SigPhi · Jaime Balmes

Curso de Filosofía Elemental

Spanish

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230. Entre las calidades sensibles, unas lo son prino et per se,” porque afectan directamente á la facultad sensitiva, como el color, el sabor, etc.; otras no afectan el sentido por sí mismas, sino por-medio de las calidades sensibles: como la extension no es vista en si misma, sino bajo la calidad de un color, á esto llamaban sensibilia communia, porque eran una especie de calidades comunes á varias ealidades sensibles especiales; así una magnitud determinada puede ofrecérsenos bajo muchos colores. Todos los sensibles comunes se reducen á la cantidad; porque la figura es una calidad de la cantidad, pues consiste en la. terminacion de la cantidad; y el movimiento se nos hace sensible solo por la diversa posicion.de los objetos móvidos, lo cual se refiere á distancias, ó bien á cantidades geométricas.

231. Amas de los sentidos externos hay los interaos, sin los cuales el ser sensitivo no podria percibir sino lo presente. Esto da orígen á varias. facultades.

932. Cada sentido externo-tiene su objeto propio, característico, de cuya esfera no sale; así es que la'unidad de la conciencia sensitiva seria imposible si no hubiese un centro donde fuesen á parar todas las sensaciones, y que percibiéndolas todas pudiese compararlas entre sí. Esta facultad perceptiva de las varias sensaciones, y que es como la raiz comun y principio de los señtidos exteriores, se Hama sentido comun; palabra que expresa aquí una cosa muy diferente de lo que se sigaifica cuando se trata de los criterios de verdad.

233. La sensacion externa ni la interna puramente actuales, rro bastan; es preciso que haya medio de conservarlas: la facultad conservadora de estas formas, quasi thesaúrus quidam formarurm: per sensus acceptarum, “e llama imaginacion. | A 234. En los objetos sensibles el animal percibe algo que no corresponde á una sensacion particular: la ove-' já huye del lobo, no por su fealdad, sino porque le coñoce dañoso; él ave busca la3 pajuelas, no por su her> mosura, sino porque le sirven para el nido. La facultad dé percibir estás cosas, estas razones, intenciones, como las llámaban, -que no caen "bajo el sentido especial, se apellida estimativa. Esta facultad. se halla en los animales con un carácter meramente instintivo, y tiene el nombre. de das estimativa natural; pera en el hombre no es instintiva, sino comparativa (collativa), y así se lama cogitativa, Ó razon particular: razon, porque participa ya de -la razon, por cierta afinidad O refluencia; particular, porque no versa sobre lo universal, como-£l entendimiento. ] 235. Entre las intenciones que forman el objeto de la estimativa se incluye la razon de pretérito; aunque esta corresponde de un modo mas especial á la memoria, que.es la facultad de-retener las especies sensibles y las intenciones no sensibles. En los brutos se llama simplemehte memorativa; pero en el hombre se deriomina reminiscencia, porque tiene la fuerza no.solo de recordar,. sino de buscar el mismo recuerdo, con una especie de inquisicion racional.

