SigPhi · Jaime Balmes

Curso de Filosofía Elemental

Spanish

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181. Las hay de varias clases, segun la relacion de las oraciones. Copulativas, disyuntivas, condiciónales, causales, exclusivas, exceptivas, restrictivas y reduplicativas. Tomemos por ejemplo lacopulativa..

Ciceron es sabio y elocuente; equivale á decir: Giceron es sabio, Citeron es elocuente. La conjuncion y abrevia el discurso evitando el repetir el sujeto y la cópula de la segunda proposicion. La misma observacion se puede aplicar si en vez de dos predicados hay tres Ó mas, como sabio, elocuente, buen ciudadano, hábil político; 6 varios sujetos, como Demóstenes, Ciceron y Bossuet son grandes oradores; ó muchos sujetos y predicados, como Alejandro, César, Cromwell y Napoleon eran guerreros y políticos. Si en vez de y hubiese no Ó ni, no habria mas diferencia que la de convertirse las proposiciones afirmativas en negativas.

La conjuncion copulativa. puede suplirse en muchos casos por la yuslaposicion de las partes unidas: como en efecto sucede; decimos: Alejándro, César, Cromwell y Napoleon, y no Alejandro y César y Cromwell y Napoleon, á no ser que queramos expresar con cierta fuerza é insistencia, segun se previene en la Oratoria.

182. Losejemplos anteriores bastan á manifestar cómo se puede descomponer una proposicion en-que entren muchas conjunciones. Si se quieren mas explicaciones sobre este punto, véase lo que se dijo al tratar de las proposiciones compuestas. (V. la Lógica, lib. 1, capitulo tv, secciop8.) ' - 183. Las interjecciones sirven pará expresar los afectos: como alegría, dolor, ira, espanto: ¡ ay! ¡ah! ¡0h! ¡eh! Son muy semejantes en todos los idiomas, porque son un lenguaje natural; su número es reducido, porque una misma nos sirve para afectos diversos. ¡Ay! qué placer! ¡ay qué dolor! ¡ay Dios mio! jay qué necios somos! ¡ ay-qué horror! En estoscasos el j ay! expresa afectos muy diferentes.

- CAPITULO XV. La sintaxis.

184. Los signos de las ideas y sus relaciones no pueden estar como echados al acaso, $i queremos que el " lenguaje exprese la serie de nuestros persamientos; la coordinacion de las palabras, para que su conjunto signifique lo que deseamos, se llama sintaxis. o 185. Hasta aquí hemos descompuesto: el lenguaje, examinando sus varias partes: hemos hecho análisis; ahora es preciso reunir estas partes, para que formen discurso: estamos pues en la sintaxis. Como solo se trata de los principios filosóficos de la grámatica en general, debemos prescindir de las reglas pertenecientes á lenguas particulares y ceñirnos á los principios comunes 4 todas. Esto hace que la sintaxis general debe ser muy breve; pues son pocos los pormenores á que se puede descender sin salirse del objeto propio, 186. La Coordinacion de las palabras tiene por objeto el que signifiquen lo que se quiere: esto se consigue disponiéndolas de tal modo que su colocacion sea una copia de la que tienen las ideas ó afectos.

487. Todo lo que nosotros podemos expresar en un discurso se reduce á juicios, raciocinios, sentimientos, y enlace de estas cosas entre sí. En todo juicio hay la relacion de una idea á otra; en todo raciocinio, un juicio contenido en otro; en todo discurso, una serie de juicios y raciocinios que se contienen ó se aclaran unos á otros. El sentimiento en general es un hecho interno, simple, que puede estar modificado por otros que le ayudan, le contrarían, óse ligan con él de algun modo. Estos hechos pueden estar en relacion con ciertas ideas, juicios Ó raciocinios. De donde resulta que todo cuanto podemos expresar en el discurso se reduce á ideas, sentimientos y sus relaciones. o - 188. Cuando se trata de expresar ideas sin mezcla de sentimientos, el lenguaje sigue el órden lógico; pero cuando el corazon está agitado, dicho Órden se altera sin perder la naturalidad. ¿Qué cosa mas natural que los movimientos del corazon? A 189. La yustaposicion de las palabras en un órden parecido al de las ideas, sirve mucho para expresar las relaciones de estas; pero no es bastante, y de aquí es el que haya en las gramáticas ciertos medios para suplir lo que falta. Suelen contarse tres; concordancia, Tégimen, y construccion. ' Da 190: La concordancia es la identidad de los accidentes gramaticales, Con esto se expresa la relacion de las ideas significadas.

