SigPhi · Juan de la Cruz

Cantico Espiritual (completo)

Spanish

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Que quiere decir: Dentro de mí se calentó mi corazón, y en mi meditación se encenderá fuego; que es tanto como decir: en mi meditación se encenderá el gozo. Por los miedos de las noches veladores se entienden las afecciones de la otra pasión, que es el temor, las cuales en los espirituales que aún no han llegado a este estado del matrimonio espiritual, de que vamos hablando, suelen ser muy grandes; a veces de parte de Dios, al tiempo que les quiere hacer algunas mercedes, como habernos dicho arriba, que le suele hacer temor al espíritu (4), y pavor, y también (5) encogimiento a la carne y sentidos, por no tener ellos fortalecido y perfeccionado el natural y habituado a aquellas mercedes; a veces también de parte del demonio, el cual al tiempo que Dios da al alma recogimiento y suavidad en sí, teniendo él grande envidia y pesar de aquel bien y paz del alma, procura poner horror y temor en el espíritu por impedirla aquel bien, y a veces como amenazándola allá en el espíritu; y cuando ve que no puede llegar a lo interior del alma, por estar ella muy recogida y unida con Dios, a lo menos (6) por de fuera en la parte sensitiva pone distracción y va- 1 Ps. LXVIII, 2.

2 Ps. CXV1II, 131. — S: que se espera, como el mismo David lo dijo: Os meum...3 Ps. XXXVIII, 4.

4 Algunos Mss. leen: temor el espíritu. S: temor en el espíritu.

5 Falta esta palabra en S.

6 S lee: a lo menos procura por de fuera en la parte sensitiva poner...riedad y aprietos y dolores y horror al sentido (1), a ver si por este medio puede inquietar a la Esposa de su tálamo; a los cuales llama miedos de las noches (2), por ser de los demonios, y porque con ellos el demonio procura difundir tinieblas en el alma, para oscurecer la divina luz de que goza. Y llama veladores a estos temores, porque de suyo hacen velar y recordar al alma de su suave (3) sueño interior; y también porque los demonios que los causan están siempre velando por ponerlos estos temores, que pasivamente de parte de Dios o del demonio, como he dicho, se ingieren en el espíritu (4) de los que son ya espirituales; y no trato aquí de otros temores temporales o naturales, porque tener los tales temores no es de gente espiritual; mas tener los espirituales temores ya dichos es propiedad de espirituales (5).

10. Pues a todas estas cuatro maneras de afecciones de las cuatro pasiones del alma conjura también el Amado, haciéndolas cesar y sosegar, por cuanto él da ya a la Esposa caudal en este estado y fuerza y satisfacción en las amenas liras de su suavidad y canto de sirenas de su deleite, para que no sólo no reinen en ella, pero ni aun en algún tanto la puedan dar sinsabor. Porque es la grandeza y estabilidad del alma tan grande en este estado, que si antes le llegaban al alma las aguas del dolor de cualquiera cosa, y aun de los pecados suyos o ajenos, que es lo que más suelen sentir los espirituales, y aunque los estima, no le hacen dolor ni sentimiento (6); y la compasión (7), esto es el sentimiento de ella, no le tiene aunque tiene las obras y perfección de ella. Porque aquí le falta al alma lo que tenía de flaco en las virtudes, y te queda 1 Sg.: variedad y apetitos y horror del sentido.

2 G, Ej. y Sg.: llama miedos veladores, por ser...S: y llámalos miedos de las noches...3 Ej., G y Sg.: subido.

4 Sg.: se engríen en el espíritu. S modifica asi estas lincas: "velando por ponerlos. Estos temores, que pasivamente de parte de Dios hay o del demonio, como he dicho, se ingieren al alma, digo en el espíritu..."

5 S modifica: "porque tenerlos no es de gente espiritual, como lo es tener los otros temores ya dichos."

6 S: ni sentimiento congojoso y aún la compasión.

7 Sg.: composición.

lo fuerte, constante y perfecto de ellas; porque a modo de los ángeles, que perfectamente estiman las cosas que son de dolor sin sentir dolor, y ejercitan las obras de misericordia sin sentimiento de compasión, le acaece al alma (1), en esta transformación de amor; aunque algunas veces y en algunas sazones dispensa Dios con ella, dándole a sentir cosas y a padecer en ellas, porque más merezca y se afervore en el amor, o por otros respetos, como hizo con la Madre Virgen y con San Pablo y otros, pero el estado de suyo no lo lleva (2).