236. Hay en el aliá una facultad dnd llamada entendi- % _trae, de las especies imaginarias las formás intelectu —e mienjo; por él conocemos.el mundo.superior al sensiev percibimos en el sensible razones generales que ño den bajo la jurisdiccion de la sensibilidad. No posee ideas innatas. Las ideas son formas que reducen el entendimiento al acto;'el nuestro se halla en potencia; y antes de que recibamos impresiones sensibles es como una tabla rasa en que nada hay escrito: sicut tabula rasa én quo nihil est seriptum. A E 237. El entendimiento es distinto del sentido, en sí y en su objeto; pero no empieza sus operaciones sino excitado por el sentido. -El modo con que esto se hace es el siguiente. Los cuerpos influyendo subre los órganos preducen Ja sensacion, 'trasmitiendo las formas sensibles, 'no en'su estado natural, sino en. el espiritual ó intencional; Pero esas formas, ni aun tales como están en la imaginacion, no son inteligibles: porque representan Objetos singulares y corpóreos, lo cual no es objeto del entendimiento. ¿Cómo se hace pues el tránsito? ¿Gómo se pone en comunicacion el órden intelectual con el sensible? Hay en el espíritu una fuerza que toma, Abs> ales, y no las hace inteligibles. Esta fuerza se lama entendimiento agénte. Las formas abstraidas de los fantasmas son ya inteligibles; la capacidad receptiva de estas formas se lama entendimiento posible. Así, pues, el acto intelectual se realiza cuando-la forma, hecha inteligible, se une con el entendimiento posible, y le reduce al acto ó le hace inteligente en acto.. * E. 238. Por donde se ve que si bien los escolásticos hacian dimanar de los sentidos el conocimiento, y ad> mitian el principio nihal est in intellectu quod prius non fuerit in sensu; no obstante distinguian entre el órden intelectual y el sensible con tanto cuidado, que para salvar la distancia tuvieron que excogitar la actividad que llamaron entendimiento agente. Lo sensible no podia ni siguiera acercarse al entendimiento, sino despojado de sus formas groseras, pasando por el crisol del entendimiento agente: allí, con aquella luz, que así le Hamaban, adquirian las especies el carácter de inteligibilidad; siendo notable que esta conversion de sensible en inteligible, la hacian consistir en la abstraccion que eliminaba las condiciones particulares: esto era lo que ¿nmaterializaba las especies sensibles, á que llamaban fantasmas, y las hacia capaces de ser entendidas. — * 239. A mas de “esa fuerza: trasformadora de las ' especies sensibles, hay una actividad perceptiva de las verdades universales y necesarias: á las cuales asiente el entendimiento tan pronto como se le ofrecen. Estas son las que se llaman per se note, y tambien principios y axiomas. De'ellos los unos se refieren á la especulativa, otros á la práctica, siendo estos últimos el cimiento de la ciencia moral, Así, pues, no hay ideas innatas, es decir, formas preexistentes á la sensacion; pero háy innata una actividad intelectual pura, y que se desarrolla en el momento en que la verdad se le pone delante.

2110. El fandamento de la yerdad está en Dios: aunque en las cosas haya muchas esencias ó formas, Y. por tanto muchas verdades individuales, la verdad de todas. ellas estriba en Dios. La verdad de nuestro entendimiento deperide de su conformidad -con las cosas; pero la verdad de las cosas nace de su conformidad con el entendimiento divino.

2111. El alma juzga de la verdad de las cosas por la verdad primera, la cual se refleja en nuestro espíritu á la manera que la luz en un espejo. Esto se realiza por la facultad que se nos ha dado de conocer los poncins ] tan pronto como se nos ofrecen. - Así se explica cómo la verdad es éterna. No lo es, si se la considera” únicamente en cuanto está en nuestro entendimiento; pero lo.es, en cuanto se funda en. el en< tendimiento divino. Sino hubiese un entendimiento eterno no habria verdad eterna.

212. De esta teoría resuliáf claro lo que debe pensarse de la” cuestion sobre las ideas que dividió á las escuelas de Platon y de Aristóteles. La esencia divina incluye la representacion inteligible de todas las cosas: así, pues, las ideas de todo están en Dios; ó mas bien, hay en Dios una idea infinita que equivale á todas las reales y Posibles. La idea en Dios no es otra cosa que la.esencia divina. De aquel manantial de luz, dimana por lá creacion la fuerza intelectual de todos los entendimientos finitos: c1 convenir todos estos en las primeras verdades, prueba HISTORIA DE. LA FILOSOFÍA. 575 la existencia de ún entendimiento superior que á todos los ilumina. -: - 213. Decian los escolásticos que el entendimiento se hace la cosa entendida; pero no queriah significar con esto lo que los modernos panteistas, quienes identifican el sujeto y el ob'eto, y pretenden que todo emana del yo; solo se val.an de esta expresion para explicar. el modo ¿on que se ejecuta el acto intelectual; esto es, uniéndose con el entendimiento la idea:Ó la forma inteligible, de lo cual resulta no identidad, sino inherencia de un accidente á un sujeto. | 214. El alma no se conoce á sí misma por su esencia, esto es, viéndose intuitivamente, sino por sus fenómenos. Este conocimiento es de dos modos: por conciencia y por discurso. Por conciencia, en cuanto todos experimentamos que hay en nosotros un principio intelectual; por discurso, en cuanto de los fenómenos del alma deducimos cuál es la naturaleza de la misma.

