Observad que por ideas innatas nunca ' he- entendido otra cosa sino que por naturaleza tenemos una facultad con la cual podemos conocer á Dios; pero el que estas ideas sean actuales, Ó no sé qué especies distintas de la facultad de pensar, no lo he escrito ni opinado vunca; pues, por el contrario, yo, mas que nadie, estoy HISTORIA DE LA FILOSOPÍA. | 585 lejos de admitir la inútil retahila de las entidades escolásticas. » (Carta 99, t. 1.)
272. El influjo de Descartes en cambiar la: faz de la filosofía dependió de varias circunstancias: 12 De su. indisputable genio, cuya superioridad. no' podia menos de ejercer ascendiente sobre los espiritus, 2 De que habia en los ánimos cierta fermentacion contra las escuelas predominantes, faltando únicamente un hombre superior que diese la señal de insurreccion contra la autoridad de Aristóteles.. 3 De que Descartes no, solo fué . metafísico, sino tambien físico, -astrónomo, € insigne matemático; con lo cual, al pasoque apartaba á los espíritus de: las sutilezas de lá escuela, los guiaba hácia los estudios positivos, conformes á- las tendencias de la época. lO Siendo Descartes eminentemente espiritualista, atrajo los pensadores aventajados, á quienes abria ancho Campo para dilatarse por las regiones ideales. 50 Descartes fúé un hombre que -no escribió por-razones de: cirennstancias, sino par efecto de convicciones profundas, Retiróse á Holanda para pensar con mas silencio y - libertad; sus sistemas son hijos de méditaciones dilatadas: era un. verdadero filósofo, un ardiente apasionado.
¿por las investigaciones científicas. (V. Filosofía pana mental, lib. 1 y 1H, y la Ideología y. E ) : XElV. id Al e -273. En la misma época se distinguió GaseÑtdo, cé- - Tebre por su adhesion á la filosofía corpuscular; que sin embargo procuraba presentar depurada de los errores que estuvieran en oposicion con las doctrinas cristianas. Como era muy erudito,.se le ha llamado el mas erudito de los filósofos; y no falta quien haya vuelto la frase llamándole el mas filósofo «de los eruditos. Tuvo. vehementes - disputas con Descartes.; llegando: uno y otro á emplear expresiones demasiado duras, que sientan mal en boca de hombres tan ilustres, nacidos* para. estimarse. La filosofía de Gasendo no era á propósito para fundar: una verdadera escuela: lo que pudiese encerrar de tendencias prácticas hácia la observación de la naturaleza, se halla tambien en los escritos del canciller Bacon: y no falta tampoco en las obras de Descartes, eminente físico 'y matemático. La direccion atomística de los físicos posteriores ho- se'debe solo á Gasendo, -sino' tambien á Descartes; púes poniendo este la esencia de los cuerpos en la extension y “queriendo explicar los fenómenos de la naturaleza por simples combinaciones mecánicas, venia á caer en la filosofía corpuscular; en tal: caso los ¡tomos eran pequeñas partes de lá, extension | constitutiva de la esencia de los ada Ml de -XLV. ES HOBBES,.
