335. ¿Quién ha hecho el mundo; ó quién ha hecho lo que no es el yo? ¡Ilusion! Fuera del yo no hay nada. « Toda realidad es yo, -es decir, el yo no es mas que actividad; el yo no es yo, sino en cuanto es activo; y en cuanto no esactivo es el 10 y0...'. » El yo y el no yo, son ambosigualmente productos de acciones primitivas del yo. En j -» El yo y el ro yo en cuanto son puestos idénticos y opuestos por la nocion de la limitacion recíproca, son algo en el yo (accidentes), como sustancias divisibles, puestas por el yo, sujeto absoluto, ilimitable, al cual nada es idéntico y nada es opuesto.
» En cuanto el yo es absoluto, es infinito é ilimitado, él pone todo lo que existe, y lo que él no pone no extste para él, y fuera de él no hay nada. Todo lo que él pone lo pone como el yo; y él pone el yo como todo lo que él pone; por consiguiente el yo, abajo este aspecto, abraza en sí toda realidad; es decir, una realidad infinita é ¡limitada. En cuanto el yo se opone un no yo, pone nece-_sariamente límites, y se pone á sí mismo en estos límites. Él reparte entre el yo y el no yo la totalidad de lo que es puesto en general. » ( Doctrina de la ciencía.) ) A Basta, que esto fatiga: he querido exponer el sistema de Fichte con sus propias palabras: porque era preciso dejarle la responsabilidad de los absurdos en el fondo y de los enigmas de la forma. Lo único que resulta claro, es que para Fichte hay una unidad absolu- * » e + HISTORIA DE' LA. FILOSOFÍA.- 615 ta; que todo lo que parece multiplicidad son meras apariencias; que nuestra propia conciencia no es mas que un fenómeno del ser absoluto; que lo mismo sucede con el mundo exterior * el panteismo idealista puro, presentado-como él merece, bajo la forma del caos. (Filosofía fundamental, lib. xt, Cap. xvi y x1x. Teodicea, cap. X.)
LV. SCHELLING. | 336. -El principio fundamental de Schelling es la identidad del sujeto que conoce con el objeto conocido. Las leyes del mundo real son las mismas que las del ideal; las unas se pueden comprobar por las otras. No habiendo mas que la unidad absoluta, la multiplicidad es una simple apariencia; una manifestacion de lo absoluto, que segun las fases que muestra, se Hama naturaleza ó inteligencia, cuerpo ó espíritu. El desarrollo de la humanidad es una evolucion de lo absoluto. La historia en todos sus aspectos, en todas sus partes, es una serie en que el ser absoluto se presenta bajo distintas formas; nuestra propiá conciencia es un mero fenómeno de la conciencia absoluta. La filosofía puede seguir dos cami nos: partir del yo, y de allí sacar el objeto, el mundo; ó partir del objeto, y de alli sacar el yo. Como el sujelo' es idéntico al objeto, el yo al no yo; lo uno se puede encontrar en lo otro: todo está en saber el secreto: quien lo desee conocer debe acudir á los filósofos alemanes; acuda allí; y despues de haber gastado largo tiempo con inminente riesgo de perder el juicio, se hallará que sabe lo mismo que antes: nada..- 337. Es preciso advertir que Schelling ha procurado, en los últimos tiempos, explicar á su modo sus teorías, esforzándosé por desvancer los fundadísimos cargos que se le han hecho: vanos esfuerzos: Schelling no puede ” sincerárse sino abandonando sus doctrinas anteriores; para encontrar el panteismo en su obra titulada Sistema del idealismo trascendental, no se necesita sagacidad, -basta saber leer. Gomo quiera, son dignas de atencion las palabras del filósofo en 15 de noviembre de 1841 en 616 FILOSOFÍA ELEMENTAL.: su E de Berlin. (V. Filosofía fundaínental, lib. 1, LV. HEGEL.
