SigPhi · Jaime Balmes

Curso de Filosofía Elemental

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235. El fundamento principal de todo raciociniv es el principio de contradiccion; es imposible que una cosa sea y no sea á un mismo tiempo. La conclusion debe estar ya contenida en las premisas, y por tanto afirmada implícitamente en una de ellas. El raciocinio es el acto con que descubrimos que un juicio está contenido en otro, para lo cual nes sirve lo que llamamos el medio. El juez sabe que ha de aplicar tal pena á todos los ladrones: pero como ignora que tal sujeto sea ladron, ignora que deba aplicarle la pena. El juicio, este sujeto merece tal pena, estaba contenido en el otro general, todos los ladrones merecen tal pena, mas, para que esto se desctbriese, era necesario un juicio determinado, á saber, que el sujeto era ladron.

236. Esta doctrina sé comprenderá mejor aplicándola - á las varias formas de la argumentacion, por lo cual conviene ante todo dar á conocer estas formas. Las prineipates son: silogismo, entimema, epikerema, dilema, sorites Ó gradacion, induccion y analogía.

SECCIÓN IL Definicion y division del silegismo.

237. Silogismo es la argumentacion en que se comparan dos extremos con un tercero, para descubrir la relacion que tienen entre sí.

Toda virtud es laudable; La prudencia es virtud; Luego la prudencia es laudable, Los dos extremos, prudencia y laudable, se comparan con el tercero, virtud; y de aquí se deduce que el atributo, laudable, conviene á la prudencia. | 238. Los extremos comparados se llaman términos: mayor, el mas general; y menor, el otro. El punto de comparacion se denomina medio'término. En el ejemplo citado, prudencia es el ménor, laudable el mayor, virtud el medio. E ) 239. La premisa en que se halla el término mayor, se llama mayor, y la otra menor. Es mas frecuente el que la mayor sea la primera del silogismo; pero aunque muden de lugar no varía su naturaleza. A o 210. Los silogismos se dividen en simples y compuestos. Los simples constan de selas proposiciones simples como el que se ha visto mas arriba (237);-los -compuestos encierran alguna proposicion compuesta.

Reglas de los silogismos simples.

211. Como el principio fundamental de los silogismos es que las cosas idénticas á una tercera son idénticas entre sí (237), resulta que todas las reglas de los silogismos pueden reducirse á-una sola: la comparacion debe ha-. cerse de los mismos extremos con un mismo medio; pero en las escuelas se acostumbra señalar varias que pueden mirarse como explicaciones de la fundamental.

Hé aquí los versos en que se las expresa.

1. Terminus esto triplex: medius, majorque minorque.

2. Latius hos quam preemisse conclusio non vult..

3. Aut semel aut iterum, medius generaliter esto, 4. Nequaquam medium capiat conclusio fas est.

5. Ambe affirmantes nequeunt generare negantem. 6. Pejorem semper seguitur conclusio partem.

7. Utraque si premis.a neget, nihil inde sequetur.

8. Nil sequitur geminis ez particularibus unquan.

1, 242. Todo silogismo debe constar de solos tres términos: mayor, menor y medio.

Sin esto no se haria la comparacion de los dos con un tercero. Para que el silogismo sea vicioso, no se necesita O ol * - TÓGICA. 69 que haya expresamente mas de tres términos; basta que uno de ellos se tome en diverso sentido en las diferentes proposiciones; pues en tal caso, aunque el nombre sea el mismo, la significacion no lo es. Un soldado es valiente; un cobarde es soldado; luego un cobarde es valiente. — El medio término, soldado, es uno en cuanto á la palabra, pero no en su significacion; porque en la mayor se trata de un soldado distinto del de la menor. A esta regla bien ON y explicada se pueden reducir todas las otras yA 213. Los términos no deben tomarse con mayor extension en la conclusion que en las premisas.

Se reduce á la primera, porque con la mayor extension se cambian los términos.

a em 2144. El medio término se debe tomar distributivamente en una de las premisas, cuando no sea singular.

Si el medio término no se toma distributivamente en alguna de-las premisas, sino en particular, podrá referirse á diferentes sujetos en las diversas premisas, como sucede en el ejemplo anterior (242). Pero si el medio término es singular, el silogismo será concluyente. César fué asesinado por Bruto; el vencedor de Farsalia fué César, luego el vencedor de Farsalia fuí asesinado por Bruto.

ha.

245. El medio no debe entrar en la conclusion. El medio sirve para comparar los extremos; y en la conclusion solo se debe hallar el resultado, esto es, la relacion de los extremos entre sí.

