SigPhi · Benito Feijoo

Cartas eruditas y curiosas, Vol. I (1773)

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11 La Fabula del Barquero Caron, que por la Stigia conducia las almas de los muertos, recibiendo un óbolo ( moneda Ateniense, segun Nebrija, que valía como seis maravedis nuestros ) de cada una por eltransporte, fue derivada de una Historia Egypciaca, referida por Diodoro Siculo, Habia en Egypto un Lago, donde embarcaban los cadaveres despues de embalsamados, para darles sepultura en la opuesta orilla; y habia Jueces señalados para examinar el modo de vivir que habian tenido. los difuntos, y pronunciar conforme a él, si eran dignos, 0 indignos de sepultura: ministerio que exercian con tanta severidad, que a algunos cadaveres Reales se negó este comun honor, "Añadese a esta Historia, una tradicion que el citado Abad Fourmont dice dura aun en aquella parte de Egypto 5 y es, que hubo un Tirano, Administrador de Rentas deuno de los Pharaones, el qual estableció sobre este transporte una especie de tributo, que le produxo grandes riquezas. Vé aqui enel Egypto, y Grecia hallados materiales verdaderos para la Fabula de la Laguna infernal: la Barca conducidora de los muertos al Abismo, y el ayaro Barquero Caron.

12 El Rio infernal Lefe, 0 Letéo, cuyas aguas, segun la Fabula, son obligados a beber los muertos para perder la memoria de quanto han visto, O sabido en la Region de los vivos, es tambien originario de la África, como la Barca de Caron. Nace este Rio cerca de la grande Sirte; y metiendose debaxo de tierra, por donde corre oculto algunas imillas, vuelve a la luz cerca de la Ciudad de Berenica; (hoy Bornich, 0 Bernicho) pero mui engruesado de caudal, por haber lecibidb muchas aguas en los senos SN rncaGciO que ocasionando la aprehension de que no es el mismo Rio, que Ag 2 an- 324 SOBRE LA FABULA EN LA HlisTORIA.

antes se habia visto sepultarse, dió lugar a la ficcion de que sale del Infierno, | 13 “Tubo tambien en la antiguedad el nombre de Lefe el Rio llamado hoy Limia, que corre por mi País natalicio; y de quien era perstasion comun entre los Romanos, que tenia la misma propricdad, que los Poetas atribuían al Rio Infernal, de hacer olvidar de todo, no solo a los que bebian sil agua, mas tambien a los que le vadeaban 5 en que es incierto, si este error preconcebido en orden al Rio Lete de mi “tierra, originó la ficcion del Rio Lete del Infierno 5 0 si estando antes establecida la Fabula del Rio Lete del Infierno, y desu propriedad de infundir olvido de todo, sabiendo despues, que habia un Rio del mismo nombre en aquella parte de Galicia, por un transtorno, O mala adjetivacion de idéas, que es mui freqiente en el Vulgo, se excitó, y extendió la imaginacion, de que el Rio Lete de Galicia tenia aquella propriedad.

14 Como quiera, esta opinion estaba tan entablada en el ¡Vulgo de los Romanos, que quando el Cónsul Decimo Bruto, como le llama Floro, 6 Aulo Bruto, como le nombra Veleyo Paterculo, que fue el que conquisto a Galicia, y por esta conquista adquirió el renombre de Gallego, hubo de pa: saf aquel Rio, ninguno de sus Soldados, temiendo incurrir aquel general olvido, se atrevió a vadearle hasta que el Coónsul, que no estaba preocupado de aquel vulgar error, pasó a la otra orilla 5 y llamando a algunos por sus nombres, les dió a conocer, que no padecia el olvido que ellos -temian. Formidatum Romanis flumen oblivionis., dice Floro.

