51. La filosofia atomística Ó corpuscular puede ser mirada como una hija de la escuela eleática. Su fundador es Leucipo, discípulo de Zenón, habiéndola propagado y amplificado Demócrito, que añadió á las lecciones de su maestro. Leucipo, la instruccion adquirida en sus viajes por el Egipto, la Etiopia y la India. En vez de la, unidad absoluta, admitieron estos filósofos una multiplicidad infinita; explicando la formacion del universo por la combinacion de los átomos, elementos corpóreos infinitamente pequeños, diferentes en figura y agitados en torbellino. El alma humana era, segun ellos, un conjunto de átomos de fuego; y las impresiones de los sentidos resultaban de las emanaciones de los cuerpos, las que pasando por los órganos de los sentidos llegaban hasta ella. Por cuya razon consideraban la sensibilidad como un hecho puramente pasivo: el alma era la-cera. y las sensaciones el sello. Reconocian -sin embargo en el alma una fuerza activa ó sea la razon; á la cual atribuian el discernimiento y juicio sobre la-verdad de las impresiones sensibles, Demócrito ha sido acusado de ateo y fatalista-: ateo porque parece encontrar el orígen de la idea de los dioses, en las imágenes que nos envian los objetos sensibles, y que segun él los hombres trasformaron en divinidades; fatalista, porque lo explica todo por el necesario movimiento de los átomos, que supone eternos. E ÓS 52. Cuéntase que Demócrito se reia de todo; y se le atribuye el famoso dicho de que la verdad estaba oculta y en un pozo profundo; así no fuera extraño que muchas. de sus ideas hubieran sido meras hipótesis: cuando un hombre se rie de todo, es difícil distinguir en su lenguaje lo jocoso de lo serio.
53. Como quiera, es cierto que no se afanaba mucho por dar consistencia á su filosofía; su sistema tiene el inconveniente de estribar en el aire. ¿Cómo se prueba la existencia de los átomos, con sus figuras, garfios y 1mmoe vitnientos en torbellino? ¿Por dónde se sabe que los cuerpos se nos hagan sensibles con emanaciones que envien. al alma? La experiencia no es posible ep este caso; y Demócrito no se ocupó de probarlo con laLrazon, seguro de que el trabajo era excusado. Es una hipótesis á propósito para seducir á un espíritu superficial; y que halaga á los que pretenden explicar el universo como un todo simplemente mecánico: por esta razon ha encontrado físicos distinguidos que la han desenterrado en los tiempos modernos. En la actualidad, no hay filósofo de ninguna escuela que se atreviese á tomarle por base de un sistema metafísico ni físico.
54. La risa de Demócrito era el preludio del escepticismo que hizo despues estragos en la filosofía griega; quien dice que la: verdad está oculta en un pozo profundo, está muy cerca de sostener que no es posible sacarla á la luz del dia..
XII HERÁCLITO.
55. Heráclito de Efeso, 4 quien miran algunos como an discípulo de la escuela eleática, vivia por los años de 500 antes de la era vulgar. Se distinguió por su carácter atrabiliario, en contradicción con el de Demócrito; este reia, aquel lloraba. Se le. atribuye comunmente el haber señalado el fuego como principio de todás las cosas, pero no falta quien crea que este elemento no era mas que un símbolo en que el filósofo envolvia sus ideas metafisicas. El cuidado con que Heráclito distinguia entre la. sensacion y la razon, inclinan á opinar que no debió de pensar tan groseramente sobre el orígen de las cosas: puesto que miraba á la razon como único juez de la verdad, y á los sentidos como testigos de autoridad dudosa hasta que la razon la confirma; y que á esta la tenia por absoluta, comun á todos los hombres, independiente de los hechos contingentes, no parece natural que el manantial de ella lo hallase en el fuego; mayormente si se considera que hablada de Dios como fuente de todos los conocimientos, que explicaba la inteligencia humana por la union con la divina, y por fin hacia consistir la virtud en el dominio de la razon sobre las pasiones. Tales doctrinas no se avienen fácilmente con la teoría del fuego, pues que esta no es mas que un malerialismo uro.
d 56. Heráclito tuvo pocos discípulos, y no puede de - cirse que llegase á fundar escuela. Es probable que á esto contribuiria mas que la dificultad de sus doctrinas, la poca amabilidad de su carácter: los hombres no.son amigos de una filosofía que empieza por llorar..