_ 246. De dos proposiciones afirmativas, no se puede inferir una negativa. De que dos términos.se identifiquen con un tercero, nO Se sigue que sean distintos,. - a q A Nc 72 FILOSORÍA ELEMENTAL, pues las Otras-se han añadido para la cadencia del Verso, como en Friseso- ROYUM. ] | 254. Barbara.; A. Todo metal es cuerpo; -: A. Todo plomó es metal; A. Luego todo plomo es cuerpo. - Celarent.

A. Todo plomo es metal; E. Luego ningun plomo es vegetal, Dari. es A. Todo metal es cuerpo; eS . 7. Algun mineral es metal; ( /. Luego algun mineral es cuerpo: Ferio.

E. Ningun metal es viviente; 7. Algun cuerpo es metal; O. Luego algun cuerpo no es viviente.

Las cuatro especies anteriores pertenecen á la primera figura, porque el medio término, metal, es sujeto en la mayor. y predicado en la menor, Son además del modo directo.

255. Barali, A. Todo metal es cuerpo;; A. Todo plomo es metal; /. Luego algun cuerpo es plomo. Celantes.

E. Ningun metal es viviente; A. Todo plomo es metal; . LE. Luego ningun viviente es plomo.

Dabitis.

A. Todo metal es cuerpo; /. Algun mineral es metal; k 5 _£. Luego algun cuerpo es mineral, o 4" apesmo. | A. Todo metal es cuerpo; E. Ningun viviente es metal; O. Luego algun « cuerpo no es “viviente. e F'riseso.

/. Algun mineral es metal: £. Ningun vivientees mineral; O. Luego algun metal no es viviente.

Los cinco modos anteriores son de la primera figura por la razon señalada (250); y son indirectos, porque el término mayor no es el predicado, sino el sujeto de la conclusion. | 256. Cesare. i E. Ningun viviente es metal; A. Todo plomo es metal; £'. Luego ningun plomo es viviente.

Camestres.: ( A. Todo plomo es metal; E. Ningun vegetal es metal; E. Luego ningun plomo es vegetal.

Festino.

" E. Ningun vegetal es metal; T. Algun cuerpo es metal; O. Luego algun cuerpo no es vegetal, Baroco., A. Todo plomo es metal; r O. Algun cuerpo no es metal; j O. Luego algun cuerpo no es plomo.

Estos cuatro modos son de la segunda figura, porque el medio término es siempre predicado.

257. Daraptt. * A Todo metal es mineral; A. Todo metal es cuerpo; T. Luego algun cuerpo es mineral, Felapton. | E. Ningun metal es vegetal; A. Todo metal es cuerpo; O. Luego algun cuerpo no es vegetal.

Disamis.

/. Algun metal es plomo; A. Todo metal es cuerpo; /. Luego algun cuerpo es plomo.

Datisi.

A. Todo metal es cuerpos. Z. Algun metal es plomo; /. Luego algun cuerpo es plomo, Bocardo. de O. Algun metal no es plomo; 44 j FILOSOFÍA ELEMENTAL.

A. Todo metal es mineral; O. Luego algun mineral no es plomo. Ferison. £. Ningun metal es vegetal; /. Algun metal es plomo; O. Luego algun plomo no es vegetal. Estos son de la tercera figura.

SECCION Y. Silogismos compuestos.

258. Los silogismos compuestos son condicionales, disyuntivos, Ó copulativos.

259. Silogismo condicional ó hipotético es el que se forma de una proposicion condicional, de otra simple en que se afirma ó piega una de las partes de la condicional, y de la conclusion.

+ La condicion se llama antecedente; lo condicional, consecuente, Si el sol calienta el tuba del termómetro, el mercurio subirá; El sol calienta el tubo; Luego el mercurio sube.

Regla 4-.

260. Afirmado el antecedente, se debe afirmar el consecuente.

Claro es que, supuesta la relacion del calor del sol con la subida del termómetro, si hay este calor, habrá la subida; pero es de notar que la afirmacion del consecuente no autoriza para afirmar el antecedente. No se podria decir: si el mercurio sube, el sol le calienta; porque el mercurio puede subir por el calor de una estufa, Ó por otra causa.

da, ] en Negado el consecuente, se debe negar el anteceente Si el mercurio no sube, señal es que no existe la causa ve - LÓGICA. 15 que lo haga subir, y por consiguiente no hay la del calor del so). Pero tambien es preeiso notar que de la negacion del antecedente no se infiere lá del consecuente. Nada valdria este raciocinio: si el sol no calienta el tubo, el mercurio no sube; porque puede subir por un calor que no sea el solar.

