcntadoique tcnoplo de devoción deutias tu conítruir ) Que Tanda fan-^orumde petfccció, y fantidadea medio de tu cora<^on? Si Salomón gañó fiete años en edificar el templo material, emplea tu fiete horas, ú quiera en preparar tu alma,quando fuera poco toda una eternidad. Compitan con las piedras finas, las virtudesv fuceda al oro bnlUntc, la encendida caridad: tru qaenfe las maderas olorofas.en fragrantés oraciones i los aromas en fufpiros, y campee, no ya la íutikza del ittc,fino U bcrmofiira de la gracia.

Punto 2. Llegó el fcftivo dia tan venerado,como dcfeado de la dedicación del templo i concurrió to^a Ifrael a hofpedar.y a cortejar fu gra Dios r venian todos vefiidos de gala,y revefiidos de devoción: ardían las vl¿2¡nias a par de los inflamados corazones ><^omo era fíeOa común 4c todost participaron tedos; giaii: Ja CoQ)unicfl¡ 2 s des, y pequeños» pobres, y ricos« del univeríalccníuelo. Pero enue todos reíeDalóel Reiigiolo Piincipe, dando a todos animo,y ejemplo. Hincó en tierra ambas rodillas, y fixó aiDbos ojos en el cielo, laitrando con humildad el buclo de fu Oricioo.-y fue tan eficaz, que atraxo al Señor con fus plegarias. Llenófe clteirplode una obícura niebla, decente Tclo a la inacceáible magefiad increado. Sintieronfe todos bañados de conruelo,y reco« nocieron prefence la gloria de (a Dios, y Señor.* Alma, que feftivo aparato previenes tu el dia qoe Comulga;^ Advierte,que fe confagra en templo tu pecho, y en motada del mifmo Dios. Acudan todas tus potencias a lagaan folcm» nidad;rea tu coraron elfanda fan-' ¿torum animando, donde eQ^n aleando, el entendimiento, Querubín admirado,y la voluntad,5crafia encendido. lubile tu interior a fa Tanto nombre, y cante la lengua fus alabanzas: alerta, que deícien« de el Señor cubierto de la niebla de los accidentcs,a lo intimo de tus entrañas.

Punto ). Entre gozofo, y atónito el Tabio Rey, excjamó con aquellas roentvorables palabras, dig** ñas de Ter repetidas de todos los que Comulgan. Que es po(£ble« dize, que cfic en la tierra el Se— fíor i aun el imiginarlo efranta. Dios en el Turlo, quando no cabe en el cielo } El cielo es cortoi que feri cfla cafa? * O con quanta s»a)or r^zon pOdiias tu dai Cg i vot^ «4 Meditaciones varías, vozcs el día át oy,quc has holpcda- mientes, ni con palabras, ni con odo al gran Dios de llracl en tu mit bras: íca un fanda íanaorü de pernao pecho, y dczir; Que es poíTíblc, fcccioncs, donde arda ficmprc c| que mi gran Dios fe digne de ve- fuego dci amor. nít a mi, y qae el Inmenfo quepa Cfl mi pecho! rere, de verdad, qac MEDITACION XIV. le e ncierre yo en mis entrañas: Sn^ fer terram) Diosjy en la tierra^Dios, lafuentt de aguas viyaí,(fue abrié y en un cora<^on tan terreno como el Seií%r en el c^raf^n de la Sama-^ el mio,amaírado de lodo? Saca unt ritana, aplicada a U Sagrada C0* hamilde eonfufion » un religioío munion.