11. En los deseos de la esperanza tampoco se aflige, porque estando ya satisfecha con esta unión de Dios, cuanto en esta vida puede, ni acerca del mundo tiene qué esperar, ni acerca de lo espiritual qué desear, pues se ve y siente llena de las riquezas de Dios; y así en el vivir y en el morir está conforme y ajustada (3) con la voluntad de Dios, diciendo según la parte sensitiva y espiritual: Fiat voluntas taa, sin ímpetu de otra gana y apetito (4); y así el deseo que tiene de ver a Dios, es sin pena. También las afecciones del gozo, que en el alma solían hacer sentimiento de más o menos, ni en ellas echa de ver mengua ni le hace novedad abundancia; porque es tanta la (5) que ella ordinariamente goza, que a manera de la mar (6), ni mengua por los ríos que de ella salen, ni crece por los que en ella entran; porque esta alma es en la que está hecha esta fuente, de que dice Cristo por San Juan, que su agua salta hasta la vida eterna (7).

12. Y porque he dicho que esta tal alma no recibe novedad en este estado de transformación, en lo cual parece que le quita los gozos accidentarios, que aun en los glorificados no faltan, es de saber que aunque a esta alma no le faltan esos go- 1 Sg.: Sentimiento de composición le acaece al Amado.

2 Sg.: con la Magdalena y con San Pablo y otros, mas el afecto de suyo no lo lleva.

3 S cambia: "de las riquezas de Dios, aunque puede crecer en caridad, y así. en el morir y en el vivir está conforme y ajustada." Sg.: ajuntada.

4 Ej., G y Sg.: sin ímpetu de otra alguna ni apetito.

5 S: la abundancia.

6 S: que es a manera de la mar que...7 IV, 14.

zos y suavidades accidentarias (1), porque antes las que ordinariamente tiene son sin cuenta, no por eso en lo que es sustancial comunicación de espíritu se le aumenta nada (2), porque todo lo que de nuevo le puede venir ya ella se lo tenía; y así es más lo que en sí tiene que lo que de nuevo le viene. Üe donde todas las veces que a esta alma se le ofrecen cosas de gozo y alegría, ahora de cosas exteriores, ahora espirituales e interiores, luego se convierte a gozar las riquezas que ella tiene ya en sí, y se queda con mucho mayor gozo y deleite en ellas y en las que de nuevo le vienen, porque tiene en alguna manera (3) la propiedad de Dios en esto, el cual, aunque en todas las cosas se deleita, no se deleita tanto en ellas como en si mismo, porque tiene él en sí eminente bien sobre todas ellas. V así todas las novedades que a esta alma acaecen de gozos y gustos, más le sirven de recuerdos (4) para que se deleite en lo que ella ya tiene y siente en sí, que en aquellas novedades (5); porque, como digo, es más que ellas.

13. Y cosa natural es que cuando una cosa da gozo y contento al alma, si tiene otra que más estime y más gusto le dé, luego se acuerda de aquélla, y asienta su gusto y gozo en ella (6). Y así es tan poco lo accidentario de estas novedades (7) espirituales y lo que ponen de nuevo en el alma, en comparación de lo sustancial que ella ya en sí tiene, que lo podemos decir nada, porque el alma que ha llegado a este cumplimiento (8) de transformación en que está toda crecida, no va crecien- 1 Ej., G y Sg.: fio le falten esos gozos accidentales...2 S añade: de'esfe gozo. A: se levantan a nada.

3 Ej. hace estos cambios: "De donde todas las veces que en esta alma se le ofrecen cosas de gozo y riqueza, digo deleite, en ellas más le sirven de recuerdo de lo que en si tiene que no en parar en ellas, porque tienen en alguna manera..." G omite unas lineas en esta forma: "se le ofrecen cosas de gozo y riqueza, digo deleite en ellas, que las que de nuevo le vienen...4 Sg.: más le serian de recuerdos.

5 S: que en las mismas novedades.

b Ej. modifica: "Y cosa natural es que cuando en si tiene el alma una cosa de gozo y contento que mucho estima, si le viene otra menor, acordarse luego de aquella y asentar su gusto en ella."