338. Este filósofo aleman es uno de los mas famosos de la época: nació en 1770 y murió en 1834. El prurito de fundar, escuela, de no ser simple discípulo, ha multiplicado en Alemania los sistemas: una misma doctrina, el panteismo idealista, se expresa baja distintas formas, con pálabras nuevas, siquiera sean las mas extravagantes, con.tal que se satisfaga la pueril vanidad de pasar por inventor. Hegel admite la unidad absoluta; pero era peciso no presentarla como Fichte, ni Schelling; la unidad de Hegel no ha de estar expresada simplemente, ni por el yo, ni por la identidad absoluta de lo sujetivo con lo objetivo, sino por la ¿dea, cuyo inmenso desarrollo al través del espacio y del tiempo, da por resultado la naturaleza, el espíritu, la historia, la religion. Esta idea es una especie de abismo sin fondo: el ser absoluto, encerrado en sí mismo en cuanto contiene las esencias, Ó los tipos ideales de todo, anteriormente á ioda manifestacion, forma el objeto de la Lógica; en cuyo caso esta ciencia no se ocupa de púras formas, sino de la realidad infinita. A esta época de ensimismamiento, sigue otra de manifestacion en el espacio; hé aquí la naturaleza, el mundo corpóreo. A esta sucede la concentracion, una especie de reversion sobre sí mismo; entonces nace la conciencia; hé aquí el espíritu.
Esta conciencia ya perfeccionándose, llega al estado de libertad; se desenvuelve en el arte, en la historia, en la religion; y se eleva al mas alto punto cuando se manifiesta en la filosofía absoluta; es decir, cuando ha venido al mundo el mismo Hegel. El filósofo aleman llama á juicio á todas las filosofías, á todas las religiones; á la humanidad, al mundo, á Dios: Hegel ha encontrado la última palabra de todo. La desgracia está en que tanta luz como se reune en la mente de Hegel, no podrá ser - provechosa á los míiseros mortales, porque son incapa- HISTORIA DE LA FILOSOPÍA. 61% . ces de comprenderle; él mismo es quien lo dicte: « no hay más que un hombre que me haya comprendido; y ni aun este me ha, comprendido. » Con razon ha dicho Lerminier, hablando de la intolerable vanidad de este filósofo: « Hegel se.glorifica en sí mismo; se sienta co--ano árbitro supremo entre Sócrates y Jesucristo; toma al cristianismo bajo su proteccion; y parece pensar que si Dios ha criado el mundo, Hegel lo ha comprendido. » (Au dela du Rhin, tom. 1.)
339. Temeroso de fatigar al lector, y seguro de la inutilidad de ulteriores explicaciones, no me detendré en exponer mas por extenso la. doctrina de Hegel, mayormente cuando tengo hecho en otra parte el mismo trabajo. (V. Cartas á un escéptico en materia de religion. VIII Y 1X,) LIX. JACOBI.
340. Es un hecho notable en la historia de la filosofía, que pará combatir un error se suele caer en el opuesto; verificándose el famoso dicho de que el espíritu humano es como un borracho á cabalto, que cuando se le endereza por un lado se tuerce por el otro. Kant y sus discípulos, sujetándolo todo á la razon, inventaban los sistemas que acabamos de ver, de donde salian el panteismo, el ateismo, el fatalismo, el escepticismo; Jacobi quiso - remediar el abuso de la razon destruyéndola, y tomando por único criterio el sentimiento, con cuyo auxilio asentimos, segun él, á las verdades mas fundamentales: la existencia de Dios, su providencia, los principios morales, el libre albedrío, la inmortalidad del alma, la vida futura. Cree Jacobi que la razon es un instrumento pernicioso que solo conduce al panteismo y al escepticismo; y por el contrario el sentimiento es una guia segura en el camino de la verdad; asi decia que por el entendimiento era gentil, y por el sentimiento era cristiano de todo corazon.
3111. Salta á los ojos, que si es dañoso el exagerar las fuerzas de la razon, tambien lo es el abatirlas de- 618" FILOSOFÍA. ELEMENTAL.
masiado: por flaca que sea; es. la luz que el Criador nos ha dado, y no podemos extinguirla sin-ingratitud para con Dios, y sin crueldad hácia nosotros: resultándonos. imposible todo juicio, por este sistema, lejos de huir del escepticismo, se cae otra vez en él. Es indudable que en los procedimientos racionales llegamos al fin á principios evidentes por sí mismos, que no podemos demostrar; que además asentimos á ciertas verdades por un impulso natural, anterior á la luz de la evidencia; que el conacimiento de las grandes verdades sobre Dios, sobre nuestro destino, sobre la moral, se halla acompañado en nosotros, de sentimientos que nos inclinan á abrazarlas; creemos instintivamente en la legitimidad de nuestras facultades naturales, independientemente de las demostraciones filosóficas; pero junto con esto poseemos la razon, flaca, sujeta á errores, sí, pero capaz de conocer muchas verdades, si la conducimos con imparcialidad, y sobre todo con un vivo deseo de hacer de ella un uso legítimo: tal como quiere el Criador que nos la ha dado. (V, Filusofía fund., lib. 1. — /deolog. Cap. XIv.) E Jacobi fué presidente de la Academia de ciencias de Munich; nació en 1743 y murió en 1819, EX. LAMENNASS.