paímo^y un reconocido agradecimiento. TjVnto I. O mi buen Icfus I Dioc Punto 4. Quando parecía averie 1 mio,y Señor mió, y que fcdiendcfcmpcñido el íabio Rey,con tan to camináis en bufca de una raugec iclevantesobfcquios, fe reconoció tan fatisfccha de fus delitos: vil íi, mas obligado con tan efpccialcs fa- dcfdichada ao,pues topa có el marorcs del Señor.que en competen- nantial de las dichas. O como fe oc cias de dar (ienipre,fali6 vencedor, conoce, Señor, lo que cQimais Vio logrado Salomón fu trabajo, las almas, y que por onafola huf)ues tan honrado con la efpccial ai- vicrades hecho loque por rodase tillencia de Dios, era Sabio > y aífi que mucho vengáis a bufcai la def-£eriareconocido:tatasvozcs,como de lexios, íi defcendilleis ya. del fu* cantas vezcs rcfonacon en adelante mo cielos No me admiro de veros en aquel tcmplo,fueron otros tan- fudar hilo a hilo, pues algún día tos agradecimientos. No fe habla- fudareis fangrc, y correrán arroyos va de otro en toda la Idumea, ni ai> de ella de vuc(irai llagas; pero, que un en toda la redondez del univer- olvidada llega la Samarirana de fOt üeado tan enfaldado, quan co- vos, y quan en la memoria la ic^ nocido el nombre del gran Dios ncis,y aun en el corac^on. Ignorande U'racl. Pondera tu, que oy has te ella de los eternos bienes, hidrc> recibido tantos favores del Señor, pica de fusguQos perecederos, fo y al mifmo Señor de los favores» licita los algives cotos, y dexa la quan empeñado quedas en cele- Euentedc aguas vivas; que poco fe brarle, y íervirlc:se agradecido, (i penfava hallar la verdadera dicha, eres fabio, rcfuenen los ecos de cu que no pienfa üno en hallarla a €otz(¿oñ en las alabanzas de ru len- ella: venia en bufca del agua, (Imgaa« no fe te oyga hablar (ino de bolo de los fugitivos contentos, f Píos, el dia, que le confagaraíte ci halló la vena perdurable de la gra* templo de tu pcchoijy fobre todo, cia, O alma mia / y como que ce gmU.4ejpcoí$^aí^jlC|Kú,€ynjp.ci^li< /kccde I9 xaifi^o, tu an4as Pira ta Sagrada Comonion. perdida en buCcz de los delezna- dale a tu Krdcrcoi con lagrimas bles contentos, y el Señor te cCá de amargura, para que ^1 te anccfpcrando, lino cnlafucnte de la- guc a ti en abifinos de dulzura, cob, en la del Altar, verdadero,y SacauDgrandefpteciodelosmQnperenne manantial de fu Sangre, danos deleites, y una gran íed de y de íu gracia: ea, llégate fedicnta Jos Divinos contentos, para gozar a aquella» cinco fuentes de tu Ta* eternamente dcAa perenne fuente lüd i dcxate hallar de quien te buf- de la gracia, ca i logra la ocafion, y apagaran la Punto j. Niega la vil criatura,no íed de tus dcico^ Saca un verdade- nenos que a fu Criador, una gota ro corocirDÍento ce ffi inifcricor- de agaa, que la pide i ay ral ingratidia,y tuiDifcria,detuoIvido»y fu tud l^roeAátao lexos el Se&or cuidado. de dcfaropararla, que antes tonna Punto z.Conieo^a a dirpofierla de aqui ocafion para favorecerU: Chrido, paca h^zerla capaz de fus juzga la Samaritana, que tiene baf ioñnitas fniíericordlas: entra pi- tantc fundamento para negarle uu diendo para dar, y pídela una gota poco de agua, aüi como todos los de agaa,cl que ha de vcticr toda fu que fe efcufan de fervirle. Replica íangre poi ella: enrpc&afe en pe- lefus, olvidado de fus defervicios, dir poco, para dar aaucbo: 6 que ü fiando en nueAros bienes. O mufed tiene de dar / que defco de co« gct,ü conocieflcs el don de Dios, SQQnicarfusCcleÜialesdonesiCon y para ti, y en eí)a íazon! fi fupiefdefeo he dcícado. dize el miínno íes con quien hablas í Conmigo^ 5cñor, haiBbricntode nueñra bar- fuete perenne de todos los bienes, tura: agua pide, mas es de lagrimas, mina de los teforos, manantial que limpiS el alma, que blanqueen de los verdaderos confucloSjConiO la conciencia, donde fe ha de bof- tu me pedirías a mi, y yo a ti te pedarilcd rienede que apaguemos franqueria, no una gota de agua, la nueftra. Advierte alma, que el íino una fuenteenrera de dichas, y roifmo Señor, real, y verdadera- miíerieordias, que dHaltos ¿zia el mente en cfte Divini/limo Sacra- cielo, y llega haüa la vida eterna, mentó, te t&i diziendo a ti: Alma, ^ Oye hija, inclina alma tu orrja, dame de beber; lagrimas te pide: que el miímo Señor defde el Alcompadécete de ai fed, que me tar fe d ze a ti lomifmo. O ú fa* duró toda h vida: mo me dis la piefies I ó fi conocieres efie don bicl de ti] ingratitud, ni el viaagre ¿c dones, efta merced de merce« de ta tibieza » venga una lagrima des, que oy reci4>e9, quando Coñ quiera,derramada por rantas col* mulgas ( Si fupicfies quien es e^e pas: abraBfe cfla; fuentes de tu§ gian Señor, qite encierras en ta ojos, quando en diluvios fe te co- pecho, tu único bien, todo tu le^ amalean las át mi fasgtc.* biin- medio^ tu conrucloitufelicidadi 79m9h Ggi ta £6 Meditado tu viiti, y ta centro: el que fcio puede llenar tu corazón, y fatisfa* ztt lus dcfeos j como que le pedirías ciic pan de vidatComo fcequcn* tanas con mas fervor h fuente de hs gracias, la mefa del Airar. Ariva tu fce, alienta xiA atnor^y échate de pechos ícdienTa en eí^a copiofa fuente de fu rangre,bcbc hidrópica de fus llagas, y ilcnitc alma de Dios.