27 tp. Por aquellos tiempos nos encontramos con un. filósolo de un género.bien diferente del de Descartes y Gasendo. Hobbes nació er Malmesbury eñ 1588, y'murió en 1679. Esmas conocido por“sus errores en materia de derecho que por su” filosofía: sin embargo, sus.hor-. ribles doctrinas morales y. políticas se enlazaban cón las. ideológicas. Hobbés: era sensualista: no admitiá mas conocimiento que el sensible, ni mas criterio que la sensibilidad. En consecuencia sostenia que no: hay diferencia intrínseca entre el- bien y el mal; y que el origen de estas ideas se hala en el placer yen el. dolor, Segun Hobbes, el hombre tiene derecho á'todo lo que alcanzan sus Í; ultades; y en el estado natural todo hombre es enemflo de otro hombre: hdmo homini lupus. La diferencia entre las acciones proviene de la ley civil; esta hace del poder público: el cual á su vez dimana de un pacto que hicieron los hombres para evitar su destruecion. El poder tiene sus facultades: ilimitadas; es lícito todo lo que él manda, siquiera fuese la blasfemia y. el parricidio. Las obras de €:ve y. el» l.eviathan son la. apología de todos los tiranos y.de tádas las tiranias. ' 2975. ¿Cón qué objeto esparcia Hobbes doctrinas tan repugnantes? Oigamos á Lord Clarendon: « Volviendo de España pasé por París; Hobbes,' que. me visitaba con frecuencia, me dijo que ostaba. imprimiendo en Ingla- HISTORIA DE: LA.FILOSOFÍA. 587 terra su hibro, que queria intitular Leviathan, del cual recibla cada semana un pliego. de pruebas para -corre— gir, y que pensaba tenerle concluido. dentro de un mes. Añadió que ya sabia que al leer yo su libro no me habia de gustar, indicándome al propia tiempo algunas de. las - ideas que contenia; y como yo le preguntase porqué publicaba semejantes doctrinas, me respondió despues. de una conversacion medio seria medio en chanza: La verdad es que deseo vivamente volver. á Inglaterra. » (Citado per Dugald-Stewart, Hist. de la Filos., p. 1.) Hé aquí descifrado un enigma y retratado un hombre - deseába yolver á Inglaterra, siquiera fuese á costa de la meral y de la humanidad. Cromwell mandaba en Inglaterra; Hobbes volvió de la emigracion, y fué'bien recibido por el Protector. Despreciable filosofía que así trafica con lá verdad y la honra. | e Sm A OXLVL SPINOSA. * -276. Spinosa nació en Amsterdam en 1632. Su sistema consiste en afirmar una sola sustancia, y la imposibilidad de que-hay otra. Esta sustancia única tiene dos atributos: el pensamiento y la extension.. Todo cuanto vemos en lo exterior, todo cuanto experimenta mos en lo interior, son meros fenémenos de. la sustan-: cia única. Dios es todo, y todo es Dios; ó mas bien: no hay mas que un ser, que lo es todo. En este supuesto no hay creacion: todo es uno y eterno.-No hay cofftingencia, no hay libertad; todo es necesario.: Spinosa no retrocede ante esta última consecuencia: « Concíbase,: dice en una de sus cartas, una piedra que se mueve, y que sabe que «se mueve: al conocer los esfuerzos que hace para el_movimiento creerá ser muy libre; y que. si continua en el mevimiento es porque quiere. Esta es la libértad humana de que todos se jactan, y.que solo consiste en que los hombres tienen conciencia de sus inclinaciones, é ignoran las.causas que los” determi- -nAan. » E A 277. ¿En qué estriba tan absurdo sistema? En una definicion de la sustancia, en la cual confinúe Spinosa el subsistir sin inherencia á otro, ó en sí, con el existir por necesidad intrínseca: en suponer que no puede ser distinto sino lo que es diferente; en entender por infinidad absoluta un conjunto de absurdos; en tomar la palabra contener en un sentido grosero. En otra parte (Metafísica, Teodicea, cap. x) llevo explanado”é impugnado el sistema de Spinosa, y así no quiero repetir lo.
que allí dije; baste observar que su método deslumbra por su forma matemática, y porque el “autor aparenta no admitir nada-que no' esté rigurosamente demostrado. -No negaré que Spinosa fuera un hombre de mucho talento; quien carece de él no se hace tan célebre: pero no puedo concederle esa profundidad que algunos le atribuyen. En el terreno ontológico é ideológico, que son precisamente los que él prefiere,:Spinosa es sumamente débil: y al leer la serie de sus proposiciones, se sorprende uno de: que haya quien tanto las pondere. En la actualidad hay: un especial prurito de acreditar á Spinosa; es el santo del panteismo; pues no ha faltado quién le diera este título sin temer la risa de los lectores; pero en la realidad es-un sofista, nada mas. Bayle, poco sospechoso á los incrédulos, examinando la proposicion quinta, en que afirma Spinosa que no puede haber dos Ó mas sustancias de un. mismo atributo, porque de la identidad de atributos resulta la identidad: de sustancias, dice: «Este es el Aquiles de Spinosa, y el fundamento de todo el edificio: lo que sin embargo no es mas que un muy ridículo sofisma, por el que no se dejarian seducir los principiantes de lógica. En los rudimentos de la filosofía ya se enseña lo que significan el género, las especies y el individuo. » (Diccionario histórico y crítico.) TA XLVIL. - MALEBRANCHE. 278. Uno de los mas eminentes discípulos de Descartes fué Malebranche. Nació en París en 1638 y murió en 1715. Como su maestro. reunió á la metáfísica las mayr” ab e > HISTORÍA DE LA FILOSOFIA. 589 temáticas, la física y la astronomía. Sus principios fundamentales son los de Descartes; pero un hombre de genio como Malebranche no se contenta con imitar; imitando inventa.