342. Este malogrado escritor empezó por deprimir la razon exaltando la revelacion; y acabó por deprimir la revelacion exaltando la razon:: el resultado de los » sistemas exagerados es el error. Pirron exagera el cuerdo dicho de Sócrates; « solo sé que nada sé;» y cae en la duda universal; Antístenes exagera otro principio del mismo Sócrates, la superioridad de la virtud, y funda el cinismo; Lemennais se propone combatir á los que enaltecen en demasía á la razon individual; para esto le niega todo valor, y busca el criterio de la verdad en el consentimiento comun, afirmando que aun las ciencias exactas no tienen otra basa; que el mismo nombre de exactas, no es mas que uno de esos vanos ti- - tulos con que el hombre engalana su flaqueza; que la geometría misma no subsiste sino en virtud de Un convenio tácito de admitir ciertas verdades necesarias, convenio que puede expresarse en los términos siguientes: « nosotros nos obligamos á tener tales principios por ciertos; y á cualquiera que se niegue á creerlos sin demostración, le declaramos culpable de rebeldía contra el sentido comun, que no es mas que la autoridad del gran número. » (E nsayo sobre la indiferencia.)
3113. Si todo criterio depende del consentimiento comun, ¿porqué los individuos, para creer, no esperan á cerciorarse de que lo mismo dicen los demás? ¿Qué consentimiento se necesita, el de un pueblo ó el de todos? ¿El de una época, ó el de todas? ¿Dónde se ha formado el convenio? Si es tácito, ¿porqué han convenido tácitamente los hombres? ¿No Alrlonio: mejor que todos los hombres eslán ciertos de algunas verdades, porque todos las hallan atestiguadas por su conciencia y su razon? No las cree cada uno, porque las creen todos; por el contrario, las creen todos orque las cree cada uno. Aquí está la equivocacion de Lamennais: toma el efecto por la causa, y la causa por el efecto.
314. El sistema del consentimiento comun lleva derechamente al escepticismo, y lejos de afirmar la religion, la destruye: ved lo que ha sucedido al infortunado escritor. No es buen modo de deíendér la revelacion el empezar por destruir la razon. Leibnitz ha dicho con tanta verdad como ingenio: «Proscribir la razon para afirmar la revelacion, es arrancarse los ojos para vef mejor los satélites de Júpiter al través de un telescopio.» (V, Filosof. fund., lib. 1, cap. XXx111.)
LXI. CUUSIN..
345. En las fuentes de las escuelas alemanas han bebido varios de los filósofos franceses, entre los que descuella M. Cousin, á quien por la multitud y volúmen de sus obras y su inconteslable talento miran algunos como el oráculo de la filosofía francesa, Ha 920 PILOSOFÍA ELEMENTAL.
tundado en Francia el eclecticismo (xx1x); á imitacion de otros eclécticos reune en su sistema el panteismo, el cristianismo, el arte, la historia, la filosofía, la religion: todo se halla en sus escritos; los pasajes por los cuales se le inculpa son los mas terminantes, y sin embargo él se defiende, y se queja de la injusticia con una serenidad admirable. Como en sus obras se encuentra todo, apenas hay un pasaje á que no pudiera responder con otro pasaje. j ¿Quereis combatir al panteismo? M. Cousin dice: « El panteismo destruye la nocion recibida de Dios y de la providencia: en el fondo es un verdadero ateismo. » ¡Fragmentos filosóficos.)
¿Quereis ser panteista? M. Cousin dice: «Si Dios no es todo, es nada...El ser absoluto es triple, es decir, e un mismo tiempo Dios, naturaleza, humanidad. » ¿Quereis otra vez rechazar el panteismo? M. Cousin -está á vuestro lado; tambien él rechaza la acusacion de panteista como una calumnia, y asegura que no confunde á Dios con el universo. (/b2d.)