57. Llevaba Heráclito una vida muy austera: no obstante parece que no carecia de orgullo, si es verdad que habiendo empezado por decir que nada sabia, acabó por afirmar modestamente que nada ignoraba.
j XV. EMPÉDOCLES..
58. Empédocles, natural de Agrigento, explicó el orígen del mundo por la combinacion de los cuatro glementos: agua, aire, tierra y fuego, dando á este último la preferencia. Aunque no parece.que en esta teoría se encerrase mas que la física de t.mpédocles, pues que distinguia entre el mundo sensible y el intelectual: no ohstante, el modo con que explicaba la naturaleza y operaraciones del alma, inspiran algunas dudas sobre el verdadero sentido.de sus doctrinas. En efecto, decia que el alma estaba compuesta de los cuatro elementos, y que conocemos la tierra con la tierra, el agua con el agua, y así de los demás. Esta teoría es materialista: pero no concluye absolutamente contra el espiritualismo del filósofu; porque extendiendo al alma la distincion entre lo sensible y lo inteligible, quizás explicaba la sensacion por la materia, y la inteligencia por el espíritu.
59. Empédocles niega á Dios la forma humana, y ' afirma que es un ser necesario, espiritual, invisible é inefable. Esto dicen algunos, pero no lo cree Ciceron, pues que le achaca el que divinizaba los cuatro ejementos.: 60. Tocante al bien y al mal, atribuye el primero al - amor y el seguido al odio; las pasiones del hombre | han producido el mal sobre la tierra, destruyendo la armonía primitiva; pero esta se restablecerá con el triunfo del amor, que unirá en suave lazo á todos los seres del universo.
61. Empédocles no se contentó con aparecer filósofo, quiso representar el papel de santo y profeta. Su desgraciado fin en el cráter del Etna ha dado lugar á varias narraciones: siendo' notable la que le achaca el habér querido pasar por Dios,-desapareciendo de una manera extraordinaria. Pero esto ¿por dónde consta? ¿No seria mas sencilla la explicacion, diciendo que, aficionado al estudio de la naturaleza, quiso examinar demasiado de cerca los fenómenos del volcan, que acabó con.su vida? Florecia por los años de 4140 antes de la era vulgar.
XV. SOFISTAS Y ESCÉPTICOS.
62. El gusto filosófico propagado por las escuelas de la Jonia é Italia, y el adelanto en la práctica de discutir que se elevaba á su verdadero arte en la dialéctica de :Zenon, produjeron naturalmente el espíritu de disputa; y lo que antes era investigacion seria, acompañada del amor de la verdad, se fué convirtiendo en vanidad pueril y en objeto de especulacion. Apareciaron entonces los “sofistas, que se preciaban de discutir improvisadamente sobre todas las materias, sosteniendo el pro y el contra: en todas las cuestiones; Estos juegos del ingenio acar--rearon por una parte el descrédito de la filosofía; y por otra dieron mas amplitud al escepticismo, haciendo de él una verdadera escuela. Quien se acostumbra, aunque s2a por juego, á sostener el pro y el contra de todo, corre peligro de caer en la duda de todo? así como los que toman la costumbre de balancearse, acaban por contraer una necesidad de balanceo.
63. Descuella entre los sofistas y escépticos Protágoras de Abdera, quien sostenia que no hay verdad absolu-. ta, que todó es relativo y que el conocimiento es solo de apariencias, no de realidad; y que por tanto el hombre es la medida de todas las cosas. El escepticismo de Protágoras se liga con sus doctrinas ideológicas, que eran sensualistas. Como.no admitia en el hombre mas que sensaciones, y estas son contingentes y variables, sacaba de aquí yn argumento para combatir la verdad absoluta. Por manera que la doctrina sensualista que algunos ideólogos mndernos han querido presentar como base de certeza, y preservativo contra los extravios de la razon, figura desde los antiguos tiempos como un manantial de escepticismo. Y no sin fundamento; porque st no admitimos otra cosa que sensaciones, no tenemos otra base de certeza que una serie de fenómenos contingentes, y por consiguiente perdemos todo principio de necesidad. Siendo las sensaciones hechos subjetivos, que en muchos casos no representan la naturaleza del objeto, resultaria que no podrian darnos á conocer con certeza, ni siquiera la realidad contingente que corresponde al fenómeno pasajero.