279. Distinguióse Malebranche por su exagerado ocasionálismo. Inexactamente se ha llamado cartesiano al sistema de las causas ocasionales, pues Descartes no lo defiende, y antes parece que opinaba en contrario. En su carta á Enrique Moro se expresa asi: « La fuerza motriz puede ser óÓ de Dios, conservando en la materia igual cantidad de movimiento al que en ella puso desde el momento de la creacion, Ó bien de una sustancia criada, como de nuestra alma, 'ó de cualquier Otrá cosa á la que Dios haya dado fuerza para mover el cuerpo.» Como quiérá, Malebranche' no solo negó la causalidad efectiva: y recíproca en el álma y el cuerpo, sino que en general sostuvo que no habia verdadera causalidad en ninguna criatura, ni en las corpóreas, ni en las espirituales. «Las causas naturales no son verdaderas causas; son únicamente causas nacionales: solo la voluntad de Dios es verdadera causa. » (Recherche de la vérité, 1. vi, part. 1, cap. 11.) Llevó sus doctrinas hasta el extremo de dudar de que fuera posible el que se comunicara á las criaturas la verdadera causalidad. '« Añado, dice, que no se puede concebir que Dios puéda comunicar a los hombres -ó á los ángeles el. poder que él tiene de mover los cuerpos; los que creen que la facultad de mover el brazo es una verdadera fuerza, debieran admitir que Dios puede comunicar á los espíritus el poder de criar y anonadaf; en una Palabra, hacerlos ommnipotentes. » (/bid.)
280. Salta á los ojos que no hay paridad entre estas cosas, y que por lo tanto la congecuencia no es legítima. Además, el sistema de Malebranche ofrece otra consecuencia funesta, que no admitia ciertamente su ilustre autor, pero que difícilmente se evita: si no hay en las ' criaturas verdadéra causalidad, no habrá verdadera actividad; y entonces, ¿CÓMO se: explica la verdadera libertad? ¿Cómo se salva?
981. El ilustre filósofo, que unia con sus teorías una sincera adhesion á “lás verdades católicas. sentia el peso de la dificultad, y procuraba deshacerse de ella, no advirtiendo la contradiccion en que incurria. Despues de haber negado en general la posibilidad de una causalidad verdadera, aun en los espíritus, dice: «entre las almas y los cuerpos hay mucha diferencia: nuestra alma quiere, obra, en algun sentido se determina: lo confieso: esta verdad nos la atestigua el sentido íntimo, ó la conciencia: si no tuviésemos libertad no habria premios ni penas en la otra vida, pues sin libertad no hay acciones buenas ni malas: la misma religion seria una quimera. Pero el que los «cuerpos estén dotados de la fuerza de obrar, ni lo vemos claro, ni creenios que se pueda concebir: y esto es lo que negamos, al negar la eficacia de las causas segundas. » Fácil es notar que el filósofo se sentia. oprimido por la objecion; y que retrocede espantado del abismo que se le muestra.