7 Bg.: Y asi es tan poco lo que le hace de embargo estas novedades...8 Ej., G y Sg.: punto por ciimp/imienfo.

do (1) con las novedades espirituales, como las otras que no han llegado. Pero es cosa admirable de ver que con no recibir esta alma novedades de deleites, siempre le parece que las recibe de nuevo y también que se las tenía. La razón es porque siempre las gusta de nuevo, por ser su bien siempre nuevo; y así le parece que recibe siempre novedades, sin haber menester recibirlas.

14. Pero si quisiésemos hablar de la iluminación de gloria que en este ordinario abrazo que tiene dado al alma algunas veces hace en ella, que es cierta conversión espiritual a ella en que le hace ver y gozar de por junto este abismo de deleites y riquezas que ha puesto en ella (2), nada se podría decir que declarase algo de ello. Porque a manera del sol cuando de lleno embiste la mar esclarece hasta los profundos senos y cavernas, y parecen las perlas y venas riquísimas de oro y otros minerales preciosos etc., así este divino Sol del Esposo, convirtiéndose a la Esposa, saca de manera a luz las riquezas del alma, que hasta los ángeles se maravillan de ella y digan aquello de los Cantares, es a saber: ¿Quién es ésta que procede como la mañana que se. levanta, hermosa como la luna, escogida como el sol, terrible y ordenada como las haces de los ejércitos? (3). En la cual iluminación, aunque es de tanta excelencia, no se le acrecienta nada a la tal alma, sino sólo sacarle a luz a que goce lo que antes tenía.

15. Finalmente, ni los miedos de las noches veladores llegan a ella, estando ya tan clara y tan fuerte (4), y reposando tan de asiento en Dios, que ni la pueden oscurecer con sus tinieblas los demonios, ni atemorizar con sus terrores, ni recordar con sus ímpetus; de donde ninguna cosa la puede llegar ni molestar, habiéndose ya ella entrado de todas las cosas en su Dios, donde de toda paz goza, de toda suavidad gusta y en 1 S añade: en cuanto al estado.

2 S modifica: "algunas veces hace Dios en ella, que es cierta conversación espiritual en que le hace."

3 VI, 9.

i A: tan clara y tan perfecta.

todo deleite se deleita, según sufre la condición y estado de esta vida. Porque de esta tal alma se entiende aquello que dice el Sabio (1), es a saber: El alma pacífica y sosegada (2) es como un convite continuo; porque así como en un convite hay sabor de todos manjares y suavidad de todas músicas, así el alma en este convite que ya tiene en el pecho del Esposo, de todo deleite goza y de toda suavidad gusta. Y es tan poco lo que habernos dicho de lo que aquí pasa y lo que se puede decir conpalabras, que siempre se diría lo menos que en el alma que a este dichoso estado llega pasa. Porque si el alma atina a dar en la paz de Dios, que como dice la Iglesia (3), sobrepuja todo sentido, quedará todo sentido para hablar en ella corto y mudo. Sigúese el verso de la segunda canción.

Por las amenas liras, Y canto de serenas os conjuro.

16. Ya habernos dado a entender que por las amenas liras entiende aquí el Esposo la suavidad que de sí da al alma en este Estado, por la cual hace cesar todas las molestias que habernos dicho en el alma. Porque así como la música de las liras llena el alma (4) de suavidad y recreación, y le embebe y suspende de manera que le tiene enajenado de sinsabores y penas; así esta suavidad tiene al alma tan en si, que ninguna cosa penosa la llega (o). Y así es como si dijera: por la suar vidad que yo pongo en el alma, cesen todas las cosas no suaves al alma. También se ha dicho que el canto de sirenas significa el deleite ordinario que el alma posee. Y llama a este deleite canto de sirenas, porque así como, según dicen, el canto de sirenas es tan sabroso y deleitoso que al que le oye de tal manera le arroba y enamora que le hace olvidar como transportado de todas las cosas; así el deleite de esta unión de 1 Prov.. XV, 15.

2 Ej.. G y Sg.: pacifica y segura.

3 S: como dice San Pablo. La cita es de la epístola ad Phil.. IV. 7.

4 Algunos leen ánimo.

5 Bg.: "enajenada de si. sin saber de sinsabores ni pesares: asi eite sinsabor tiene al alma tan en si, que ninguna cosa penosa la llaga."

tal manera absorbe (1) el alma en sí y la recrea, que la pone como encantada a todas las molestias y turbaciones (2) de las cosas ya dichas, las cuales son entendidas en este verso: Y cesen vuestras iras (3).