215. Podemos conocer á Dios por la razon natural, elevándonos de lo contingente á lo necesario, del efecto á la causa; pero la verdad de la existe:icia de Dios, aunque se puede demostrar con argumentos irrefragables, no pertenece á la clase de las proposiciones que se llamán per se notce, quoad nos. Es cierto que tenemos idea de Dios;. pero esta idea, por sí sola, no basta para la demostracion de su existencia.-En Dios la existencia se identifica con la esencia, por lo cual si viésemos la esencia de Dios, veríamos que implica la existencia por necesidad absoluta; pero como esta esencia no la vemos, mientras estamos en esta vida, es preciso que si quéremos conocer á Dios por la razon natural, echemos mano del discurso. Asi es que los escolásticos no admitian el arguménto de san Anselmo, que propuso tambjen Descartes. Todo cuanto han dicho de sólido contra esta argumento los filósofos modernos, incluso Kant, lo habia expresado con suma claridad y brevedad santo Tomás de Aquino. « Aunque concediéramos, dice, que cual. quiera entendiese por el nombre Dios lo que se expresa, á saber, lo mas perfecto que se puede pensar, no se. sigue que debiera entender que lo significado por el nombre existe en la realidad, -sino únicamente en la - 574 FILOSOFÍA ELEMENTAL. | | e aprehension del entendimiento. Ni se puede deducir que exista rea]mente, en no suponiendo que existe en la realidad lo mas perfecto que se puede pensar“: lo cual'no admiten los que niegan á Dios. » Dato etsam quod qualíbet intelligat hoc nomine Deus, significari hoc quod dicttur, scilicet illud quo mnjus coyitari non potest; non tamen propter hoc sequitur quod intelligat. id quod stgnificatur per nomen, esse in rerum natura, sed in apprehensione intellectus tantum. Nec potest argui quod sit in re, nist daretur quod sil in re aliquid quo majus cogitari mon potest: quod non est datum a ponentibus. Deum non esse. (1 p., q. 2, art. 1 ad 2.) A NO SON 216. Excusado es 'añadir que las doctrinas escolásticas sobre Dios y sus atributos, eran. conformes á las cristianas: supuesto que esós filósofos eran casi todos católicos, y en su mayor parte eclesiásticos. Lo propio diremos de su doctrina moral: cualesquiera que fuesen las cuestiones que mezelasen en la ética, sus principios fundamentales eran los de la Iglesia Católica..

217. El dar cuenta de las varias doctrinas que surgieron entre los escolásticos, exigiria volúmenes: afortunadamente no.hay necesidad de conocer semejantes pormenores. Citaré únicamente á san Buenaventurá, insigne tambien por su sabiduría, y á quien llamaron el Doctor seráfi.; al agudísimo Juan Duns Scoet, de la Órden de san Francisco, apellidado el Doctor sutil, y que fundó la escuela de los escotistas; y á- Guillelmo de Occam, que renovó la teoría nominalista. -248. La filosofía escolástica, que de suyo propendia á la sutileza, fué degenerando entre las disputas de las escuelas. Conocidas son las cuestiones inútiles y hasta extravagantes que se llegaron á suscitar, y que consumian cun tiempo que se hubiera empleado harto mejor en estudios mas positivos: como quiera, es cierto que aquella especie de' gimnástica: intelectual en que por tanto tiempo se ejercitaron los espíritus, fortificó el arte de pensar, preparando el camino'á ulteriores adelan tos, cuando se empleasen otros métodos, —. no ¿ HISTORÍA DE LA FILOSOFÍA. 575 oo XL.

ROGER BACON.