282. Admite Malebranche cuatro modos de conocer. 1* El conocimiento inmediato de. la cosa por sí misma. 20 Por la idea de la cosá. 3” Por el sentido íntimo ó la conciencia. 4*-Por conjetura. En el primer sentido el alma solo conoce é Dios, quien, siendo espiritual, es inteligible por sí mismo; y'además, por ser autor del alma y orígen de toda verdad, penetra el entendimiento, se une inmediatamente coh él, se le muestra. Los cuerpos, como materiales, no son inteligibles en sí mismos; y así es que los vemos por-sus ideas:: y COmo estas se hallan en Dios, pues que en la fuente de toda inteligencia y verdad está - todo de ún modo inteligible, resulta que los cuerpos y sus propiedades los vemos en la esencia divina. Esta teoría la funda Malebrartche en dos principios; en que todo se halla contenido er Dios de una “manera inteligible; y en que el alma está estrechamente unida con Dios: unión qué expresa cón esta atrevida imágen: « Dios puede llamarse el lugar de los espíritus, como el espacio lo es de los cuerpos. (Recherche de la vérité, lib. 11, p. 2, Cap vr.) - - --283. El alma no-se.conoce á sí misma, ni por. sí misma, ni por su idea, sino por coneiencia ó sentido intimo. De aquí nace que el conocimiento de la naturaleza del . alma sea tan imperfecto; y que si bien estamos tán cier- UDS HISTORIA BE LA FILOSOFÍA. 591 tos de su existencia como de la de los cuerpos, sin embargo no conocemos sus propiedades como las de la extension, por lo cual no podemos explicarlas como” lo hacemos. con respecto á los cuerpos, 284. El conocimiento por conjetura se refiere á lo que no conocemos por sí mismo, ni por su idea, ni por sentido íntimo,'en cuyo daso se hallan las almas de los demás; pués que es claro «que nr las vemos intuitivamente en sí, ni-en ninguna imágen, ni tampoco están presentes á nuestra contlencia: « Conjeturamos sin embargo qué son de la misina especie” que la. nuestra; y creemos que pasa en ellas lo que RADO PI A ainos: en la nuestra. » (£bid.)
285. Por lo-dicho se ve que 'Malebranche no enseña _ quelo veamos todo en Dios: vemos á Dios en Dios; ve-«mos los cuerpos en Dios, en. cuanto en la esencia di- -yina se nos ofrecén representados los: cuerpos; pero no vemos en “Dios lás almas. de los demás, ni tampoco la propia. | 286. La teoría de Malebranche es la exageracion de una doctrína cierta; pero al fin es una exageración, y bastante peligrósa. No cabe duda-en que el orígen de toda verdad está en Dios; que Dios es la luz de todas las inteligencias; que no sepueden explicar el órden intelectual y la comunidad de Ja razon, sin suponer una comunicación de todos los espíritus con la inteligencia infinita; pero.si esto se exagera hasla el punto de quitar á Jos espiritus criados “la actividad propia, de su- - poner que 1 no tienen verdadera causalidad, y- qe todo cuanto hay en eHos- de causado, lo hace Dios soló; si se añade que - Diog es lugar de los espíritus como el espacio elrde los cuerpos; si se sostiene que aun ahora, aquí en la tierra, vemos á Dios en Dios mismo; y que hasta los cuerpos los vemos en Dios; muy temible es que Ja idea de creacion se trasforme en emanacion; que la comunidad de razon -degenere de vision en Dios en identidad de sustancia; y que el sentido íntimo se convierta en un feriómono de la conciencia. única. Así nos halaríamos conducidos al panteismo: si el ilustre. filósofo volviese á la vida, se llenaria de horror al ver cómo se lo quieren apropiar los pañteistas; y enmendaria sin duda algunas páginas que envuelven peligro. Sin.embargo, es preciso convenir en que hay inmensa distan-“cia entre Malebranche y los panteistas; quien admite la creacion en toda su pureza; quien niega la causalidad verdadera á las criatutas, por temor de hacerlas participantes de la omnipotencia del Criador; quien, d pesar de las dificultades de su propia teoría, defiende la %Í-. bertad de albedrío; quien reconoce la “existencia de la.
otra vida, con todos los dogmas católicos; quien admite una conciencia individual en que el alma se conoceá | sí misma; quien divide el mundo en dos clases de sustancias esenciolmente distintas, cuerpos y- espíritus; ' quien reconoce una muchedumbre de sustancias finitas, distintas, diferentes entre sí, dependientes todas de Dios, que las ha sacado de la nada, y las conserva con su voluntad omnipotente; ese tal no puede ser contado entre * los panteistas sin una grosera calumnia. XLVIIL LOCKE.