17. Llamando iras a las dichas turbaciones y molestias de las afecciones y operaciones desordenadas que habernos dicho. Y porque así como la ira es cierto ímpetu que turba la paz, saliendo de los límites de ella; asi todas las afecciones etc. ya dichas (4) con sus movimientos exceden el límite de la paz y tranquilidad del alma, desquietándola cuando la tocan, y por eso dice: Y no toquéis al muro (5).

18. Entendiendo por el muro el cerco de la paz y vallado de virtudes y perfecciones con que la misma alma está cercada y guardada, siendo ella el huerto que arriba ha dicho, donde su Amado pace las flores, cercado y guardado solamente para él; por lo cual él la llama en los Cantares huerto cerrado, diciendo: Mi hermana es huerto cerrado (6). Y así dice aquí que ni aun a la cerca y muro de éste su huerto le toquen.

Porque la Esposa duerma más seguro.

19. Es a saber (7), porque más a sabor se deleite de la quietud y suavidad que goza en el Amado. Donde es de saber, que ya aquí para el alma no hay puerta cerrada, sino que en su mano está gozar cada y cuando que quiere de este suave sueño de amor, según lo da a entender el Esposo en los Cantares diciendo: Conjuróos, hijas de Jerusalén, por las cabras y los 2 Sg.: a todas las demás cosas y molestias y tribulaciones.

3 Ej., G y Sg.: Que cesen...•4 G: rodas las afecciones y operaciones desordenadas.

5 G: Y no toques al muro.

6 IV, 12. — Bz. y Av. omiten el texto bíblico.

7 Ej. y G añaden: Habiendo ya la Esposa puesto diligencia, es a saber...ciervos de los campos, que no recordéis ni hagáis velar a la Amada hasta que ella quiera (1).

1. Tanto era el deseo que el Esposo tenía de acabar de libertar y rescatar esta su Esposa de las manos de la sensualidad y del demonio, que ya que lo ha hecho, como lo ha hecho aquí (2) de la manera que el buen Pastor se goza con la oveja sobre sus hombros, que había perdido y buscado por muchos rodeos (3), y como la mujer se alegra con la dracma en las manos, que para hallarla había encendido la candela y trastornado toda la casa, llamando a sus amigos y vecinos, se regracia con ellos diciendo (4), alegráos conmigo, etc. (5); así este amoroso Pastor y Esposo del alma es admirable cosa de ver el placer que tiene y gozo de ver al alma ya así ganada y perfeccionada, puesta en sus hombros y asida con sus manos en esta deseada junta y unión. Y no sólo sn sí se goza, sino que también hace participantes a los ángeles y almas santas de su alegría (6), diciendo como en los Cantares: Salid, hijas de Sión, y mirad al rey Salomón con la corona que lo coronó su madre el día de su desposorio, y en el día de la alegría de su corazón (7). Llamando al alma en estas dichas palabras su corona (8), su Esposa y la alegría de su corazón, trayéndola ya en sus brazos y procediendo con ella como Esposo de su tálamo. Todo lo cual da él a entender en la siguiente canción: 1 ni. 5.

1 ni. 5.

2 S modifica: que ya que hasta aqut lo ha hecho como se ha yisfo. ahora también.

3 Luc. XV. 5.

4 S: a sus amigas ij vecinas y regraciándose con ellas diciendo.

5 Ibid.. 9.

6 S: de su gloria.

7 O.U.

S Ej. y G: en estas palabras dichas a su corazón Esposa.

Entrádosc ha la Esposa En el ameno huerto deseado, Y a su sabor reposa, El cuello reclinado (1) Sobre los dulces brazos del Amado (2).

2. Habiendo ya la Esposa puesto diligencia en que las raposas se cazasen y el cierzo se fuese y las ninfas se sosegasen, que eran estorbos e inconvenientes que impedían el acabado deleite del estado del matrimonio espiritual; y también habiendo invocado y alcanzado el aire del Espíritu Santo, como en las precedentes canciones ha hecho, el cual es propia disposición e instrumento para la perfección del tal estado, resta ahora tratar de él en esta canción, en la cual habla el Esposo llamando,ya Esposa al alma, y dice dos cosas. La una es decir cómo ya después de haber salido victoriosa, ha llegado a este estado deleitoso del matrimonio espiritual, que él y ella tanto habían deseado. Y la segunda, es contar las propiedades del dicho estado, de las cuales el alma goza ya en él, como son reposar a su sabor y tener el cuello reclinado sobre los dulces brazos del Amado, según que ahora iremos declarando.

