SigPhi · Juan de la Cruz

Subida del Monte Carmelo y Noche Oscura

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ordinaria es conforme a lo dicho 5. De esta manera, pues, la va Dios (5) intruyéndola y haciéndola espiritual, comenzándole a comunicar lo espiritual desde las cosas exteriores, palpables y acomodadas al sentido, según la pequeñez y poca capacidad del alma, para que mediante la corteza de aquellas cosas sensibles que de suyo son buenas, vaya el espíritu haciendo actos particulares y recibiendo tantos bocados de comunicación espiritual, que ven- 1 La e. p. y locuciones, con pura y particular suavidad, etc.

3 La e p omite el siempre.

4 La e. p. dice: hace Dios uno sin otro, como El ve que conviene al alma y El quiere hacerla mercedes.

ga a hacer hábito en lo espiritual, y llegue a actual sustancia de espíritu (1), que es ajena de todo sentido; al cual, como habernos dicho, no puede llegar el alma sino muy poco a poco, a su modo, por el sentido, a que siempre ha estado asida (2). Y así, a la medida que va llegando más al espíritu acerca del trato con Dios, se va más desnudando y vaciando de las vias del sentido, que son las del discurso y meditación imagina. De donde cuando llegare perfectamente al trato con Dios do espíritu, necesariamente ha de haber evacuado todo lo que acerca de Dios podía caer en sentido. Asi como cuanto más una cosa se va arrimando más a un extremo, más se va alejando ij enajenando (3) del otro, y cuando perfectamente se arrimare, perfectamente se habrá también apartado del otro extremo. Por lo cual, comunmente se dice un adagio espiritual y es: Gústalo spintu, desipit omnií> caro. Que quiere decir: Acabado de recibir el gusto y sabor del espíritu, toda carne es insipiente (4). Esto es: no aprovechan ni entran en gusto todas las vias de la carne (5), en lo cual se entiende todo trato de sentido acerca de lo espiritual. Y está claro; porque si es espirilu, ya no cae en sentido*, y si es que puede comprenderlo el sentido, ya no es puro espíritu. Porque cuanto más de ello puede saber el sentido y aprehensión natural, tanto menos tiene de espíritu t| sobrenatural, como arriba queda dado a entender.

6. Por tanto, el espíritu (6) ya perfecto no hace caso del sentido, ni recibe por él, ni principalmente se sirve ni ha menester servirse de el para con Dios, como hacia antes cuando no había crecido en espíritu. Y esto es lo que quiere decir aquella autoridad de San Pablo a los Corintios diciendo: Cum essem parvulus, loquebar ut párvulas, sapiebam ut parvulus, cogitaban ut parvulus. Quando autem factus sum vir, evacuavi, quae erant parvuli (7). Quiere decir: Cuando era 90 pequeñuelo, hablaba 1 La e. p. a lo más sustancial del espíritu.

3 E. p.- negando, en vez de enajenando.

4 E. p.: desabrida.

5 La e. p. traslada todos los gustos o caminos sensible*.

7 ladCor.XHI.il.

como pequeñuelo, sabía como pequeñuelo, pensaba como pequeñuelo; pero cuando fui hecho varón, vacié (1) las cosas que eran de pequeñuelo. Ya habernos dado a entender cómo las cosas del sentido y el conocimiento que el espíritu (2) puede sacar por ellas, son ejercicio de pequeñuelo. Y asi, si el alma se quisiese siempre asir a ellas y no desarrimarse de ellas, nunca dejaría de ser pequeñuelo niño, y siempre hablaría de Dios como pequeñuelo, y sabría de Dios como pequeñuelo, y pensaría de Dios (3) como pequeñuelo; porque asiéndose a la corteza de! sentido, que es el pequeñuelo, nunca vendría a la sustancia del espíritu, que es el varón perfecto. Y así, no ha de querer el alma admitir las dichas revelaciones para ir creciendo, aunque Dios se las ofrezca, así como el niño ha menester dejar el pecho para hacer su paladar a manjar más sustancial y fuerte.