191. Concórdancia de “sustantivo y adjetivo. St á la idea expresada por un substantivo se la quiere modificar con la de un adjetivo, se ponen los dos en un mismo género, número y caso; con lo cual se entiende que el adjetivo se refiere á aquel sustantivo, y no á otro.

492. Concordancia de nominativo y verbo. Dando al y CRAMÁTICA GENERAL. 289 verbo la misma persona, y el mismo número que al nominativo, se entenderá que aquel se refiere á este, "493. Concordancia de relativo y antecedente. Se obtiene como la del adjetivo y del sustantivo.

194. El régimen es cierta medificacion que sufre una palabra segun la relacion de su significado al de otra.

Se llama construccion el órden de las palabras con- PS en su conjunto para formar una oracion. Ejem- O: Los soldados romanos que derrotaron á los Cartagineses eran dignos de la gratitud de la patria.

Los y romanos se refieren á soldados, y por esto nose puede decir el, la, las, romana ó romano. La relacion del artículo y del adjetivo al sustantivo se expresa con la identidad del género y número, Los Latinos habrian tenido además la concordancia del caso: romant, y NO yomanus, romana, romanum, romance ni romana.

Que. La referencia á lossoldados romanos no se puede expresar ni por el número ni porel género, pues, fuera cual fuese el antecedente, el gue no se alteraria. Así diyíamos: el general que venció; el fuego gue destruyó; las desgracias que sobrevinieron. Si el que se pusiese dd de Cartagineses se cambiaria totalmente el sen- O.

Nestruyeron se refiere á soldados, lo cual se indica - dando al verbó la misma persona y número.

A los Cartagineses, La derrota se refiere álos Cartagineses; y así en ellos está el régimen del verbo,, lo cual se indica con la preposición á. En nuestra lengua sucede muchas veces que el régimen es solo conocido por la yustaposicion. Cogítuna flor, y no á una flor.

Eran: aplíquese lo dicho respecto al destruyeron, Dignos se refiere á soldados; y esto se indica con la identidad de género y número. ] Adviértase aquí la ventaja que nos Jleva el latin. Nosotros para determinar esta referencia necesitaríamos atender al contexto si no mediase el verbo eran, pues el adjetivo dignos por su género y número lu mismo podria referirse á los Romanos que á los Cartagmeses. Los Latinos, teniendo la difereucia de casos: digns, dignos, no podrian confundirse nunca, pues que digni solo seria aplicable á los Romanos, dignos á los Cartagineses. | De la gratitud de la patria. La preposicion de indica relacion: primero á dignos, segundo á gralitud. Esle: órden de ideas nosotros solo podemos expresarlo con el órden mismo de las palabras; si loinvertimos, cambiamos el sentido: eran dignos de la patria de la gráti-' tud, siznificaria, no que fuesen dignos de la gratitud de la patria; sino: que eran dignos de una patria, país clásico de gratitud. Los Latinos, diciendo: digni gratitudine patrie, fijaban la relacion de manera que no era: posible otro sentido: patri gratitudine digni; gratitudine palrice dignt; gratitudine digni pa'riee; podian jugar con las palabras sin alterar el sentido ni dañar á la claridad. Esta es una ventaja inapreciable.

asis AN 0 CAPITULO XVI.: La Escritura. E 195. El lenguaje escrito es otro hecho admirable que solo deja de serlo para nosotros, porque estamos acostumbrados á él.: “La palabra es un signo limitado por el espacio y el tiempo: por el espacio, pues que la voz no se oye mas que á poca distancia; por el tiempo, pues que su sonido solo dura en los breves instantes de la pronunciacion. Si los hombres no tuviesen otro medio de comunicacion que la palabra, no podrian hablarse á largas distancias de espacio y tiempo, sino encomendando sus ideas á la memoria y buena fe de los demás: la historia seria una mera tradicion oral; y no fuera posible hablar á los que viven lejos de nosotros, sino por medio de mensajeros.