Entrádose ha la Esposa.

3. Para declarar el orden de estas canciones más distintamente y dar a entender el que ordinariamente lleva el alma hasta llegar a este estado de matrimonio espiritual, que es el más alto de que ahora, mediante el favor divino habernos de hablar, es de notar que antes que el alma aquí llegue, primero se ejercita en los trabajos y amarguras de la mortificación, y en la 1 G y Ej.: El cuello declinado.

2 A:...de su Amado.

meditación de las cosas espirituales que al principio dijo el alma desde la primera canción hasta aquella que dice: Mil gracias derramando. Y después entra en la vía (1) contemplativa, en que pasa por las vías y estrechos de amor, que "en el suceso (2) de las canciones ha ido contando, hasta la que dice: Apártalos,.

Amado, en que se hizo el desposorio espiritual. Y demás de esto va por la vía unitiva, en que recibe muchas y muy grandes comunicaciones y visitas y dones y joyas del Esposo, bien así como a desposada, y se va enterando (3) y perfeccionando en el amor de él, como ha contado desde la dicha canción donde se hizo el desposorio que dice: Apártalos, Amado, hasta ésta de ahora que comienza: Entrádose ha la esposa, donde restaba ya hacerse el matrimonio espiritual (4) entre la dicha alma y el Hijo de Dios. El cual es mucho más sin comparación que el desposorio espiritual; porque es una transforformación (5) total en el Amado, en que se entregan ambas las partes por total posesión de la una a la otra, con cierta consumación de unión (6) de amor, en que está el alma hecha divina y Dios por participación, cuanto se puede en esta vida. Y así, pienso que este estado nunca acaece sin que esté el alma en él confirmada en gracia, porque se confirma la fe de ambas partes, confirmándose aquí la de Dios en el alma; de donde éste es el más alto estado a que en esta vida se puede llegar. Porque así como en la consumación (7) del matrimonio carnal son dos en una carne, como dice la Divina Escritura (8), así también consumado este matrimonio espiritual entre Dios y el alma, son dos naturalezas en un espíritu y amor, según dice San Pablo, trayendo esta misma comparación, diciendo: El que se junta 2 S: progreso.

3 Ej.. Bz. y Sg.: entrando.

4 Bg. y B pasan de esta palabra a la igual siguiente.

5 A añade: espiritual.

6 B: con cierta comunicación de unión. T B y Bg.: comunicación.

8 Gen.. II. 24.

al Señor, un espíritu se hace con él (1); bien así como cuando la luz de la estrella o de la candela se junta y une con la del sol, que ya el que luce ni es la estrella, ni la candela, sino el sol, teniendo en sí difundidas las otras luces. Y de esta estado habla en el presente verso el Esposo, diciendo: Entrádose ha la Esposa, es a saber de todo lo temporal y de todo lo natural (2), y de todas las afecciones y modos y maneras espirituales, dejadas aparte y olvidadas todas las tentaciones, turbaciones (3), penas, solicitud y cuidados, transformada en este alto abrazo; por lo cual se sigue el verso siguiente, es a saber: En el ameno huerto deseado.

5. Y es como si dijera: transformádose ha en su Dios, que es el que aquí llama huerto ameno, por el deleitoso y suave asiento que halla el alma en él. A este huerto de llena transformación (el cual es ya gozo y deleite y gloria de matrimonio espiritual), no se viene sin pasar primero por el desposorio espiritual (4), y por el amor leal y común de desposados; porque des'pués de haber sido el alma algún tiempo Esposa en entero y suave amor con el Hijo de Dios, después la llama Dios y la mete en este huerto florido suyo a consumar este estado felicísimo del matrimonio consigo, en que se hace tal junta de las dos naturalezas y tal comunicación (5) de la divina a la humana, que no mudando alguna de ellas su ser, cada una parece Dios; aunque en esta vida no puede ser perfectamente, aunque es sobre todo lo que se puede decir y pensar.

6. Esto da muy bien a entender el mismo Esposo en los Cantares, donde convida al alma hecha ya Esposa a este estado, diciendo: Veni in hortum meutn, sóror mea sponsa, messui myrrham meam cutn aromatibus meis (6). Que quiere decir: Ven y entra en mi huerto, hermana mía Esposa, que ya he segado mi 1 I ad Cor., VI, 17.