15 El cuento de Dedalo, su fuga mediante la invencion de las alas, por haber facilitado a: Pasifae:el abominable comercio con un Toro, reducido a la Historia, no es mas que haberse enaimorado' aquella Reina de un hombre llamado Tauro», el qual, segun Plutarco, era uno de los principales Gefes de las Tropas de Minos 5 haber concurrido Dédalo con uno. de los medios ordinarios que se practican en semey 1ntes casos, al logro de sus amores 3 y en fin, haber huido éste de la colera de Pe en un Baxel, con Velas (que con bas- Carra XLIL 325 bastante propriedad se pueden llamar alas ) las quales, 0 in ventó entonces, apurado el entendimiento del conflicto, O: ya tenia formada antes la idéa, y entonces la puso en execucion. | 16 Las quimericas hazañas de Jasun, y robo del Vellocino de Oro, explica historicamente el célebre Samuel Bochart, por medio de la inteligencia que tenia de la lengua Fenicia, descubriendo, que algunas voces equivocas de aquel idioma dieron ocasion a la fábrica de esta portentosa Fabula. La voz Siriaca Gaza, en la lengua Fenicia, significa igualmente un Tesoro, que un Vellocino: la voz Saur, que significa una Muralla, designa tambien un Toro: y la voz Nachas es comun para significar Dragon, y Hierro. Asi, en vez de decir que Jason, rompiendo, 0 abanzando una Muralla, defendida con gente armada, había robado el Tesoro del Rey de la Colquida, se supuso haber domado los Toros, que respiraban fuego, y el espantoso Dragon, que era guarda del Vellocino, para apoderarse de él. Ni el amor de Medéa, y fuga con Jason, tienen nada de extraordinario, para que Juno, y Minerba interviniesen en esta aventura, bastando para ella una pasion tan natural, acompañada de alguna resolucion., dá 17 Los Centauros, medio hombres, y medio caballos, que hacen un gran papel en la Mitología, no fueron otra cosa, Segun buenos Autores, que algunos habitadores de Tesalia (en aquella Region colocaron los Poetas a los Centauros, y de ella dicen, que los arroxó Hercules ) los quales inventaron el uso de los Caballos para cl ministerio de la Guerra. | 18 Las Harpías no fueron otra cosa, (quién lo pensára! ) que una gran plaga de Langosta, que desoló la Paflagonia, quando reinaba en ella Finéo. En Moreri, verb. Harpies, se pueden ver las pruebas de esto, que omito, por estar tan vulgarizado el Diccionario Historico de este Autor.

19 Del mismo modo se pueden explicar comodamente por la Historia Profana otras muchas partes de la Mitología 53 como la Fabula de Perséo, la de Belerofonte, la de las Tom, L. de Cartas, Dd O 326 SOBRE LA FABULA EN LA HISTORIA.