6h. La teoría de la verdad relativa conduce á la falsedad absoluta: pues que hay poca distancia entre decir que no hay mas que verdad aparente, y el afirmar que no hay verdad alguna. La mera apariencia de la verdad no es la verdad; y así se explica porqué habiendo sostenido Protágoras que todo es igualmente verdadero, Gorgias Leontino sacó la consecuencia de que todo es igualmente falso. La razon fundamental de Gorgias es la imposibilidad de pasar de lo subjetivo á lo objétivo, y de conocer algo real, si -la realidad no se confunde con el conocimiento,.ó sin que la cosa conocida esté en el mismo sujeto: que conoce. Gorgias opinaba que no existe nada; y añadia que aun suponiendo la existencia de algo, no podria sernos conocida, en no estando el objeto en el mismo sujeto. El argumento de Gorgias se -ha reproducido en los siglos posleriores; y el idealismo panteista de Schelling se funda en la misma base, 65. Pródico, Hippias, Trasimaco, Calicles, Eutidemo, Diágoras, Critias y otros, se distinguieron en la escuela sofística, si es que merece el nombre de escuela una turba de impostores que traficaban con cosas lan respe tables como la razon y la verdad.
HISTORIA DE LA FILOSOFÍA, 513 66. Excusado es añadir que el ateismo era una consecuencia de tales doctrinas: quien duda de todo, ¿Cómo afirmará la existencia de Dios? Así es que Protágoras decia que no sabia lo que eran los dioses, y que aun ignoraba si existian. En el mismo error cayó Diágoras, cuya cabeza pusieron á precio los Atenienses. Protágo-Tas fué t: “1bien desterrado de Atenas, y sus libros quemados en la plaza pública. | ' Estos dos filósofos vivian por los años de 410 antes de la era vulgar.. - XVI. o Y SÓCRATES.
67. El escepticismo y el ateismo, frutos de las pasiones y del espíritu de sofisma, iban desfigurando la filosofía de una manera lamentable: y á la sombra de las malas doctrinas se corrompian las costumbres y se minaban los cimientos de la sociedad. Convenia pues que apareciese un hombre extraordinario capaz de oponerse á tantos estragos, y que pudiese llenar su objeto, no solo por la elevacion de sus ideas, sino tambien por las cualidades de su carácter. Este fué Sócrates. Nació en Atenas en 470 antes dé la era vulgar; y murió en el de 100, condenado á beber la cicuta. | 68. El nombre de este filósofo ha pasado á la posteridad como un modelo de juiciosa templanza en las investigaciones, y de moralidad en la conducta; y sea Cual fuere la exageracion que en las narraciones se haya podido introducir, siempre resulta cierto que Sócrates ejerció grande influjo en la direccion de la filosofía griega, y que su fama fué respetada en los tiempos posteriores; triunfos que no se alcanzan sino con calidades eminentes.
69. La presuncion de los sofistas, que pretendian hablar de improviso sobre todo, halló un correctivo en la modesta expresion de filósofo de Atenas: una cosa sé, y es que no sé nada. Los que se burlaban de Dios, de la religion y de la moral, encontraron un freno en la doctrina de Sócrates, que, apartando la consideracion de dif FILOSOFÍA ELEMENTAL.
lo demás, ponia la perfeccion de la filosofía en el conocimiento y culto de la divinidad, en el arreglo de la conducta, y en prepararse para recibir en otra vida el premio de las buenas acciones.
70. Se dice que Sócrates tenia un genio familiar, demon, Con quien estaba en comúnicacion frecuente. ¿Era impostura? ¿Era ilusion? La impostura no parece propia de un hombre que profesaba doctrinas tan severas, y aunque haya en favor de tal. sospecha el ejemplo de utros célebres personajes de la antigúedad, esto no es bastante para admitirla. La buena fama de los hombres es siempre respetable, siquiera hayan vivido en tiempos muy remotos. Un filósofo que de tal modo se concentraba en la meditacion de las verdades morales, de la suerte det alma en la vida futura, y sus relaciones con la divinidad, no es extraño que eayese en la ilusion, creyendo que eran inspiraciones de un genio los proqIDiOS: de su viva fantasía y reflexion profunda.