2 G, Ej. y Sg. omiten: de lo natural.

3 G, Ej. y Sg. suprimen turbaciones.

■4 Espiritual. Esta palabra no se lee en Ej., G y Sg.

5 Ej.. G y Sg.: y tal consumación.

6 V. 1.

mirra con mis especies olorosas (1). Llámala hermana y esposa, porque ya lo era en el amor y entrega que le había hecho de si antes que la llamase a este estado (2) de matrimonio espiritual, donde dice que tiene ya segada (3) su olorosa mirra y especies aromáticas, que son los frutos de las flores ya maduros y aparejados para el alma, los cuales son los deleites y grandezas (4) que en este estado de sí la comunica, esto es, en si mismo a ella; y por eso él es ameno y deseado huerto para ella. Porque todo el deseo y fin del alma y de Dios en todas las obras (5) de ella, es la consumación y perfección (6) de este estado, por lo cual nunca descansa el alma hasta llegar a él; porque halla en este estado mucha más abundancia y henchimiento de Dios, y más segura y estable haz y más perfecta suavidad (7) sin comparación que en el desposorio espiritual, bien así como ya colocada en los brazos de tal Esposo, con el cual ordinariamente siente el alma tener un estrecho abrazo espiritual, que verdaderamente es abrazo, por medio del cual abrazo vive el alma vida de Dios. Porque en esta alma se verifica aquello que dice San Pablo: Vivo, ya no yo, porque vive en mí Cristo (8). Por tanto, viviendo el alma aquí vida tan feliz y gloriosa, como es vida de Dios, considere cada uno, si pudiere, qué vida tan sabrosa será esta que vive, en la cual, así como Dios no puede sentir algún sinsabor, ella tampoco le siente, mas goza y siente deleite de gloria de Dios (9) en la sustancia del alma ya transformada en él. Y por eso se sigue el verso siguiente: Y a su sabor reposa El cuello reclinado (10).

1 G: que yo he hallado mi razón, mis olorosas especias. Ej omite la versión castellana de este texto.

2 G y Ej.: antes que la llegase a este estado.

3 Ej.: regada. G: arreada.

4 Sg.: deleites y gracias y grandezas. G: deleites y gracias.

5 G y Ej.: en todas las cosas y obras.

7 A y más segura suavidad.

8 Galat., II, 20.— S: vivo yo, mas ya no yo.

9 Bz., Bg. y B: deleite y gloria de Dios.

10 G y Ej. no traen el comento de estos versos.

7. El cuello significa aquí la fortaleza del alma, mediantela cual, como habernos dicho, se hace esta junta y unión entre ella y el Esposo, porque no podría el alma sufrir tan estrecho abrazo si no estuviese ya muy fuerte. Y porque en esta fortaleza trabajó el alma y obró las virtudes y venció los vicios, justo es que en aquello que venció y trabajó, repose el cuello reclinado Sobre los dulces brazos del Amado.

8. Reclinar el cuello en los brazos de Dios es tener ya unida su fortaleza, o, por mejor decir, su flaqueza, en la fortaleza de Dios (1), porque los brazos de Dios significan la fortaleza de Dios (2), en que reclinada y transformada nuestra flaqueza, tiene ya la fortaleza del mismo Dios. De donde muy cómodamente se denota este estado del matrimonio espiritual por esta reclinación del cuello en los dulces brazos del Amado; porque ya Dios es la fortaleza y dulzura del alma, en que está guarecida y amparada de todos los males y saborea (3) en todos los bienes. Por tanto la Esposa en los Cantares, deseando este estado, dijo al Esposo: ¿Quién te me diese, hermano mío, que mamases los pechos de mi madre, de manera que te hallase yo solo afuera y te besase (4), y ya no me despreciase nadie? (5). En llamarle hermano, da a entender la igualdad que hay en el desposorio de amor entre los dos. antes de llegar a este estado. En lo que dice que mamases los pechos de mi madre, quiere decir que enjugases y apagases en mí los apetitos y pasiones, que son los pechos y la leche de la madre Eva (6) en nuestra carne, los cuales son impedimento para este estado; y así, esto hecho, te hallase yo solo afuera, esto es, fuera yo de todas las cosas y de mí misma, en soledad y desnudez de espíritu, la cual viene a ser, enjugados los ape- 1 Bg.: su flaqueza en los brazos de Dios y en su fortaleza.