Hespérid as, la de las Gorgonas, y otras muchas, Pero. no es esta materia de tanta importancia, que pueda mover a detenerme mas en. ella, 20 Confieso, que tambien algunas partes de la Historia Mitológica se explican oportunamente por la Sagrada, como los mismos que han abrazado el Systéma general de reducir aquella a esta, han provado mui bien; aunque esto mismo ha ocasionailo su error, discurriendo incongruamente dela parte al todo. No obstante que este sea un asunto tan batido, un exemplo solo propondré, en que se vé una conformidad de mui especial individuacion entre una Deidad del Gentilismo, y un Personage grande de la Escritura. Esta es la copia, que prometí arriba, del Padre de los Creyentes, en el mas anciano de los Dioses; de Abrahán, en Saturno. No me debe d mí el Lector este hermoso paralelo, sino al Abad Boisi, Miembro de la Académia Real de Inscripciones, y Bellas Letras, quien le propuso en aquella famosa Junta, y yo le trasladaré aqui con sus mismas yoces, como se hallan en el primer Tomo de la Historia de dicha ACA= demia, 21 Saturno, dice, fue quien, segun Poetas, y Historiaa» dores, introduxo la detestable costumbre de sacrificar victi-»» mas humanas, El Saturno de los Paganos es, a Juicio de los »» mejores Criticos, el Abrahán de la Escritura. Pone, al paa» recer, la cosa fuera de toda duda un fragmento de Sancho-»» niaton, que trae Eusebio, y es como se sigue: Saturno, w que los Phenicios llaman Israel, fue colocado, despues de w su muerte,en la clase de los Dioses, debaxo del nombre del w Astro, que aun abora se llama Saturno. En el tiempo w que este principe reinaba en Phenicia, tubo de una Ninfa, llamada Anobret, un hijo unico, que llamo Jeud, voz que aun hoy significa entre los Pbhenicios, hijo unico, » Hallandose empeñado su País en una Guerra peligrosa, » adorno al bijo con vestiduras, y Insignias Reales, y le w sacrificó en un Altar, que él mismo había construido. En >» otro fragmento del dicho Sanchoniaton se halla, que este mismo Saturno se circuncidó, y obligo a todos los de su mFa- Carmas XL 010. 327 » Familia a hacer lo mismo. Nicolas Damasceno, Justino, y » otros Autores dan Abrahan la qualidad de Rey, Aun la » Escritura nota, que hizo alianzas, y trató como igual al-»» gunos Reyes, fuera de que los Patriarcas tenian enteramen-» tela autoridad Regia en su Familia, Beroso en Josepho, aña-» de, que Abrahan tenia gran conocimiento de la Astrono-»» mía 3 y Epulemo en Eusebio le hace inventor de la Cien-» cia de los Caldéos. Nada mas es menester para persuadirse » a que los Phenicios se moviesen a colocarle entre los Dioses, » y entre los Astros. Llamabanle Israél., O ya porque con-» fundieron el Abuelo con el Nieto, 0 ya porque le dieron el » nombre del Pueblo, que se derivó de el. El nombre de Feud, » su hijo unico, es el mismo que el de Isaac, Anobrer signi-» fica, segun la advertencia de Bochart, ex gracia concipiens » y la aplicacion de este nombre a Sara, es manifiesta * En »fin, por ultimo rasgo de conformidad, Saturno se circun-» cidó, y obligó a todos sus domesticos a circuncidarse: cir >» cunstancia notable, que conviene unicamente a Abrahan. «e Hasta aqui el citado Autor. y 22. Lo mismo que de los dos Systémas, que reducen todas las ficciones del Paganismo, uno a la Historia Sagrada, otro a la Profana, digo-de.los demás. En todos, exceptuando uno solo, hay algo de verdad; todos, en quanto a la generalidad, son falsos. El Padre Kircher quiso que todas las Far bulas tubiesen su origen en la Lengua, 0 Escritura Geroglifica de los Egypcios. Para esto era menester, que todas naciesen en Egipto 3 lo qual está: muy lexos de ser verdad. Pero, como aquel Reyno hizo enla antiguedad una gran figura en el mundo, y fue especialmente venerado como Metrópoli de las Ciencias, es bien verisimil, que sus misteriosas expresiones, mal entendidas, o nada: entendidas del Vulgo, diesen, ocasion a algunas narraciones Mitológicas, 23 Bochart pretendió explicarlas todas por los equivocos de la lengua Phenicia, y en algunas lo logró con felicidad, * NOTA. Como nada sé de las Lenguas Orientales, ignoro en que se funda la conformidad, 0. identidad de uno, y otro mombre. | 328 SoBRE LA FuBvLA EN LA HrsTORIA, como en el exemplo;' que arriba propusimos de la Fabula del Vellocino de Oro. Pero el sistéma general es absurdo, aun quando no hubiera contra él otra cosa, que la quimera de que haya:sido patria de todas las Fabulas la Fenicia, para lo qual era menester que todas las Historias, 'que se depiavas ron con las ficciones, no llegasen a todos los demás Reynos, sino por escritos Fenicios. | 24. Los Plaronicos imaginaron, que baxo el velo de las Fabulas estubiesen unicamente escondidos documentos, y y máximas de la Phylosofia Natural. Y algo habrá tambien de esto'3como en lo que dice Homero, que la Aurora es hija del Aire 5 y lo que otrós Poetas la atribuyen de gitardar las puer: tas del Oriente, y abrirlas cada mañana con sus dedos de rosas, enviando delante los zéftros, para. disipar las som-= bras, se dexa ver, que el fondo'no es mas que lo que todos saben de aquella primera luz pS dia, antes que el Sol qe ca en el Orieñte.?