71. El método de Sócrates era conforme á sus principios; enemigo de cavilaciones, se dirigia especialmente al buen sentido de Jos oyentes, empleando la forma de diálogo que aproxima la discusion filosófica al trato coanun de Ja vida. En su tiempo como en el nuestro., no faltaban filósotus que orgullosos de su razon despreciaban el sentido comun; Sócrates les enseñaba con su ejemplo que no es buena la filosofía que empieza por ponerse en contradicion con las ideas y los sentimientos del linaje humano.
72. El mismo comparaba su método de enseñanza: á un auxilio para el alumbramiento intelectual; no creia producir las ideas, sino saearlas de donde estaban, ayudarlas á nacer. Este método se ligaba con sus doctrinas ideológicas; pues opinaba en favor de las ideas innatas, diciendo que pensar era recordar. Apovaba su doctrina con el ejemplo de los niños, á quienes se puede ir enseñando la geometría, con solo procurar que desenvuelvan reflexiva y ordenadamente sus ideas sobre las figuras que se les vayan ofreciendo. Así es que sin consignar principios generales,.ni establecer teorías, se dirigia á sus oyentes, haciéndoles alguna pregunta; segun la respuesta, preguntaba de nuevo, excitando y dirigiendo la e reflexion de su discípulo hasta que le conducia á la verdad deseada; con lo cual eonseguia que el amor propio no se sintiese humillado teniendo que recibir doctrinas ajenas; antes experimentase una complacencia al ver cómo salian de su propio seno las verdades que aprendia.
73. En medio de la humildad de su discusion, sabia empleár Sócrates una dialéctica contundente. Al disputar con los sofistas, confesaba su propia ignorancia; y como estos'crejan saberlo todo, se adelantaban fácilmente á exponer con extension sus doctrinas. Sócrates los oia, notaba los puntos flacos, las contradicciones; y tomando la palabra, los llevaba gradualmente á donde queria, cubriéndolos de vergilenza. Esta sabia hacerla mas abrumadora con su finísima ironía.
74. Sea cual fuere el concepto que $e forme sobre el método socrático, es preciso reconocer un hecho que le abona, y es el que produjo hombres eminentes. Veremos en lo sucesivo que la filosofía griega recibe en la escuela de Sócrates un fuerte impulso que la levanta á una altura antes desconocida. No cabe duda en que -* una gran parte de este mérito se debe al filósofo de Atenas; aunque no seria justo exa.erar las cosas hasta el punto de atribuírselo todo. Sócrates fué discípulo de Archelaa, y este lo habia sido de Anaxágoras, filósofo eminente que trasladó á Atenas las-doctrinas de la escuela jónica. Es preciso no olvidar estas circunstancias, para no perder de vista el hilo que une la- filosofía de occidente con la de oriente. No ignoro que Anaxágoras cultivó especialmente la física, y Socrates” la moral; pero ya hemos visto que la escuela jónica habia estado en íntimas relaciones con las de oriente; y que el estudio del mundo corpóreo no le hacia olvidar el del-órden espiritual; del oriente recibió el occidente las doctrinas sobre el espiritualismo, la providencia, la vida futura y la inmortalidad del alma en una mansion de premio ó castigo.
516 FILOSOFÍA ELEMENTA XVII. PLATON.
75. Ningun filósofo antiguo ha llegado á reputacion más alta que Platon: el sobrenombre de divino expresa: bastante la admiracion tributada á su genio. Nació.en Atenas, segun unos en 426 antes de la era vulgar, segun otros en 29 6 430. Vivió hasta una edad muy avanzada: los que menos años le dan, le hacen llegar á los ochenta. E A 76. Oyó á Sócrates durante ocho años, y en seguida viajó por el Egipto, la Sicilia y la Gran Grecia, donde á la sazon florecian las escuelas pitagórica y eleática. Enriquecido con los tesoros de oriente y occidente, am-. plió las doctrinas de su maestro; al paso que este solo se habia ocupado de la moral, Platon se dilató por todas las regiones de los conocimientos humanos. A. levantar su fama contribuyó mucho su talento oratorio y poético; sabido es el dicho de Tulio: « si los dioses quisieran hablar el lenguaje de los "hombres, emplearian el de Platon.» |, 77. Su escuela se llamó académica, porque enseñaba en un lugar de este nombre, que era jardin de un ciudadano llamado Academus. La forma de sus discusiones era el diálogo á imitacion de Sócrates; y conservando algo de la máxima de su maestro: solo sé que no sé nada, era muy cauto en afirmar, y examinaba con calma y detenimiento las opiniones opuestas. De aquí resulta la dificultad de conocer muchas veces su verdadera opinion; pues no se alcanza fácilmente si la adopta, ó si la deja á la responsabilidad de los personajes que introduce en sus diálogos. E q 78. Esta dificultad se aumenta á causa de que encubria bajo el misterio una parte de sus doctrinas, imitando á los pitagóricos que tenian una explicacion para el público y otra para los iniciados; con lo cual si bien nos dejaba en la oscuridad sobre varios puntos, evitaba al menos el que se le obligase como á Sócrates á pagar su filosofía con un vaso de cicuta.