219. Ni aun en los tiempos en que mas predominaba “la escolástica, faltaron hombres que se dedicasen al estudio de la naturaleza. Sin hablar de Alberto Magno, de Raimundo Lulio, célebre por su Ars magna, que tambien se dedicó á las ciencias naturales, -y otros que se distinguieron por su aficion á los estudios físicos, baste recordar al famoso. Roger Bacon, nacido en Inglaterra en 1214, que en sus escritos, sobre la química y la óptica muestra conocimientos muy superiores á lo que pudiera esperarse de gu tiempo. Tocante al método, pondera la necesidad de la experiencia, si se quiere prugresar en la ciencias naturales; de manera que el camino trazado por el célebre canciller Bacon de Verulam, lo habia indicado tres siglos antes el ilustre franciscano del mismo nombre. Pero aquel tiempo no era todavía el de la restauracion literaria: fué preciso que trascurriesen muchos años, y que se hicieran otras tentativas para que el espíritu humano hiciese la evolucion que se consumó en la época de Descartes. Como quiera, las tentativas no eran del todo infructuosas, pues depositaban en el seno de las naciones europeas un gérmen de innovacion científica que no podia menos de desenvolverse en los siglos posteriores» Pe | E XLI. ÉPOCA DE TRANSICION.

250. A proporcion que la Europa iba adelantando én: organizacion social, se manifestabangnuevas tendencias intelectuales, notándose en diferentes-sentidos un fuerte espíritu de oposicion á la filosofía de Aristóteles, que dominaba exclusivamente en las escuelas. La caida de Constantinopla arrojó á Europa algunos sabios fugilivos, y con ellos las doctrinasde Platon-y otros antiguos; así se difundió mas y mas el espíritu de innovacion filosófica; mayormente cuando la auxiliaba tambien el prurito de e. - disputa, característico de los griegos; lo: cual si no era muy á propósito para el verdadero adelanto,.seftia cuando menos como poderoso ariete contra las escuelas peripatéticas. Entre los mismos griegos unes estaban por Aristóteles, otros por Platon; distinguiérdose como aristotélicos Argirópulo y Gennadio, y como platónicos, Gemisto, Plethon, y el célebre Bessarion, que despues fué cardenal. m7 Por fin la invencion de la imprenta, el descubrimiento de nuevos mundos, acabaron de dar un fuerte impulso al movimiento europeo comenzado en la época de las Cruzadas: y desde-entonces, desplegada la aficion al.estudio de la antigiedad en las mismas fuentes, era imposible que los espíritus se diéran por sátisfechos con las traducciones de Aristóteles, los comentarios: de los árabes, y las discusiones de los escolásticos. Precisamente el movimiento ascendente de la oposicion antiescolástica coincidia con el abuso de entregarse en las escuelas.á frívolas disputas; por manera que la.reaccion, ya de suyo Al fuerte, era provocada mas y mas por el excéso del abuso.

251. Dos lados flacos tenian las escuelas peripatéticas: la negligencia en.las formas, ó sea en el estilo y lenguaje; y el descuido de las matemáticas y' ciencias naturales: y precisaménte á fines del siglo xv y principios del xvI, se habian dispertado las dos aficiones diametralmente opuestas: renació el amor á: la literatura y bellas artes, llevado hasta una exageracion á ve= ces ridícula; y el gusto por las matemáticas y ciencias de observacion cundia por todas partes. De aquí resultaba que la filosofía aristotólica: se hallaba vivamente combalida, no solo por los que se proponian innovar en.sentido dañoso á la religion y á-la moral, sino tambien por los que deseaban sinceramente la conservacion de las sanas ideas, junto con los progresos cientfficos y literarios. * Lorenzo Valla ataca en ltalta las escuelas peripatéticas; Pedro Ramus hace lo mismo en París, mezclan< do graves errores, y fundando la escuela llamada de los Ramistas; Paracelso amalgama el fanatismo cabalístico con la medicina, la química y la teología; Angel Poli- NNISTORIA DE LA -FILOSOFÍA. 577 ciano y Gardano, se inclinan al eclectismo; Erasmo de Rotterdam. y el insigne' español Luis Vives, mientras | propagan la aficion á las bellas letras, y cuidan de nuevas ediciones de las obras antiguas, no se olvidan de hacer la guerra á las sutilezas escolásticas. Aquella es una época de verdadera revolucion; así es que en vano buscaríamos un sistema fijo: hay una mezcla de las: doctrinas de Pitágoras, de Parménides, de Platon, de - Zenon el escéptico: Pico de la Mirándula disputa de. omni seibilt, y es llamado el fenix de su siglo; Giordano Bruno enseña el panteismo; Bernardino Telesio funda la academia llamada Telesiana, con el objeto de combatir á los escolásticos; Berigardo resucita en Pisa la escuela jónica; los platónicos brillan en Florencia; y Montaigne, en sus Ensayos, formula el escepticismo, abriendo la -puerta á Bayle y á la escuela del siglo XVII. Vieta, Fermat, Gopérnico y otros, hacen grandes progresos en las matemáticas; y la filosofía aristotélica, combatida por todos lados, va perdiendo terreno, y presiente su muerte cercana. En la falange innovadora descuellan por fin Bacon de Verulam y Descartes: verdaderos revolucionarios de la ciencia, que, si bien debieron una parte de su triunfo al ascendiente de su genio, debieron todavía mucho mas á la fermentación en que encontraron á los. espíritus. La revolucion' estaba hecha en gran parte; ellos le dieron direccion y regularidad. - XLIl.