7. Pues luego, diréis, será menester que el alma cuando es pequeñuela, las quiera tomar, y las deje cuando es mayor; así como el niño es menester que quiera tomar el pecho para sustentarse, hasta que sea mayor para poderlo dejar. Respondo que, acerca de la meditación y discurso natural en que comienza el alma a buscar a Dios, es verdad que no ha de dejar el pecho del sentido para irse sustentando, hasta que llegue a sazón y tiempo que pueda dejarle, que es cuando Dios pone al alma en trato más espiritual, que es la contemplación, de lo cual ya dimos doctrina en el capitulo once de este libro (4). Pero cuando son visiones imaginarias, u otras aprehensiones sobrenaturales, que pueden caer en el sentido sin el albedrio del hombre, digo que en cualquier tiempo y sazón, ahora sea en estado perfecto, ahora en menos perfecto, aunque sean de parte de Dios, no las ha el alma de querer admitir por 2 La e. p. suprime las palabras el espíritu.

3 AyB j siempre hablaría y sabría y pensaría de Dios. etc.

4 En el XIII es donde trata esta materia.

50 dos cosas (1): la una, porque El, como habernos dicho (2) hace en el alma su efecto, sin que ella sea porte para impedirlo, aunque impida y pueda impedir la visión, lo cual acaece muchas veces (3), y por consiguiente aquel efecto (4) que había de causar en el alma, mucho más se le comunica en sustancia, aunque no sea en aquella manera. Porque, como también dijimos, el alma no puede impedir los bienes que Dios le quiere comunicar, ni es parte para ello, sino es con alguna imperfección y propiedad, y en renunciar estas cosas con humildad (5) y recelo, ninguna imperfección ni propiedad hay (6). La segunda es por librarse del peligro y trabajo que hay en discernir las malas de las buenas, y conocer si es ángel de luz o de tinieblas; en que no hay provecho ninguno, sino gastar tiempo y embarazar al alma con aquello, y ponerse en ocasiones de muchas imperfecciones y de no ir adelante, no poniendo (7) el alma en lo que hace al caso, desembarazándola de menudencias de aprehensiones e inteligencias particulares, según queda dicho de las visiones corporales, y de éstas se dirá más adelante.

8 Y esto se crea, que si Nuestro Señor no hubiese de llevar el alma al modo de la misma alma, como aquí decimos, nunca le comunicaría la abundancia de su espíritu por esos arcaduces tan angostos de formas y figuras y particulares inteligencias, por medio de las cuales da el sustento al alma por meajas. Que por eso dijo David: Mittit crystaüum suam sicut buccellas (8). Que es tanto como decir: Envió su sabiduría a las 1 Se lee en la e p. no las ha el alma de pretender, ni detenerse mucho en ellas por dos cosas.

2 Los demás Mss. y la c. p le ana. porque, como habernos dicho, pasivamente hacen.

3 La e. p. abrevia y enmienda: Aunque sea alguna para impedir el modo de visión.

4 La e. p.: segundo efecto.

5 La e. p. suprime las tres lineas anteriores y sigue: Porque en renunciar estas cosas con humildad.

6 Aqui terminan los Códices. La e. p. añade Antes desinterés y vacio, que es mejor disposición para la unión con Dios.

7 A y B: pudtendo.

8 Ps. CXLV1I. 17.

almas como a bocados (1) Lo cual es harto de doler, que teniendo el aUna capacidad infinita (2), la anden dando a comer por bocados del sentido, por su poco espíritu e inhabilidad sensual. Y, por eso, también a San Pablo le daba pena esta poca disposición y pequenez para recibir el espíritu, cuando escribiendo a los de Corintio, dijo: Yo, hermanos, como viniese a vosotros, no os pude hablar como a espirituales, sino como a carnales; porque no pudisteis recibirlo ni tampoco ahora podéis. Tamquam parvulis in Christo lac potum vobis iledi, non rscam (3). Esto es: Como a pequeñuelos en Cristo os di a beber leche y no a comer manjar solido (4).