Punco 4. Enavienio conocido laSaroaritanaa fu Criador, y Redentor,qae gozofa parte, hecha de pecadota predicadora, no bu^lre las efpaldas a la fuente ingrata/ino que parte para bolverotraiy muchas vezes agradecida:?á a comu-Bicarfubien comunicado, a pagic en alabanzas fus raiícricordias » a congratularfe de fu dichi. Entra por fu ptieblo pregonando a voz^s el hallado M'íias: no ia cab: el contento en el pecho, y aífi rebofa en los próximos, pcimicias de fu caridad^ convoca no ya fíete folos parala ofcnfa, (ino todos para el obfcquio. Pondera almat quanto mas agradecida te deves tu naoíhar 2 cí\c Señor» que no ya una fuente de agua, fíno todas las cinco de fu preciofa fangre, te hi franqueado oy, quedando tu bañada en elabifmo de fus nsifericordits; faie reconocida, y ferás agradecida hazte pregonera de fus dones, cónsunicando'a todos, y con todos cña dicha, que por eíto fe llama Coma: aioO) iCS varias, MEDITACION XV.

Vara Comulgar con U reyercncia de l$s ,Ser afines del trono de Dios, PVnto I. Contempla aquella ínmenfa mageQad del in^nito, y Eterno Dios, que fino cabe en los ciclos deloscieios,quanco menos en la tierra de la tierra, atiéndele rodeado de las aladas Gerarquias, aflSftido de los cortcfanos clpiritas, amándole unos, contemplándole otros, y todos alabándole, y engrandeciéndole. Aquí fi pudiera desfallecer tu alma con mas razón» que la otra Reyna del Auílto, en el palacio de el Salomón terreno: b jclvc Iticgo los ojos de la Fe a cfte Oivinim.no Sacramento, y repara, que el mifmo Señor, real, y verdaderamente, que alli ocupa 1q jcl migíftuofo trono de fu infinita grandeza: aqui fe cifra en efta Hoftia con amorofa llaneza, alii inmenfo aqui abreviado, alli concillándole reverencia fu magcdad» aq li folicttandole ñnczis fu amor. ^ Con idera ú hnvieras de llegar por medio de los Coro« Angelí*" eos, rompiendo por liS aladas Gerarquias, hiziendote calle a un la» do,y otro los Ch:rubines,y Serafines con que temor procedieras, con que encogimiento llegaras^ Pues advierte, qsae al mifmo Dios, y Señor vas a recibir oy por medio dejas inviñblesGcrarq lias. Rcpaia,con que preparación viencs,con que ala^ de vixcudcs te accxc^s,y íca Para la Sagrai fea imnla tu preparación, de los Chcrubines en el conocer, y de los Scrafincs,cnclamar.