25 Otros han querido- ddr sentido ionD y politico 2 rodas las Fabulas, como que sus. Autores no hayan tenida otro designio en la inyencion, que embolver en: ellas como en una especie de alegorías”, máximas racionales, y utiles 2 la vida humana. Realmente hay algunas, en cuya fabrica parece no se tuyo otra mira 5'como en la de Faeton, represen= tar los peligrosa a que se exponen los que emprehenden asuntos muy superiores a sus fuerzas 5 y en la de Narciso, las extravagancias, y ridiculeces del amor proprio. Pero traer todas las Fabulas a este intento, es una quimera visible.

26 Ultimamente, los infatuados Alquimistas, 0 por lo menos. algunos de elle; han soñado que las Fabulas de que hablamos, contienen enigmaticamente la doctrina de la Piedra Ph: y iciofalL 3. esto es, enseñan en tono misterioso todas las: operaciones, con que se arriva “aldichoso termino de la transmutacion de otros metales emoro. Acaso los ocasionó! esa necia api rehension; el ballar enel idioma desu Árte, aplicados. a los siete metales en que trabajan, los nombres de siete Deidades principales del Gentilismo, que son Jos mismos: des los siete Planetas 3 como si la“aplicacion “de estos nombres! alos. me- CA rear, 329 metales no fuese posterior muchos siglos a su imposicion sobre Plancras, y Deidades. Los primeros Alquimistas, que los impusieron a los metales, no tubieron otro motivo, que el mismo En los induxo a usar en todos los materiales, operaciones, y efectos de su Arte, de voces estrañas, dexadas las comunes, y recibidas, ya para esconder sus pretendidos secretos, ya para Captar el respeto, y admiracion del Vulgo con la misteriosa magnificencia del estilo; coadyuvando a este designio, en quanto a la a aplicacion de los nombres de los Planetas a los metales, hallar en el oro, y en la plata cierta representacion del color, brillantéz, y hermosura del Sol, y la Luna.

27 Este Systéma es, no solo en el complexo, mas en todas, y qualquiera de sus parres, desnudo de todo fundamento 5 y que no se debe impugnar sino con el desprecio, como todas las demas producciones de la imaginacion de los sir mistas.

28 Si esta Carta no sirvicre, ni para deleyte, ni para instruccion de Vimd. como yo lo creo, servira por lo menos de deprecacion, para que me absuelva de la censura que,ha fulminado sobre mi discurso del Divorcio de la Historia y la Fabula. Puede bastar para que Vmd. se aquiete, el que si en aquel Discurso debilité entre las dos el vinculo de Matrimonio, en esta Carta establezeo entre ellas, por uno de los costados, el vinculo de Parentesco. Nuestro Señor guarde a Vmad. ézc.

CARTA AXALIIL SOBRE LA MULTITUD DE Milagros.

1 “MAUI señor mio: He visto la Carta de Vmd. a sú Amigo Don “N, en que despues de participarle con grande extension: los muchos Milagros que Dios obra por la 3.

330 SOBRE LA MULTITUD DE MILAGROS.

la intercesion de Maria Santisima, con los que vienén a implorarla, adorando devotos su Sagrada Imagen, que se venera en esa Iglesia; le intíma, que pase a míesas noticias, a fin de persuradirme, que los verdaderos Milagros no son tan pocos como yo imagino, y como manifiesto en mis Escritos. El mal es, que el mismo medio, que Vid. toma para la persuasion, me la hece mas dificil. Aqui tiene lugar el Axioma Escolastico, que «Lrgumento que prueba mucho, nada prueba. Pareceme, que el mas crédulo podra entrar en alguna desconfianza de la atestacion de Vmd. a vista de la multitud de Milagros que amontona. Ni es esto impugnar la veracidad de Vmd. sino crisis. Convendré en los hechos enunciados 3 esto es, en las muchas curaciones que Vimd. refiere; pero suponiendolas, O todas, O por la mayor parte, Nnaturales 3 no milagrosas, como Vind. pretende. Pensar que todos los que convalecen de sus dolencias, despues de inet a su favor la intercesion de nuestra Señora, u de qualquier otro Santo, sanan milagrosamente, es discurrir la Omnipotencia muy pródiga, y la Naturaleza muy inepta. La baxa opinion que el Vulgo tiene formada de esta, es muy util a los Medicos 3 porque, como si nada pudiese el vigor nativo del cuetpo, donde el Medico es llamado, siempre que el enfermo sana, se atribuye a la Medicina. A la Naturaleza se debe las mas veces la victoria 5 pero al Árte se dá la gloría del triunfo. Y, ¡0 quantas veces esta no hace mas que estorvar, y descaminar aquella! ¡Quantras veces los errores del Medico parciales de la enfermedad, conspiran con ella a la ruina del enfermo! ¡Quantas veces por este camino, 0 por este descacamino, dolencias veniales se hacen mortales!