¿Quereis de nuevo ser panteista? M. Cousin dice: «El ser absoluto, conteniendo en su seno el yo y no yo finito, y formando por decirlo así el fondo idéntico de _ todas las cosas, uno y muchos á un tiempo, uno por la sustancia, muchos por lo fenómenos, se aparece á sí mismo en la conciencia humana. » (Curso de 1818.) Y “para que no se crea que esta es una expresion que se escapa inadvertidamente, M. Cousin establece que « no puede haber mas que una Sustancia. » - ¿Quereis un Dios? Hallareis este nombre en muchos pasajes de M. Cousin. Pero es preciso entender que, segun dice él mismo: «su Dios no es el Dios muerto de la escolástica, » y probablemente no ignorais que el Dios de los escolásticos no era otro que el Dios de los cristia- “nos; es decir, un espíritu infinito, criador, ordenador y conservador de todo.
¿Quereis la creacion? Tambien esta palabra se halla en las obras de M. Cousin. Pero ¿sabeis de qué creacion Os habla? De una creacion necesaria, en la cual Dios no ha tenido libertad: «Dios es á un tiempo sustancia y causa:-siempre sustancia y siempre causa, no: siendo sustancia sino en cuanto es causa, ni causa, sino en cuanto es. sustancia.» (Frag. filos.) « Dios, no siendo dado sino como causa absoluta, no puede en mi concepto dejar de producir; por manera que la creacion cesa de' ser ininteligible; y así como no hay Dios sin. mundo, no hay mundo sin Dios. » (/bid.)
¿Quereis ser cristiano, y hasta obediente hijo de la [glesta?. M. Cousin os da un ejemplo edificante: « ¿Qué puede haber, dice, entre mí y la escuela teológica? ¿Por ventura soy yo un enemigo del cristianismo y de la Iglesia? En los muchos cursos que he.hecho y libros que he escrito, puédese acaso encontrar una sola palabra ' qué se aparte del respeto debido á las cosas sagradas? Que se me cite una sola dudosa ó ligera, y la retiro, la repruebo como indigna de un filosófo. » (Ibid., pref.) - Pero ¿quereis no ser cristiano? ¿quereis una religion fácil, para cuya profesion os baste el estudio de la física y de la química, por manera que vuestro Dios no sea mas que un conjunto de verdades, y así Os Jibreis hasta de la posibilidad de ser ateo? M. Cousin dice: « No hay ateos: el que hubiese estudiado todas las leyes de la física y de la química, -aun cuando no resumiese su Saher bajo la denominacion de verdad divina Ó de Dios, seria no obstante mas religioso, Ó si se quiere sabria was sobre Dios que quien despues de haber recorrido dos Ó tres principios como el de la razon suficiente o el de causalidad, hubiese formado desde luego un todo al que llamara Dios. No se trata de adorar un nombre, Dios, sino de encerrar en este título el mayor número de verdades postbles, pues que la verdad es la manifestacion de A O "ara saber si alguno crecen Dios, yo le preguntaria si "ree en la verdad; de donde se sigue que la teología natural no es mas que la ontología, y que la ontotogía está en la psicología. La verdadera religion no es mas «ue esta palabra añadida á la ides de verdad, ella es.-» (Ibid. —V. Cartas á un escéptico en materia de religíon, X. ) | 546. Tal es M. Consia: cl. que guiera nutrirse de DD 692 PILOSOFÍA ELEMENTAL.
doctrinas panteistas y de otros graves errores contra la religion, lea las obras de M. Cousin; y “allí aprenderá otra cosa muy importante para semejantes casos, y'es el negarse á sí propio, el no tener el valor de las propias doctrinas; el sostener el sí y el no con la mayor serenidad. | E LXIL, KRAUSE, 317. Basta la simple exposicion de los sistemas filosóficos de la moderna Alemania, para convencerse de que son un conjunto de hipótesis sin fundamento alguno en la realidad; pero ahora se trala de hacernos creer que se les ha encontrado un punto de apoyo, que se ha descubierto el secreto para convertirlos en verdadera ciencia, y que en -adelante la filosofía alemana, completada en lo defectuoso, fortalecida en lo que encerraba de flaco, ensanchada en lu que tenia de estrecho, podrá satisfacer todas las necesidades de la ciencia, explicando los misterios del hombre, del mundo y de Dios. El autor de esa maravilla filosófica es Krause, segun afirma con pasmosa seguridad su discípulo Ahrens. Veamos pues en qué consiste el nuevo sistema, cuyas pretensiones tendrán el mismo resultado que las de sus predecesores: despues de haber prometido que lo explicarian todo, no explicaron nada; ó vertieron un error nuevo, ó dieron una nueva forma á un error viejo.