- Siendo tan débil la memoria y no escaseando tampoco la mala fe, seria sumamente difícil la comunicacion fiel de los pensamientos; además, entre las personas colocadas fuera del alcance de la voz, no seria posible la tomunicacion de secretos. Por donde se ve cuán útilera et que los pensamientos tuvieran signos que no desa- GRAMÁTICA CENERAL. 991 pareciesen como la voz, y pudieran trasladarse á largas distancias. l 196. Cuando se quiere designar un objeto, sin usar de la palabra que le significa, lo mas obvio es presentarle álos sentidos: pero con esto_no podríamos indicar sino los presentes, lo cual no nos serviria de nada cen la mayor parte de los casos. Pocas veces tenemos á la mano aquello de que se trata; y aunque lo tengamos, ó no lo podemos trasladar, ó no expresa bien Jo que queremos. Los hermanos de José envian á su padre Jacob la túnica de su hijo ensangrentada, con el objeto de hacerle creer que una fiera le habia devorado. La túnica ensangrentada era un signo de muerte, pero equívoco, y que se hubiera podido interpretar de muchos modos si no la hubiesen acompañado con palabras. Supongamos qué un testigo de la pérfida crueldad de los her-' manos hubiese querido noticiarla á Jacob enviándole. los objetos mismos, era imposible, pues, que no le podia remitirá José, ni sus hermanos, ni la cisterna, ni los Ismaelitas, y mucho'menos las relaciones que estas cosas tuvieron entre sí, mientras se cometia el atentado.

197. Siendo tan reducido y pobre el medio de comunicacion que se acaba de expresar, ocurre naluralmente otro, cual es el suplir la realidad con la seme -janza, pintando los objetos. Así los hijos de Jacol hubieran podido noticiar á su padre la supuesta muerte de José, relratando á este en el acto de ser destrozado por una fiera. No hay duda que la noticia habria sido bicn comunicada por este medio, con tal que el retrato de José hubiera sido fiel; pues dé lo contrario Jacob le habria podido confundir con otro.

Tenemos ya un modo de representar con signos permanentes los objetos y sus relaciones: la pintura. De clla se han servido todos los pueblos algo cultos; y la emplean los mas adelantados, no precisamente para la memoria de los suctsos, sino para trazarlos vivamente en la fantasía, y conmover el corazon. - | 198. Este arte encantador essuna especie de escritura; y se la puede llamar ideográfica, porque pinta las ideas ó las imágenes que tenemos de los objetos; pero si bien es admirable para hablar á los ojos y al alma, t Sm preciso es convenir que como escritura es muy imperfecta. Los defectos de que adolece son:'1* la incapacidad de expresar los objetos que no pertenecen á la vista; 2% la imposibilidad de representar la variedad de las relaciones de los objetos; 3* la mucha extension de sus expresiones; bla necesidad de mucho tiempo para la ejecucion.

- La escepa. mas sencilla y corta necesita de mucho tiempo, y de un pedazo de lienzo ú otra materia, que no puede ser demasiado reducido si las figuras se han de distinguir bien. ¿Qué sucederá cuando se haya de pintar. una larga serie de acontecimientos? Además ¿cómo se expresan las palabras de los actores? ¿Cómo las ideas de sabiduría, virtud, vicio y demás objetos que no caen bajo la jurisdiccion de los sentidos? Fl pintor nos ofrecerá una figura expresiva de la inteligu:-. cia, de la necedad, de la inocencia, del vicio, del heroismo, del crímen; pero no le será posible ofrecer á nuestros ojos las innumerables relaciones que estas cosas tienen entre sí, aun en escenas muy reducidas en -espacio y tiempo. Explicamos: muchos: cuadros porque sabemos anticipadamente su historia: para quien la ignore los museos podrán ser objetos agradables, pero los cuádros son' testigos mudos, óÓ que solo le ofrecen narraciones indeterminadas.

199. A la representacion natural, que se obtiene por la pintura, puede sustituirse otra arbitraria, por medio de signos convericionales que se refieran á los varios objetos. Como estos signos dependerian de la voluntad de quien los emplease, podrian ser mas breves, y tam -bien mas fáciles de ejecutar. Por este medio pudieran expresarse los objetos no sensibles, escogiendo signos puramente arbitrarios ó. que tuviesen alguna relacion alegórica con lo significado; como, por ejemplo, representando la Providencia por un ojo, y la feracidad por una espiga. Esta escritura seria tambien ideográfica, porque expresaria los objetos por medio de signos naturales ó arbitrarios. Tal es el sistema de los jeroglíficos egipcios, y aun el actual de los Chinos.