BACON DE VERULAM.- o 252. Entre los reformadores de la filosofía en los tiempos modernos ocupa un lugar distinguido Bacon de Verulam, nacido en Londres.en 1561. No se le deben descubrimientos en las matemáticas ni en las ciencias naturales, como á Descartes, Galileo, Pascal, y otros hombres insignes de aquella: época; su nombradía procede de haber llamado la atencion sobre lo errado de los métodos antiguos, y la necesidad de interrogar á la experiencia. En sus famosas obras, de la Dignidad y del - 578 FILOSOFÍA ELEMENTAL.

progreso de las ciencias, y el Nuevo Organo, expone sus ideas, y hace al propio tiempo una clasificacion de todos los conocimientos humanos, Bacon, combatiendo el método abstracto de los peripatéticos, favorecia una tendencia que, segun hemos indicado, se"iba manifestando en toda Eutopa; y además, siendo hombre' versado en los clásicos antiguos, y ocupando por añadidura el alto puesto de canciller de Inglaterra, reunia todas las circunstancias para que sus doctrinas ejercieran influencia. Sin embargo Bacon no fundó escuela, porque para esto se necesita una doctrina, y él no daba mas que un método. El contemplar la revolucion filosófica estaba ' reservado á un hombre mas eminente, que presentage un método y una doctrina: el instrumento y el artefacto..

XL DESCARTES.

A 05. Este hombre extraordinario nació en 1596, con las calidades á propósito para el papel que debia representar en el mundo. Necesitaba genio y lo poseia en grado eminente; necesitaba conociiniento de su época, y lo adquirió no solo en los libros, sino en sus viajes, y en su carrera militar: necesitaba verdadera “pasion por la ciencia, y la tenia hasta el punto de mensespreciar los altos destinos con que le brindara la sociedad, prefiriendo una vida solilaria dedicada exclusivamente á la meditacion filosófica, y de resignarse vivir por espacio de mas de veinte años fuera de su patria, retirándose á Holanda en busca de libertad y silencio, Sus talentos no se limitaban á la metafísica: era eminente matemático, y aunque inclinado en demasía á hipótesis en las ciencias físicas, mostraba un genio privilegiado para la observacion de la naturaleza. ÓN 254. Los puntos capitales de la doctrina de Bescartes son: 10 la duda metódica; 2% el principio: yo pienso, luego soy; 3* el poner la esencia del alma en el pensamiento; 4o el eonstituir la esencia de los cuerpos en la extension.

“y e -. 255. La duda de Descartes nació en su espíritu en vista del inélodo sistemático que dominaba en las escuelas: fué un grito de revolución” contra un gobierno absóluto. «La experiencia enseña que los que hacen profesión de filósofos son frecuentemente menos sabios y razonables que los que no se han aplicado nunca á esos “estudios. » ( Prefacio de los principios de filosofía. Y Estas palabras manifiestan el desden que le inspiraban las escuelas; así no es extraño que buscase otro camino. Él mismo nos explica cuál fué. « Como los sentidos, dice, nos engañan algunas 'veces, quise suponer que no habia nada parecido á lo que eltos nos hacen imaginar; como ebay hombres que se engañan raciocinando aun sobre las materias mas sencillas de geometría y hacen paralogis-. mos, juzgando yo que estaba tan sujeto á.errar como «ellos deseché como falsas todas las razones que antes habia tomádo por demostraciones; y considerando en fin que aun los mismos pensamientos que tenemos durante la vigilia, pueden-venirnos en el sueño sin que entonces ninguno de ellos sea verdadero, me resolví á Angir que todas las.cosas que habian entrado en mi es-- pírita no encerraban mas verdad que las ilusiones de los sueños. » ( Discurso sobre el método, p. 1v.