348. En la escuela de Krause se empieza por rac.icar la metafísica en la idea de ser, no solo en cuanto contiene el significado comun del verbo ser, ó la existencia, sino en cuanto comprende « todos los seres con todos sus atributos. » De esta suerte se entiende por ser el conjunto de todos los seres, con todos sus modos, bajo todas las formas: nada se excluye. En esta idea fundamental se deben distinguir dos: el ser y la esencia; Ó cn otros términos, el ser subsistente y sus propiedades. La esencia no es distinta del ser; pero conviene distinguir con el entendimiento estas dos nociones. El ser y su esencia son las dos categorías mas cleyadas.
- 349. El ser, y todo ser, es uno; su esencia es ur Eo y así la unidad es la categoría inmediata á lar e ser 350. Note el lector que aquí hay un sorisma: y que SÉ le dejamos pasar caemos en el panteismo. Se dice: «En— tendemos por ser el conjunto de todos los seres (348) = es así que el ser es uno ó tiene por atributo la unidad (349); luego todo el conjunto de los seres es un solo ser. » El sofisma se deshace diciendo que la unidad es el atributo de cada ser en particular, pero no del ser significando conjunto de todos los seres; la palabra expresa en la mavor una cosa muy diferente de la que significa en la menor; la consecuencia es pues ilegítima. El sofisma se reduce á una grosera peticion de principio: «el ser es todo: el ser es uno; luego todo es uno: » esto es lo que se busca: si comenzais afirmando que la unidad es el atributo de la totalidad, empezais por suponer lo mismo que está en cuestion.
Asi dejamos rota la cadena del raciocinio de Krause: no puede dar un paso; la categoría de unidad no pertenece al ser tal como él le toma, y así edifica en falso todo lo restante. Pero prosigamos exponiendo su sistema.
351. Déspies de la categoría de la unidad vienen las de sustancialidad y totalidad. Por sustancialidad se entiende el ser subsistente en sí y para sí. Se le podria sustituir el nombre de espontaneidad, sí á este no se le uniese la idea de actividad. La totalidad consiste en ser un todo, no de partes, sino de unidad. Ambas son absolutas ó relativas. Si el ser existe en sí y para sí, con independencia completa, es absoluto, incondicional; en el caso contrario, es relativo, condicional. Cuando el ser lo encierra todo en su esencia, es infinito, su totalidad es completa; cuando no, incompleta. y | 352. Lo infinito implica negacion de límites; si se niega tado límite, la infinidad es absoluta; si solo se niegan ciertos límites, la infinidad es solo de cierto género ú órden.
-353. En todas las cosas hay un fondo que se llama esencia, su realizacion es la existencia. La posibilidad es la relacion de la esencia á la existencia; de suerte que 62h - FILOSOFÍA ELEMENTAL.
es posible todo aquello que está contenido en la esencia; lo que no está contenido en ella es imposible. Pero es preciso advertir que por esencia no entiende Krause la idea de la cosa, sino algo real, que mas bien se llamaria gérmen; y que se va desenvolviendo y manifestando de diversas maneras. Así la esencia de la encina no es su idea considerada en abstracto, sino su gérmen «¡ue ya estaba en la bellota: aquello, realizado, desen-“vuelto, toma la forma de encina. Lo mismo aplican á los «lemás seres corpóreos é incórporeos. La esencia del es-¡píritu no es su idea; es una especie de gérmen que se desarrolla con arreglo á sus leyes. Así, para resolver las cuestiones sobre la posibilidad ó imposibilidad con respecto á una cosa, es preciso conocer el gérmen, la esencia de la misma: aquello de que se trata ¿está contenido en el gérmen? entonces es posible; ¿no está contenido? entonces es imposible.
354. Antes de pasar adelante preguntemos á la escuela de Krause: ¿cómo sabe todo eso? pruebas no aleya; solo expone: se trata pues de un sistema hipotético como tantos otros; obra de la imaginacion. Continuenos. | | W 355. Ningun ser infinito realiza juntamente todo su contenido; á cada cosa su época: la esencia del árbol tiene las épocas de gérmen, raiz, tronco, ramas, hojas, lor, frutos; la esencia es la misma, solo que se manitiesta bajo diversas fases en el espacio y en el tiempo.