2 Decste riesgo carece, a la verdad, el recurso a la intercesion de los Santos, el qual nunca puede ser nocivo: y acaso entonces es mas provechoso, quando por él no se alcanza la convalecencia deseada 5 siendo muy verisimil que se aplica a algun bien del alma aquel ruego, que se buscaba para la salud del cuerpo. Tambien se logra esta algunas veces3 pero pensar que siempre que se logra, se logra por este medio, es un exceso de la piedad,: que: pica en supersticion.

Lo Carra XLIUL 205 Lo mismo digo de la multitud de milagros que el indiscreto Vulgo sueña sobre otros asuntos.

gn raPero quién es culpado en este error £ ¿El Vulgo mismo? No por cierto 3 sino los que teniendo obligacion a desengañar cl Vulgo, no solo le dexan en su vana aprehension, mas tal vez son Autores del engaño: Pastores eorum seduxwerunt eos. ( Jerem. 50.) Quantos Parrocos, por interesar se en dar fama de Milagros a alguna Imagen de su Iglesia, la atribuyen Milagros que no ha habido! No es mi animo comprehender a Vimd. en esta invectiva, porque tengo noticia de su desinteres, y buena fé. Mas no por eso le exímo de toda culpa, pues debiera tener presente para su observancia la sabia disposicion del Santo Concilio de “Trento, que manda no admitir milagro nuevo alguno, sin preceder examen, y aprobacion del Obispo: Nulla etiam admittenda esse nova miracula:::.nisi eodem recognoscente, SÓ approbante Episcopo. (Sess. 25, tit. de Invocatione, X Veneratione, Cc.)

Dirá Vmd. que tampoco otros infinitos, ya Pastores, ya no Pastores, esperan la aprobacion del Obispo, para creer, preconizar, y campancar nuevos Milagros, y que apenas ha visto hasta ahora poner en practica la regla establecida por el Concilio, en orden a este punto. Creo que en esto dirá Vimd. verdad. Pero de esta verdad me lastíimo yo, y me he lastimado siempre mucho: porque de la inobservancia de aquella regla toman ocasion los Hereges para hacer mofa de los Milagros que califican la verdad de nuestra Religion. Como son muchos los que siendo imaginarios, se publicar como verdaderos, o por un vil interés, 0 por una indiscreta piedad; ellos pudieron asegurarse de la falsedad de algunos, y de aqui pasan a la desconfianza de todos. No resultaría este inconveniente, si se observase inviolablemente la disposicion del Concilio. Son iniquos sin duda los Hereges en atribuir al cuerpo dela Iglesia la fraudulenta ficcion, O ciega credulidad de algunos particulares. Es visible su mala fé en esta acusación; porque no ignoran lo que el Santo Concilio de Trento estableció sobre el asunto; ni tampoco ig noran, 332. — SOBRELA MULTITUD DÉ MiLAGROS, ran, que aquel es el organo por donde explica su mente la Iglesia Romana 5 mas no por eso dexan de ser muy culpables los que con sus ficciones de Milagros dán algun aparente pretexto a las insultantes invectivas de nuestros enemigos.

5 El severo cuidado que los Padres del Concilio quisie= ron se pusiese en el examen de los Milagros, muestra que consideraron de una suma importancia para el credito de la Iglesia evitar los fingidos; pues no contentos con intimar, que ninguno nuevo se admítiese sin la aprobacion de los Obispos, añadieron, que a esta aprobacion precediese consulta de Varones sabios, y piadosos, como se vé en la clausula inmediatamente siguiente a la arriba alegada: Qué ( Episcopus ) simul, atque de bis aliquid compertum babuerit, adbibitis in consilium Theologis, S aliis Piis viris, ea faciat, que Veritati, $ Pietati consentanea judicaverit. Donde me parecen dignas de reflexion aquellas palabras Veritati, € Pietati. El titulo hermoso de Piedad es quien hace sombra a los Milagros fingidos, para que se les dé pa= saporte corriente en los Pueblos. Este es el sagrado Sello con que se imprime el silencio en los labios de todos aque= llos, que enterados de la verdad, quando empieza a preconizarse algun imaginario portento, quisieran desengañar al público. ¿Pero es esto conforme al espiritu de la Iglesia?