200. La escritura ideográfica por medio de cualesquiera figuras, arbitrarias ó alegóricas, tiene el graví- CRAMÁTICA CÉNERAL, 0 993 simo inconveniente de necesitar. un signo para cada objeto; y siendo estos en' tanto número, es|poco menos que im posible el retener en la memoria sus signos.

201. Los inconvenientes se evitan con el sistema de escritura usada por todos los pueblos civilizados, la cual se llama fonética Ó fonográfica, porque pinta les sonidos, esto es, las palabras. Al ver escrita la voz leon, no vemos la semejanza del leon, sino un signo que nos recuerda el nombre con que designamos á este animal, 202. Las palabras de una lengua son muchas, y por consiguiente, poco habríamos adelantado, si para cada una necesitásemos de.un signo especial; entonces nuestra escrilura' seria tan engorrosa como la ideográfica. El mérito de ella está en que, para expresar todas las palabras, se vale de tan pocos signos como son las -letras del alfábeto; por manera que, conocida la figura de' estas, conocemos lós elementos de todas las palabras escritas.

203. Hemos visto (cap. v y vi) que la palabra hablada consta de voces y articulaciones, muy escasas en número, pero que puéden dar combinaciones infinitas; el secreto y el mérito de la escritura fonética está en haber expresado por signos especiales esas voces y articulaciones, con lo cual se logra en el lenguaje escrito la misma sencillez que en el háblado..

204. Para que se comprenda bien el admirable meeanismo de nuestra escritura, y la inmensa ventaja que lleya á la ideográfica, supongamos que se han de significar Jas ideas siguientes: caos, caso, cosa, saco. La pintura nos representaria tal vez el caos en un fundo oscuro y desordenado; el saco lo retrataria al natural; y paralas ideas de. caso y cosa tendria que emplear figuras alegóricas. La jeroglífica emplearia cuatro signos diferentes, que no podrian servir para otros objetos, so pena de caer en confusion. La escritura fonética analiza las palabras con que se significan-estas ideas, y encontrando que hay dos articulaciones, c, s, y dos vocales a, o, las indica por los signos a, o, e, s, y con ellos combinados pinta las palabras; pudiendo expresar no solo las cuatro sino veinte y cuatro, pues tantas son las combinaciones de Jas cuatro letras. Con este sisrn tema se hace andar la escritura como paralela á la palabra, y no es posible pronunciar nada que no se pueda escribir con las solas letras del alfabeto. - 205. Tamaña simplicidad. no la obtendria la escritura fonética si no Hevase la descomposicion hasta los elementos primitivos de todos los sonidos: supongamos que, en vez de significar con cuatro caractéres distintos los sonidos a, o, c, s, emplease uno para cada sílaba; significando co por D-y sa por A; cosa se escribirá D A y saco a O. ¿ Cómo escribiremos caso? Ya no hay medio, es precisó emplear otros signos para las nuevas sílabas ca y só; por ejemplo, o X y tenemos lo que buscábamos. Pero ¿Cómo expresaremos caos? Ya no hoy signo para la silába os; será preciso añadirle, y así sucesivamente en las nuevas combinaciones que se irian ofreciendo. E 206. Dando al alfabeto diez y ocho consonantes y cinco vocales, resultarian necesarios muchos mas signos silábicos. Cada consonante puede combinarse con todas las vocales, formando sílaba, ba, be, bi, bo, bu, ma, me, mi, mo, mu. Luego cada consonante nos da cinco sílabas, y delas diez y ocho resultan 5X 18=90. A este número deben añadirse las cinco vocales que por sí solas forman sílaba, y por tanto resultan noventa y cinco signos. Y nótese que e ep de las sílabas acabadas por consonante, ab, ad; y de las de mas de dos letras, como bra, dra, etc., etc.; por considerar que en ellas hay dos sílabas, pero la una sumamente abreviada. Esta consideracion se funda en que ninguna consonante se pronuncia por sí sola, y por consiguiente ab es igual á abe, sonando muy levemente la e; y del mismo modo ara es igual á dera; pero como es preciso confesar que en muchas lenguas el sonido de esas vocales mudas es tan débil que apenas se nota, resulta que la escritura silábica deberia tener expresiones nuevas para tales casos, pues que no podria sin confusion expresar del mismo modo el pra de prado que el para de parado.