2 S omite: porque los brazos de Dios significan la fortaleza de Dios.

3 G, Ej. y Sg.: favorecida.

4 Bg.: y te curase.

5 VIII. 1.

6 S: de nuestra madre Eva.

titos ya dichos; y allí te tesase sola a ti solo, es a saber, se uniese mi naturaleza ya sola y desnuda de toda impureza, temporal, natural y espiritual, contigo solo (1), con tu sola naturaleza, sin otro algún medio (2); lo cual sólo es en el matrimonio espiritual (3), que es el beso del alma a Dios, donde no la desprecia ni se le atreve ninguno; porque en este estado ni demonio, ni carne, ni mundo, ni apetitos molestan. Porque aquí se cumple lo que también se dice en los Cantares: Ya pasó el invierno y se fué la lluvia, y parecieron las flores en' nuestra tierra (4).

ANOTACION DE LA CANCION SIGUIENTE 1. En este alto estado del matrimonio espiritual, con gran facilidad y frecuencia descubre el Esposo al alma sus maravillosos secretos como su fiel consorte, porque el verdadero y entero amor (5) no sabe tener nada encubierto al que ama. Comunícala principalmente dulces misterios (6) de su Encarnación, y los modos y maneras de la redención humana, que es una de las más altas obras de Dios, y así es más sabrosa para el alma. Por lo cual aunque otros muchos misterios la comunica, sólo hace mención el Esposo en la canción siguiente de la Encarnación, como el más principal de todos; y así hablando con ella dice: CANCION XXIII CANCION XXIII Debajo del manzano (7) Allí conmigo fuiste desposada, Allí te di la mano (8), 1 S añade: esto es.

2 S añade: fuera del amor.

3 Sg. suprime: sin otro algún medio, lo cual sólo es en el matrimonio espiritual.

4 U, 11.

5 G, Ej. y Sg.: porque a la verdad el verdadero amor...6 Ej.: grandes misterios y dulces.

7 Bg.: Debajo de un manzano.

8 A: Allí tendí la mano.

CANCION XXTII Y fuiste reparada Donde tu madre fuera violada (1), 2. Declara el Esposo al alma en esta canción la admirable manera y traza que tuvo en redimirla y desposarla consigo, por aquellos mismos términos que la naturaleza humana fué estragada y perdida, diciendo que así como por medio del árbol vedado en el Paraíso fué perdida y estragada en la naturaleza humana por Adán, así en el árbol de la cruz fué redimida y reparada, dándole allí la mano de su favor y misericordia (2) por medio de su muerte y pasión, alzando las treguas (3) que del pecado (4) original había entre el hombre y Dios. Y así dice: Debajo del manzano.

3. Esto es, debajo del favor del árbol de la cruz, que aquí es entendido por el manzano, donde el Hijo de Dios redimió (5), y, por consiguiente, desposó consigo la naturaleza humana, y consiguientemente a cada alma, dándole él gracia y prendas para ello en la cruz, y así dice: Allí conmigo fuiste desposada, Allí te di la mano.

4. Conviene a saber, de mi favor y ayuda, levantándote de tu bajo estado (6) en mi compañía y desposorio.

Y fuiste reparada, Donde tu madre fuera violada.

5. Porque tu madre la naturaleza humana fué violada en tus primeros padres debajo del árbol, y tú allí también debajo 1 Bg.: Adonde fué tu madre violada.

2 G y Ej.: de su favor y amistad.

3 Av.: Zas entregas. Una nota del copista índica que dudaba de la transcripción fiel de la palabra. A: alcanzando las treguas.

4 G, Ej., Sg. y S: por el pecado.

5 S, por redimió, pone consiguió victoria.

6 S: de miserable y bajo estado.

del árbol de la cruz fuiste reparada; de manera que si tu madre debajo del árbol te dió la muerte, yo debajo del árbol de la cruz te di la vida; y a este modo le va Dios descubriendo las ordenaciones y disposiciones de su sabiduría, cómo sabe él tan sabia y hermosamente sacar de los males bienes, y aquello que fué causa del mal ordenarlo a mayor bien. Lo que en esta canción se contiene ( 1 ) a la letra, dice el mismo Esposo a la Esposa en los Cantares, diciendo: Sub arborc malo suscitavi te: ibi corrupta est mater iua, ibi violata est genitrix toa (2). Que quiere decir: Debajo del manzano te levanté; allí fué tu madre estragada (3), y allí la que te engendró fué violada.