Antes diametralmente opuesto. La piedad que la Iglesia pide, la que promueve en sus hijos, la que caracteriza a los verdaderos Christianos, es aquella que se junta, y hermana con la verdad, Veritati, és Pietatí. No dixeron los Padres Veritati, aut Pietati, como que qualquiera de los dos titulos divisivamente bastase para autorizar las relaciones de Milagros, sino Veritati, ($ Pietati, como que es menester que concurran unidos entrambos. Piedad opuesta a la verdad, es una piedad wana, ilusoria, de mera perspectiva, mas: propria para fomentar da supersticion, que para acreditar la Religion: Ver? adoratores adorabunt Patrem in Spiritu, ¿> Veritate, mam, S Pater tales querit, quí adorent eum. (Joan. Cap. 4.) | 6 Indemniza en esta materia al rudo Vulgo su Da dE Carra XLIH. 333 ¿Pero qué disculpa tienen los que tal vez engañan al Vulgo, o causando, O fomentando su error? Doi que el fin sea bueno, no por eso la accion dexa de ser mala. Ningun Teólogo negará, que aunque hubiese entera certeza, de que con un milagro falso se habia de convertir todo el mundo a la Religion O atólica, no podria fingirse sin pecar3 y no como quiera, sino gravemente: 3 porque esta accion, segun los Teólogos, es de su naturaleza pecado mortal, de aquella especie de supersticion, que llaman Culto EDO 5 Qué hacemos, pues, con que el fin de inventar, O publicar un milagro falso, sea autorizar de milagrosa alguna Imagen, 0 promover el culto del Santo representado en ella? Abominable será en los ojos de Dios la ficcion, y merecedora de la condenacion eterna, si no la disculpa la ignorancia.

7 Pero mas abominable será, si procede del motivo de algun interés temporal, como sin duda sucede algunas veces. En el Concilio Senonense, celebrado en el año 1528, se halla un Decreto, (y esel 40 de los pertenecientes ad mores) que establece en orden a la admision de Milagros nuevos, lo mismo que despues, para toda la Iglesia, ordenó el Tridentino. Solo tiene de particular una expresion, que supone, que mui ordinariamente la codicia es quien excita a la invencion de Milagros apócrifos. El Decreto es como se sigue: Ex multorum fida relatione didicimus,simplicem populum aliquando levi assertione Oo UiO ran ad unum, “Ss alterum locum populariter concurrisse, candelas,ES alia vota obtulisse.U£ ¿gitur credule simplicitati nobis commisse plebis consulamus,ES novis, impudentibusque hominum mente corrupturum ad questum occasionibus obviemus, sacro approbante Provinciali Concilio, districte probibemus, ne quis postbac miraculum de novo factum pretendat: neve intra, aut extra Eicclesiam,Titulum,Capellam,aut Altare pretextu novi miraculi erigat,aut populi concursum in miraculi gratiam,S venerationem recipiat: nisi prius loci Episcopus de negotio quid sentiendum, tenendumque sit,causa cognita, decrevertt, 8 En este contexto se proponen dos motivos del Decreto: el primero, precaver el error del simple Vulgo en creer Mi.

* 334 SOBRE LA MULTITUD DE MiLAGROS.