262. Silogismo disyuntivo es el que consta de una proposicion disyuntiva, de otra simple que afirma 6 niega uno de los miembros de la disyuncion, y de la conclusion.

Antonio es Francés ó Aleman; Es Francés; Luego no es Aleman.

Regla 42 263. No debe haber medio entre los términos de la disyuncion.

El ejemplo citado no seria concluyente, si Antonio fuera Español ó de otra nacion.

de.

264. Si la conclusion es afirmativa, necesita para su legitimidad la negacion de todos los demás miembros; y si es negativa ha menester de la afirmacion de uno.

La aceion es útil, Ó dañosa, ó indiferente; No es útil ni indiferente; Luego es dañosa.

Aquí se afirma bien un extremo, porque se han negado los demás.

La accion es útil, Ó dañosa, Ó indiferente; Es útil; Luego no es dañosa ni indiferente.

Aquí se ha afirmado un extremo, y por tanto deben negarse los otros.

265. Silogismo copulativo es el que consta de una proposicion copulativa negativa, de una simple y de la conclusion. e El hombre no puede á un tiempo seguir el impulso de sus pasiones y ser virtuoso; Tiberio sigue el impulso de sus Paones: Luego no es yirtuoso.

Regla 1».

266. Los miembros de la copulativa deben ser incompatibles.

Guando no hay incompatibilidad, el silogismo-no conduce á nada. Si alguno quisiese probar que un sabio no es virtuoso por lo mismo que es sabio, no probaria nada, pare no hay incompatibilidad entre la sabiduría y la virtu ga, 967. De la afirmacion de un miembro se puede pasar. á la negacion del otro..

Si es virtuoso, no sigue el impulso de sus pasiones; y - si obedece al impulso de sus pasiones, no es virtuoso.

da, 268. De la negacion de un TS no se sigue la afirmacion del otro.

Un hombre no puede ser á on mismo HGapO Francés y Ruso;: No es Francés; Luego es Ruso.

El silogismo no concluye; porque, aunque sean incompatibles las calidades de Francés y. Ruso, puede no ser. ni lo uno ni lo otro, sino Aleman, ó Napolitano, ó ó de otro país.

Varias especies de argumentación, 269. Entimema es un silogismo en que se calla una de - las premisas, porque sin expresarla se la sobrentiende. Todo metal es mineral; El plomo es metal; Luego el plomo es mineral. Este silogismo se puede convertir en uno cualquiera de estos entimemas, péc” Todo metal es mineral; Luego el plomo es mineral..

El plomo es metal; Luego es mineral.

270. Epikerema ó probanza, es un silogismo, cuyas premisas van acompañadas de prueba.

El hombre debe profesar la religion verdadera, porque sin esto essimposible agradar á Dios que es la misma verdad; la religion católica es la verdadera, como lo ma--nifiestan los milagros, el cumplimiento de las profecías, y otras señales inequívoeas: luego el hombre debe profesar la religion católica. i 271. Dilema es una argumentacion que consta de una proposicion disyuntiva, y de dos condicionales, ambas conducentes á una misma conclusion.

El mundo se convirtió al cristianismo con milagros ó sin milagros; si con milagros, el cristianismo tiene milagros en su favor, y por tanto es verdadero; si sin milagros, el cristianismo hizo un gran milagro, convir-O el mundo sin milagros: luego tambien es verdaero. V | El hombre que obedece á sus pasiones, ó logra lo que desea, ó no; IN Si lo logra, se fastidia, y por consiguiente es infeliz; Si no lo logra, está ansioso, y por lo mismo es infeliz.

Regla 1*.

272. No debe haber medio entre los términos de la disyuncion. El juez ó condena á muerte al reo ó le absuelve; Si lo condena á muerte, es cruel, y por tanto falta á la justicia; Si lo absuelve, no cumple la ley, y así falta tambien á la justicia; Luego de todos modos falta á la justicia. El dilema no concluye, porque entre la pena de muerte y la absolucion hay otras penas.

> 273. Las condicionales deben ser verdaderas.

e Y ME) FILOSOFÍA ELEMENTAL.

En el ejemplo citado el silogismo no concluiria, si el condenar á muerte no fuese crueldad, ó el absolver no se Opusiese á la ley.

274. Conviene evitar un vicio muy frecuente en los dilemas, cual és el que puedan retorcerse contra el que los propone. * A El soberano ó deja perecer al reo ó le perdona; si le deja perecer, es digno de censura por inhumano; si le absuelve, es tambien digno de censura, porque no deja obrar á, la justicia: luego de todos modos es digno de censura.

