393. Cuando se procede por el método sintético, conviene guardarse de la manía de componer sin bastantes elementos; y en el uso del análisis, es preciso evitar el que á fuerza de examinar las partes por separado, se llegue á perder de vista sus relaciones con el todo. (V. El anal - Necesidad del trabajo.
394. El hombre tiene-á veces inspiraciones felices, que no le cuestan ningun trabajo; mas por lo comun necesita trabajar, si no quiere vivir en la ignorancia. Las mismas inspiraciones espontáneas no suelen presentarse sino al que ha cultivado sus facultades con mucho ejercicio. Sin este, no se desarrolla el alma; y semejante al cuerpo que está mucho tiempo sin accion, siente disminuir sus fuerzas, y arrastra una vida perezosa y lánguida. Algunos creen que los grandes ingenios són perezosos; ¡gravísimo error! Todos los grandes hombres se han distinguido por una actividad infatigable: esta es una condicion necesaria para su grandor; sin ella no serian grandes. La vanidad impele á veces á ocultar los sudores que cuesta una.obra; pero téngase por cierto que poco bueno se hace sin mucho trabajo; que aun los que llegan á adquirir extraordinaria facilidad, - no lo consiguen sin haberse preparado con dilatadas fatigas.: .Deséchese, pues, la vanidad pueril de fingir que se hace mucho trabajando poco; nadie debe avergonzarse de las condiciones impuestas á la humanidad entera; y una de estas es, que no hay progreso sin trabajo.
Para trabajar con fruto, conviene tener presentes algunas observaciones sobre la lectura, el trato y la meditacion.
SECCION VIII. e . iS - La lectura.
395. En la lectura debe cuidarse de dos cosas: escoger bien los libros y leerlos bien. l 396. Nunca deben leerse libros que extravien el entendimiento, ó corrompan el corazon. Las lecturas irreligiosas Ó inmorales no conducen á la ciencia, por el contrario son una fuente de frívola superficialidad.
397. Conviene leer los_autores, cuyo nombre es ya generalmente conocido y respetado: así se ahorra mucho tiempo y se adelanta mas. Estos escritores eminentes enseñan, nó solo por lo que dicen, sino tambien por lo que hacen pensar. El espíritu se nutre con la doctrina que le comunican; y se despierta y «desarrolla por las reflexiones que le inspiran. Entre dos hombres,.uno mediaso, otro eminente, ¿quién preferiria consultar al me -diano?
398. “Ningun arte ni ciencia debe estudiarse por diccionarios, ni enciclopedias: es preciso sujetarse primero al estudio de una obra elemental, para dedicarse en seguida con fruto á la lectura de las magistrales. Los diccionarios y enciclopedias sirven para consultar en casos dados y refrescar especies, mas no para aprender las cosas á fondo.
399. Non multa sed multúum y; se ha de leer mucho, pero no muchos libres; esta es una regla excelente. La lectura es como ei alimento: el provecho no está en proporcion de lo que se come, sino de lo que se digiere.
100. La lectura debe ser pausada, atenta, reflexiva; conviene suspenderla con frecuencia para meditar sobre lo que se lee; así se va convirtiendo en sustancia propia la sustancia del autor; y se ejecuta en el entendimiento un acto semejante al de las funciones nutritivas del cuerpo. o 1104. Suele decirse que es mas útil leer con la pluma en la mano, apuntando lo mas importante que ocurre; esta regla es en efecto muy provechosa; mas para guardarse de algunos inconvenientes, será bueno recordar lo que sigue: 1” se corre peligro de escribir muchas cosas inútiles y de gastar, haciendoextractos, un tiempo que se emplearia mejor en la repeticion de la lectura, 2 encomendándolo todo al papel, se cultiva menos la memoria: el mejor libro de apuntés es la cabeza; esta no se traspapela ni embaraza; 30 cuando se trata de. normbres propios y de fechas, conviene no fiarse de la memoria. E 1102. El inmoderado deseo de la universalidad es una . fuente de ignorancia. Queriendo saberlo todo, se llega á no saber nada. Son pocos los hombres que han nacido con talentos bastantes para abarcar todas las ciencias.