HISTORIA Bt LA FILOSOFÍA. 317 . 79. De esta oscuridad se han quejado muchos, eno tre ellos Fontenelle, quien además pretendia encontrar | en el filósofo no pocas contradicciones. Esto no es ex-| traño Si se reflexiona, que cuando se fluctua Óó se apa-». renta fluctuar entre doctrinas opuestas, es fácil que los | - escritos ofrezcan cierta variedad, que se acerque á la: contradiccion. Antes que el filósofo francés le habia he-| cho el mismo cargo Ciceron, bien que en boca del epicúreo Veleyo. (De Nat. Deor., lib. 1.) «Largo seria, dice, el contar las variaciones de Platon. » Jam de Platonis inconstantía longum esset dissertre. | 80. A semejanza de muchos filósofos de la antigúedad, admitia Platon la eternidad de la materia; pero explicaba la formacion del universo como obra de una inteligencia infinita. En la importancia que daba á las matemáticas, se ve que alcanzaba cuán necesarias son para el estudio de la naturaleza; conocida es la inscripcion de la puerta de su escuela: « No entre aquí el que ignore E la geometría. » AN 81. La inmortalidad del alma se halla sostenida con ' calor y elocuencia en los escritos de este filósofo: calcú-| lese: cuál seria el efecto de sus palabras por lo que Ciceron nos refiere de Cleombrato de Ambracia, quien, habiendo leido.el libro de Platon sobre esta materia, conci--bió tal deseo de pasar á la otra vida que desde un muro muy alto- se precipitó al mar: Quem att ( Callimacus ) cum ei nihil adversi accidisset, e muro se in mare abjecisse, lecto Platonis libro. ( Tusc., lib. 1, $ 34. ) En algu-. nos pasajes habla de la metempsícosis Ó trasmigracion de las almas, que habria aprendido en las escuelas de oriente y de Italia. Tambien se pudiera dudar si esta era su opinion, ó solamente una de tantas teorías como pone en escena. | l 82. Las doctrinas morales de Platon son las de Sócrates; y á mas de la sancion de la conciencia y de su orígen divino, señala premios y castigos en: la vida fu-¡ tura. 83. El alma, segun Platon, no solo existirá despues del cuerpo, sino que existia antes que él; por manera que sus ideas actuales son recuerdos de un estado an-. W terior á su union con la materia organizada, 84, Sin ser escéptico ni idealista, pudo Platon dar hugar á que el escepticisme y el idealismo se desarrollasen en los tiempos posteriores: el escepticismo, á causa de que en sus escritos se hallan razones en pro y en contra de todo, y propuestas en tal forma que no siempre se descubre á cual da la preferencia; el idealismo, porque. llevando hasta el refinamiento su ideología espiritualista parece á veces olvidarse de la realidad de-la materia. Para comprender esto es preciso tener noticia de lo que él liamaba ideas. * o. SS 85. Las ideas del sistema de Platon no eran simples especies Ó conceptos de las inteligencias; no eran meros tipos que hubiesen servido para la formacion de las cosas, ni tampoco seres débiles y pasajeros que tuviesen una existencia fugitiva; por el contrario, las ideas eran lo que en el mundo hay de real, de necesario, de abso= -luto; eran al propio tiempo orígen del conocimiento y de la realidad, eran tipo y causa de todo- lo que existe en el universo. e $6. En esta doctrina se descubre un extraordinario esfuerzo contra el sensualismo; un deseo de levantar la ciencia á un órden absoluto, necesario, seperior á los pasajeros fenómenos de la sensibilidad; notándose una grande elevacion de ingenio en el consignar la parte fija, invariable, eterna que se halla'en elmundo de la razon. Pero segun como se Ja interprete puede dar ocasion á graves errores; y he aquí uno dé los puntos en que se echan de-menos la claridad y precision en.las obras de este filósofo. e 87. La doctrina de Platon es incontestable si se limita á señalar la línea, mejor diremos e! abismo, que separa de la esfera sensible la racional, la necesidad de admitir un órden de ideas absoluto, que no nazca de lus fenómenos individuales y contingentes del espíritu, sino que sea su regla y criterio. (V. /deología, cap. mi y x11.) Es incontestable tambien si alirma que las verdades ideales deben tener un fundamento real, y que la necesidad del mundo racional no se explica, en no buscándole una fuente superior á las razonesimdividuales, (Ibid. y Filosof. fund., lib. 1v, cap. xxin y sig.) Esto es verdadero, es cierto; esto no han podido destruirlo Condillac y sus A a , a NINA E - HISTORIA