9. Resta, pues, ahora saber que el alma no ha de poner los ojos en aquella corteza de figura y objeto que se le pone delante sobrenaturalmente. ahora sea acerca del sentido exterior, como son locuciones y palabras al oído, y visiones de santos a los ojos y resplandores hermosos, y olores a las narices, y gustos y suavidades en el paladar, y otros deleites en el tacto, que suelen proceder del espíritu, lo cual es más ordinario a los espirituales (5) Ni tampoco los ha de poner en cualesquier visiones del sentido interior, cuales son las imaginarias (6), antes, renunciarlas todas; sólo ha de poner los ojos en aquel buen espíritu que causan, procurando conservarle en obrar y poner por ejercicio io que es de servicio de Dios ordenadamente (7), sin advertencia de aquellas representaciones ni de querer algún gusto sensible. Y asi se toma de estas cosas sólo lo que Dios pretende y quiere, que es el espíritu de devoción, pues que no las da para otro fin principal, y se deja lo que él dejaría de dar, si se pudiese recibir en el espiritu sin ello (8), como habernos dicho, que es el ejercicio y aprehensión del sentido.

2 Asi todos los Mss. La e p. capacidad como infinita. Ya se entiende cómo el Sanco toma «ta infinitud de capacidad del alma en orden a la posesión de Dios.

3 I ad Cor.. III. 1-2.

i La e. p. traduce: Como a pequeñuelos os di a beber leche g no manjar sólido.

5 La e. p. suprime: lo cual es más ordinario a los espirituales, que leemos en los Códices.

8 Lo que sigue falta en el C. de Ale. aunque se lee en A, B. y c. p.

CAPITULO XVIII EN QUE TRATA DEL DAÑO QUL ALGUNOS MAESTROS ESPIRITUALES PUE-DEN HACER A LAS ALMAS POR NO LAS LLEVAR CON BUEN ESTILO ACERCA DE LAS DICHAS VISIONES.— Y DICE TAMBIEN COMO AUN-QUE SEAN DE DIOS, SE PUEDEN EN ELLAS ENGASAR.

1. No podemos en esta materia de visiones ser tan breves como querríamos, por lo mucho que acerca de ellas hay que decir. Aunque en sustancia queda dicho lo que hace al caso para dar a entender al espiritual cómo se ha de haber acerca de las dichas visiones, 9 al maestro que le gobierna el modo que ha de tener con el discipulo (1); no será demasiado particularizar más un poco esta doctrina, y dar más luz del daño que se puede seguir, asi a las almas espirituales, como a los maestros que las gobiernan, si son muy crédulos a ellas, aunque sean de parte de Dios.

2. Y la razón que me ha movido a alargarme ahora en esto un poco, es la poca discreción que he echado de ver, a lo que yo entiendo, en algunos maestros espirituales; los cuales, asegurándose acerca de las dichas aprehensiones sobrenaturales por entender que son buenas y de parte de Dios, vinieron los unos y los otros a errar mucho y hallarse muy cortos, cumpliéndose en ellos la sentencia de Nuestro Salvador, que dice: Si caecus caeco ducatum praestet, ambo in joveam cadunt (2). Que quiere decir: Si un ciego guiare a otro ciego, entrambos caen en la hoya. Y no dice que caerán, sino que caen. Porque no es menester que haya caída de error para que caigan, porque sólo el atrever a gobernarse el uno por el otro ya es yerro, y así, ya sólo en eso caen cuanto a lo menos (3). Y primero, porque hay algunos que llevan tal modo y estilo con las almas que tienen las tales cosas, que las hacen errar, o las embarazan con ellas, 2 Matth.. XV. 14.

3 La c. p.: p asi en eso caen por lo menos.

LIBRO SEGUNDO. — CAP. XV m o no las llevan por camino de humildad, y les dan mano a que pongan los ojos en alguna manera en ellas, que es causa de quedar sin verdadero espíritu de fe (1), y no las edifican en la fe, poniéndose a hacer mucho lenguaje de aquellas cosas (2). En lo cual las dan a sentir que hacen ellos alguna presa o mucho caso de aquello (3), y, por el consiguiente, le hacen ellas; y quédanseles las almas puestas en aquellas aprehensiones, y no edificadas en fe, y vacias y desnudas y desasidas de aquellas cosas, para volar en alteza de oscura fe Y todo esto nace del término y lenguaje que el alma ve en su maestro acerca de esto, que no se cómo facilisimamente se le pega un lleno y estimación de aquéllo (4), sin ser en su mano, y quita los ojos del abismo de la fe.