287. Locke, caudillo de: los_senshalistas modernos, nació en 1631 y murió en 1704. Desde la mas remota antigiedad habia sido proclamado en. algunas escuelas filosóficas el famoso principio: mida hay en el entendimiento que antes no haya estado en el sentido; nihtl est in mtellectu qgund prius non fuerit. in sensu: en los siglos medios lo adoptaron los escolásticos'(xxxIX), y, aun en tiempós más modernos no le han faltado otros defensores: ¿porqué pues se suele mirar á Locke como el fundador de una nueva escñela? "Porque en ang obrá titulada: Ensayo sobre el. entendimiento” humano, - donde se halla el fruto de largas meditaciones sobre los fenómenos de la conciéncia, se dedicó á exponer y defender ese principio, dándole además una interpretación particular, conocida entre los antiguos, pero no entre los escolásticos. Estos decian que el ¿enecimiento procedia - de la sensacion, mas no que el alma no tuviese otra cosa: la sensacion era el punto de partida, mas no todo el camino. Locke no lo entiende así; y por esto se le mira « n3 — HIS1ORIA DE LA FILOSOFÍA. - 5098 - tomo el padre del sensualismo entre los modernos. Bacon y Hobbes tendrian tal vez algun derecho al mismo título; sea como fuere, dejando á Hobbes la supremacía en cuanto á política despótica, y á Bacon en lo relativo á método físico, Locke se ha sobrepuesto á sus dos - compatriotas, en lo tocante á ideología.
288. El punto de.vista en que se coloca el filósofo inglés es meramente psicológico: la observacion de los fenómenos de la conciencia; de suerte que su doctrina, tan opuesta á la de Descartes, parte sin embargo del mismo hecho: yo pienso. « Pues que nuestro espíritu no tiene otro objeto de sus pensamientos y raciocinios ' que sus propias ideas, las cuales son la única cosa que él contempla ó que puede contemplar, es evidente que nuestro conocimiento se funda todo entero sobre nuestras ideas. » (Ensayo sobre el entendimiento humano, lib. 1vjeap, vi...Ct A - Locke se propone observar estas ideas interregando la conciencia ó sentido íntimo; y desde allí investigar no solo cuál es la naturaleza de ellas, sino tambien el orígen. « En primer lugar examinaré cuál es el orígen de las ideas, nociones, Ó como se las quiera llamar, que el hombre percibe en.su alma; y que su propio sentimientole hace descubrir en-ella. » (Zb+d., prólogo.)
289. «La fuente de todas las ideas, dice Locke, es la experiencia; en esta se halla el fundamento de todos nuestros conocimientos. Las observaciones que hacemos sobre los objetos sensibles, ó sobre las operaciones de nuestra alma que percibimos con la reflexion y el sentido íntimo, nos' proporcionan todas nuestras ideas: cuantas tenemos y podemos naturalmente tener dimánan de estas dos fuentes: sensacion y reflexión. » (Lib. 1, Cap. 1.) Tal es el principio fundamental, á cuyo desarrollo consagra el filósofo inglés su extensa obra. Como todas las doctrinas superficiales, presenta la dé Locke una aparencia de claridad y sencillez que á primera vista seduce; y así no es de extrañar que se atrajera por de pronto muchos discípulos; pero examinada á fondo, ofrece desde luego. gravísimas dificultades, y la claridad y sencillez se convierten en complicacion y tinieblas (V. /deol., cap. 1, v y Xu. — Fil. fund., lib, NN cs ll a ir ll 594 - FILOSOFÍA ELEMENTAL: 1v. ) En ciertas épocas se ha ensalzado á Locke de una inanera desmedida-; en la actualidad, aun entre los que Je consideran como un gran ideólogo, el entusiasmo ha disminuido: su obra es mas bien citada que estudiada. Sobre la doctrina y el estilo de Locke es digno de leerna el conde de Maistre en sus Veladas ee San Petersurgo. o o BERKELEY.
290. Jorge Berkeley es considerado. como uno de los mas distinguidos sostenedores del idealismo en los tiempos modernos. Nació en Irlanda en 1684, y murió obispo de-Cloyne en 1753. Parece que su objeto dominante fué el impedir los errores que en órden metafísico y moral podian resultar del sensualismo de Locke; . y así excogitó. un medio muy seguro para. guardarse del materialismo: negar la existencia de la materia: Segun Berkeley no hay en realidad un mundo corpóreo; lo que nos parece tal es pura. ¡ilusion: solo existen espíritus donde hay esas representaciones á las cuales atribuimos sin fundamento objetos reales. El argumento capital de Berkeley es: el que ocurre á tados los. filósofos: ¿cómo, se hace el tránsito de lo subjetivo á lo objetivo? Siendo las. sensaciones fenómenos de nuestra alma, ¿cómo se prueba que al conjunto de ellos corresponda un conjunto de realidades? Este no es un problema nuevo; se le ha propuesto en todas las escuelas filosóficas; solo que Berkeley le dió cierta novedad con la osadía de su pensamiento. (V. Filosof. fund., lib. 1. — Edeologia, cap.