Punto 2. Eftavan los abrafados cfpititus tan cercanos a la infinita grandczj, que la afliftian en el mifluo trono » aunque aleando ficmpre poi acercarfc mas, que quien mas conoce a Dios, roas ie defca: abrafaniofc eftan en el diviro amoc, y por efíb los mas allegados t que el amor no íolo per mi* te, pero une, mucho aman, y mucho icasdcfcar. * Pondera aquii ó alma roia, tu tibieza > carca con aquel fuego tu frialdad: y di> como te atreves llegar a un Dios« que es fuego confumidot tan po co fcrvorofa? Aleen tus potencias, el entendimiento por conocerle, tu voluntad por amarle, y deípues de mucho, mas, y mas; que lo que no conftguen los efpiiitus alados con fu grandezi, coníigucs TU con vileza 9 pues no folo fe te permite aíCfíir al Señor, batiendo ias alas, üno tocándole con los labios, paladeándole en tu boca, haíla meterle dentro de tu pecho. Si a los Serafines fe les concede a(f¡(lir en el trono de Dios, a ti que el mifmo Dios aíHila dentro de tus entra2í;is, poco te queda que invidiarles, el conocimiento, tío la dicha, la cAimacion,que co el favor.

Punto 3. Velavan fns roílros los amantes cfpiritDS, corridos de no amar a fu Dios, y Señor tinto como devian, tanto como q"i--íicrao, de que nollcgiñc íu^cffia aComisinoD. 27 bilidad, *donde fu afcfio $ hazun icbo^oconlas aiasaiu empacho, fi ya Qo era velo a fu reverencia: afliden avergonzados de fu corvedad, quando confuí. dides de ran inmediata aíHQencia scubren también los pies acufandolos de tardos, en cotc;o de fus olas, y en ellos fus detenidos afeólos. ^ O alma pere^ofa, pondera, que fí los Serafines fe recatan indignos de parecer ante la íomcnía grandeza de Dios, y la rczelancara a cas¿; tu tan llena de imperfecciones, ya que no de culpas, tan ciada ea ía divino amor, tan tibia en fu divino fcrvicio: como no te confun'^ desoy de llegar a recibirle, firviendolé de trono tu coraron í Los Serafines acuían fus pies hechos a pifar Eñrellas; y tu con pies llenos de el cieno del mundo, cubiertos del polvo de tu nada, como ofas acercarte, avergüénzate de tu vilczj, y fola la benignidad de eílc Señor Sacramentado, badea alentar tu indignidad\ fuplecon humiliaciones, lo que te falta de»po£biliidades, para poder lograr tan grandes favores.

Punto 4. Reconociéndolos Serafines fu dicha, no ccííavan de a-^ labar la divina grandeza: noche: y dia repartían el fanto,íanto, que es el bíafon divino: a coros le entonavan,provocando/c unos ¿ otros a los apiaufos eternos r libriivan en profegüidcs cánticos j dcviros agradccimicritos, y etcrnizahí ▼an en continuas Tozcsíes favoics de el Señor. * Apictendc,6 C 4 alma do tan grandes Macr^ros Ucl amar, el laber agradecer, fcaa «finulos de fus inccnJioatas fervoréis correípeada a fu aiHiteneia ta atcncion,y fi tu incapacidad ce de* tuviere» tu dieka te adelince, coinpiian a finesas de amor, eltrctnos de humildadi a la alteza de tu b je* lo, el retiro de tu'Daxcza, tocambiando en gracias los favores, y las fniCcticordiisiDñnitas.en alabanzas eternas, por todos los úglos de ios ligios. Amco.

MEDITACION XVI.

Tdra Comulgar, t9m en combite defcMbiertu