356. La razon de una cosa no es lo mismo que su causa: por razon entiende esta escuela la relacion de lo continente á lo contenido. La razon de la flor es el árbol; la del árbol es el reino vegetal; la del reino vegetal es la tierra; la de la tierra es el sistema solar de que forma parte;.en fin, la razon de todos los seres físicos y ' «e todas sus combinaciones, es la naturaleza entera, que es la razon última de todo lo que vive en ella. En verdad que no es muy metafísico el señalar la razon de las “sas por el mero contener, como las bolas en la urna; y ¡ue el sistema de Krause se resiente algo de la idea grosera de Spinosa sobre el mismo punto; pero esto resalta todavía mas cuando lo aplican al espíritu. La razon. de los pensamientos, voliciones «y sentimientos HISTORIA DE LA FILOSOFIA. 62 Sa particulares, se halla en las respectivas facultades dle pensar, querer y sentir; la razon de estas facultades se encuentra en la constitucion, en la esencia general deXB espíritu. ¿Quién -os ha dicho que hay esa esencia ge— teral?
357. El espíritu individual, segun. ellos, no es la ra— zon de sí mismo, ni de su organizacion; además, como todos los espíritus, no obstante su individualidad, tienen algo de comun, una organizacion espiritual comun erre las facultades fundamentales y en las leyes que rigen su actividad, ningun espíritu individual puede ser la razon de esta constitucion comun de todos. Toda comunidad de constitucion y de relacion es un hecho trascendental que nos impele á buscar la razon de las individualidades en un ser superior que los contiene. (Ahrens, Curso de filosof.,t. 1, lec. x.) El lector notará que se llama razon no á lo que causa, sino á lo que contiene; y por lo tanto al adquirir la razon de la comunidad de la organizacion de los espíritus, se la busca en un ser superior, no que los produzca ó cree, sino que los contenga. Estamos otra vez en el panteismo por un sofisma que es preciso deshacer. La comunidad de ciertas leyes en los espíritus requiere una razon, es verdad; pero esta razon, vos= otros decís que es lo que contiene, nosotros decimos que: i es lo que causa; si insistís en que por razon se ha de signi-. ficar aqui contener, os preguntaremos: ¿porqué? se- 7 guros de que no podreis dar un paso. Que-hay leyes generales comunes á todos los espíritus, lo admitimos; pero negamos que el orígen de esta comunidad haya de ser algo que contenga; decimos que es algo que causa, i porque esta es la única idea digna de la metafísica; lo de contener es tan grosero que sienta Muy mal en una metafísica que se precia de haber llegar al último término; si por eso la hubiésemos de juzgar la miraríamos como ciencia infantil, pues que se atiene á las formas sensibles.
358. Roto este eslabon, viene al suelo la consecuencia que se propone sacar Krause, á saber: que cada espíritu individual es una determinacion y limitación ínterior, de un espíritu universal, de una razon subsistente. donde se“ hallen contenidos todos los espíritus * IS e T z 626 FILOSOFÍA BLEMENTAL.
individuales como las. figuras en el espacio, como los cuerpos individuales en la totalidad de la naturaleza fí-- sica, centros propios, unitarios, pero interiores, focos particulares que reflejan la misma luz, que viven de la misma sustancia, la esencia fundamental del espiritu general.
359. Admitido el espíritu universal, verdadero ser sustancial, personal, existente en sí y para sí, superior á toda individualidad, pero que eneierra á todos los individuos; superior al tiempo, pero donde están como en su substancia comun, los espíritus individuales que se desenvuelven en el tiempo; no cree la escuela de Krause haber llegado al ser absoluto; porque este espírito, aunque infinito como espíritu, no lo es como naturaleza; su infinidad encierra los séres- finitos del solo órden espiritual, y así es necesario buscar otro infinito que contenga lo perteneciente á lo corpóreo, ó sea al órden de la naturaleza.
360. El Espírita universal, segun Krause, no puede ser el Ser Supremo, porque no es absolutamente infinito; es un mundo particular que tiene á su lado otro mundo distinto de él; la Naturaleza, la cual es la razon de lo que existe fuera del órden de los espíritus, es un ser que contiene toda la serie de los individuos corpóreos; y bajo este aspecto es infinita; pero no lo es de ¿in modo absoluto, pues no contiene al mundo de los espíritus.