Puede relorcerse de esta manera: | El soberano ó deja perecer al reo ó le perdona; si le deja perecer, no merece censura, porque deja obrar á la Justicia; si le perdona, tampoco es digno de censura, pues que es misericordioso en uso de su derecho: luego en ningun caso es digno de censura.

275. Sorites ó gradacion es una serie de silogismos abreviados.

La misericordia es virtud; la virtud es agradable á Dios; lo que es agradable á Dios alcanza premio: luego la misericordia alcanzará premio. | Equivale á estos silogismos: La misericordia es virtud; la virtud alcanzará premio; luego la misericordia alcanzará premio.

Se prueba la menor: lo que es agradable á Dios alcanzará premio: la virtud es agradable á Dios: luego la virtud alcanzará premio.

276. Induccion es la argumentacion en que, enumerando todas las partes, y viendo que á cada una de ellas le conviene un predicado, inferimos que conviene á todos. A La única regla para esta argumentación es que se enu- Meren bien las partes, y que no se proceda ligeramente de una ó pocas á todas. Suele ser difícil enumerar todas las partes; y por lo mismo conviene guardarse de proposiciones demasiado absolutas. De esto trataremos mas abajo.

277. Analogía es la argumentacion per semejanza: como si, averiguada la causa de un fenómeno, inférimos que otro semejánte ha debido tener la misma causa. De esto se tratará mas largamente en otro lugar, SECCION Vil: - Paralogismos ó falacias.

278. La argumentacion viciosa se llama paralogismo, sofisma ó falacia. El nombre de sofisma, y menos el de falacia, no suele aplicarse á la argumentacion viciosa, cuando está empleada de buena fe. Entonces se la llama paralogismo; bien que algunos lláman paralogismo á la argumentacion viciosa por su materia, y sofisma ó falacia á la que peca por su forma.

279. Aunque el vicio de las argumentaciones puede descubrirse con las reglas que hemos dado mas arriba, enumeraremos rápidamente las que solian contarse en las escuelas, siguiendo á Aristóteles.

280. Las falacias son trece: seis de diccion, y siete de cosa, ret. A las pritneras se las-llama gramaticales, y á las segundas dialécticas.

281. Las de diccion ó palabra son las siguientes: equivocacion, anfibología, composicion, division, acento, figura de diccion. Algunas de estas son extrañas y hasta ridículas.

Equivocacion. El clima es dulee, luego es grato al pa- Jadár. — Anfibología. El que exponga sus caudales en la empresa, comete una locura: luego es necesario encerrarle en la casa de locos. —— Composicion, ó tránsito a sensu diviso ad sersum compositum. El que está sentado puede estar en pié: luego puede á un mismo tiempo estar en pié y sentado.—Division, ó tránsito a sensu composito ad sensum divisum. Lo blanco no puede ser encarnado: Juego el papel no puede teñirse de encarnado.—De acento. Sí es justo. Si es justo. Lo primero es absoluto, lo segundo condicional. — Figura de diccion. La existencia de Marte es fabulosa: luego no exisle el planeta Marte.

282. Lás falaciás de cosa son las siguientes: de accidente. Tráusito de lo dicho símpliciter á lo dicho secundum quid, ó de lo dicho secundum quid á lo dicho simpliciter, Ignorancia del elenco. De consecuente. Peticion de principio. De no causa como causa. De una pregunta complexa, como si fuera simple. | oe 283. De accidente. Algunos sabios han sido viciosos, luego la ciencia es dañosa. Se condena la ciencia por un accidente de ella. NA 284. Tránsito de lo dicho simpliciter á lo dicho secundum quid, Ó viceversa. Engaña, luego miente. No concluye, porque puede engañar de buena fe. — No sabemos dónde está la causa de donde procede el calor terrestre, luego no sabemos que exista. No concluye por lo segundo. | hos -285.-Ignorancia del elenco, la hay cuando no se está en la cuestion. El hombre no puede pensar sin sangre; luego la sangre piensa. Buscar el sujeto del pensamiento no es lo mismo que buscar una condicion necesaria para la vida, y por tanto para el pensamiento.

286. De consecuente, se comete cuando se peca contra lo dicho (260). Si es sabio, es laborioso; es laborioso; luego es sabio.

287. Peticion de principio. La hay cuando se supone lo mismo que se ha de probar. El humo sube hácia arriba, porque no tiene gravedad, pues que es de la clase de los cuerpos leves. Precisamente esto último es lo que se ha de probar, y sin. embargo se aduce como prueba. Esta falacia se llama tambien círculo vicioso.