DE LA FILOSOFÍA. -519 discípulos; la escuela sensualista ha sido vencida en los tiempos modernos como lo fué en los antiguos: entonces como ahora, el espíritu humano no ha consentido que se le arrebatasen sus mas altas prerogativas. Pero ¿dónde busca Platon la necesidad, la realidad de las ideas, de los tipos de todas las cosas? ¿En la in!eligencia divina? Entonces su doctrina es incontestable tambien. En el ser infinito se halla la razon, el tipo, la causa de todo ser finito, así en el órden ideal como en el real; allí está la fuente, no solo de la realidad, sino tambien de la posibilidad. Nada existiria, nada seria inteligible, nada posible, si no existiera Dios: Si Platon tomase las ideas en este sentido, bien pudiera decir que son absolutas, necesarias, eternas, tipo y causa de todas las cosas, fuente de toda verdad y reulidad; pero si por ideas entiende seres distintok é inde— pendientes del ser infinito, su teoría es insostenible. ¿Cómo puede haber nada necesario fuera del ser absolutamente necesario? ¿Cómo puede haber nada real, independiente de la realidad infinita? ¿cómo puede haber una luz de los entendimientos, independiente dela infinita inteligencia? Silas ideas son absolutas y necesarias, cada una depor sí será Dios; y Platon caeen un politeismo ideal; y se verá precisado á admitir muchedumbre de dioses, no subordinados entre sí, sino todos necesarios é infinitos.
La subsistencia.de las ideas, independientemente de Dios, parece no estar de acuerdo con sus doctrinas respecto al orígen del mundo. En efecto: supuesto que mira al universo como obra de la inteligencia divina, dehe convenir en que Dios tenia en su entendimiento:deas de lo que hacia; si, pues, se ha hecho todo con arreglo á los tipos eternos de que nos habla Platon, dichos tipos estaban en el entendimiento divino. Decir que la misma inteligencia de Dios recibe su Juz de las ideas absolutas, considerándolas como.seres distintos á los euales se con -forma, es la mas extravagante de las ficciones; porque si hallamos en el ser necesario las ideas con que hace las cosas, ¿porqué hemos de buscar á estas ideas un ulterior orígen, en algo distinto del ser necesario? ¿Buscamos necesidad? Allí está. ¿Buscamos plenitud de ser? AMí está. ¿Buscamos infinita inteligencia? Allí está.
¿Buscamos unidad donde se halle el principio, orígen y vínculo de todas las verdades? Allí está. ¿Con qué razon, pues, saldríamos del ser infimito, é imaginaríamos, vtros independientes de él?: A 88. Las teorías morales de Platon son sublintes; haste decir que hace consistir la virtud en la imitacion de Diós. No es tan' feliz cuando desciende á la práctica:.. en su famosa República se hallan eosas que ruborizan; y ásus Diálogos los ha llamiado Jefferson libelos contra Sócrates. A: de 89. El bello ideal de su política era la absorcion del individuo por la sociedad, la cual habria llegado á su mas alta perfeccion, cuando todo fuese comun, inclusas las mujeres, « El estado mas perfecto, dice Platon, será aquel en el cual se practique mas al pié de la letra, y. cumplidamente, el antiguo adagio, de que todo es realmente comun entre los amigos. Donde quiera que suceda, Ó deba suceder un dia, que sean comunes las mujeres, los hijos, los bienes, empleándose todo el cuidado posible á fin de que desaparezca del trato de los hombres hasta la palabra propiedad, de modo que lleguen á ser comunes en cuanto sea dable, aun las cosas que la naturaleza ha concedido al hombre en propiedad. como los ojos, los oidos, las manos, hasta tal punto que todos los ciudadanos crean obrar, oir, ver, en comun, y aprueben-ó censuren todos unas mismas cosas, y sus penas y placeres tengan unos mismos objetos; en una palabra, donde quiera que las leyes se propongan hacer al estado perfectamente uno, allí hay el colmo de la virtud política, y las leyes no pueden tener direccion mejor. Ese estado, ya sea morada de dioses, ó hijos de dioses, es la mansion de la mas cumplida felicidad. » (De las leyes, lib. v.) | a 90. Las ideas de Platon sobre la esclavitud, y: todo lo concerniente á la organizacion de la sociedad, se resienten del espíritu de su tiempo: se experimenta una impresion desagradable al encontrar ciertas doctrinas y sistemas en los escritos de un varon tan eminente. (V. El protestantismo comparado con el catolicismo en sus relaciones con la civilizacion europta, tomos 1 y 2.)