361. Hénos aquí pues con dos grandes seres, infinitos cada cual en su línea, distintos entre sí, independientes el uno del otro: el Espíritu y la Naturaleza. Ahora es preciso buscar un punto de union entre los dos, un orígen corgáib, 4 tronco para esas dos ramas, un mundo superio?P ¿e encierre el espiritual y el natural, un infinito absoluto que contenga los dos infinitos relativos, y aquí es donde Krause encuentra al Ser Supremo, esencia fundamental, cuyas dos manifestaciones son la Naturaleza y el Espíritu. A la primera ojeada descubrirá el lector que despues de tantos rodeos venimos á parar, bien que con otras palabras, á la sustancia única de Spimosa, con sus dos atributos extension y pensamiento; veamos sin embargo lo que excogita la vanidad -HISTORIA DE LA FILOSOFIA.. 627 filosófica para aparentar que dice álgo mas que el judío holandés.
362. El Espíritu ofrece el carácter de espontaneidad, la Naturaleza el de totalidad; la Naturaleza hace sus “ obras completas, enlazadas, con sujecion á una ley de continuidad; el Espíritu, produce sus actos aislados, sin unidad, sin sujecion á ninguna ley, por la cual los unos se sigan á los otros; la Naturaleza no forma una cabeza sin añadirle tos demás miembros que corresponden, el Espíritu concibe una cosa con separacion de las otras, y una misma la considera bajo diferentes aspectos; le Naturaleza sigue en su desarrollo un órden constante, er que todo mar. a con simultaneidad, y en una direccior, dada, el Espíritu se desenvuelve con variedad, con interrupciones, cambiando la direccion á cada instante, sit necesidad alguna, con entera libertad. Estos dos modos de manifestarse indican dos seres distintos, independientes el uno del otro; sin embargo estos dos seres existen juntos, y no solo por yuxtaposicion, sino por intimidad de penetracion...« y se penetran mas Ínti -mamente en el hombre, que formando la síntesis mas completa de los mismos, posee órganos físicos para todu lo que se halla en la Naturaleza, y facultades intelecdE para todo lo que existe en el Espíritu. » (Ahrens, ibid.)
363. Pero la razon de la comunidad de vida y de esta union de la Naturaleza y del Espiritu, no puede hallarse ni en el uno ni en el otro, porque ni uno ni otro es la razon de.que el ser opuesto esté constituido en su esencia de tal modo, que pueda entrar con él en esta uniorr y recibir sus influencias. La razon de la union no puede hallarse sino en una unidad supertaf que reune en esencia dos dos atributes opuestos. Esta anided súperior es un Ser Supremo llamado Dios; él es en unidad de esencia lo que todos los seres finitos y particulares son exclusivamente y de una manera opuesta y predominante; Dios no es la Naturaleza m el Espíritu como tales, es en la unidad de su esencia la identidad del Fspíritu y de la naturaleza; y esta unidad, esta identidad, es una esencia distinta y superior, que hace imposible la confusion del Ser Supre-1o Con lo que es todavía finito bajo ciertos aspectos. El Ser Supremo por el atributo de lo infinito ó de -la totalidad, es la Naturaleza; y por el atributo de lo absoluto 6 de la espontaneidad, es el Espíritu; pero es todavía mas, es la unidad de lo infinito y de lo absoluto, de la totalidad y de la espontaneidad, y esta unidad constituye para él un nuevo modo de existir, una modalidad' tan fundamental como la de la Naturaleza y del “Espíritu, y fundamentalmente distinta del Espíritu y de la Naturaleza. Dios, en cuanto Espíritu, es pensamiento, sentimiento y voluntad; en cuanto Naturaleza, es luz, calor, atraccion, etc.;. pero es mas todavía, es la unidad y la identidad superior de estas manifestaciones opuestas, es la unidad y la identidad del pensamiento y de la luz, del sentimiento y del calor, de la voluntad y de la gravi- « Como la luz es la verdad y la identidad de todos los colores, así la esencia divina es la 2dentidad de esencia - de todas las cosas del universo; y esta unidad es distinta de ellas, como la luz lo es de todos los colores, aunque toda esencia esté contenida en la unidad de esencia, como todos los colores lo están en la luz. Así, no confundimos á Dios con el mundo, ni le separamos de él,.
porque no podemos separar la esencia divina de la esencia del mundo. Pero por su unidad, Dios es superier al mundo; Dios no. ha existido sin el mundo; el mundo no ha sido criado en el tiempo, porqué la esen-Cia del mundo estácontenida en la esencia divina; pero