207. Resulta pues demostrada la inmensa ventaja de la escritura fonética alfabética, sobre todas las demás. A la vista de un sistema tan admirable y al propio ticmpo tan antiguo. ocurre.naturalinente lá pregunta: ¿quién - He es el inventor? Su orígen se pierde en la oscuridad de los tiempos; y en vista de un arte tan extraordinario, tan profundamente filosófico, en medio de pueblos sencillos y toscos, y desde la mas remota antigiedad, no se debe extrañar que graves autores le hayan mirado como un don inmediato del cielo.

CAPÍTULO XVIL Porqué se ha conservado en el cálculo la escritura ideográfica.

208. La escritura ideográfica se ha conservado en el cálculo aritmético y algebráico. 1, 2, 3, etc., no expresan las palabras uno, dos, tres, sino los números mismos. El signo A significa lo mismo para un Español que para un Inglés; y no obstante el Español dice cuatro, y el Inglés four. En el álgebra los signos tampoco expresan las palabras, sino las ideas; + — X<: no significan las palabras adicion, sustraccion., multiplicación y division, sino las opéraciones mismas.

209. La razon de haberse conservado en el cálculo Ja escritura ideográfica es el que en este ofrece mas ven-- taja que la fonética. Evidentemente es mas sencillo escribir 1, 2,3, que uno, dos, tres. Pero si esto es así con respecto á números simples, sube de punto la ventaja en tratándose de los compuestos ó de operaciones:.la aritmética tiene su alfabeto especial que es 4, 2, 3, 4, 5, 6, 7,8, 9, 0; con él expresa toda clase de números; y como además todas las operaciones aritméticas se reducen á sumar, restar, multiplicar y dividir, expresa con cuatro signos todas las operaciónes que se le puedan ofrecer. La diferencia áe sencillez entre la escritura ideográfica y la fonética se puede ver en el ejemplo siguiente: Para trasladar fonéticamente la misma expresion ser preciso escribir: tres millones:, cuatroc:entos cincuenta y siete mil, ochocientos noventa y cuatro, multiplicado por cincuenta y siete millones, ochocientos sesenta. y nueve mil, cuatrocientos setenta y seis; y el producto dividido por otro número formado de la suma de seiscientos setenta y nueve mil, ochocientos setenta y dos, con tres mil cuatrocientos sesenta y siete, de la cual se quite un quebrado cuyo numerador sea cuatrocientos noventa y tres, y denominador setecientos ochenta y nueve. ¿ Quién no ve las ventajas que la primera expresion lleva á la segunda, en economía de espacio y tiempo, y sobre todo en claridad, y en la facilidad de su manejo para el cálculo? - | 210. El álgebra solo se diferencia de la aritmética en la indeterminacion de sus expresiones, y así se le puede aplicar lo mismo que á esta. Las letras del alfabeto expresan las cantidades en general, y los signos de las operaciones son los mismos que en la aritmética, solo que la multiplicacion puede expresarla con la simple yustaposicion de los factores, sin peligro de la confusion que habria en los números. bh c.es ló mismo que bXxc: si en aritmética en vez de 3X 5 escribiéramos 35, no resultaria 15 sino 35. Sea la expresion - bc ul are da Ve tm ya.

5) yA vam gu para escribirla fonéticamente con alguna claridad será necesario emplear mas de una página, siendo imposible retener en la memoria todo lo que ella dice.

_ 214. La razon de que haya sido posible dar tanta sencillez á la escritura ideográfica del cálculo resulta de que son en escaso número las ideas representadas. Pro-= piamente hablando no hay mas que añadir y quitar? pues la elevacion á poténcias y extraccion de raices se GRAMÁTICA GENERAL, y reducen á las operaciones de multiplicar y dividir; y estas á su vez no son' otra cosa que abreviaciones de las de sumar y restar: El número mayor que imaginarse pueda,'solo contiene repeticiones de la unidad; y el mas. pequeño “quebrado ho encierra mas que partes de la unidad, ó mejor diremos unidades de nueva especie. La mayor sencillez de las expresiones algebráicas sobre las aritméticas, nace de que el álgebra considera las ideas en un estado mas simple, pues que solo atiende á las cantidades en-general: 614 no expresa números determinados cemo 4, 6, 7, sino cantidades cualesquiera: y así la exprésion de sus combinaciones deja en mucha mayor libertad al calculador, descartando, por decirlo así, el pesado acompañamiento de las ideas particulares.