Así es muy importante el poseer á fondo una de ellas; y luego no hacer incursiones por el campo de las otras, sino con la debida consideracion de las propias fuerzas, del tiempo de que se dispone, y de la profesion que se ha de ejercer. ¿De qué le sirve á un militar el ser botánico, si ignora el arte de la guerra? ¿De qué á un abo- ' gado el ser un buen geómetra, si se olvida de la 'jurisprudencia? | e SECCION IX. El trato y la disputa.
1103. El trato con los hombres puede servirnos de mucho para adelantar en nuestros conocimientos. -.
La discusion es una fuente de luz, si se evitan el espíritu de parcialidad, la influencia del amor propio, y Jos peligros que hay en tales casos de ofender el »jeno.
1104. Es digno de notarse que en el calor de la discusion, y á veces en el suave movimiento de una conversacion tranquila, nos ocurren pensamientos, que jamás se nos-habian ofrecido. Las dificultades del adversario, las observaciones de un amigo, las -dudas del indiferente, á veces las mismas necedades del ignorante hacen descubrir puntos de -vista totalmente nuevos, que ensanchan é ilustran las cuestiones. Los espíritus humanos tienen la facultad de fecundizarse unos á otros: se asemejan á los cuerpos que con el roce se afinan y calientan. a e (105. Desgraciadamente, se cae:con sobrada frecuencia en los defectos arriba meneionados: se tiene el juicio formado préviamente; y no se piensa en rectificarlo sino en sostenerlo; no se trata de buscar la verdad, sino de luchar y vencer. El orgullo de los contrincantes se exalta; las palabras son duras, el tono áspero, cuando no insolente; y lo que debia -ser una especie de asociacion en que cada cual pusiera en el fundó comun sus fuerzas particulares con el objeto de encontrar la verdad, se convierte en un desafío literario en que se manifiestan pasiones y miserias.
:406. Conviene sobre manera guardarse del espíritu de disputa. Guando no se espera ningun resultado en -Savor de la verdad, es mejor condenarse al silencio, aun cuando se oigan-proposiciones que sé “pudieran rebatir. Esta prudencia en huir de disputas ruidosas, evita dis--gustos, es conforme á la sana moral y á la buena educacion, y ahorra un tiempo precioso que se puede emplear en trabajos útiles.
107. Peró conviene igualmente buscar el trato de personas entendidas y juiciosas; es increible el fruto que se sáca de conyersar con otro sobre las materias que se han estudiado. Con esta comunicacion el espíritu se desarrolla, se aviva, recobra las fuerzas debilitadas en las horás de la soledad, conoce sus errores, rectifica sus equivocaciones, se confirma en las verdades encontradas, descubre nuevos caminos para llegar á otras, en breve rato recoge el fruto de largos trabajos de su interlocutor, á su vez le cumunica los suyos, da y recibe, aprende y se solaza.., € SECCION X. La meditacion.
108. La meditación es un trabajo intelectual con que procuramos conocer á fondo alguna cosa. La meditacion será estéril cuando no haya ideas sobre que fijarla; así, para meditar con fruto, conviene haber hecho acopio de materiales, por medio de la lectura, de la conversacion ú observacion. ' | 1109. El trato con hombres pensadores, y la lectura de los autores profundos, acostumbra insensiblemente á meditar. Importa poner un especial cuidado para familiarizarse con esta costumbre, contrayendo el hábito de meditar sobre todo lo que se ofrece á nuestra consideracion. En esto se interesan no solo los adelantos cientificos y literarios, sino tambien el acierto en la direccion de los negocios: muchos de los errores, así. especulativos como prácticos, nacen de la falta de meditacion. Hombres hay, que han leido en abundancia, y que apenas se han parado un instante en meditar sobre lo que leyeron. Sus cabezas son una especie de depósito de los pensamientos ajenos; nada tienen propio; y hasta en sus rasgos de apariencia original, se descubre el carácter de las reminiscencias de la lectura. Envanecidos con la idea de sus estudios, se imaginan haber llegado al colmo de la ciencia;-no considerando que el fruto del trabajo se halla en proporcion, no solo con el estudio, sino tambien con el modo de estudiar. Otros que conducen negocios, á veces de alta importancia, sin haber reflexionado apenas sobre el objeto que tienen encomendado; así caminan sin plan, sin prevision de lo que puede suceder, y se ven envueltos en ruinas que les hubiera sido fácil evitar.