288. De no causa por causa. El enfermo se halla peor; luego la medicina le ha dañado. El daño puede haber provenido de otras causas.

289. De pregunta complexa como simple. Los Mejicanos, los Brasileros, los Españoles, los Franceses son Europeos? Sí. ¿Luego los Mejicanos son Europeos? No. Luego los Franceses no son Europeos.

SECCION VII. Reduccion de todas las reglas del raciocinio á una sola.

290. He dicho que (235) todo raciocinio consiste en la manifestacion de que un juicio está contenido en otro; voy á desenvolver esta observacion, que, bien comprendida, basta para conocer si un raciocinio cualquiera es legítimo ó no, sin necesidad de recordar las reglas especiales. | 291. La consecuencia legítima debe estar afirmada en las premisas; sacarla es poner explicito lo que estaba implícito; el medio noes mas que aquello de que echamos mano para. desenvolver las premisas, y manifestar que en una de ellas está contenida la conclusion. De esto resulta que todo raciocinio se funda en el principio de: contradiccion; y toda consecuencia, para ser legítima, debe ser tal que, en no admitiéndola, se afirme y se niegue una cosa al mismo tiempo.

292. El sofisma es la argumentacion en que se saca una consecuencia ilegítima con apariencias de legitimidad. En todo «sofisma se pretende que una proposicion está contenida en otra, cuando realmente no lo está; el secreto para desenredarse de los sofismas es volver atrás, reflexionando atentamente sobre el verdadero sentido de la proposicion en que el sofisma se apoya.

293. Teniendo presentes estas observaciones se puede resolver desde luego si una forma de argumentacion es legítima ó sofística. En la dialéctica se dan muchas reglas para semejantes casos; no niego que sean muy útiles, y en la detenida explicacion que de ellas acabo de hacer, he dado una prueba de que estoy lejos de despreciarlas, pero no puedo menos de observar que es muy difícil retenerlas en la memoria, y que, aun recordadas, si se pregunta. la razon de ellas, se las debe fundar en el principio arriba establecido.

Apliquemos esta observacion al silogismo simple.

294. El principio fundamental de los silogismos simples, es el siguiente. Las cosas idénticas á una tercera son idénticas entre sí. Que sunt eadem uni tertio sunt idem inter se. Este principio á su vez se reduce al de contradiccion. Si A es C, y Bes C, A es B. Puesto que A es C, es evidente que al decir que £ es €, digo tam-. bien que A es By y si lo niego caigo en contradiccion afirmando y negando una misma cosa 4 un mismo tiempo.

295. Asi es que todas las reglas del silogismo pueden ua FILOSOFÍA ELEMENTAL.

reducirse á una sola: se han de comparar unos mismos extremos con un mismo medio. Por el. contrario, todos los vicios de los silogismos se reducen á uno: el cambio de los extremos ó del medio, aunque la palabra que los exprese se conserve la misma. id 296. Tedo cuerpo es grave, el aire es cuerpo, Juego el aire es grave. La consecuencia es legítima, porque habiendo afirmado que todo cuerpo. era grave, lo afirmaba tambien del aire,.si este era un cuerpo: luego la conclusion estaba ya contenida en la mayor, y solo necesitaba que la menor me lo manifestasé, diciendo que el aire era cuerpo, esto es, una de aquellas cosas de que habia afirmado la gravedad. - 297. Esta especie de silogismos estriba en aquel principio: lo que se afirma de todos se afirma de cada uno. El uso del principio de contradicción es evidente en este caso; pues que cuando he dicho todex distributivamente, he dicho tambien cada uno. Si afirmo un predicado de todos los cuerpos, y despues lo niego de un cuerpo, lo afirmo de todos y de no todos, lo que es una contradiccion. | 298. Algun cuerpo es vegetal; el metal es cuerpo; luego el metal es vegetal. El silogismo no concluye, porque al armar que algun cuerpo es vegetal, la afirmacion se refiere únicamente á ciertos cuerpos; y al afirmar en la menor que el metal es cuerpo, me refiero á ciertos cuerpos diferentes de aquellos de que trataba en la mayor: luego no hay comparacion de los dos extre— mos con un mismo medio, y por tanto no me contradigo al negar que. sean idénticos entre sí. El defecto de este silogismo se expresa en la regla: de dos proposiciones particulares no se sigue nada.

