una sola, desapareciendo todo rastro de cara, y terminando la cabeza en un deforme hocico.
13. Esta teoría es mas ingeniosa que sólida. Desda luego se debe admitir que, bajo el aspecto de la helleza y de la dignidad, el grandor del ángulo es una era dicion indispensable: prescindiendo del color, ¿quién no prefiere la cara de un Europeo 4 la de un negro? Aun sin tanta diferencia, se nota fácilmente que las figuras son mas hermosas si tienen la frente elevada, y la parte inferior de la cara poco saliente. Nada tenemos pues que objetar á los artistas griegos y romanos; los de nuestros dias siguen la misma regla: á una figura que haya de distinguirse por su belleza y dignidad, siempre se procura darle un grande ángulo, con frente elevada que domine la parte inferior del rostro.
4. Pero ¿se puede decir de la inteligencia lo mismo que de la belleza y dignidad? Los hechos no confirman la hipótesis de Camper. Tiedemann ha escrito una memoria sobre el cerebro del negro comparado con el del Europeo; y eu ella afirma, que á pesar de la diferencia del ángulo facial no hay ninguna en la estructura.interior del cerebro. Este mismo autor ha medido un gran número de cráneos de la mayor parte de las razas; y de sus investigaciones resulta que muchos de los pueblos mas bárbaros tienen el cerebro igualmente desarrollado que los Europeos.
b5. Aun suponiendo que las observaciones hubiesen confirmado la proporcion del ángulo facial con la inteligencia, ¿se inferiria de esto que el alma no es distinta - del cerebro? no, ciertamente. La mayor perfeccion del tórgano material, manifestada en el mayor desarrollo, jseria la mayor perfeccion del instrumento; pero no le quitaria á este su naturaleza, ni alteraria la esencia del agente principal (35).
16. La doctrina de Camper tiene relacion con oLra, segun la cual la mayor inteligencia del hombre depende de que la parte anterior del cerebro se halla en él mas desarrollada que la posterior; pues que este desarrollo hace que el cráneo y la frente sean mayores, lo que contribuye al incremento del ángulo. Oken, en su ¿2estoria natural, dice que en los mainiferos cl cerebro es seis veces mayor que el cerebelo, y en el hombre nuevo (Historia natural, tomo Iv). Además, comparando cl volúmen del cerebro. del hombre con la médula espinal, se le halla cuarenta y tres veces mayor, á poca diferen-Cia, cuando en los animales la relacion es mucho mas pequeña; por ejemplo en el gato es solamente cuatro veces mayor, y en el raton tres, segun dicen el citado Oken y Carus en sus Element:s de anatomia y en su Zootomía.
47. Nadie niega que haya diferencias entre la organizacion humana y la de los brutos; pero á primera vista, y prescindiendo de estas comparaciones, ócurre una consideracion gravísima que resuelve la cuestion. La diferencia del hombre al bruto ¿está en proporcion con las diferenezas orgánicas? Comparad el cerebro de: YPeiton, de Aristóteles, de san Agustin, de Bossuet, de Llabnitz, de Newton en su volúmen y peso, con el de un bruto cualquiera; y pregunto, aunque sea la proporcion como 4, como 10, como 100, como 1000000 si se quiere, á 1, ¿dará esto la medida de la diferencia de las inteligenciaserntre esos hombres y el bruto?.
8. Pero repito que los hechos desmienten semcjantes teorías. Si se trata del volúmen absoluto, el elefante, y sobre todo la ballena y otros grandes cetáceos, tienen un cerebro mucho mayor que el hombre, y ¿es igual su inteligencia á la nuestra?
9. Considerando el cerebro relativamente á la masa del cuerpo del animal, tampoco se halla la clave para explicar la diferencia de las facultades intelectuales por las del órgano. El peso del cerebro del saimini, especie de mono, es con respecto al peso de su cucrpo como 4 á 22; lo mismo sucede en el hombre, habiendo individuos en que la. desventaja es contra este, pues que el peso es á veces como 1 á 25, á 30, y hasta á 35. Hay otros animales cuya inteligencia debiera ser mayor que la del hombre, porque la relacion en ellos es mayor; esde 1 á 1/ en el serin, y de 1 421 en el mulot.
50. Comparados los animales entre sí, tampoco se halla proporcion entre la magnitud respectiva de su cerebro y su conocimiento. En el asno la relacion es de 1 á 912, en el caballo de 1 á 400, y en el elefante de 1 á 500. Así el asno seria mas inteligente que el caballo y el eled fante; y comparadas las tres especies con los anteriores, la diferencia seria enorme, lo que está en contradiccion con la experiencia.