_ XIV.)
y ICO. 291. El pañolitand Vico, que publicó en 1725 suobra La ciencia nueva, merece un lugar en la historia de la filusofía, pues aunque no la abrazase en todas sus partes, emitió ideas notables sobre suMundamento: el oriterio de verdad. En esto, como en todo lo demás, manifiesta la originalidad que le. distinguia. Opina Vico que el criterio es la causalidad; el haber hecho la cosa conocida. Nuestros conecimientos son completamente ciertos cuando los objetos son obra propia: y la certidumbre disminuye á proporcion que hemos tenido-menos parte en la obra. Por este principio explica Vico la diferencia de certeza entre' las. ciencias que versan sobre las ideas, y las que tienen por. objeto la realidad: en el primer caso. se hallán las nratemáticas; en el segundo la física. En las matemáticas encontramos certeza completa, porque su objeto es una combinacion de nuestro entendimiento; nosotros mismos hemos puesto las condiciones, y sobre ellas estribamos; así juzgamos con toda seguridad de lo que hay, porque solo hay'lo que nosotros hemos puesto. No sucede así en la física: la naturaleza nos ofrece los hechos; los contemplamos,.pero no son nuestra obra, no podemos alterar.las condiciones á que estár sujetos. Esta doctrina presenta algunos puntos luminosos;-pero se halla sujeta á graves dificultades. Es evidente que si se la tomase en un sentido absoluto, conduciria al escepticismo en todo lo que no fueran puras combinaciones de nuestra mente; y aun en estas no dejaria de haber dificultades para aplicar con exactitud el principio de la causalidad como único criterio. Siéndome impostble extendérme sobre este punto, me refiero á lo que dije largamente en otra parte. (V. Filosof. fund., lib. 1, CAP., XII, XXX Y XXXI. ) LI.
-LEIBMITZ.
292. Leibnitz: nació en Lejpsig en 1646, y murió en 4716. No hay que buscar en'sus obras á un discípulo de Descartes ni de otro filósofo cualquiera: es original en todo. No puede tocar una cuestion sin emitir alguna idea nueva. Este es un hombre extraordinario en Quien el genio rebosa, aun en sus teorías mas extrañas.
293. Segun Leibnitz, Dios,-ser infinito, eterno, inmu-: table, há sacado de la nada el universo. Dios es la-unidad suprema: Monas; que conoce con infinita perfeccion todo lo actual y lo posible. Al querer Dios éscoger entre los mundos que pudiera criar, es necesario-suponer un motivo á su eleccion: y la razon de este motivo puede solo hallarse en los grados de perfeecion de los mundos posibles. De aquí el famoso sistema del optimismo, segun el cual el mundo es el mas perfecto dé los posibles. Esta teoría se opone al poder divino; -y «además no se funda en razon alguna. ¿Porqué se afirma. que Dios debió escoger lo mas perfecto? ¿Podia Dios dejar de criar “el mundo? ¿sí ó no? Si. podia, se infiere que Dios no está precisado á hacer su obra lo mas perfecta posible, pues que hasta podia no hacer nigguna, en cuyo caso ho hóbria ciertamente el mayor grado de perfeccion, pues no habria ninguno. Si no podia, resulta que la creacion es necesaria, y el optimismo quita la libertad á Dios. -¿Gómo podemos saber la razon que la sabiduría infinita ha te= nido para escoger esto Ó aquello? En pro de la menor perfeccion, ¿no puéde. haber motivos. que se ocultan á ; 29h. Las almas racionales son,.segun Leibnitz, una serie de mónadas ó unidades, dotadas de una represen- :tacion intelectual, clara y distinta. Las de-los brutos for- ¿man otra serie inferior, que tienen tambien sus represen-:taciones,. pero confusas. En la última: escala de los seres se halla otra serie de mónadas que-son los elementos de todos los cuerpos, las cuales sin embargo tambien poseen cierta representacion, aunque confusa y oscura..Esta percepcion no incluye apercepcion, ó sea percepcion de la percepcion; por manera que perciben en una especie de estupor, sin conciencia de lo que experimentan, como cree el mismo filósofo"que le sucede á nuestra alma en el sueño profundo y en el desmayo. Segun Leibnitz, todo el universo es viviente: Ó mas bien es un conjunto de vivientes; cada imónada tiene su conciencia propia, en la cual se representa el mundo bajo el punto de vista que corresponde al lugar ocúpado por ella en la escala de los seres. A todas las llama espejos vivos del universo.