-299. Todo pino es madera; todo abeto es madera; luego todo abeto es pino. El silogismo no concluye, porque en la mayor el término medio significa una clase de madera, y en la menor otra diferente. El vicio de este silogismo está expresado en aquella regla: en alguna de las premisas el medio término se debe tomar distributivamente. La razon es porque de esta suerte se logra que la comparacion se haga con un mismo medio; pues como en una de las premisas se habla de todos, al hablárse en la otra de- uno se habla tambien del mismo de que se hablaba en la anterior.

300. Es fácil extender estas observaciones á todas las formas de argumentacion; y será bueno que se ejerci- : ten en ello los alumnos, perque de este modo se acostumbrarán á distinguir entre los raciocinios legítimos y los sofísticos, y simplificando las reglas de tuda buena argumentacion las retendrán sin dificultad en la memoria, | LIBRO III.

5 po EL MÉTODO.

Los criterios.

304. Método es el órden que observamos para evitar el error y encontrar la verdad.

A veces se entiende por método el conjunto de lds medios que empleamos para lograr dichos objetos. De ambas cosas trataremos en este libro.

302. Las fuentes de donde mana para nosotros el conocimiento de la verdad se llaman criterios; y es claro que, si no los conocemos, nos será imposible proceder con buen órden en la investigacion de la verdad. Así, antes de dar las reglas para el buen método, es preciso explicar en qué consisten los varios criterios.

En general, se entiende por criterio el medio para conocer la verdad. De estos los hay que sé hallan en nosotros mismos, y son el de conciencia, el de evidencia, el de sentido comun, y el de los sentidos externos; y los hay fuera de nosotros, como el de la autoridad. Explicaremos mas abajo (sec. 3%) que el de los sentidos externos se reduce á los de conciencia y sentido comun, ó mas bien que se forma de la combinacion de estos; y el de autoridad se compone del de conciencia, sentido comun, evidencia y sentidos externos, combinándose dos ó mas de estos criterios y de diferentes maneras segun las co- -sas de que se trata. E Criterio de conciencia, ó de sentido intimo.

303. La conciencia ó sentido íntimo, es la presencia interior de nuestras propias afecciones. Sentir, imaginar, pensar, querer, son afecciones de nuestra alma que no pueden ni siquiera concebirse sin la presencia íntima de ellas. ¿Qué sería el sentir si no experimentásemos la sensacion? ¿Qué el pensar, si no experimentásemos el pensamiento? “¿Qué el querer, si no experimentásemos el acto de la voluntad? El sentido, la imaginacion, el pensamiento, la voluntad, todo desaparece sin esta presencia íntima, pues todo se reduce 'á palabras que ó no significan nada, Ó expresan cosas contradictorias. (V. FFilosofía Fundamental, lib. 1, cap. xXt11.)

304. La conciencia es de dos maneras, directa y refleja. La directa es la simple presencia de la afeccion interior, la refleja es el acto intelectual dirigido sobre esta presencia. Siento un dolor, sin pensar expresamente en que siento aquel dolor; la presencia íntima de la. afeccion dolorosa es la conciencia directa; pero si pienso sobre aquella sensacion, el acto intelectual que podria expresarse de esta manera, « conozco que padezco, » es la conciencia refleja.

305. La conciencia directa acompaña á toda afeccion inlerna, pues que sin esto no son concebibles, ni la sensibilidad, ni la inteligencia, ni la voluntad.

La refleja es un acto puramente intelectual del todo independiente de los objetos sobre que versa, y que por tanto puede no acompañarlos.

306. Creen algunos que hay afecciones internas intelectuales de que no tenemos conciencia; si se habla de la conciencia refleja, es cierto que hay muchedumbre de afecciones que no advertimos expresamente; pero si se tratase de la conciencia directa, la asercion seria contradictoria, “ 307. El criterió de la conciencia es del todo infalible con tal que se ciña á su objeto propio. Este objeto es lo que pasa en nuestro interior. Si experimento un dolor semejante al que produce una punzada, no puedo engañarme en lo que la conciencia me dice, que siento aquel dolor. Sila conciencia me lo dice, lo siento: sentirlo, experimentarlo, tener conciencia de él, hallarse presente á mi alma; son. cosas idénticas; afirmar la una y negar la otra, seria una contradiccion.

308. Los errores del criterio de la conciencia nacen de que pasamos de la afeccion interior á sus causas, Ó á ciréunstancias que no están bajo la jurisdiccion del mismo. No me engaño ni puedo engañarme si, al experimentar un dolor semejante al de una punzada, afirmo que lo experimento; pero siámas de decir quelo experimento, digo que me punzan, ya puedo engañarme; porque extiendo el criterio de la conciencia á la causa del dolor, la cual no está presente á mi alma.