212. Hay que notar aquí una cosa admirable, y es el que una ciencia tan colosal, una ciencia que domina todos los otros ramos de las matemáticas, y por medio de estas á todas las naturales, debe todo “lo que es á las expresiones de: que se vale, á haber encontrado los signos mas á propósito pará la expresion de las ideas que forman su objeto. Quitad al álgebra sus signos, y desaparece. Singutar extrañeza, que “el secreto de la perfeccion de una ciencia tan vasta se reduzca á la perfeccion de la escritura. (V. Filosofía fundamental, lib. 1, capítuloS XXVI, XXVII Y XXVI. ) | CAPÍTULO XVIII Consideraciones subre Jos admirables efectos de la palabra y de la escritura.

213. Echemos una ojeada sobre los inmensos resultados de la palabra y de la escritura.

La palabra nos pone en comunicacion recíproca; por ella nos trasmitimos las mas delicadas relaciones de 138 ideas; sin ella, el espíritu humano estaria encerrado t e , — en sí propio, y.no podria poner en conocimiento de sus semejantes, sino muy poco de lo que experimenta den-.

tro de sí, y eso imperfectamente. Sin la palabra la sociedad política se destruye; y la doméstica queda reducida á la conservacion de la especie, á la manera de los brutos animales. o 214. Pero no se: limita la palabra á la comunicacion de los espíritus; sino que en cada uno de estos, considerado en sí, es un poderoso vínculo de las ideas,.no solo para recordarlas sinó tambien para ligarlas en los juicios y raciocinios. En el lenguaje tiene el espíritu uva especie de tabla de registro, donde acude cuando necesita recordar, ordenar, ó aclarar sus ideas. A veces en upa palabra solá conserva vinculada la memoria de largas operaciones; y con pronunciarla ó leerla siente desenvolver en su interior el hilo de conocimientos adquiridos en largos años, y en que se encierra tal vez el fruto de los trabajos de la humanidad durante muchos siglos. (V. F e fundamental,. lib. 1, Cap. XXVI, XXVI y XXVII. Po a É 215. La palabra era un signo que debia estar pronto á todas horas, y serademás susceptible de infinitas modificaciones para expresar la variedad, la gradacion, los matices de las ideas; y hé aquí porqué se nos ha dado un órgano, que 'con la mayor facilidad y rapidez ejecuta todos los movimientos, y haciendo sentir todas las combinaciones imaginables. El mecanismo de la voz, la suma facilidad con que se presta á todos los mandatos de la voluntad, revistiendo de una forma sensible al pensamiento, es de lo mas asombroso que cabe imáginar. ¿Quién señala el tiempo que media entre la concepcion de un pensamiento y su expresion hablada? Ved al orador de cuya boca mana el discurso como un rio de oro, con la impetuosidad de una catarata; ¡ cuántas ideas de todas clases! lo sensible, lo insensible; lo simple, lo compuesto; juiéios, raciocinios, comparaciones, análisis, síntesis, todo lo expresa con la misma facilidad que lo concibe: el pensamiento surge en la, mente del orador, y al mismo instante brilla ya en la del oyente, con la rapidez del relámpago; y sin embargo ha sido preciso que el rcrtamiento se concibiese, y GRAMÁTICA GENERAL, 299 que la voluntad mandase el movimiento de tos:órganos de la voz, y que el aire vibrase, y que'la vibracion llegase al oido del otro, y se comunicase á su cerebro, y que el sonido sirviese al entendimiento como de contraseña para percibir la idea: y esto en número ilimitado, en variedad indecible, en gradaciones las mas delicadas, en combinaciones abstrusás, con mezcla de sentimientos de mil especies, estableciéndose un flujo de ideas y afectos entre el que habla y el que oye, como el de los rayos solares, llevando á largas distancias la luz y la vida. Y ¡cosa admirable! no es este un privilegio de los sabios, es el patrimonio de la humanidad; lo mismo que el orador mas nombrado, hace el hombre del pueblo, la mujer mas ignorante; la facilidad, la rapidez, el portento de la:expresion, todo es lo mismo; cuando tratamos de un fenómeno tan asombroso, ¿qué significa un poco mas Ó menos de cultura en las palabras, de esmeros en la pronunciacion? Lo admirable está en el lenguaje mismo, ro.en esos lijeros aditamentos, Reconozcamos la sabiduría y bondad del Criador, y démosle gracias por tamaño beneftcio. - 216, La escritura es la, ampliacion de lá palabra; es la palabra misma triunfando del espacio y del tiempo. Con la escritura no hay distancias. Un hombre retirado en un ángulo del mundo concibe una idea, y hace un signo en una hoja deleznabie; el hombre muere desconocido; el viento 2sparce sus cenizas antes que se haya descubierto sv ignorada tumba. Y sin embargo, la idea vuela por túda la redondez del globo, y se conserya intacta al través de la corriente. de los siglos, entre las revoluciones de los imperios, entre las catástrofes en que se hunden los palacios de los monarcas, en que perecen las familias mas ilustres, en que pueblos enteros son borrados de la faz de la: tierra,. en que pasan sin dejar memoria de.sí tantas cosas que se apellidan grandes! Y el pensamiento del mortal desconocido se conserva aun; el signo se perpetúa; los pedazos de la débil hoja se salvan,. v en ella está el mistérioso signo donde la mano del oscuro mortal envolvió su idea y la'trasmitió al mundo entero en todas sus generaciones. Tal vez el desgraciado "perecia como Camoens ay Y mayor miseria; su voz moribunda se exhalaba sin un testigo que le cónsolase; tal vez trazaba aquellos signos á la escasa luz de un calabozo; ¡qué importa! desde un | cuerpo tan débil, su espíritu domina la tierra; la voz que no quieren oir sus enfermeros ó carceleros, la oirá | la humanidad en los siglos futuros. Esto hace la escritura. ¿Guán débiles somos! ¡ y cuán grandes en medio | de nuestra debilidad! | se £ - PSICOLOGÍA.