SECCION XI. Cuestiones práclicas.
110. Los actos prácticos del. entendimiento son los que nos dirigen en nuestras acciones. ¿Qué debo hacer para manifestar mi gratitud? ¿A qué sacrificio me obliga la amistad? Cuál es el modo de ejecutar este Ó aquel sistema de administracion? Cómo se han de combinar las fuerzas motrices para lograr que una máquina ejerza bien sus funciones? A estas y otras semejantes Jlamo cuestiones prácticas.
111. Por los ejemplos aducidos se echa de ver que de estas cuestiones, unas se refieren á objetos sometidos á leyes necesarias, otras á nuestras acciones libres. Sobre ambas emitiré algunas breves observaciones, pues no creo conveniente repetir lo que dije extensamente. en El Criterio, cap. XXI.
112. Cuando el hombre quiere obrar, siempre se propone algun fin. Sin esto su voluntad no se moveria. El objeto de “su obra es lograr el fin propuesto. De aquí resulta que en toda Operacion conviene atender al fin y á los medios.
1113. El fin en toda clase de acciones debe.ser moral. Todo fin contrario á la moralidad debe ser desechado inexorablemente. No hay razones de arté ni de ciencia que puedan autorizar para proponerse fines malos. Lo inmoral, por lo mismo que es inmoral, carece de verdad y de belleza: estas no se encuentran en las casas i¡nmoralés, cuando se las mira con pleno conocimiento, y se LÓGICA. E 115 prescinde de ciertas relaciones con nuestra sensibilidad. 411. No basta que el fin no sea inmoral; es preciso que sea el que conviene al sujeto y demás circunstancias. El acierto en proponerse el fin es mas difícil de lo que parece. Esta dificultad nace de varias causas, siendo una de ellas el que, como todos los fines, excepto el último que es Dios, son medios para lograr otto fin, se necesita frecuentemente mucha reflexion y sagacidad, para descubrir cuál es, en un casó dado, el mas conveniente.
115. El fin debe ser proporcionado á los medios; aspirar á un“fin, careciendo de medios para lograrlo, es gastar el tiempo inútilmente, cuando no con daño. Son muchos los hombres que no consiguen lo fácil, porque se proponen lo imposible.
116. El valuar los medios externos no es tan difícil como el apreciar los internos. Aquellos no se emplean sin estos; y precisamente en el conocimiento de los últi- - mos se halla la mayor dificultad. Profundamente sabio era el dicho de los antiguos: Nosce te tpsum, conócete á tí mismo. dl 1117. A:medir las fuerzas propias, debemos guardarnos por una parte de la presuncion, y por otra de la pusilanimidad. La presuncion nos induce á empresas superiores á nuestras fuerzas; pero la pusilanimidad nos retrae de emplear las que poseemos; y auxiliada por la pereza, uno de los vicios mas generales en el linaje humano, quebranta el brio, enflaquece la actividad, y nos hace inferiores á nosotros mismos.
(118. No debemos juzgar ni deliberar con respecto á ningun objeto, mientras el espíritu está bajo la influencia de una pasion relativa al mismo objeto. Cuando nos hallamos bajo semejante influencia, vemos al través de un vidrio colorado: todo nos parece de un mismo color. (V. El Criterio, cap. xxu, $ 37 y siguientes.)