51. Tocante á la relacion de la parte anterior del cerebro con la posterior, tambien hay hechos curiosos én contra de la supuesta proporcion. Dice Forichon (/mpugnacion del materialismo y de la frenología) que el 1)” Leuret ha encontrado que precisamente los animales cuya parte anterior está mas desarrollada son los menos inteligentes. Si se admitiese la teoría que combatimos, el conejo tendria mas conocimiento que los monos; siendo lo mas curioso el que el asno y el caballo serian ' mas intelligentes que el hombre. Hé aquí algunos datos que nos proporciana el Dr Leuret, valuada la relacion en milímetros. | | y * Parte Anterior., Parte posterior. Relacion, Ségun esta teoría la inteligencia del hombre estaria representada por;5;;la del caballo por ¡7; la del asno por +25; y la del conejo. por ¡;5. En tal caso la in-.. teligencia del hombre seria 555; la del caballo 714; la del asno 763; la del conejo 800. Ríisum teneatts.
52. Resulta pues evidente que, segun la experiencia, el cerebro no puede dar la medida de las facultades intelectuales, ya se le tome absolutamente, ya con relacion al cuerpo, ya se compare la parte anterior con la posterior. Inútil seria pues insistir en este punto, si no fuese necesario decir dos palabras sobre la doctrina de CAPITULO IX.
Sistema frenolugico.
53. El sistema frenológico” es el siguiente. Se con- “sidera el cerebro dividido en una porcion de partes, y á cada una de estas se la mira como un órgano especial de cierta facultad perceptiva ó afectiva. La frenología da orígen á la craneoscopia, cuyo objeto e$ conocer las jacultades intelectuales y morales dul individuo por medio de las protuberancias del cráneo, La craneoscopia puede ser mirada como una dependencia de la frenología, y estriba en el supuesto de que la forma exterior del cráneo expresa el volúmen y una de la masa ce-- yebral.
54. Los frenólogos convienen con la generalidad de los fisiólogos Y psicólogos en cuanto miran al eerebro como un órgano de nuestras facultades; pero se distinguen en que le consideran múltiple, ó mas bien como un conjunto de órganos, cada uno de los cuales tiene su funcion propia. A 55. Sila frenología reconoce ja simplicidad y libertad tlel alma, limitándose á establecer que el ser espiritual se vale de distintas partes del cerebro, segun las varias, funciones que debe “ejercer, si las inclinaciones de que supone Órganos á las diferentes partes del cerebro, las mira como sujetas al libre albedrío, no diremos que sea contraria á las sanas doctrinas psicológicas, y será uno de tantos sistemas como se han excógitado para explicar los secretos del hombre; pero si confunde los órganos materiales con el ser espiritual que los emplca, si las inclinaciones radicadas en ellos las quiere convertir en hechos necesarios que no puedan ser dominados por la libre voluntad, la frenología cae en el materialismo y en el fatalismo, y queda refutada con lo que se ha dicho contra estos errurcs (cap. Il y 1v), 56. Examinemos ahora brevemente los fundamentos y el método de la frenología en el terreno de los hechos.
In primer lugar, la frenología tiene contra sí una prevencion grave, cual es el exclusivisino que la distingue. Solo atiende al volúmen y figura del cerebro, y prescinde de las demás propiedades del órgano. ¿Con qué derecho? Si el volúmen y ligura de las partes pueden contribuir á la perfeccion ó imperfeccion de las facultades, ¿porsné no porrá influir en esto la naturaleza, la Íntima 324 FILOSOFÍA FLEMENTAL.
organizacion de estas mismas partes? En todo el organismo del hombre se nota que para la apreciacion fi: siológica no Masta la medida del volúmen y figura, sino que se hecesita el análisis de la naturaleza del órgano: á igualdad de volúmen y figura puede haber desigualdad de peso y por consiguiente de masá; aun siendo igual el peso puede haber desigualdad*de contextura, de propiedades físicas, químicas y vitales: ¿porqué pues nos hemos de limitar á la sola apreciacion del volúmen y verdad Esto parece contrario á todos los principios fisio-Ógicos.