— XVIIL ARISTÓTELES.
91. Allado de Platon merece un lugar preferente su» insigne discípulo Aristóteles. Nació en Estagira de Tra-: “ cia, por los años de 382. antes de la era vulgar. Su.: nombre va unido al de Alejandro Magno. de quien fué: preceptor. Alejandro solia decir que á su padre le debia ' el vivir, y á su maestro el vivir bien. ' -02. Aristóteles fué discípulo de Platon por espacio de veinte años; y este le distinguia entre los alumnos; conociendo sus grandes talentos llamábale la mente, el alma de su escuela. Su ingenio extraordinario no era á propósito para seguir á ciegas el camino trazado por su maestro; fundó pues una nueva escuela llamada de los peripatéticos, porque tenian la costumbre de enseñar paseando, en un lugar llamado Liceo.
93. El genio de Aristótelesno era poético como el de Platon; inclinábase á lo positivo y práctico, y por consiguiente propendia á los términos medios. Sus escritos son cultos, elegantes, modelo de estilo filosófico; pero carecen de aquellos arranques que distinguen á Platon, aproximándole á los poetas. Quizás contribuyó algun tanto á moderar el espíritu y el estilo de Aristóteles el vivir mucho tiempo en una córte, á la vista de negocios; tal realidad encierra escasa poesía. Como quiera, se nota en las obras de Aristóteles la especulacion metafísica combinada siempre con la observacion: se eleva á la region de las ideas, v allí excogita sus famosas categorías; pero no se desdeña de bajar á la tierra y escribir la historia de los animales. La diversidad de estas obras indican el espíritu de combinacion, característico de Aristóteles.
9/¡. Probablemente ningun filósofo antiguo ni moderno! ha ejercido una influencia igual á la de Aristóteles;! pues que ya desde su tiempo modificó en gran manera el curso de las ideas, y ha venido conservando su ascen- -diente hasta nuestros dias. Sin embargo, podemos con-' jeturar con harto fundamento que si él resucitase para J2 FILOSOFÍA ELEMENTAL.
revisar sus obras se quejaria de graves variaciones que en ellas se habrán hecho. Estropeadas por la polilla y la humedad, á causa de haber estado ocultas ciento. y treinta años, fueron restauradas y corregidas primero por Teyo Apellicon, y despues en Roma por-Tirannio v Andrónico en tiempo de Sila: ¿y quién es capaz de decir lo que pudieron hacer manos extrañas y que, tal vez en muchos casos, no entenderian el manuscrito, ora por estar borrado, oya por lo recóndito de su filosofía? Posteriormente, con el trascurso de veinte siglos, han debido de sufrir considerables averías, Hay graves dudas sobre varias obras que se le atribuyen y que algunos crílicos tienen por apócrifas; y por otra parle nos faltan algunos de sus trabajos, cuya memoria nos ha conservado la antigúedad. Ciceron inserta un magnífico pasaje de Aristóteles sebre la existencia de Dios, y que no se halla actualinente en las obras de este filósofo.