295. La mónada creada no puede recibir nada de Otra mónada creada; todas las eyoluciones que en ella J Y E E, <c reálizan vacen de un principio de fuerza intrínseca; | cuya incomunicabilibad produce el que la una no puede influir físicamente sobre la otra: y de aquí la necesidad de la harmonia prerstabilita. * A Este famoso sistema no mira únicamente á las relaciones entre el cuerpo y el alma: es una ley general del universo. Todas lis mónadas tienen fuerza intrínseca,, principio de sus determinaciones, donde se hallan, como' en un gérmen, todas las evoluciones que han de sufrir en ' el espacio y:en el tiempo. Claro es que, si este conjunto de principios independientes eñtre sí, no hubiesen estado subordinados á una ley de unidad, habria resultado la mas profunda anarquía; y como el órden no podia tundarse en la accion recíproca de las mónadas entre sí, fué necesario que se estableciese una ley de armonía, de suérte: que.sin influir la una sobre la otra, se encontrasen obrando armónicamente para contribuir á la perfeccion y unidad del universo. Así el mundo es conjunto de pequeños relojes, montados con tanta perfeccion, que los movimientos del uno corresponden exactisimamente á los del otro, todos á los detodos, sin la menor discrepancia. 3% E 296. De donde se infiere que la mónada que es el. alma, no influye físicamente sobre el conjunto de mónadas constitutivas del cuerpo; sino que así el cuerpo como el alma van ejerciendo sus respectivas funciones, con entera independencia cl uno del otro, pero siempre con. la mas perfecta armonía.: es Esta hipótesis es ingeniosa: pero ¿en qué se funda? Además, ¿cómo se salva en. ella la libertad de albedrío? (V. Psicología, Cap. v.) - 297. Opina Leibnitz que todas las mónadas no. solo son distintas, sino diferentes; de suerte que en cada una de ellas hay ciertas propiedades características que no se hallan en.las demás, No' hay dos mónadas entera», mente semejantes; y así nó hay dos seres que no Se pue--dan discernir por lo'que en sí tienen. Si asé no fuese no' habria medio de distinguirlos; y además no habria razon ' suficiente -para multiplicarlos. De aquí la teoría de los indiscernibles, que consiste en no admitir la posibilidad de que existan dos seres semejantes en todo, distintos e sola numéricamente. Esta teoría -se enlaza con -la del optimismo y de la razon suficiente; cree Leibnitz que no puede haberla para criar dos.seres que salo se distingan en número. Así, la imposibilidad no la-saca de la misma esencia de las cosas, como Spinosa, sinó de la faka de un motivo determinante de la voluntad. creadora. Spinosa | pretende que dos sustancias del todo semejantes son ' Imposibles por razones ontológicas; Leibnitz cree que - fa imposibilidad. nace de razones finales. Conviene no- “tar esta diferencia para no confundir cosas. tan diversas.
298. El argumento fandámental de Leibñitz es que ¡nada se hace sin razon suficiente; pero ¿cómo probará que no puede haberla para criar. dos ó mas: seres, semejantes en todo y solo distintos en número? Para un ariefacto, ¿no pueden ser: necesarias ó convenientes dos: ó mas piezas enteramente iguales? ¿ Porqué no será posible lo mismo en el universo?