-.57. Además: las funciones de los órganos dependen de su mayor ó menor vitalidad; y esta no puede apreciarse por solo un órgano aislado; mucho menos si se atiende únicamente á su volúmen y figura. Nadie ignora las relaciones del corazon con el cerebro, y los movimientos producidos en este por la circulacion de la sangre: luego las funciones del cerebro están subordinadas á influencias distintas de sus dimensiones;'y quien solo considere estos datos se olvida de otros muy 'importantes en el problema. La médula espinal, todo el sistema nervioso, tanto el encefálico como el ganglionar, ejercen funciones muy importantes en la vida; la variedad de temperamentos produce diferencias sobremanera notables, tanto en las funciones puramente orgánicas como en las animales ó de relacion: parece pnes contrario á la razon y á la experiencia el exclusivismo frenológico, cuando se limita á considerar el volúmen y la figura de las partes del cerebro.
58. Gall necesita suponer que los órganos del alma están en la superficie del cerebro: suposicion contraria á la experiencia. Flourens ha probado con muchos experimentos que se pueden quitar partes considerables del cerebro por delante, por detrás y por los lados, sin que el animal pierda ninguna de sus facultades (Exámen de la frenología). Ésta doctrina de Flourens está confirmada con los experimentos de Berard, de Cabanis y otros fisiólogos (cap. vir, al fin).:: «+ 59. No se ha observado una relacion constante entre s lesiones de determinadas partes del cerebro y las faltades que se le asignan; ni tampoco entre el volúmen o PSICOLOGÍA. 325 de los primeros y el desarrollo de las segundas; y en semeéjantes materias, no se puede adelantar sino con la luz de los hechos. *; - 60. El arte de apreciar las.facultades intelectuales y morales por ta simple inspeccion del cráneo carece de fundamento, si mo puede suponer una proporcion entre el volúmen de las partes cerebrales y el desarrollo de las facultades respectivas, y así, habiendo probado que no hay tal fundamento, la crapeoscopia queda arruinada. Pero prescindiendo de esto, ella por sí sola se halla su-" jeta á gravísimas dificultades, de que no puede eximirse aun cuando la frenología en sí misma fuera una ciencia cierta. En efecto, la craneoscopia necesita no solo de la “proporcion de las partes del cerebro con el desarrollo de las facultades, sino tambien de que-el Cráneo sea la verdadera expresion de aquellas partes, y esto último no es siempre verdad.
61. M. Magendie ha descubierto que el canal vertebral no está exactamente lleno por la médula, ni el cráneo por el cerebro; y que tanto la médula cumo el cerebro están separados de las membranas que los cubren, por un líquido al que el mismo fisiólogo ha dado el nombre de céfalo-espinal y céfalo-raquidio. ps 62. Observa Richerand, que en los individuós de temperamento linfático, la tardía osificacion del cráneo hace que el cerebro, cargado de jugos acuosos, adquiera unvolúmen considerable sin. contener por estó una mayor porcion de sustancia medular; y además se nota que los dotados de este temperamento son las mas veces ineptos para las tareas intelectuales, y rara vez adelantan en lo que exige actividad y constancia. > | 63. Hay varias circunvoluciones de, la masa cerebral. que no están en contacto con. el cráneo-; luego no pueden ser representados por la forma de este.
64. Prescindiendo de la parte fisiológica, tampoco es admisible la doctrina'de Gall cuando entra en el terreno psicológico. El modo con que explica la razon y la voluntad conduce á funestas consecuencias.
65. Segun Gall, la razon y. la voluntad no snn facultales especiales, son únicamente resultados. Cada facultad de las enumeradas por la frenología tiene su percep», 226 - FILOSOFÍA ELEMENTAL.
cion especial y su memoria y su inclinacion propias; por manera que ula razon es el resultado de la accion simultánea de todas las facultades intelectuales; » y la voluntad es « el resuliado de la accion simultánea de las facultades intelectuales superiores. » Esta doctrina, á mas de estar en contradiccion con la de los psicólogos antiguos y modernos que han mirado á la razon y á la voluntad como facultades simples y principales, destruve Ja unidad de conciencia; porque si ni la razon ni la voluntad son mas que un resultado, esta razon y voluntad no son mas que un conjunto. Si se replica que tambieu -puede haber resultados simples, observaremos que en tal easo-los frenólogos se verian precisados á admitir fa-- cultades simples, producto'de un concurso de otras facultades; ¿porqué pues, no admitirlas desde luego? Además, ¿qué es un resultado simple a de un conjunto de causas? Cada causa, por lo mismo que es causa, pondrá en el efecto algo distinto de lo que pone la otra; luego en este resultará multiplicidad.