- (19. Si la resolucion es urgente, y nos sentimos bajo la influencia de una pasion, hemos de hacer un esfuerzo para suponernus, por un momento siquiera, en el estado en que esa influencia no exista. Esto, por lo mismo que excita la reflexion, calma las pasiones, y ofreciéndonos el recuerdo de que otras veces nos ha sucedido ver de un modo diferente segun la disposicion del ánimo, siembra al menos algunas dudas sobre el acierto de la resolucion aconsejada por las pasiones, y nos ayuda para dominar el primer impulso. (V. El Criterio, Cap. Xxi, S ht y siguientes.). ES (120. Los medios deben ser morales. El fin no justifica los medios: jamás puede'ser lícito cometer una mála.
accion, por santo que sea el fin-que nos propongamos. (21. Las pasiones.son buenas auxiliares, cuando están dirigidas por la razon y la moral: inspiran al entendimiento, dan firmeza y energía á la voluntad.
RESUMEN.
1122. Profundo Mor de la verdad; acertada eleccion de carrera; aficion al trabajo; atencion firme, sostenida, y acomodada á los objetos y circúnstancias; atinado ejercicio de las diversas facultades del alma, segun la maleria que nos ocupa; prudencia en el fin y en los medios; conocimiento de las propias fuerzas, sin presuncion ni pusilanimidad; dominio de sí mismo, sujetando las pasiones á la voluntad, y la voluntad á la razon yá * la moral: hé aquí los medios para pensar bien, así en Jo especulativo como en lo práctico; hé aquí resumidas las reglas de la lógica.
FIN DE LA LÓGICA.
METAFÍSICA.
— para convencerse de que nada se omite delo perteneciente á la Ontología, basta leer el índice de la Ideología. En esta parte como entodas las demás, trato las cuestiones nuevas sin olvidar las antiguas. - Empleo el método analítico ó el sintético, segun me parece mejor para cada caso; pero en general prefiero el analítico, bien que acomodándole á la capacidad de los principiantes. No es exacto que en la enseñanza sea siempre preferible el sintético, mucho menos en los estudios metafísicos; la dificultad está en emplear el análisis de un modo adaptado á inteligencias tiernas: lo he intentado; no me lisonjeo de haberlo conseguido.
Evito el lenguaje embrollado de algunos filósofos modernos; pero adopto-el que ha introducido la necesidad ó el uso. He procurado expresar las ideas con la mayor clz...ad y precision que me ha sido - posible; cuidando al propio tiempo de que las formas del estilo y de la diccion fuesen tales, que los jóvenes al salir de la escuela pudieran emplearlas en la discusion comun; ¿de qué sirve el aprender cosas buenas si luego no se saben expresar? La enseñanza no.es para las pequeñas vanidades del recinto de la éscuela, es para el bien del mundo.
La Ética ó Filosofia moral, que ya está en prensa, y la Historia de la filosofia, que completará la obra, darán idea mas cumplida del plan, método y doctri-. nas de este curso eleméntal: ulteriores explicaciones me llevarian demasiado lejos, y además serian insuficientes.
BD A A - NOCIONES PRELIMINARES.
Entiendo por estética la ciencia que trata de la sensibilidad. be E No se la debe incluir en -la ideología pura, supuesto que las sensaciones y las ideas son objetos diferentes. Empiezo por ella la metafísica, porque los fenómenos de la sensibilidad son los primeros que se ofrecen al examinar las funciones de la vida animal y el desarrollo del espiritu. | La metafísica debe principiar por el estudio de nuestra alma; no porque esta sea el orígen de law cosas, sino. porque es nuestro único punto de partida. Hay regiones mas altas, donde el observatorio estaria mejor; pero nos es preciso contentarnos con el que se nos ha dado, Para sentir y conocer los objetos no salimos de nosotros; los percibimos en cuanto se reflejan en nuestro interior: el mundo corpóreo se nos manifiesta por las sensaciones, el incorpóreo por las ideas; ambas son fenómenos del alma, y por estos debemos empezar. -.