95. La ideología de Aristóteles se diferencia mucho. de la de Platon. El filósofo de Estagira no admite las * ideas innatas, y por consiguiente no explica el conocimiento como una reminiscencia. Asienta el principio de que todos nuestros conocimientos vienen de las sensaciones: nada hay en el entendimiento que antes no haya “estado en el sentido: Vihil est ¿n in'ellectu quod prius mon fucrit ín sensu, y al alma antes de recibir sensaciones, la considera como una tabla rasa en que nada hay escrito: sicul tabula rasa ín qua nihal est scriplum. Sin embargo, Aristóteles no es un verdadero sensualista: su ingenio era demasiado allo para tontentarse con la filosofía de Locke y Condillac.
Por medio de las sensaciones se dispicrta en el alma una actividad independiente de ellas, de un órden superior al sensible; la cual eleva los materiales de la sen» sación á la esfera intelectual, y engendra las ideas. El criterio de.Ja verdad. no esta en los sentidos sino en el entendimiento; las reglas" del mundo intelectual no se confunden con los fenómenos sensibles. Cada sentido, de por sí, Alas el objeto externo, bajo el aspecto correspondiente; pero estes aspectos, á mas de estar limi» tados á la esfera del sentido que los percibe, son puramente individuales; y de aquí la necesidad de un A A receptáculo donde se una y coordine esta variedad de! impresiones. A esto sirve el sentido Ó sensorio comun;; facultad superior á los sentidos particulares, y que for-" nia, por decirlo así, un conjunto de lo que estos le lras=, miten por separado. Mas con esta reunion no se ha llegado todavía á objetos puramente inteligibles, ni á la percepcion intelectual de los sensibles; y he aquí la necesidad del entendimiento, facultad del alma que nos 1 hace conocer las cosas no sensibles, y que nos da la percepcion intelectual de las sensibles. Estos conceptos puros versen sobre objetos incurpóreos ó corporeos, sobre * realidades ó abstracciones; son las ideas; las que se distinguen esencialmente de las sensaciones. Hay pues una! gravísima diferencia entre la teoría de Aristóteles y la de los sensualistas. Estos dicen: « Todo lo que hay en el alma es sensacion, actual ó recordada, primitiva ó trasformada; pensar es sentir; » aquel dice: « Las sensaciones son necesarias para dispertar la actividad del alma; - pero esta actividad es muy superior 4 Jas facultades sensitivas. Por ella conocemos lo no sensible, y per-' cibimos ¿nte'ectualmente lo sensible. El criterio de la verdad no está en los sentidos, sino en el entendimiento; las reglas de los fenómenos intelectuales son diferentes de las que rigen en los sensibles; el sentido percibe lo indiyidual, el entendimiento lo universal. y” ”.
96. Arislóteles conviene con Platon en distinguir de las sensaciones las ideas, y en poner en estas el verdadero objeto del entendimiento; pero no Jleva las cosas hasta el punto de convertir las ideás en seres subsisten— tes; Jas mira como productos de una actividad, que obra con sujecion á las leyes del órden intelectual. Respecto á los objetos corpóreos, las sensaciones son la materia, y los conceptus la forma; respecto á los incorpóreos, las sensaciones no son la materia, sino fenómenos excitantes de la actividad intelectual.
97. La variedad de formas universales que la actividad intelectual engendra, y qué aplica á los objetos, se pueden reducir á ciertas clases, que Aristóteles llama categorías; son diez: sustancia, cantidad, relacion, cualidad, accion, pasion, lugar, tiempo, posicion y hábilo. Segun Aristóteles se podian ofrecer sobre un ob- Lo 524 FILOSOFÍA ELEMENTAL. —' jeto las cuestiones siguientes: Quid est, quantum, quid (refertur), quale, quid agit, quid patitur, ubt est,. guando, quo situ, quo modo. Las ideas correspondientes á estas cuestiones forman las categorías. 98. Un filósofo que de tal modo analizaba las idea debia inclinarse al exámen de las leyes del entendimien-* to; y hé aquí porqué Aristóteles fué tan profundo y sutil dialéctico, llevando este arte á una altura muy.superior á la que tuvieran en las escuelas anteriores. Gonsideró la lógica como el instrumento, órgano de todas las demás ciencias, ocupándose muy particularmente en explicar la naturaleza y las formas del raciocinio entre las cuales figura en primera línea el silogismo. Segun Aristóteles hay en nosotros dos especies de conocimiento: uno inmediato, otro mediato; el primero se refiere á los principios ó axiomas, verdades indemostrables, á que e+- entendimiento asiente sin necesidad de prueba; -€l segundo tiene por objeto las verdades ligadas con les