CAPITULO L “Que el alma humana es sustancia.

1. Despues de haber examinado los fenómenos sensitivos en la Estética, los intelectuales en la Ideología pura, y la expresion de ellos en la Gramática general, debemos investigar cuál es la naturaleza del sujeto en e se hallan. Tal es el objeto de este tratado: Psicología, Ó ciencia del alma. Los anteriores son tambien psicológicos, porque versan sobre el alma;. pero como no la consideran en sí misma, sino en sus fenómenos, conviene reservar el nombre, psicología, para la ciencia que se propone investigar la.misma naturaleza del sujeto en que los fenómenos se.suceden, | .2. Kant pretende que no es posible probar que nuestra alma sea mas que una simple serie de fenómenos; ú en otros términos, opina que mo es dable demostrar que nuestra alma sea una sustancia. Este es un error fundamental: la psicología debe comenzar por establecer y demostrar la verdad contraria.

3. El alma es sustancia.: Por sustancia entendemos ( V. /deología, cap. x) un ser permanente, no inherente á otro, á manera de mod1ficacion; el alma tiene estas propiedades,- luego es sus--tancia. La experiencia interna nos atestigua que en nosotros hay un sujeto enel cual se verifican las sensaciones y los actos del entendimiento y de lá voluntad. Sin esa identidad del yo no puede explicarse cómo nos hallamos uno idéntico en medio de las mudanzas; no se concibe cóo V V mo el hombre se encuentra hoy el mismo que era ayer, á pesar de las variedades que haya experimentado.

h. El negar la sustancialidad del alma conduce al absurdo de la imposibilidad de la memoria; no siendo el alma mas que una serie de fenómenos que no residic-| sen en un mismo sujeto, no dejarian estos ninguna huella. Sean los pensamientos A, B, C, D, que se Pie sucedido respectivamente en los instantes a, b, Cc, Resullará que en el pensamiento B no podrá haber ninguna huella del A, ni en el € del B, verificándose lo propio en todos los demás. Porque, cuando se presenta el pensamiento B, ha desaparecido el pensamiento A; y ccmo el £L no existia cuando existia el A por ser sucesivos en el tiempo, no puede aquel haber recibido nada de este. Luego no Jue haber en B nipguna huella de A.