66. ¿Inferiremos de lo dicho que por la constitucion de los órganos nada se pueda conjeturar sobre las facultades del hombre? Esto seria otra exageracion. No cabe duda que la mayor perfeccion del cuerpo contribuye al mejor desarrollo de las facultades del alma; mu-“hos filósofos creen que no hay ninguna diferencia cntre las almas humanas, y que la variedad en la extension de las facultades en los individuos solo depende de la mavor ó menor perfeccion de los órganos á que están unidas. ¿Quién no ha notado la amplitud y prominencia de Ja frente de muchos hombres ilustres? ¿Quién no se ha “sentido inclinado una y mil veces á4 juzgar de las cali-«Jades de una persóna por su semblante, figura y movimientos? No pretendo pues. condenar toda observacion para descubrir por indicios externos las facultades internas; solo advierto que no se debe elevar fácilmente. al rango de ciencia un conjunto de hechos, no siempre constantes, frecuentemente contradictorios, y sobre todo mal aplicados al objeto de que se trata, | 67. Para que los jóvenes tengan en esta materia regle con que dirigirse, pongo á continuacion algunas obser vaciones que no debey perder nunca de vista.
-.,1* No debe admitirse ningun sistema que esté en contradicciori con la espiritualidad del alma, y su libertad de albedrío.
2 Salvos estos principios, no hay inconveniente en admitir ciertas relaciones entre la mayor ó menor pertec- * cion del organismo, y el desarrolo de las facultades del alma. E 3* Como estas malerias' son de pura observacion, es . necesario guardarse de establecer ninguna proposicion - general j absoluta, sin haber antes recogido un gran - número de hechos relativos ¿hombres de todas las razas, de todos los grados de la escala” social, de todas edades, sexos y condiciones, y por fin, de todas las situaciones de la vida. a | " —h* En general, es peligroso el exelusivismo en favor de un órgano determinado;-porque en la íntima relacion que entre sí tienen, es imposible que no ejerzan grande inftuencia los unos sobre los otros.
. 68: Por esta razon el sistema de Lavater lleva ventajas al de Gall. Lavater no toma el cráneo como único indicio de las facultades del alma, sino que extiende su observacion á todo el cuerpo. El temperamento, el tamaño y figura de la cabeza, el-gesto, la actitud, el porte, los modales, el metal de voz, los ojos, la mirada, la boca, la nariz, la frente, la barba, el cuello, el pecho, los músculos, las manos, hasta los cabellos, todo lo hace entrar en combinacion para juzgar-con aciérto. Esta doctrina, sea lo que fuere de su valor é importancia, es mas racional que la de los frenólogos, estando mas de acuerdo con los buenos principios fisiológicos, y con lo que dicla al comun de los hombres el simple buen sentido cuand se propenen juzgar de lo interior por las apariencias externas. ) El alma de los brutos.
69. La naturaleza del alma de los brutos es un secreto que ne han podido aclarar las discusiones filosóficas.
ie Los materialistas. se han querido aprovechar de esta dificultad, y la han objetado á los defensores de la espiritualidad del alma humana. « Si el bruto, han dicho ellos, no encerrando nada mas que materia, siente, tenemos que una. organizacion puramente material puede producir sensaciones; ¿porqué, pues, mejoráridose, nó podria engendrar el pensamiento, la voluntad, y cuantos fenómenos hallamos en el hombre? » Es sobremanera difícil el explicar la naturaleza del alma de los brutos; pero es sumamente fácil el demostrar-que esta oscuridad filosófica nada prueba en favor de lós materialistas:."., 70. Descartes y otros filósofos han sostenido que en los brutos no habia sensaciorr, que eran meras máquinas; de suerte que todo cuanto vemos en los animales no es mas que puro' movimiento, producido -por resortes mecánicos. Si se los"punza Ó quema, gritan y se agitah; si pueden huyen, ó cuando ne, pican, arañan óÓ muerden; pero estos fenómenos no resultan de que el animal experimente dolor, sino de que con la punzada ó el fuego hacemos mover un resorte que” produce el sonido de la voz, y los movimientos consiguientes.'Al montar un reloj se oye tambien cierto Sonido y se ven movimientos, sin que el reloj experimente sensacion alguna. Esta opinion filosófica no desata el nudo, lo corta: es un recurso desesperádo para salir de dificultades. En su propia extrañeza lleva contra sí una prevencion poderosa: quodecumque ostendis mihi sic, incredulus odi.