Por este pasaje se ve que la duda a ecal de Descartes era una suposicion, una ficcion; así la lama él mismo; y por consiguiente no-una duda verdadera. Lo propio se manifiesta 'en su respuesta á las objeciones recogidas par el P. Mersenne de boca de varios filósofos y teólogos contralas Meditaciones. « En primer lugar,dice,. * me recordais que no de veras, sino por una mera ficeion, he desechado las ideas ó fantasmas de los cuerpos, etc., etc. » Descartes no rechaza esto, antes" lo admite,” y continúa deshaciendo las dificultades. * 256. Sea cual fuere el abuso que posteriormente se haya hecho del método de Descartes en lo totante á la religion, debemos confesar que el ilustre filósofo concilió con el espírita de exámen su adhesion al catolicismo. Entre las máximas fundamentales que adoptó para seguir su carrera sin peligro, figura en primer lugar la de « conservar constantemente la' religion, en que por la gracia de Dios habiá sido instruido desde la infancia...530 FILOSUtia ELEMENTAL, E , Despues de haberme asegurado de estas máximas,. y , haberlas puesto aparte eon las verdades de la fe, que han -s sido.siempre las primeras en mt creencia, juzgué que * podia deshacerme. Jibremente del resto de mis opinio- >: nes. » (Discurso sobre el método, p.11.) - 257. Parece que la duda de Descartes se reduce á una idea comun á todos los métodos; él mismo lo dice: « cuando solo se trata de la contemplacion de da verdad, ¿quién ha dudado jamás de que sea necesario suspender el juicio sobre las cosas oscuras ó que no son dis-.

tintamente conocidas? » (Respuesta á las objeciones recogidas por el P. Mersenne. ) Sin embargo, no diremos por esto que Descartes no introdujese en la filosofía un método nuevo: la máxima de que conviene suspender el juicio cuando todawía no se conoce la verdad, era vulgarmente admitida; ¿y quién pudiera no admitirla? pero el mal estaba en dejarla sin aplicacion, en dar sobrada autoridad al hombre de Aristóteles, en recibir sin exámen las doctrinas comunes en las escuelas, no cuidando de inquirir sus puntos débiles ó falsos.