3. Y debe ser la causa de esta facilidad, de quedar el alma tan ocupada con ello, que como son cosas de sentido, a que él naturalmente es inclinado, y como también está ya saboreado y dispuesto con la aprehensión de aquellas cosas distintas y sensibles, basta ver en su confesor, o en otra persona, alguna estima y aprecio de ellas, para que no (5) solamente el alma la haga, sino que también se le engolosine mas el apetito en ellas, sin sentir, y se ceba más de ellas y quede más inclinado a ellas, y haga en ellas alguna presa (6). Y de aqui salen muchas imperfecciones, por lo menos; porque el alma ya no queda tan humilde, pensando que aquello es algo y que tiene algo bueno, y que Dios hace caso de ella, y anda contenta y algo satisfecha de si, lo cual es contra humildad. Y luego, el demonio le va aumentando esto secretamente, sin entenderlo ella, y le comienza a poner un concepto acerca de los otros, en si 1 La c. p. modifica: que es causa de no caminar por el puro y perfecto espíritu de fe. Por equivocación traslada B: quedarse en verdadero. Los demás Códices están conformes con el texco que damos.

2 E. p. cambia: y no las edifican ni fortalecen en ella, haciendo mucho caso de aquellas cosas.

3 E. p.: que hacen ellos mucho caso de aquello.

4 El C. de Ale. no traslada las palabras, se le pega un lleno y estimación de aquello. Es una distracción del copista.

5 No. Por descuido omite esta palabra el C. de Ale.

tienen o no tienen las tales cosas, o son o no son; lo cual es contra la santa simplicidad y soledad espiritual.

4. Mas de estos daños, y de cómo no crecen en fe, si no se apartan, y como también, aunque no sean los daños tan palpables y conocibles como éstos (1), hay otros en el dicho término más sutiles y más odiosos a los divinos ojos, por no ir en desnudez de todo, dejémoslo ahora (2). hasta que lleguemos a tratar en el vicio de gula espiritual (3), y de los otros seis, donde, mediante Dios, se tratarán muchas cosas (4), de estas sutiles y delicadas mancillas que se pegan al espíritu, por no saber guiarle en desnudez.

5. Ahora digamos algo de cómo es este estilo que llevan algunos confesores con las almas, en que no las instruyen bien. Y, cierto, querría saberlo decir, porque entiendo es cosa 'dificultosa dar a entender el como se engendra el espíritu del discípulo conforme ai de su padre espiritual oculta y secretamente; y cánsame esta materia tan prolija (5), porque parece no puede declarar lo uno sin dar a entender lo otro también, como son cosas de espíritu, que unas tienen a otras correspondencia.

6. Mas para lo que aquí basta (6), pareceme a mi, y asi es, que si el padre espiritual es inclinado a espíritu de revelaciones de manera que le hagan algún caso (7), o lleno o gusto en el alma, no podrá dejar, aunque él no lo entienda, de imprimir en el espíritu del discípulo aquel jugo y termino (8), si el discípulo no está más adelante que él; y aunque lo esté, le podra hacer harto daño si con él persevera. Porque de aquella inclinación que el padre espiritual tiene y gusto en las tales visiones, 1 E. p.. tan palpables como estos.

2 E. p. por no ir en desnudez. Pero esto lo dejaremos ahora 3 En victo de gula espiritual, trasladan A y B La e p.: del vicio de gula espiritual.

i Asi el C. de Ale. Los Códices A y B suprimen las frases que vienen a conti nuación de las palabras de gula espiritual, hasta el punto. La e p.: queriendo Dios, se dirán muchas cosas.

5 La e. p. suprime las palabras: u cánsame esta materia tan prolija.

6 Asi el C. de Ale. En cambio A y B trasladan: Y tratando de lo que prometí. La e. p. comienza el párrafo por las palabras Paree eme a mi.