71. En esta cuestion se divaga mucho, porque se quiere ir mas allá de los que sus límites permiten: fijémoslos pues exactamente, que entonces habremos adelantado no poco en el camino de la verosimilitud, ya que no de la verdad. | La cuestión sobre el-alma de los brutos prrtenece á las que hemos llamado del órden real (V. /deología pura, Cap. xv): se trata, no de ideas, sino de hechos; es preciso pues ante todo consultar la experiencia. Veamos lo que esta nos dice. j k 72. Hay en los brutos una organizacion que tiene cierta analogía con la nuestra. Nacen por generacion, se conservan y crecen por nutricion, mueren por descomxa PSICOLOGÍA. — 329 “posicion. Esto “nos lo atestiguan los sentidos, y lo extag largamente la zoología y anatomía comparaas. * En el uso de los medios para la conservacion del individuo y de la especie, vemos cierta analogía con lo que nosotros ejecutamos. Buscan el alimento: y lo demás que favorece á su existencia; huyen de lo que les daña; $e proporcionan cosas que á nosotros nos causan placer, y se guardan de otras que nos producen dolor; en invierno se arriman á la lumbre ó se exponen á los rayos del sol, en verano se retiran á lugares frescos; siguen á quien los cuida y acaricia, se apartan de quien les pega; cuando logran lo placentero, hacen gestos que pa“ recen de coxitento; cuando reciben una contusion ó herida, dan gritos, sufí en convulsiones semejantes álas que vemos en el hombre. Estos fenómenos no'admiten duda; - no son objetos de discusiones, pues que se ofrecen á los sentidos. La dificultad.está en explicar la naturaleza del principioinlerno de qué dimanan. Aquí acaba la obse: vacion y empieza el discurso.
73. Como no podemos trasladarnos al interior del animal para ver intuitivamente lo que allí hay, claro es que la cuestion entré Descartes y sus adversarios no puede resolverse por experiencia inmediata. Los mayores adelantos zoológicos no conducirian mas allá de movimientos orgánicos: aferrándose Descartes ensóstener que el principio de estos no es mas que un ser sensitivo, no habriá ningun medio de convencerle por la experiencia. La sensacion no se ve ni se. palpa, en este caso la obser- ' vacion no se extiende mas allá de la esfera corpórea; confesará Descartes que hay tal ó cual fluido, tal ó cual movimiento, tal ó cual combinacion química, tal'ó coal semejanza con lo que produce en nosotros sensaciones; pero negará que las haya en los brutos: dirá que la seme. janza no es el hecho; que aun suponiendo que no hubiese disparidad en el fenómeno, no se inferiria semejanza en su principio; y cuando se le estreche'con la perpetuidad de esa armonía entre las apariencias, apelará á la omnipotencia divina, observando “que si, artífices humanos han llegado á construir autómatas que ejecutaban movimientos admirables, bien podria haber construido máe 330 FILOSUFÍA ELEMENTAL.
quinas much mas perfectas Dios, infinitamente sabio y poderoso. a » 74. Preciso es confesar que será difícil triunfar completamente de un filósofo que de tal modo se encastille; pero tambien es necesario convenir en que el argumento de analogía.es aquí tan plausible que arranca nuestro asenso con una fuerza.que no alcanzamos á resistir. Bien podemos creer que el mismo Descartes se o:vidaba de su opinion al levantarse-de su bufete, y que al oir el vivo maullo del gatú cuya pata pisaba; no debia * de pensar que aquello fuera el sonido de un órgano cuyas teclas se habian tocado, * ' Descansaremos pues tranquilamente en. la razon de la analogía, ya que en la misma descansa el sentido comun; no es buen modo de conducir una cuestión filosófica el empezar por contradecir al género humáno. Así, admitiendo en los brutos sensaciones verdaderas tales como nos las indican los fenómenos, veñtilarcmos las demás cuestiones que á este punto se refieren. Fijaré las ideas, y deslindaré las cuestiones 'con la máyor precision que alcance. La materia lo exige.: o 75. ¿El principio sensitivo de los brutos es materia? No. La materia es incapaz de sentir: lo tengo demostrado en la Estética (cap. vi); y no necesito” repetir aquellos argumentos: 0%?
76. ¿El alma de los brutos es espiritual? No. Porque por espíritu entendemos una sustancia simple, inteligente y libre; y la libertád é inteligencia nó se hallan en los brutos. La experiencia lo “atestigua.
77. ¿El alma de los brutos es ininaterial? Sí. La inmaterialidad implica negacion de materia; habiendo, pues, demostrado que no es materia, no la podemos hacer material sin incurrir en contradiccion..