La distincion entre lo que hay en estos fenómenos de subjetivo y de objetivo encierra la mayor parte de la filosofía; con lo subjetivo conocemos el y ó el alma; con lo objetivo el no yo, ó lo que no es e alma; y el yo y el no'yo juntos encierran todo cuanto existe y puede existir; pues que-no hay medio entre el yo y el no yo ó entre el sí y el no.. Estas expresiones, aunque algo extrañas, $on ahora de un uso bastante general; cada época tiene su gusto, v la. filosofía de nuestro siglo vuelve á la costumbre de emplear términos técnicos. Esta da precision, pero expone á la oscuridad; como quiera, es necesario tener noticia de la moda aunque no se la quiera seguir.
La naturaleza del alma la conocemos, no inmediata é intuitivamente, sino por medio del discurso; pues que solo se nos manifiesta por los fenómenos que experimentamos en nuestro interior. Por cuya razon, para llegar á dicho conocimiento, el punto de partida debe ser la observacion y análisis de estos fenómenos. Los que se ofrecen primero son los del órden sensible, ya porque su naturaleza los pone mas al alcance de la generalidad; ya porque en ellos principian á desenvolverse las facultades del alma desde que empezamos á vivir; ya tambien, porque son condiciones necesarias para el desarrollo de la actividad intelectual. eS o v -.
CAPITULO L Necesidad, objeto y condiciones de la sensibilidad externa.
4. Unido el espíritu humano á una porcion de materia organizada, que, como materia, está sujeta á las leyes generales del mundo corpóreo, y como organizada,.se halla bajo las condiciones impuestas á la conservacion y «lesarrollo de la vida, necesitaba el hombre medios para percibir las alteraciones que afectaban su organizacion, y para ponerse en comunicacion con los cuerpos que le rodean. Sin esto le era imposible atender á sus necesidades; las funciones de la vida se habrian ejercido mal; los individuos -y la especie hubieran perecido. Estos medios son los cinco sentidos, con los cuales el hombre-“puede buscar lo saludable y evitar lo dañoso, combinando sus relaciones con los sees externos, de la manera conveniente para la propia conservacion y la de la especie. Imaginémonos un viviente sin sentido; cuando sé mueva se estrellará en los objetos que encuentre al paso; caerá en los precipicios; no se apartará de los cuerpos que se dirijan sobre él, y será aplastado; no podrá buscar los alimentos necesarios á su conservacion y morirá de hambre; si se le ofrece” por casualidad algun manjar, - tragará indistintamente lo saludable y lo venenoso, lo susceptible de digestion como las materias indisolubles; en tal conjunto de circunstancias es inevitable su pronta destruccion. Así es que los vegetales están pegados á la tierra, la cual provee á la conservacion é incremento de los mismos, como una inadre cuida de los hijos tiernos ú imbéciles.
2. Pero'á mas de esta necesidad, que podríamos llamar animal, y que es comun al hombre con los brutos, nuestro espíritu habia menester de los sentidos para un objeto mas importante, cual era el desarrollo de sus facultades intelectuales y morales; pues que, prescindiendo por ahora de las relaciones de la sensibilidad con la inteligencia, es cierto, yen ello convienen todos los filósofos, que el ejercicio de los sentidos es una condicion indispensable para el desarrollo de las facultades superiores, ora se mire á la sensibilidad como un verdadero gérmen de los actos del órden intelectual, ora se la considere como una simple ocasion, á la que no se atribuva el carácter de causa.
3. De esto se infiere que los sentidos nos han sido dados con dos objetos: 1* atender. á las necesidades del cuerpo; 2” desarrollar las. facultades superiores del espíritu.
h. Sensacion es la afeccion que experimentamos á consecuencia de una impresion orgánica. No hay necesidad de que la impresion dimane inmediatamente de una causa distinta de nuestro-cuerpo: la simple alteracion de los órganos por el. ejercicio de sus funciones respectivas, nos puede causar verdaderas sensaciones, independientemente de las i Impresiones que nos vienen de fuera.
Los sentidos externos son cinco: vista, oido, gusto, olfato y tacto.