8 E. p.: aquel mismo gusto y estimación LfBRO SEGUNDO. — CAP. XVIH le nace cierta manera de estimativa, que si no es con gran cuidado de él, no puede deiar de dar muestras o sentimiento de ello a la otm persona, y si la otra persona tiene ei mismo espíritu de la tal inclinación, a lo que yo entiendo, no podra dejar de comunicarse much8 aprehensión y estimación de esta^ cosas de una parte a otra 7. Pero no hilemos ahora tan delgado, sino hahlemos de cuando el confesor, ahora sea inclinado a eso, ahora no, no tiene el recato que ha de tener en desembarazar el alma y desnudar el apetito de su discípulo en estas cosas, antes se pone a platicar de ello con el, y lo principal del lenguaje espiritual, como habernos dicho, pone en esas visiones, dándoles indicios para conocer la^ visiones buenas y malas Que aunque es bueno saberlo, no hay para que meter al alma en ese trabajo, cuidado y peligro (1). Pues con no hacer caso de ellas (2), negándolas, se excusa todo eso, y se hace lo que se debe. V no sólo eso, sino que ellos mismos, como ven que las dichas almas tienen tales cosas de Dios, les piden que pidan a Dios les revele o les diga tales o tales cosas, tocantes a ellos o a otros, y las almas bobas (3) lo hacen, pensando es licito quererlo saber por aquella vía. Que piensan que porque Dios quiere revelar o decir algo sobrenaturalmente, como el quiere o para lo que él se quiere, que es lícito querer que nos lo revele, y aun pedírselo.

8 Y si acaece que a su petición lo revela Dios, asegúrense mas, pensando que Dios gusta de ello y lo quiere, pues que responde, y, a la verdad, ni Dios gusta ni lo quiere, y ellos muchas veces obran o creen según aquello que se les reveló, o se les respondió; porque como ellos están aficionados a aquella manera de trato con Dios, asiéntaseles mucho y allánaseles la voluntad. Naturalmente gustan, y naturalmente se allanan a 1 Asi Ale. A y B. La e. p añade sino en alguna apretada necesidad, como queda dicho 2 E. p.. Pues en no hacer murho caso de ellas.

3 La e. p.: las buenas almas. No le pareció bien, sin duda, al eduor lo de bobas almas, tan expresivo y exacto. En ios Códices no hay mas diferencia, que A y B leen bobas almas y el de Alcaudete almas bobas.

SUBIDA DEL MOWTE CARMELO su modo de entender; y yerran muchas veces (1), y ven ellos que no les sale como habían entendido; y maravíllanse, y luego salen (2) las dudas en si era de Dios (3), pues no acaece ni lo ven de aquella manera. Pensaban ellos primero dos cosas: la una, que era de Dios, pues tanto se les asentaba primero; y puede ser el natural inclinado a ello que causa aquel asiento, como habernos dicho; y que la segunda, siendo de Dios, habia de salir asi como en ellas (4) entendían o pensaban.

9. Y aquí está un grande engaño, porque las revelaciones o locuciones de Dios no siempre salen como los hombres las entienden, o como ellas suenan en si. Y así, no se han de asegurar en ellas ni creerlas a carga cerrada; aunque sepan que son revelaciones o respuestas o dichos de Dios. Porque aunque ellas sean ciertas y verdaderas en sí, no lo son siempre en sus causas (5), y en nuestra manera de entender (6), lo cual probaremos en el capítulo siguiente. Y también diremos y probaremos después cómo, aunque Dios responde a veces a lo que se le pide sobrenaturalmente, no gusta de ello, y cómo a veces se enoja, aunque responde.

1 La e. p modifica bastante estas lineas "asegúranse más para otras ocasiones, y piensan que Dios gusta de este modo de tratar con él, y. a la verdad, ni gusta ni lo quiere. Y como ellos están aficionados a aquella manera de trato con Dios, asiéntaseles mucho y allánaseles la voluntad naturalmente en ello. Porque como naturalmente gustan, naturalmente se allanan a su modo de entender, y en lo que dicen, yerran muchas veces."

2 E. p. nacen.

3 E. p. en si eran de Dios o no. A: en si era de Dios, o no era Dios. B: en si era de Dios, o no era de Dios.

6 Lo que sigue hasta el fin de este capitulo, falta en los M». A y B. Lo traca el C. de Ale. y la e. p.

LIBRO SEGUNDO — CAP. XIX CAPITULO XIX EN Olí SE DECLARA \ PRUIBA COMO AUNQUE l.AS VISIONES V LO-CUCIONES QUE SON DE PARTE DE DIOS, SON VERDADERAS (1), NOS PODEMOS ENGASAR ACERCA DE ELLAS (2). — PRUEBASE CON AUTORIDADES Dh LA LSCRITIRA DIVINA.