78. ¿La intmaterialidad es sinónimo de espiritualidad? No. La inmalerialidad solo expresa negacion de materia; la espiritualidad, á mas de esta negacion significa sustancialidad, simplicidad, inteligencia y libertad.
79. ¿Hay medio entre lo material y lo inmaterial? No.: Porque no le hay entre la afirmacion y la negacion.
80. ¿Hay medio entre la materia y el espíritu? Si. Vorque un ser que no sea materia y que no lenga las copiedades contenidas en la espiritualidad (78), será «ste medio que buscamos. Es Hemos demostrado que el alma de los brutos no es 1materia (75), ni tampoco espíritu (76); luego es un ser medio entre materia. y espíritu. —. l " 81. ¿Cuál es la íntima naturaleza, la esencia de esa alma, ser medio entre el cuerpo-y el espíritu? No lo sé; y hasta me parece que la cuestion es irresoluble. El alma «del bruto no la conocemos por intuicion intelectual; mo+.la- sentimos por experiencia interna, pues que no está en nuestro interior; no la percibimos. con los- sentidos, pues que estos no pasan de los fenóménos de observacion; no cae bajo ninguna de las ideas que hemos Hamado intuitivas; luego solo Ja podemos conocer por un concepto general, en que entren los de inmaterial, y sujeto en el que se hallan los fenómenos sensibles.
82. Estos son los límites de la cuestion: cuanto salga de ellos es conjetura mas ó. menos verosímil, pero que no puede elevarse á cerleza.: E 83. Fijados los límites de la cuestion en lo refativo á fa esencia: del principio sensitivo de brutos, examinemos el valor de dificultad que se nos objeta para probar que el hombre: no. encierra un principio espiritual, y que es únicamente 'un bruto.mas perfecto. * 84. Asentado que el alma de los brutos no es materia, lejos de que la inmaterialidad de la nuestra vacile, queda mas afirmada: el argumento es a furtiori, y se retuerce contra los adversarios; ellos decian.: « el alma de los brutos es materia, luego tambien puede serlo la del hombre; » y nosotros contestamos: «el alma de los brutos no puede ser materia; luego mucho menos lo será el alma humana. » 85. En lo tocante á la espiritualidad, tambien queda resuelta la cuestion. Por espíritu entendemos una sus- - tancia simple, inteligente y libre: el alma humana tiens estos atributos y la del bruto carece de inteligencia y libertad; luego-aquella es espíritu y esta no.
86. Las dos son inmateriales, es cierto; porque ambas carecen de materia. Luego las dos son espirituales; niego la consecuencia, porque inmateriálidad no es tinónimo de espiritualidad (78).
87, Veamos ahora lo que nos enseña la experiencia respecto á la periccción del hombre comparada eon-la del bruto.
88. La percepcion del bruto es puramente sensitiva; nada tiene de intelectual. Las verdades universales, necesarias, están fuera de su alcance. - * 89. Aun en el órden de los objetos materiales ño se eleva sobre los fenómenos pasajeros: percibe lo que siente en la actualidad, ó recuerda lo que antes ha sentido; no pasa de aquí. Por el contrario, el hombre reflexiona sobre las sensaciones presentes y pasadas; las combiná de mil modos; se forma en “su imaginacion nuevos objetos que con su industria realiza en lo exterior; en los prodigios de las artes.
90. La sensibilidad en el hombre: se eleva inmensamente sobre la de los brutos, porque participa de la inteligencia-: y así es que no solo tiene las ¡ impresiones de los sentidos, sino que percibe la belleza y armonía. del mundo sensible, El bruto que se hallara en la cámara donde trabajaban Miguel Angel ó Rafael, veria las mismas figuras y colores que ellos, es cierto; pero: comparad si os atreveis aquella sensibilidad estúpida con la: sublime inspiracion del artista.
91. De estás consideraciones que.sería muy fácil ampliar resulta claro, que aun no considerando mas que el órden sensible, el hombre se eleva inmenskmente sobre los brutos; quien lo niegue no merece los honores de la refutacion.
92. El hombre, á mas de los fenómenos sensibles, percibe en los objetos sentidos ún hecho comun: la extension; y halla en él una idea fecunda-de donde nace una. vasta ciencia: la geometría. El bruto siente los objetos extensos; pero no conoce la extension; conlo primero atiende 'á sus necesidades, mas por la falta de lo segundo no se eleva como el hombre á las ideas geométricas, que conducen á la explicacion de las maravillas del universo.