Milagros falsos: el segundo, quitar la ocasion a las detesta= bles negociaciones de hombres corrompidos, que hacen pábulo de su codicia la ficcion de Milagros, En la expresion del primer motivo se vé, que los Padres del Concilio no miraron como conveniente para el servicio, y gloria de Dios dexar a la plebe continuar en aquel error 3 antes consideraron su vana creencia como una enfermedad espiritual, a que se debia aplicar remedio 5 de aqui se colige, quan descaminados van aquellos, que quando se esparce en el Pueblo algun Milagro falso, si alguno, averiguada la patraña, quiere desengañar al público, revestidos de una espiritualidad engañosa, se le oponen, diciendo, que se debe dexar al público en su bue= na fé; que aquella creencia, aungue mal fundada, enfervoriza su piedad: que con ella se afirma mas en los animos la Religion: que en ese error se interesa la gloria, y culto de Dios, y de sus Santos. ¡O protectores del embuste, con capa de zelo! Numquid Deus indiget vestro mendatio, ut pro ¿llo loquamini dolos £ ( Job cap. 13.) 9 En laexpresion del segundo motivo, sobradamente dam a conocer aquellos Padres, que la ansia de un vil interés es quien impele no pocas veces a la fabrica de Milagros falsos en que de muchos modos pueden hallar su ganancia los Artifices, como a qualquiera será facil discurrir 3 aunque por la “mayor parte pienso, que solo un zelo falso, O piedad indiscreta interviene en estas ilusiones, haciendo tomar por verdadero prodigio qualquiera leve apariencia de Milagro. Pero que proceda de éste, que de aquel principio, todo hombre inbuído de sólida piedad, debe interesarse en que se observe “el Santo Concilio de Trento. La Iglesia, dirigida siempre por el Espiritu Santo, sabe lo que conviene a la Gloria de Dios, “al culto de los Santos, a la edificacion de los Fieles; aumento de la piedad, y firmeza de la Religion. | 10 Como Vimd. ni por el expresado morivo de interés, «ni por otro alguno vicioso, ( a lo que yo creo) sino con mui «buena fé, ha calificado de milagrosas las muchas curaciones, “de que me habla en su Carta; es natural, que desengañado “ya, en virtud de mis razones, desee alguna regla para dis-Cer- Car ría ¿EM 235 cernir las curaciones sobrenaturales de las que se deben a la Naturaleza, O a la Medicina. Y no puedo yo darle otra, ni mas adequada, ni mas segura, que la que, siendo aún Cardenal, y poco antes de subir al Solio Pontificio, manifestó al público nuestro Santisimo Padre Benedicto Decimoquarto en el tomo 4 de su grande Obra de Servorum Det Beatificatione, ES Beatorum Canonizatione. En la noticia de este tomo que dán los Autores de las Memorias de Trevoux, en el mes de Marzo delaño de 1740, he visto copiada dicha regla, la qual consta de las siguientes advertencias: 11 La primera, que la enfermedad curada sea grave, y naturalmente incurable, o por lo menos de mui dificil curacion. La segunda, que no vaya en declinacion. La tercera, que no se hayan hecho remedios 3 0 que si se hicieron, no hayan tenido efecto. La quarta, que la curacion sea repentina, O instantanea, y juntamente total, O perfecta. La quinta, que no haya precedido crise natural. La sexta, que sea constante, O durable; esto es, sin recaída.

Quando Vimd. halle alguna curacion circunstanciada del modo dicho, y me la de bien atestiguada, yo seré el primero a afirmar, que es milagrosa. Y si mil hallaré con las circunstancias expresadas, de todas mil firmaré lo mismo. Deseo a Vmd. larga vida, y perfecta salud, Sc.

CARTA AXALIV.

MARAVILLAS DE LA MUSICA, y cotejo de la antigua con la moderna.

1 Ul señor mio: Ántes de salir de la juventud, aun no sé si antes de entrar en ella, me ocurrió la dificultad que hoy Vmd. me propone, y que segun mi corta inteligencia, es bastantemente grave. Parece fuera de pea duda, que la Música de estos tiempos no produce los ad- 23 MARAVILLAS DE La Musica.

admirables efectos que se refieren de la de los antiguos, lo que arguye mayor perfeccion en ésta 5 haciendose por otra parte dificil este exceso de perfeccion en la antigua, no por la razon que Vid. me propone, sino por otra, que manifestaré abaxo.