309. Hay una persona que experimenta un impulso hácia una creencia ó una accion.; interiormente le parece que hay una voz que le enseña una doctrina ó que le indica un camino; no se engaña ni puede engañarse en lo que toca al fenómeno interno; con tal que se limite á decir, « en mi interior siento eso, » el criterio de su conciencia es infalible; pero si apoyado en este criterio dice: « Dios me inspira eso, » pasa del fenómeno á la causa, y puede caer en error. De aquí han dimanado la extravagancia y el fanatismo de las sectas que abandonaron el principio de la autoridad, para fundarse única— mente en el espiritu privado. Toda la doctrina del crite-" rio de la conciencia puede resumirse en las reglas siguientes.

e e 310. El criterio de la conciencia es infalible cuando se refiere á lo que pasa en nuestro interior.

> 2* 311. El criterio de la conciencia es falible cuando sale de los limites de lo que pasa en nuestro interior extendiéndose á causas, efectos ú otras circunstáncias del fenómeno interno.

SECCION H. Criterio de evidencia.

312. La evidencia suele definirse: la hiz interna coú que vemos las ideas con toda claridad. Esta definicion tiene el inconveniente de estar compuesta de palabras metafóricas, que á su vez necesitan ser explicadas. Será preciso, pues, no contentarnos con ella, y examinar mas á fondo este punto importante.

313. Es evidente que tres y dos hacen cinco; ¿porqué? porque analizando lo que entendemos por cinco, vemos, que en esta idea se hallan el tres y el dos, y que el cinco no es otra cosa que.la reunion de estos dos números. Es evidente que tres y dos no hacen seis; ¿porqué? porque analizando lo que entendemos por seis, vemos que este número se compone de tres mas dos, mas uno; y por tanto la reunion del tres y del dos no completan el seis, Es evidente que todos los radios del círculo son iguales; ¿porqué? purque examinando lo que entendemos por círculo, vemos que en su construccion se da ya por supuesta la igualdad del radio, pues que este es la misma línea con cuya revolucion al rededor de un punto se construye el círculo. Es evidente que el diámetro es mayor que el radio, ¿porqué? porque examinando lo que entendemos por diámetro, vemos que está formado de dos radios puesto el uno á continuacion del otro.

314. Luego la evidencia debe definirse: la percepcion de la identidad ó de la repugnancia de las ideas.

315. Hablando en rigor, la evidencia es el acto con que encontramos en nuestras ideas aquello que se ha puesto en las mismas, Ó con que negámos aquello que habíamos ya negado de ellas; es una especie de cargo y data con que el entendimiento iguala las salidas con las entradas; no puede salir lo que no habia entrado, no puede hallarse entre las existencias lo que ya ha salido. Toda evidencia se funda en el principio de contradiecion; el entendimiento no tiene evidencia sino cuarido descubre -— un conflicto entre la afirmacion y la negacion; afirma con.evidencia porque no puede negar sin faltar á su afirmacion propia; niega con evidencia, cuando no puede afirmar sin faltar á su propia negacion.

. 316. La evidencia es inmediata ó mediata. Hay evidencia inmediata cuando percibimos desde luego la identidad ó repugnancia de dos ideas, sin necesidad de ninguna reflexion,.y con solo entender el. significado de las palabras. Hay evidencia mediata, cuando, para descubrir esta identidad ó repugnancia, necesitamos reflexionar sobre las ideas mirándolas bajo varios aspectos ó comparándolas con otras. Si. se nos "habla de un triángulo circular, vemos desde luego el absurdo sin necesidad de reflexion, porque la simple idea del triángulo nos excluye - la del círculo; esto es evidente con evidencia inmediata, y para todos los hombres, aun los mas ignorantes de los principios de geometría. Pero quien no conozéa los elementos de esta ciencia, podrá muy bien creer que no es absurdo un triángulo cuyos ángulos sumados sean mayores que dos rectos: esto es imposible, contradictorio, pero la contradiccion no se descubre á primera vista, aunque se sepa lo que es triángulo, lo que es ángulo, y lo ue son dos rectos. Aquí pues no hay evidencia immelata. Pero haciendo la construccion correspondiente, y conociendo los medios para comparar los ángulos, se demuestra que la suma de los de un triángulo es siempre igual á dos rectos, y que no puede sostenerse lo contrariw sin incurrir en contradiccion. En este caso hay evidencia mediata.