5. En las sensaciones notamos lo siguiente: 10 cuerpo ú otra cosa que afecta alguno delos órganos; 2* aparato orgánico externo que. recibe inmediatamente la impresion; 3? conducto que la trasmite;. ly? aparato orgá- Ak A a a e A a e nico interno donde van á terminar las impresiones; 5” afeccion interna, que llamamos sensacion, sentir. Así, para ver, necesitamos: cuerpo preseñte iluminado, ojo á donde vayan á parar los rayos luminosos, nervio óptico que trásmite la impresion al cerebro, masa cerebral, por fin, esa afeccion que llamamos ver.
6. En faltando una cualquiera de dichas condiciones, la sensacion no existe. La. experiencia enseña que, aun conservándose perfectamente los órganos, el viviente deja de sentir si se cortan ó ligan: los nervios que.establecen la comunicacion del órgano externo con el cerebro; y que para destruir toda sensibilidad-basta el que este no ejerza sus funciones. Quitad en el ejemplo anterior la presencia del cuerpó ilyminado, ó el ojo, ó el nervio Óptico, ó el cerebro, y la vision desaparece. Por el contrario, suponed las cuatro cosas, pero sin la afeccion. interna: ver; hay movimientos de sólidos, de fluidos, mas no la sensacion. Aun cuando fuera posible construir una máquina donde se verificasen exactamente los mismos movimientos que en un cuerpo viviente, la máquina no sentiria. Supóngase quese encuentran medios químicos para restablecer por algunos mómentos en un cuerpo difunto el calor, la circulacion de la sangre y todo cuanto tiene mientras vive; el efecto será puramente mécanico ó químico; en el cuerpo habrá una especie de imitacion de la vida, no la vida misma: tendremos la accion galvánica en mayor escala, mas no verdadera sensibilidad.
7. La sensacion, pues, se distingue esencialmente de las alteraciones orgánicas; estas son. necesarias para ella, pero no son ella misma. Las alteraciones orgánicas son hechos puramente materiales; la sensacion es un hecho interno, de conciencia, ó sea de presencia intima al sujeto que siente: nunca se pondrá excesivo cuidado en deslindar pIe0 estas COSas.
CAPÍTULO 11. Órgano de la vista.
8. El órgano de la vista es el ojo: especie de instrumento óptico, sumamente delicado, y que manifiesta la profunda sabidurfa que ha presidido á su construccion.
El ojo es un globo de figura esférica imperfecta, pues está lijeramente aplanado por delante y por los lados. Su estructura es la siguiente. Una membrana exterior, llamada sclerótica, cubré toda su superficie, excepto los dos águjeros que tiene delante y detrás; es de color blance, opaca, dura, de la consistencia necesaria para ser como la caja de la máquina. En el agujero de delante y en su borde exterior, está pegada, como un vidrio de reloj, otra membrana trasparente llamada córnea. Estas dos. membranas se hallan tan perfectamente unidas, que se ha llegado á disputar si la una era continuacion de la otra. Dejando empero semejantes cuestiones á los anatómicos y fisiólogos, solo observaremos que la córnea se distingue por su delicadeza, su trasparencia y tambien por su estructura. El agujero de detrás da paso al nervio Óptico, como veremos mas abajo. A la sclerótica están pegados los seis músculos, cuatro rectos y dos oblicuos, que sirven para el movimiento del ojo.
La sclerotica está cubierta -en su parte interior por otra membrana negruzca, llamada coróides, la cual hace las veces de un tapiz negro, para que el ojo sea una verdadera cámara oscura. La coróides no llega á cubrir la córnea, pues que si llegase le quitaria la trasparencia, y no podríamos ver; y además deja tambien expedito el agujero posterior de la sclerótica para no impedir el paso al nervio óptico.
Detrás de la córnea, y á cosa de una línea de distancia, se halla el iris, membrana circular, de varios colores, y en cuyo medio hay un agujero llamado pupila. Esta no se halla en el verdadero centro del círculo, pues deja un poco mas de espacio por la parte de las sienes que por la de la nariz: La cara posterior del iris está 126 -. FILOSOFÍA ELEMENTAL.
cubierta de un barniz negruzco, y se llama úvea. El iris tiene la propiedad de fruncirse ó dilatárse segun las impresiones de la luz; lo cual produce inversamente la contraccion Ó dilatacion de la pupila, quedando el agujero mas estrecho cuando la membrana se dilata, y mas ancho cuando esta se contrae.