258. Descartes empezó por dudar, pero continuó. pensando; su método no efa puramente negativo; en todas sus obras se halla una doctrina positiva al lado de la impugnacion de la contraria. Esta es una de las causas ' de su asombrosa influencia-en cambiar la faz de la filosofía: se propuso edificar sobre las ruinas de lo que habia destruido: no se.contentó con decir.: « esto no es verdad; » añadió: «la verdad es esta. » 259..El principio fundamental de Descartes: « yo pienso, luego soy, » nació de su duda: su proclamacion no fué otra cosa que la expresion del punto donde se hallaba detenido en su tarea destructiva. « Pero desde luego advertí, dice, que mientras queria pensar que t0=: do era falso, era necesario que yo que lo pensaba fuese alguna cosa; y notando que esta verdad: yo pienso, luego soy, era tan firme y segura que las mas extravaganteg suposiciones de los escepticos no erán capaces de conmoverla, juzgué que sin escrúpulo podia recibirla por el primer principio de filosofía. » (Discurso sobre el método, p. 1) | A 260. Algunos han creido que el principio de Descar- - HISTOKIA DE LA FILOSOFÍA. 581 tes era un vefdadero entimema;, y así le han objetado . que del pensamiento. no podia inferir la existencia, en -no suponiendo de antemano esta proposición: « lo que piensa éxiste, » lo cual equivaldria á reconocer un principio mas fundamental que el otro. Pero la objecion estriba en un falso supuesto, á que dió orígen la enunciacion.en forma de entimema, y tambien algunas palabras no bastante claras del filósofo. Mas en la realidad él no queria hacer un verdadero discurso, solo intentaba gxpresar uñ hecho de conciencia; ásaber: que al dudar de todo, hallaba una cosa que-se résistia á la duda: el pen- “samiento propio. Las palabras que siguen son terminantes.- « Cuando conocemos que somos una cosa que . piensa, esta primera nocion no está sacada de ningun silogismo; y cuando alguno dice: yo pienso, luego soy ó existo, no mpfiere del pensamiento su existencia, como. - por lá fuerzade un silogismo, siño, como una cosa conocida por sí misma, la ve por una simple inspeccion del espíritu, pues que si-la dedujera de un silogismo -habria necesitado conócer de antemano esta.mayor: todo lo que piensa es ó existe. Por el contrario, esta proposicion se la manifiesta. su propio sentimiento de que no puede "suceder que piense sin. existir. Este es el carácter propio de. nuestro espíritu de formar proposiciones generales por el conocimiento de las particulares. » (Res- - puesta á las objeciones recogidas por el P. Mersenne. ) 261. Cuando Descartes emplea la palabra pensamiento para expresár el hecho fundamental en las investigaciones filosóficas, no la limita al órden intelectual puro, sine que significa por ella todos los fenómenos internos de que tenemos conciencia, ya pertenezcan al entendimiento, á la voluntad Ó6-4 la sensibilidad. « Por la palabra pensar, dice, entiendo todo aquello.que se hace en nosotros, de tal suerte, que lo percibimos:inmediatamente por nosotros mismós: así es que aquí el pensamiento no significa tan solo entender, querer, imaginar, sino A sentir. » ( Principios de.la filosofía, p. t, 262. Aunque Descartes ponia por primer fundamento de la filosofía la conciencia propia, no rechazaba: la legitimidad del criterio de la evidencia; por el contrario, en sus escritos se halla expresamente el principio que. despues se hizo tan famoso entre sus discípulos: lo que está contenido en la idea clara y distinta de una _cosa, puede afirmarse de ella con todá certeza. « Despues de esto, dice, consideré en general lo que se necesita para que una proposicion sea verdadera y cierta, porque ya que yo acababa de encontrar uúna-que tenia dicho ca- * rácter, pensé que debia saber tambien en qué constste esta certeza; y habiendo notado que én la proposicion, yo pienso, luego soy, no hay nada.que me -asegure de que yo digo la verdad, sino que veo muy claramente que para pensar es preciso ser, juzgué que podia tomar por regla general que las.cosas concebidas con mucha claridad y distincion son todas verdaderas, pero que solo hay alguna dificultad en notar cuáles son “las que concebimos distintamente. » ( Discurso sobre el método, 263. La legitimidad del criterio. de lá evidencia, la funda Descartes en la veracidad de Dios, que no,ha podido: querer engañarnos. La existencia de Dios la prueba por Ja misma idea de Dios, empleando el argumento de san Anselmo (Prineipios de la. filosofía y Meditaciones 3 y 5).

Por- manera que, segun Descartes, hatamos' en nuestra -conciencia el pensamiento; en este haMamos la idea de Dios; en esta idea hallamos un argamento demostrativo de la existencia del mismo Dios y de sus perfecciones; y el conocimiento de la veracidad divina es para nosotros una firme garantía de la legitimidad del criterio de lu evidencia. A: | 264. « Aunque un atributo, dice Descartes, sea stficiente para hacernos. conocer la sustancia, hay sin embargo en “cada una de ellas uno. que constituye su naturaleza y esencia, y del cual dependen todos los de-"más. La extension en longitud, latitud y profundidad constituye la esencia de la sustancia corpórea; y el-pensamiento constituye la naturaleza de la sustancia que piensa. » ( Principios de la filosofía, p. 1.) Establecido que la esencia del alma consiste en el pensamiento, Descartes'se hallaba precisado á sostener que el alnia no deja nunca de pensar; pues de lo contrario perderia su atributo constitutivo; y en efecto admitia la consecuen - * HISTORIA DE. LA FILOSOFÍA. 583 cia. Contra, esta doctrina ocurren varias objeciones: ¿Cómo se prueba que el pensar sea la esencia del alma?.