1. Por dos cosas dijimos, que aunque las visiones y locuciones de Dios son verdaderas y siempre en si ciertas, no lo son siempre para con nosotros. La una es por nuestra defectuosa manen) de entenderlas; y la otra, porque las causas de ellas, a veces son variables (51 Cuanto a lo primero, está claro que no son siempre ni acaecen como suenan a nuestra manera de entender. La causa de esto es, porque, como Dios es inmenso y profundo, suele llevar en mis proiecias, locuciones y revelaciones, otras vías, conceptos e inteligencias muy diferentes de aquel propósito y modo a que comunmente se pueden entender de nosotros, siendo ella> tanto más verdaderas y ciertas, cuanto a nosotros nos parece que no. Lo cual a cada paso vemos en la Escritura. Donde a muchos de los antiguos no les salían muchas profecías y locuciones de Dios como ellos esperaban, por entenderlas ellos a su modo, de otra manera, muy a la letra. Lo cual se verá claro por estas autoridades.

2. En el Génesis dijo Dios a Abraham, habiéndole traído a la tierra de los Cananeos: Tibi daba terram hunc (4). Que quiere decir: Esta tierra te daré a ti. Y como se lo dijese muchas veces, y Abraham fuese ya muy viejo, y nunca se la daba, diciéndoselo Dios, otra vez respondió Abraham y dijo: Do- 2 Lo que sigue, falta en A y B.

3 La e. p. enmienda en la forma siguiente estas lineas "Por dos cosas dijimos, que aunque las visiones y locuciones de Dios son verdaderas y ciertas siempre en si, no lo son siempre en nues'ro entender La una es por nuestra defectuosa manera de entenderlas; la otra es por las causas o fundamentos de ellas, que son conminatorias y como condicionales si esto no se enmendare o si aquello se hiciere, aunque la locución en lo que suena sea absoluta, las cuales dos cosas probaremos con algunas auto ndades divinas."

1 Gen.. XV. 7.

1 Gen.. XV. 7.

mine, ¿unde scire possum, quod posesurus sum eam? (1). Esto es: Señor, ¿de dónde, o por qué señal tengo de saber que la tengo de poseer9 Entonces le revelo Dios, que no él en persona, sino sus hijos, después de cuatrocientos años, la habian de poseer; de donde acabó Abraham de entender la promesa, la cual era en si verdaderísima; porque, dándola Dios a sus hijos por amor de él, era dársela a él. Y así, Abraham estaba engañado en la manera de entender; y si entonces obrara según él entendia la profecía, pudieran errar mucho, pues no eran de aquel tiempo, ios que le vieran morir sin dársela, habiéndole oído decir que Dios se la había de dar (2), quedaran confusos y creyendo haber sido falsa.

3. También a su nieto Jacob, al tiempo que José su hijo le llevo a Egipto por el hambre de Canaan, estando en el camino, le apareció Dios, y le dijo- Jacob, Jacob, noli timerc, descende in Acgiptum, guia in gentem magnam jaciam te ib¡. Fgo descendam tecum illuc...Et inde udducam te i everlvntcm (3). Que quiere decir: Jacob, no temas, desciende a Egipto, que yo descenderé alli contigo, y cuando de ahí volvieres a salir, yo te sacare, guiándote Lo cual no fue como a nuestra manera de entender suena. Porque sabemos que el santo viejo Jacob murió en Egipto, y no volvió a salir vivo, y era que se había de de cumplir en sus hijos, a los cuales sacó de alli después de muchos años, siéndoles él mismo la guia del camino. Donde se ve claro, que cualquiera que supiera esta promesa de Dios a Jacob, pudiera tener por cierto que Jacob, asi como había entrado vivo y en persona en Egipto (4), por el orden y favor de Dios, así sin falta, vivo y en persona (5), había de volver a salir de la misma forma y manera; pues le había Dios prometido la salida y el favor en ella; y engañárase y maravillarse viéndole morir en Egipto, y que no cumplía como se 1 Gen.. XV. 8 2 E. p: se la había prometido.