93. Lo propio sutede con el número: el bruto ve conjuntos de unidades; pero no conoce el número ni la unidad; y así carece de los elementos de la “aritmé- PEA O, > i . PSICULUGLTA. “7 2 e 033 tica universal, que combinada con la geometría nos descifra los arcanos de la naturaleza.
. 94; De aquí resulta el dominio, que el hombre ad- - quiere sobre el mundo corpórea, y la servil rutina á que está condenado el bruto: este.obedece á un órden fijo, que no alcanza á modificar ni para sus propios usos; aquel, si bien no puede cambiar las leyes de la naturaleza, neutraliza las. unas con las otras, ó fas dispone de modo que se. auxilien, segun los efectos que intenta producir. Ea E: l 95. La hormiga construye sus pequeños almacenes, . la abeja labra sus panales, el castor fabrica sus diques, la golondrina su hido; pero siempre de una misma ma- “nera, sin.un, adelanto, sin la mas pequeña mejora. Mil y mil veces safren en su obra las mismas contrariedades de parte de los hombres ó de la naturaleza, y otras tan -tas se exponen á sufrirlas. ¿Esto qué indica? Indica que proceden sin conbcimiento, sin eleccion, por instinto, por un impulso necesario á que no pueden resistir. Admiremos este instinto, la adiniracion es justa, porque'se dirige á la bondad y sábiduría del Criador; pero reconozcamos la superioridad de la inteligencia, y no seamos tan necios que al ver un panal ó un nido, confundamos á sus artífices con la especie humana, con el hombre que ha construido las pirámides de Egipto, los anfiteatros antiguos, el Escorial, San Pablo'de Londres, San Pedro de Roma, el Tunnel del Támesis; que ha cubierto el mundo de casas, aldeas, pueblos, ciudades populosas como Nínive, Babilonia, Pekin, Roma, París, Londres; que ha unido los puntos de la tierra con redes de caminos; que ha echado sobre los rios iufinidad de puentes soberbios; que hace tributarias de la agricultura y de la industria las aguas de las fuentes, lagunas, y hasta de las entrañas de la tierra; que ha convertido los desiertos en amenos jardines, y los eriales en campos de mieses, en feraces vevas, en verdes praderas; que domina la furia. de los elementos, y se lanza impertérrito al través de los mares; que construye admirables mecanismos medidores del tiempo á imitacion de los astros; que dispone combinaciones asombrosas que élaboran por sí solas los mas admirables artefactos; y que intenta ya dominar los aires, y se levanta osado á gran- ' des alturas; que ha logrado “anular las distancias, tomando:á su servicio la “electricidad para la trasmision del pensamiento: á la especié humana, que ha hecho estos prodigios y que adelanta cada dia en su carrera á pasos agigantados, no la confundais por piedad con los brutos; no compareis con esas obras del genio el nido del ave, el panal de la abeja ó el dique del castor; que semejantes comparaciones son insensatas, y casi dejan de ser impías á fuerza de ser ridículas.
96. Si con respecto á las cosas. materiales hallamos tanta diferencia entre el hombre y el bruto, ¿qué será si nos elevamos á -lo puramente intelectual y moral? Las ideas de ser, sustancia, causa, efecto, bueno, malo, lícito, ilícito, virtud, vicio, derecho, deber, justicia, equidad, ¿se hallan “por nd en los brutos? El. amor de la gloria, la amistad, la admiracion, el entusiasmo, * el sentimiento de la belleza, de la sublimidad, la percepcion del conjunto de las relaciones morales del ser criado para con Dios, para consigo y sus Semejantes, ¿ se: hallan acaso en los brutos? El deseo de-la inmortalidad, la prevision del porvenir, la ansiedad sobre el último destino, el presentimiento de los “Secretos del sepulcro, ¿se vislambran ni siquiera en los brutos?