317. La piedra de toque de la verdadera evidencia es el principio de contradiccion, y las ilusiones que nos formamos con este criterio nacen de que aplicamos malamente dicho principio. Cuando se trata de evidencia inmediata es difícil equivocarse; pero cuando para ver la identidad Ó la repugnancia necesitamos comparar entre sí' varias ideas. raciocinando, creemos que hay centradiccion donde no existe, Ó que existe donde no la hay en la realidad. El riesgo de engañarnos es tanto -mayor cuanto es mas largo el hilo del discurso; en tales casos á veces nos parece que el hilo continúa entero cuando lo hemos ya roto, quizá por mil partes.

LA Eo a y a = a Mr tl 88. FILOSOFÍA ELEMENTAL' Regla 1.

318. Para cerciorarse de que hay err efecto evidencia inmediata, es necesario- que con toda claridad y á la primera ojeada, se vea que el juicio está enlazado con el principio de contradiccioh; esto.es, que si la proposicion es afirmativa no se la puede negar, ó que si es negativa no se la puede afirmar, sin faltar á dicho principio. O É de De 319. Cuando no hay evidencia inmediata, es necesario ir siguiendo con suma escrupulosidad los eslabones del raciocinio, - y no. pasar ñunca adelante cuando el. tránsito no está justificado por el principio de contra-0 (V. da Filosofía fundamental, lib. 1, cap. xv y XXIV. yo - SECCION Ill.

Criterio de sentulo comun.

320. El criterio de sentido'comun, que tambien puede.. llamarse instinto intelectual, es la inclinacion natural á dar asenso á ciertas proposiciones, que no nos constan por evidencia nisse apoyan en el testimonio de la con= ciencia. Es fácil encontrar muchos ejemplos en que experimentamos este instinto irresistible. | Todos los hombres están seguros de que hay un mundo externo; y sin embargo este mundo no le tienen presente á su conciencia, pues que esta se limita á los fenómenos puramente internos; ni tampoco conocen esta verdad por evidencia, porque aun suponiendo la posibilidad de una verdadera demostracion, muchos de ellos no serian capaces de comprenderla, y la inmensa mayoría no ha pensado ni pensará nunca en demostraciones semejantes. - La humanidad entera conoce las verdades morales, y á ellas ajusta su conducta, Ó cuando menos conoce que la debe ajustar; estas verdades no son fenómenos puramente internos, pues que abarcan las relaciones del - hombre consigo mismo, con sus semejantes y con Dios; tampoco son conocidas por demostraciones, pues que la inmensa mayoría de los hombres, aunque se ocupa de la moral, no piensa en las teorías morales.

Nadié creerá que quien hace todas sus acciones al acaso, haya de conseguir todo lo que quiera; que disparando'sin apuntar,-haya de matar siempre el ave que desea; que andando sin mirar á donde va, haya de llegar siempre al punto que le conviene; que metiendo la mano en una urna donde' hay millares de bolas, haya de sacar siempre la suerte que él codicia; que moviendo la pluma al acaso, haya de resultar escrito todo cuanto desea. La- certeza de que no sucederán esas extravagancias, no se apoya en el testimonio de la conciencia, porque és claro que no se trata de fenómenos internos, ni tampoco en el de la evidencia, porque semejantes extrañezas podrian verificarse sin faltar al principio de contradiccion. | 321. Los ejemplos anteriores manifiestan que hay en nosotros un instinto intelectual, que nos impulsa, de una manera irresistible, á dar asenso á ciertas verdades, no atestiguadas por la conciencia, ni por la evidencia: á este instinto llamo criterio de sentido comun; podríamos apellidarlo instinto intelectual. Se le da el nombre de sentido porque-ese impulso parece tener algo que le asemeja á un sentimiento; se le da el título de comun, porque en efecto es comun á todos los hombres. Los que se ponen en contradiccion con ese instinto universal, los que no tienerr- sentido comun, son mirados como excepciones -monstruosas en el órden de la inteligencia. | 322. El criterio de los sentidos bien analizado, consta de dos elementos: el testimonio de la conciencia y el instinto intelectual; por el primero nos cercioramos de la presencia de los fenómenos internos, de la sensacion considerada en sí misma, en cuanto es un hecho puramente subjetivo; por el segundo, atribuimos una realidad al objeto de las sensaciones, hacemos tránsito del fenómeno interno al mundo externo, ceuidándonos muy poco de si ese tránsito lo hacemos pasando por un puente sólido ó con un salto por el aire. | 323: El criterio de la evidencia se funda tambien en Y0 FILOSOFÍA ELEMENTAL,