El nervio óptico, atravesando por el agujero posterior de la sclerótica y coróide, se difáta sobre*la superficie de esta, y forma una tercera mémbrana llamada retina, órgano principal de la vista. o Estas membranas dejan entre sí espacios que se leñan de varios humores, todos adaptados á que el órgano ejerza bien sus funciones.
En la cavidad contenida entre la córnea y el iris, se halla un humor acuoso, claro, trasparente, dotado de la singular propiedad de no coagularse nunca, ni por el frio, ni por el calor, ni por el alcohol, ni por los ácidos. Se halla encerrado en una especie de cápsula membranosa. Esta cavidad, entre -la córnea y el iris, comunicá por la pupila con otra llena del mismo humor; las dos cavidades se llaman cámaras del ojo; son desiguales, siendo mayor la de delante. |!
Detrás de la eápsula que contiene el humor acuoso se halla otra que encierra el llamado cristalino. Está situado en la direccion de la pupila, es de una consistencia mediana, y le forman capas concéntricas, cuya consistencia es menor á medida que se alejan del centro, por manera que las externas son fluidas; es trasparente como un cristal. La membrana que le contiene es tambien trasparente y además elástica, para dejar al humor los movimientos libres. El cristalino está en forma lenticular, y en su centro tiene como dos líneas de espesor. El humor acuoso de la segunda cámara: no le permite el contacto con la cara interior del iris ó la úvea; esta separacion tiene un objeto importante, porque estando la úvea cubierta de un barniz negruzco que se desprende con facilidad, su:contacto hubiera empañado el cristalino destruyendo ó debilitando la vision.
En la cavidad que resta entre el cristalino y la retina se halla" el humor vítreo, encerrado en una membrana llamada por los antiguos hyalóides, y por los modernos, desde Riolan, membrana vítrea. Este humor es gelatinoso, viscoso, está distribuido en celdillas, es menos denso que el cristalino y mas que el acuoso; llena las tres cuartas partes de lo interior del ojo; su figura es. la de una esfera á la cual se hubiese cortado un segmento igual á un tercio de su volúmen. En su convexidad posterior está cubierto por la retina.
"9. Los ojos se hallan en un sitio elevado para descubrir mejor los objetos; y tan acertado es su Ingar, que si - se los imagina en otro punto se notará que estarian distocados y ejercerian muy mal sus funciones. Como su delicadeza es tan: extremada, era precise que estuviesen resguardados con suma precaucion; así és que se hallan en las dos cavidades llamadas órbitas, rodeados de paredes que Jos preservan..La parte saliente del cráneo -les sirve como de techo; das cejas, al paso que frunciéndose templan la impresion de una luz demasiado viva, desvian el sudor que caeria sobre ellos y los irritaria; los párpados, como las hojas de una ventana, se cierran cuando necesitamos del sueño, y durante la vigilia se mueven con suma agilidad, para disminuir la accion de Ja luz ó evitar un objeto que pudiera dañar el órgano. Admirablemente próvido el Autor de la naturaleza, hizo nacer en los bordes de los párpados las pestañas, para que cubriesen y tapizasen bien las pequeñas hendiduras que pudiesen dejar Jos párpados cerrados; y para que con su incesante movimiento durante la vigilia sirviesen á manera de abanicos, ahuyentando los insectos y desviando los demás cuerpos que revolotean por el aire.
10. Como si no bastaran tan exquisitas precauciones, Ja parte anterior del ojo está cubierta con una membra -na trasparente finísima, llamada conjuntiva; esta es á manera de un cristal, que preserva el órgano de la influencia del aire mientras están abiertas sus ventanas.
41. Un órgano tan delicado, y que para recibir la impresion de la luz no podia estar cubierto con membranas fuertes y tupidas, se hallaba expuesto á secarse con el contacto del aire, padeciendo continuas ifritaciones; esto lo ha prevenido el Autor de la naturaleza, colocando en la parte anterior de la órbita una glándula, órgano secretorio de un humor que de continuo le humedece.