97. Siglos há que están en la fierra, ¿porqué no se han igualado, con el hombre? ¿Porqué al menos no se le han aproximado? ¿Porqué no han encontrado un medio de comunicacion? ¿Porqué no se valen de la escritura y de la palabra? Delante de sí tienen á la sociedad humana; son las víctimas de ella, sufren la mas terrible opresion, y no: aciertan á discurrir nada para emanciparse. Comparadlos con esos negros, á quienes la crueldad maltrata y humilla: tambien el pobre esclavo sufre y se halla frecuentemente asemejado á los animales que le rodean; su entendimiento está sumido en la ignorancia; su “voluntad se halla embrutecida; en su figura y ademan se pintan la degradacion en que vive; pero guardaos de confundirle con el bruto: que brilla en sus ojos la centella de la inteligencia y arde en su corazon la llama del orgullo; sabe meditar sobre su suerte; sabe compararse con sus compañeros de A infortunio; sabe levantarse en un dia señalado, y desollar á sus amos, y proclamar independencia y libertad; si la suerte le es adversa, sabe poner fin á sus dias apelando al suicidio. Esto hace el hombre en su ínfima escala; nada de esto hacé el bruto. Siglos hace queel caballo soporta el freno; y el mulo, y el asno, y el camello lMevan tranquilamente su carga; y que los ganados se ven conducidos al matadero para alimento del hombre; y no han pensado nunca en sublevarse.; no han concebido jamás los terribles proyectos de que vemos ejemplos espantosos entre los esclavos antiguos y modernos.
98. Inútil seria esforzar mas los argumentos que prueban la superioridad del hombre, la diferencia esencial que le separa de los brutos; la oscuridad que pueda haber en las cuestiones sobre el alma de los irracionales á nada conduce cuando se trate. de igualarla ni compararla con. nuestro espíritu inteligente, libre, conooedor de sí propio y del universo, que se eleva hasta la causa primera, y se lanza fuera del tiempo por las regiones de la eternidad. Dificultades se hallan en el mundo vegetal;? y será justo por eso el confundir nuestro principio de vida con el que anima las plantas? Dificultades hay en explicar muchos fepómenos mecánicos y químicos, ¿ y será razonable el confundir el órden intelectual y moral con el mecánico y químico? Las dudas sobre un punto no autorizan á rechazar la verdad que en otros resplandece: el telescopio del astrónomo no alcanza á disipar las sombras de los abismos. del espacio; mas p..: esto no le ocurre la extraña idea del desechar los feu ienos que está viendo con sus ojos en tl sistema de Jos ciclos. * 4. Llamo teodicea á la ciencia que trata de Dios en Cuanto puede ser conocido por la razon natural.
2. La filosofía no es un vano entretenimiento, es una ciencia grave; y no lo fuera si no nos condujese á un resultado. Entre estos el más importante es el del conocimiento de Dios. Antes de pasar adelante echemos una ojeada sobre lo que hemos recogido en los estudios que preceden. Para levantar un edificio sólido, asegurémonos de la firmeza del suelo en que echamos los cimientos. ed 3. Las investigaciones de la estética, ideología y psicología nos han conducido á los siguientes resultados: 1% El sujeto de nuestros fenómenos internos es una sustancia simple, sensitiva, inteligente y libre.
Hay fuera de nosotros un mundo corpóreo, ó sea un conjunto de sustancias extensas, sujetas á leyes constantes que las conservan en órden y armonía en medio de sus continuas variaciones.
Una parte de materia organizada está unida á ntes- - tra alma formando lo que llamamos nuestro cuerpo.
Este se halla sometido a las leyes del mundo corpóreo, y además ligado con nuestro espíritu, sobre el cual influye y de quien á su vez recibe influencia.
ko.
Nuestras ideas tienen ur. valor sujetivo y objetivo; es decir, que no solo valen para los hechos que están en la misma alma, sino que tambieñ nos pueden conducir legitimamente, y en efecto nos conducen al conocimiento de Jo que hay fuera de nosotros.
- Se, Aunque nuestras ideas se exciten por medio de las sensaciones, se distinguen esencialmente de ellas, y tienen un valor legítimo fuerá del órden sensible.
. La base de nuestras relaciones sensibles con el mundo corpóreo, es la idea de la extension.
La idea fundamental de nuestro espíritu es la de se». Esta, combinada con la de no ser, engendra el principio de contradiccion: cimiento indispensable para todo conocimiento, condicion inseparable de todo cuanto hay y puede haber, así enel órden ¡deal como en el real.
La extension, la sensibilidad activa, la inteligencia y la voluntad, son para nosotros objeto de intuicion.
go, Todos los espíritus humanos tienen una ley comun, llamada razon: esta se forma de un conjunto de instintos intelectuales irresistibles y de verdades evidentes, ri E a a e 338 FILOSOFÍA ELEMENTAL. ] - Tenemos idea de sustancia.; la razón,.en el órden puramente ideal, nos enseña la posibilidad de que haya muchas sustancias; y combinada con la experiencia interna y externa, nos atestigua que en efeetolas hay.
Tenemos idea de la contingencia y de la' necesidad. La experiencia nos enseña que hay seres contingentes; y la razon demuestra que ha de haber algo necesario.