3 Gen.. XLVI, 3-4.

4 E. p. entrado vioc en Egipto.

5 La c. p. asi sin falta había de volver a salir oivo.

LIBRO SEÜLNDO — CAP. XÍX esperaba Y así, siendo el dicho de Dios verdaderisimo en si, acerca de el se pudieran mucho engañar.

A. En los Jueces también leemos que, habiéndose juntado todas las tribus de Israel para pelear contra la tribu de Benjamín, para castigar cierta maldad que entre ellos se había consentido, por razón de haberles Dios señalado capitán para la guerra, fueron ellos tan asegurados úü la victoria, que saliendo vencidos y muertos de los suyos veinte u dos mil, quedaron muy maravillados, y, puertos delante de Dios, llorando (1) todo aquel día, no sabiendo la causa de la caida, habiendo ellos entendido la victoria por suya (2). Y como preguntasen a Dios si volverían a pelear, o no, les respondió que fuesen y peleasen contra ellos. Los cuales, teniendo ya esta vez por suya la victoria, salieron con grande atrevimiento (3), y salieron vencidos también la segunda ve?, y con pérdida de diez y ocho mil de su parte De donde quedaron confusísimos, no sabiendo qué se hacer, viendo que mandándoles Dios pelear, siempre salían vencidos, mayormente excediendo ellos (4) a los contrarios en numero y fortaleza, porque los de Benjamín no eran mas de veinticinco mil y setecientos, y ellos eran cuatrocientos mil Y de esta manera se engañaban ellos en su manera de entender, porque el dicho de Dios no era engañoso, porque él no les habia dicho que vencerían, sino que peleasen, porque en estas caídas les quise Dios castigar cierto descuido y presunción que tuvieron, y humillarlos asi Mas cuando a la postre les respondió que vencerían, asi fué, aunque vencieron con harto ardid y trabajo (5).

5. De esta manera y de otras muchas acaece engañarse las almas acerca de las locuciones y revelaciones de parte de Dios, por tomar la inteligencia de ellas a la letra y corteza; porque, como ya queda dado a entender, el principal intento de Dios en 1 E. p.¡ lloraron.

2 E. p.: habiendo ellos entendido y tenido la victoria por saga.

3 Aa¡ el C. de Ale. Fueron con grande ánimo. trasladan A y B. La e. p. fueron con grande osadía.

aquellas cosas es decir y dar (1) el espíritu que está allí encerrado, el cusí es dificultoso de entender. Y éste es muy más abundante que la letra, y muy extraordinario y fuera de los límites de ella. Y asi, el que se atare a la letra o locución o forma o figura aprehensible de la visión (2), no podrá dejar de errar mucho, y hallarse después muy corto y confuso, por haberse guiado según el sentido en ellas, y no dado lugar al espíritu en desnudez del sentido. Littera enim occidit, spirilus auieni vivificat (3), como dice San Pablo. Esto es: La letra mata, y el espíritu da vida (4). Por lo cual, se ha de renunciar la letra en este caso del sentido, y quedarse a oscuras en fe, que es el espíritu, al cual no puede comprender el sentido.

6. Por lo cual, muchos de los hijos de Israel, porque entendían muy a la leira los dichos y profecías de los profetas y no les salían como ellos esperaban, y así las venían a tener en poco, y no las creían; tanto, que vino a haber entre ellos un dicho público, casi ya como proverbio, escarneciendo de los profetas (5). De ¡o cual se queja Isaías diciendo y refiriendo en esta manera: Qaem docebit Dominus scientiam? ei quem intelligere faciet audiium? abláctalos a lacle, avulsos ab uberibus. Quia manda remanda, manda remanda, experta reexpecta, experta reexpecta, modicum ibi, modicum ibi. In logúela enim labii, et lingua altera loquetur ad populum istum (6). Quiere decir: ¿A quién enseñará Dios ciencia? ¿Ya quién hará entender la profecía y palabra suya? Solamente a aquellos que están ya apartados de la leche, y desarraigados de los pechos. Porque todos dicen, es a saber, sobre las profecías (7): promete y vuelve luego a prometer; espera y vuelve a esperar; espera y vuelve a esperar; un poco allí, un poco allí: porque en la palabra de 1 E. p.: darles.