Si se dice que A y B están. inmediatos en el tiempo, y que por consiguiente se pueden trasmilir algo, recibiendo el segundo lo que pierde el primero, preguntaremos si lo recibido es. el mismo pensamiento Á, otra cosa distinta. Si es el mismo pensamiento A, cta que este no desaparece sino que continúa; y como lo propio se ha de verificar en los pensamientos sucesivos, tendremos que el Á permanece siempre el mismo. Así la opinion que negaba la suslancialidad del alma viene á parar á la sustancialidad del pensamiento; por manera que, no habiendo querido reconocer en el sujeto la propiedad de sustancia, la ha reconocido en la modificacion. Si es algo distinto lo que el pensamiento A trasmite al B, ocurre la dificultad de cómo una cosa puede traer consigo el recuerdo de otra totalmente distinta. Si se replicase que lo que el A trasmite al 2, aunque sea distinto, encierra todavía algo del pensamiento A, por lo cual puede conservar su recuerdo, hallamos otra vez algo permanente; y no habiéndose querido la siistancialidad del alma, ni la sustancialidad del pensamiento, se viene á caer en una cosa tan extraña, cual es la permanencia Óó bien la sustancialidad de una modificacion del pensamiento: se convierte en sustancia la modificacion de una modificacion, * Y. Considéres3 la cuestion bajo el aspecto que se - PSICOLOGÍA. * 305 quiéra: sin la sustantialidad del alma, es imposible explicar los fenómenos de la unidad y continuidad de la conciencia; no habiendo en nosotros nada permanente, todas nuestras afecciones, todos nuestros pensamientos no formarian mas que una serie de hechos sin vínculo! de ninguna especie, no habria memoria, no habria unidad de conciencia, no habria reflexion 'sobre ninguno de nuestros actos internos; ni pudiéramos siquiera percibirnos, pues qué no habria sujeto percipiente, y cada fenómeno.seria tan extraño al otro como un pensamiento de un hombre lo es al de otro. (V. Filosofía fundamental, lib. 1X, Cap. VI, VII, VII, IX y X.)

CAPITULO Il. Simplicidad del alma.

6. El alma humana es simple.

Es simple lo que carece de partes; y el alma no las tiene. Supóngase que hay en ella las partes A, B, C; pregunto: ¿dónde reside el pensamiento? Si solo en A, están de mas 8 y (; y por consiguiente el sujeto simple A será el alma. Si el pensamiento reside en A, ByC resulta el pensamiento dividido en partes, lo que es absurdo. ¿Qué serán una percepcion, una comparacion, un juicio, un raciocinio, distribuidos en tres sujetos?

7. La unidad de conciencia se opone á la division del alina: cuando pensamos, hay un sujeto que sabe todo lo que piensa, y esto cs imposible atribuyéndole partes. Del pensamiento que esté en la A nada sabrán 2 ni C, y recíprocamente; luego no habrá una conciencia de todo €l pensamiento; cada parte tendrá su conciencia espe- Cial, y dentro de nosotros lrabrá tantos seres pensantes cuantas sean las partes. E: 8. Además, estas partes A; B, C, ó serán simples ó compuestas: si son simples, llegamos á seres pensantes simples, y por consiguiente á lo que nosotros llamamos almas; así, no queriendo reconocer una en cada hombre, se cac cn el extremo de admitir muchas: si las pata tes son eompuestas, volveremos al-mismo argumento: del párrafo anterior, y por consiguiente será preciso llegar á seres simples pensantes, ó proceder admitiendo nuevas partes hasta lo infinito; en cuyo caso.lJa conciencia no será una, sino multiplicada hasta lo infinito.

9. Para eludir esta demostracion, de nada sirve el apelar á una “comunicacion de las partes entre sí. Supongamos que se quiera conservar la unidad de laconciencia pensante, fingiendo que la parte A comunica todo su pensamiento á las BB y C; y que estas hacen lo mismo con respecto á ella: Contra este efugio militan las siguientes dificultades. 1* No puede alegarse ninguna razon, ni a priori, ni de experiencia, para probar que existe una comunicacion semejante; luego es una pura ficcion que nada vale en el terreno de la ciencia. 2* No se salva la unidad de conciencia, antes bien se la triplica; no resulta un solo ser pensante, sino tres, ó cuantas sean las partes que se hallen en comunicacion. 3* Si al fin se ha de llegar á seres pensantes simples, porque sin esto no se puede explicar la unidad de conciencia; ¿4 qué multiplicarlos para verse luego en la necesidad de fingir comunicaciones imaginarias? Si se conviene en que no es posible explicar la unidad de conciencia sin admitir que cada ser pensante reúne en sí todo aquello de que tiene conciencia, ¿porqué no admitir desde luego el ser pensante, uno y simple?

po - CAPITULO Il - Identidad del ser que en nosotros piensa y siente.