2 No se vé hoy, que Músico alguno, con el uso de su Arte, 0 excite, Ó apague una pasion violenta. Sin embargo uno, y otro efecto hacía la antigua Música, si no nos mienten varios Autores. De dos Músicos, Timotéo, y Antigénides se cuenta, que quando querian, enfurecian a Alexandro, hasta hacerle tomar las armas, tal vez con riesgo de los circunstantes. De un Trompeta de Megara, llamado Herodoto, que viendo inutiles los esfuerzos de los Soldados de Demetrio, para mover una máquina bélica de enorme peso hacia las murallas de Árgos, que pretendia expugnar, tocan= do á un tiempo dos'"Tromperas, les inspiró tal aliento, que, como duplicadas con aquel influxo sus fuerzas, pudieron conducirla. De una célebre Flautista, ( pienso que Milesiana) que, tañendo sobre el modo Phrygio, enfureció a ciertos hombres, y los apaciguó luego, pasando del modo Phrygio al Dorico. Del famoso Músico “Terpandro, que con su Lira apagó una sedicion encendida entre los Lacedemonios. De Empedocles, que tambien con la Lira desarmó de su colera a un joven dispuesto a cometer un parricidio. Omito otros casos de estas dos especies. | Si es admirable, que la Música antigua haya encendido, 0 apagado violentas pasiones, aún lo es mas, al parecer, que haya servido a curar varias enfermedades 5 y tal vez, no solo de uno, U otro particular, mas aun de todo un Reyno; pues Plutarco dice, que Taletas, natural de Creta, con la enérgica dulzura de la Lira, libró de una peste a los Lacedemonios. Y de varios Autores se colige, que antiguamente se usaba de la Música para curar la fiebre, el sincope, la epilepsia, la sordera, la ciatica, y la mordedura de vivora. | | Pero a decir a Vmd. la verdad, estos hechos no se deben pasar sin algo de critico exámen. Lo primero, ninguno Carra XLIV. 227 de los Autores que testifican aquel grande imperio de la Muúsica sobre las pasiones, habla como testigo de vista, u de experiencia propria. Todos los hechos citados son mui anteriores a los Escritores, de quienes se nos derivó la noticia; con que es verisimil que ésta llegase a a ellos mediante algun rumor popular, indigno de toda fé. En materia de maravillas, ya naturales, ya preternaturales, nadie ignora, quántas Fabulas nos dexaron escritas los Antiguos.

5 Lo segundo, en algunos de aquellos casos no hai por qué tocar a milagro 5 Jus decir, no hai motivo para encarecerle como prodigi o de la Música. Poco impulso era menester para incitar el guerrero ardor de Alexandro. Una chispa sola levanta un grande incendio, si cae en mucha polvora. Atenéo, que es quien refiere el caso de Herodoto, dice, que éste era hombre de cuerpo agigantado, y de extraordinarisima robustéz. Dale tres ulnas y medía de estatura, añadiendo, que comia cada dia veinte libras de carne, y bebia vino a proporcion. Un hombre de tanta robustéz usaria de Trompetas mucho mayores que las ordinarias, y inspiraria su aliento por ellas con tanto impetu, que, agitando vivisimamente los animos, añadiese algunos grados de vigor pasagero a los cuerpos. Para ello no es menester suponer en él alguna especial destreza en el manejo del instrumento, porque esto no pide maña, sino fuerza 5; y qualquiera que hoy tubiese igual robustéz, haría el mismo efecto. Acaso, ni en los otros hechos de irritar, O mitigar la ira, tampoco hai mucho que admirar, porque pudo caer la influencia de la Música sobre espiritus sumamente movibles, quales vemos algunos, que, como levisimas veletas, a qualquiera tenue aura mudan de rumbo. Y acaso algunos Músicos modernos obrarian igual mudanza en las pasiones en sugetos igualmente movibles, 6 Lo tercero las curaciones que se quentan executadas «mediante la Música, juzgo en la mayor, y maxima parte fabulosas. ¿Quién, no digo podra creer, mas ni aun sufrir, si tiene algo de entendimiento, la quimera de que una Lira desterrase la peste de todo un Reino * Tales cosas como es- Tomo I. de Cartas, Y tas 338 MARAVILLAS DE LA Musica.

tas nos dexaron escritas los Autores de antaño, para que las creyesen los bobos de ogaño,