2 Unión, traslada por error el C. de Ale.

3 II ad Cor.. 11!. 6.

1 A y B: La letra cierto mata, mas ei espíritu vivifica.

5 Asi el C. de Ale.

6 haf.. XXVIII. 9- ll.

7 Ei a saber, sobre las profecías. Estas palabras se leen en el C. de Ale. y en la e. p.— A y B no las traen.

su labio y en otra lengua hablará a este pueblo. Donde claramente da a entender Isaías que hacían éstos burla de las profecías, y decían por escarnio este proverbio de: espera y vuelve luego a esperar. Dando a entender que nunca se les cumplía, porque estaban ellos asidos a la letra, que es la leche de niños, y al sentido, que son los pechos (1), que contradicen a la grandeza de la ciencia del espíritu. Por lo cual, dice: ¿a quién enseñará la sabiduría de sus profecías? ¿Y a quién hará entender su doctrina, sino a los que ya están apartados de la leche de la letra y de los pechos de sus sentidos? Que por eso éstos no la entienden, sino según (2) esa leche de la corteza y letra, y esos pechos de sus sentidos, pues dicen: Promete y vuelve luego a prometer (3), espera y vuelve a esperar, etc. Porque en la doctrina de la boca de Dios, y no en la suya, y en otra lengua que- en esta suya, los ha Dios de hablar.

7. Y así, no se ha de mirar en ello nuestro sentido y lengua, sabiendo que es otra la de Dios, según el espíritu de aquello, muy diferente de nuestro entender y dificultoso; y eslo tanto, que aun el mismo Jeremías, con ser profeta de Dios, viendo los conceptos de las palabras de Dios tan diferentes del común sentido de los hombres, parece que también alucina él en ellos y que vuelve por el pueblo, diciendo Heu, heu, heu, Domine Deus, ergone decepiUi populum istuni et lerusalem, dicens: Pax erit vobis, et ecce pervenit gladius usque ad animam? (4). Que quiere decir Ay, ay, ay, Señor, Dios, ¿por ventura has engañado a este pueblo y a Jerusalén, diciendo: paz vendrá sobre vosotros; y veis aqui ha venido cuchillo hasta el alma? Y era que la paz que les prometía Dios, era la que había de haber entre Dios y el hombre por medio del Mesías que les había de enviar, y ellos entendían de la paz temporal; y por eso, cuando tenían guerras y trabajos, les parecía. igafiarles 1 A y B no trasladan las palabras que son los pechos.

2 E. p.: siguen por el según de los Mas.

3 El C. de Ale. repite esta frase. Los demás Mss.. no.

4 ]erwn.. IV. 10.

II Dios, acaeciéndolcs al contrario de lo que ellos esperaban. Y así decían, como también dice Jeremías: txspectavimus pacem, et non erat bonum (1). Esto es: Esperado hemos la paz, y no hay bien de paz. Y asi, era imposible dejarse ellos de engañar, gobernándose sólo por el sentido literal (2). Porque ¿quién dejara de confundirse y errar, si se atara a la letra en aquella profecía que dijo David de Cristo, salmo setenta y uno, y en todo lo que dice en él, donde dice: Et dominabitur a mari usque ad mare; et a fluminc usque ad términos orbis terrarum (3); esto es: Enseñorearse ha desde un mar hasta otro mar, y desde el rio hasta los términos de la tierra; y en lo que también allí dice: Liberabit pauperem a potente: et pauperem, cui non erat adjntor (4), que quiere decir: Librará al pobre del poder del poderoso, y al pobre que no tenía ayudador; viéndole después nacer en bajo estado y vivir en pobreza y morir en miseria, y que no sólo temporalmente no se enseñoreó de la tierra mientras vivió, sino que se sujetó a gente baja, hasta que murió debajo del poder de Poncio Pilato? ¿Y que no sólo a sus discípulos pobres no los libro de las manos de los poderosos temporalmente, mas los dejó matar y perseguir por su nombre?