A A Pa MA Este humor son las lágrimas, y su cantidad se áumenta con la serosidad que sale de:la conjuntiva. Así se. hallan los ojos en un estado de blandura que contribuye á su conservacion y facilita sus movimientos.: Basta el ojo para demostrar la-existencia de un supremo Hacedor.
12. La vision se hace de esta manerá. Los rayos luminosos que salen de los objetos atraviesan la córnea y el humor acuoso de la primera cámara; en esta sufren una refracción por la mayor densidad del medio; aproxi- * mados á la perpendicular por la refraccion, entran en la segunda cámara por la pupila; de allí pasan al cristalino, que con su mayor densidad y 'su forma lenticular los refringe con mas fuerza; en seguida atraviesan el vítreo, y por fin llegan á la retina, donde pintan inversamente los objetos, esto es, lo de abajo arriba y lo de izquierda á derecha, y recíprocamente. Pintada la imágen en la retina y conmovido el nervio óptico, se trasmite la ¡mpresion al cerebro, y entonces hay la sensacion que llamanos ver.
13. Cuando la luz -que hiere la retina es demasiado viva, el iris se dilata, con lo cual la pupila se estrecha y deja pasar menos rayos; así es que la dilatacion de la pupila es tanto mayor cuanto lo es la oscuridad en que nos hallamos. De esto dimana la desagradable impresion que se experimenta al pasar repentinamente de un lugar oscuro á otro iluminado; pues estando dilatada la pupila recoge demasiada luz. Por el contrario, al pasar de un lugar iluminado á otro que lo esté menos, no vemos tan bien, porque estando contraida la pupila no puede recoger los rayos de luz, «que se necesitan en mayor número por ser mas débiles. Pasado algun tiempo, la: pupila se pone en el punto conveniente.y se restablece el'equilibrio necesario para la vision.
CAPITULO IIL Órgano del oído. 4%. El aparatodel oido consta: de la oreja exterior, Ó cuenca, ó pabellon, que cón el conducto auditivo forma una especie de bocina acústica; de la caja del tímpano, cavidad cubierta por una membrana delgada y tendida como el parthe de un tambor; y por fin de la oreja interna ó laberinto, formado porliversas cavidades, donde se hallan bañados en un humor acuoso los delicados filamentos del nervio auditivo, órgano de la sensacion. 15. Las vibraciones del aire causadas. por el choque de los cuerpos, recogidas por la cuenca, entran en el conducto auditivo, cuyas sinuosidades las aumentan hasta que llegan á la membrana que cubre la caja del tímpano. Esta es muy á propósito para recibir las vibraciones, ya por su tension, ya porque la caja está llena de un alre continuamente renovado por.un conducto que comunica con la boéa, llamado trompa de Eustaquio. Por fin, desde dicha membrana se comunica la vibracion á la cavidad donde reside el nervio auditivo, el cual está unido con el cerebro. centro de todas las sensaciones. 16. La colocacion del órgano del oido en una de las partes mas elevadas del cuerpo jacilita la percepcion de los sonidos; y es de notar que este órgano, siéndonos siempre necesario para avisarnos las alteraciones que se verifican en nuestro alrededor, no tiene ventanas: se halla abierto continuamente; está como de centinela para advertirnos de cualquier peligro, hasta durante el sueño. Colocadas las orejas en los lados, no es posible nna posicion en quese hallen tapadas las dos; al echar-- nos sobre un lado queda descubierta la del otro. ¡ Cuánta sabiduría! d |.
o se , CAPITULO IV. Órganos del gusto, olfato y tacto. 17. El principal órgano del gusto es la súperficie superior y los bordes de la lengua, aunque no carecen totalmente de esta sensibilidad la membrana de la bóveda del paladar, las encías y los labios. El sabor se comunica al cerebro por medio de los nervios, cuyas ramificaciones se extienden por todo el órgano externo, El sentido del gusto se halla donde se necesita para discernir los' alimentos. E