6. Este desposorio que se hizo en la cruz, no es del que ahora vamos hablando; porque aquél es desposorio que se hizo de una vez (4), dando Dios al alma la primera gracia, lo cual se hace en el bautismo con cada alma; mas éste es por vía de perfección, que no se hace sino muy poco a poco por sus términos, que aunque es todo uno, la diferencia es que el uno (5) se hace al paso del alma, y así va poco a poco; y el otro al paso de Dios, y así hácese de una vez. Porque éste de que vamos tratando, es el que da a entender por Ezequiel Dios, hablando con el alma en esta manera: Estabas arrojada sobre la tierra en desprecio de tu ánima el día que naciste. Y pasando por ti, vite pisada en tu sangre, y díjete como estuvieses en tu sangre: vive; y púsete (6) tan multiplicada como la yerba del campo; multiplicástete e hicístete grande, y entraste y llegaste hasta la grandeza de mujer; y crecieron tus pechos, y multiplicáronse tus cabellos, y estabas desnuda y llena de confusión.

Y pasé por ti y miréte, y vi que tu tiempo era tiempo de amantes, y tendí sobre ti mi manto y cubrí tu ignominia. E 1 G, Ej. y Sg.: lo que en esta canción se extiende a la letra.

2 VIH. 5.

3 A, B, Bg. y Jaén: extraída. Av.: corrupta. Sg. y S: estragada. Bz.: destruida. — Ej. y G omiten la traducción de esta autoridad.

4 S lee: porque aquel hizose de una vez.

5 S: es que éste.

6 G. Ej. y Sg.: Y pasando por allí vite pisada en tu sangre; vivi y púsete...Bz.: Y pasando por ti. vite pisada en tu sangre, y te dije, vive y te puse...CANCION XXIII híccte juramento y entré contigo en pacto, e hicete mía. Y lávete con agua y limpiéte la sangre que tenías, y ungíte ( 1 ) con óleo, y vestíte (2) de colores, y calcéte (3) de jacinto, y ceñíte de holanda, y vestíte de sutilezas. Y adórnete con ornato, puse manillas (4) en tus manos, y collar en tu cuello. Y sobre tu boca puse un zarcillo, y en tus orejas cerquillos (5), y corona de hermosura sobre tu cabeza. Y fuiste adornada con oro y plata, y vestida de holanda y sedas labradas y muchos colores; pan muy esmerado, y miel y óleo comiste, e hiciste de vehemente (6) hermosura, y llegaste hasta reinar y ser reina, y divulgóse tu nombre entre las gentes por tu hermosura (7). Hasta aquí son palabras de Ezequiel. Y de este talle está el aluna de que aquí vamos hablando.

1. Mas después de esta sabrosa entrega de la Esposa y el Amado, lo que luego inmediatamente se sigue es el lecho de entrambos, en el cual muy más de asiento gusta ella los dichos deleites del Esposo; y así en la siguiente (8) canción trata del lecho de él y de ella, el cual es divino, puro y casto,. en* que el alma está divina, pura y casta; porque el lecho no es otra cosa que su mismo Esposo el Verbo Hijo de Dios, como luego se dirá, en el cual ella, por medio de la dicha unión de amor, se recuesta; al cual lecho ella llama florido, porque su Esposo no sólo es florido, sino, como él mismo dice de sí en los Cantares, es la misma flor del campo y el lário de los valles (9). Y así, el alma no sók) se acuesta en el lecho florido, sino en la misma flor que es el Hijo de Dios, la cual en sí tiene divino, olor y fragancia y gracia y hermosura, co- 1 S: te ungi.

2 S: te vestí.

3 S: te calcé.

4 Ej., G y Sg.: manípulos.

6 Sg.: debidamente.

7 XVI, 5-14.

8 Ej., G y Sg.: presente. En el caso significan io mismo las dos palabras.

9 II. 1.

mo también él lo dice por David, diciendo: La hermosura del campo está conmigo (1); por lo cual canta el alma las propiedades y gracias de su lecho y dice: Nuestro lecho florido, De cuevas de leones enlazado (2), En púrpura tendido (3), De paz edificado, De mil escudos de oro coronado.

2. En las dos canciones pasadas (4) ha cantado el alma Esposa las gracias y grandezas de su Amado el Hijo de Dios.