' 299. Una de las cosas mas notables en la filosofía de ' Leibnitz es la idea de la sustancia; no la concibe como | -un mero sujeto, un substratum, sino -como una fuerza, 3 ¿un principio de actividad, en lo cual constituye su esencia. Hé aquí sus palabrás. « Cuán importante sea esto, se ve por la nocion de la sustancia'que yo señalo, la cual es tan fecunda, que de ella se siguen verdades primarias, relativas á Dios, -al alma y á los cuerpos; verdades en parte conocidas, mas poco demostradas; en parte desconocidas hasta ahora, pero que serán de grande utilidad para las demás cigncias. Gon el fin de dar de ello alguna idea, diré que lanocion de las. fuerzas, Ó actividad, virium seu virtutis (que los Alemanes llaman krafft y los Franceses force), á cuya explicacion he destinado yo la ciencia dinámica, suministra mucha luz para entender la nocion de la sustancia. la fuerza activa se diferenc:a de la potencia activa de los escolásticos en que esta úitima.no es mas que la próxima posibilidad de obrar, que para reducirse en-acto necesita de la excitacion y como del estímulo ajeno; pero la fuerza activa contiene un acto, Ó gntelechia; es un medio entre la facultad de obrar y la accion; envuelve un conato; y de tal modo se inclina á la operacion, que para obrar no necesita de auxit li lio, sino úinicamente de que se remueva el impedimento. Esto se puede ilustrar con el ejemplo de un cuerpo grave suspendido, ó bien de un arco que-tiene una cuerda en tension; pues aun cuando la gravedad y la elasticidad puedan” y deban explicarse mecánicamente por el movimiento de un flúido, la última razón del movimiento en la materia es la fuerza impresa en la créacion, fuerza que hay en todos los cuerpos, pero que por el conilicto de estos se limita de varias maneras. Alirmo yo que esta fuerza -de obrar está en toda sustancia, y que siempre hace de ella alguna acción: y que por consiguiente la sustaricia - -corpórea (no menos que la espiritual) jamás cesa de obrar: lo cual parece que no entendieron bastante los que constituyeron su esencia en la sola extension, ó tambien en la impenetra bilidad; y creyeron concebir un cuerpo en completa quietud. Nuestras meditaciones manifestarán que la sustancia criada no recibe de otra criada la misma fuerza de obrar, sino-únicamente los límites y la determinacion de un conato, nisus, ó fuerza de obrar preexistente, lo que, pasando por alto lo demás, nos servirá para explicar el difícil problema de la accion recíproca de las sustancias, » ( De prime philosophice emendatione et notíone substantic. ) 300. Sean cuales fueren las dificultades á que están sujetas las teorías de Leibnitz, procuraba el ilustre filósofo soltarlas conciliándolas con la. hbertad de Dios y. la del hombre: no-seria justo.atribuirle consecuencias que él rechazaba: en tal caso. debe impuguarse la doctrina, pero respetando la intencion del autor. Los extravíios que padece provienen-de lo extr aordinario de su genio, ávido siempre de explicaciones nuevas, y que era atrevido porque se sentia poderoso. Rival de Malebranche en metafísica, de Newton en matemáticas, insigne anticuario, profundo filólogo, adornado de vasta erudicios, versado en las ciencias sagradas hasta el punto de sostener una polémica con el mismo Bossuet; eminente político, que pronosticaba las revoluciones modernas con un siglo de anticipacion; absorbido continuamente en meditaciones filosóficas y religiosas, buscaba la verdad con un ardor increible; siendo de notar que nacido y educado en la religion protestante, supo elevarse sobre las preocupaciones de sus correligionarios; haciendo justicia al catolicismo en casi todos los puntos, y escribiendo sú famo -so Systema theologicum, que pudiera hacernos dudar de qne muriera protestante. Gomo “quiera, Leibnitz, á pesar de lo peligroso de algunas de sus doctrinas, merece ser tratado con respeto; y si se levantase: del sepulcro * confundiria de una mirada á esa.turba de filósofos que, sin poseer ni su saber ni su ciencia, disuelven las ideas en su patria, la Alemania, y preparan desde allí grandes calamidades al mundo entero...7...301. Para que la ignorancia Ó la malicia no confun+ dan jamás á Leibnitz con sus indignes sucesores; para que no puedan estos ligarse nunca con: él en ninguna ' clase de parentesco, fijemos -en' pocas palábras las ideas * de este grande hombre. 4 A. Leibnitz no admite la unidad de sustancia; por el contrario, Sus mónadas son sustancias distintas y diferentes entre sí.. a El universo ha procedido de Dios, no por emanacion, como pretenden “los panteistas; sine por creacion, tal.
cual la entienden los cristianos.
En Dios se halla la razon suficiente de todo.
Dios ha otorgado libremente á las mónadas criadas el UA que tienen. (V. Filosof. fund.,"lib. 1, Ll Ae BUFFIER Y LA ESCUELA ESCOCESA.