¿Cómo es posible que un fenómeno que tiene todos los caractéres: de modificacion, sea el -constitutivo de una sustancia? ¿.Cómo- se prueba que cl alma piensa siempre? ¿No parece que la experiencia enseña lo contrario? - Conocemos ál alma por el pensamiento, es verdad; pero de aquí no se sigue que el alma sea el pensamiento mismo.

265. El defecto de Descartes en este punto consiste en tomar el fenómeno por. la sustancia en lá Cual se realiza: deseoso de fundar la filosofía sobre nociones claras, se paraba en lo«qque veia claro, y decia: « no hay mas, » en vez de decir:-« ho veo mas. » 266. Una cosa análoga le sucede al tratar de la extension. Al pensar en los. cuerpos, se nos ofrecen las dimensiones-de los mismos.en: una intuicion clarísima: de lo cuál infirió Descartes que la esencia-de ellos era lo representado en esa intuicion. ¿Quién no ve que esto es confundir el órden-ideal con el real, y aun no tomando del ideal mas que un solo aspecto?

267. Partiendo de este errado principio, inferia Descartes que la extension del mundo era infinita: « Sahemos tambien, dice, que este.mundo, ó la materia extensa que compone el universo, no tiene límites; porque donde quiera que nos propongamos fingirlos podemos imaginar mas allá espacios indefinidamente extensos, - QUe no solo imaginamos, sino que toncebimos ser tales en efecto como los imaginamos; de suerte que contienen un cuerpo indefinidamente extenso; porque la idea de extension que concebimos en todo espacio, es la verdadera idea que debemos tener de cuerpo. » (Princ. de la - 968. El vacío es intrínsecamente imposible segun la teoría de Descartes. Si la extension constituye la esencia del Cuerpo, donde hay extension hay cuerpo, luego.el vacio, esto:es, una extension sin cuerpo, es una idea contradictoria. ( 1bid., $18.)

269. Una de lás doctrinas mas singulares de Descartes fué la de negar el alma de los brutos, sosteniendo que todo cuanto vemos én ellos es el resultado de un puro a mecanismo. Esta opinion no es nueva: entre-los antiguos la profesaron muchos estóicos, y tambien Diógenes cínico, segun refiere Plutarco; y entre los modernos ¡a defendió, antes que Descartes, (Gomez Pereira en su obra titulada Antoniana Margarita, que vió la luz en 1554. El nombre de Descartes le dió importancia en lo sucesivo; pero en la actualidad está casí abandonada. Difícilmente se sostiene lo que está en contradiccion con el sentido comun. | a Ñ 270. Busgando la razon que pudo inclinar á Descartes hácia una opinion tan «singular, la hallamos en su teoría de las dos esencias fundamentales, cuerpo. y espíritu: el cuerpo es la extension, el espíritu es el pensamiento; ¿dónde se colóca un ser que no sea ni lo uno ni lo otro? En ninguna parte. Luego todos los fenómenos de los brutos deben explicarse, no como efectos de una percepcion sensitiva, sino como resultados puramente mecánicos. Así era preciso convertir los brutos en autómatas, y excogitar varios sistemas para explicar el mecanismo; y en caso apurado apelar á la infinita sabiduría del Supremo Artífice que habia construido aquellas má: quinas. o A 271. Descartes distingue entre el órden sensible y el intelectual; sostiene que no todos los conocimientos dimanan de los sentidos; pero no es exacto que admita las ideas innatas como tipos preexistentes en nuestro espíritu. « Nunca esgribí- ni creí, dice, que el entendimiento necesitase de ideas “innatas, que sean algo distinto de su facultad de pensar; pero: como notase que habia en mí pensamientos que no procedian ni de los objetos externos ni de la determinacion de mi voluntad, sino de la solá facultad de pensar, para distinguir á esas ideas Ó nociones, de las otras adventicias, ó facticias.

las llamé innatas:...E E