6. Y para probar más cumplidamente la eficacia que tiene esta noche sensitiva en su sequedad y desabrigo para ocasionar más la luz que de Dios decimos recibir aquí el alma, alegaremos aquella autoridad de David, en que da bien a entender la virtud grande que tiene esta noche para este alto conocimiento de Dios. Dice, pues, así: En la tierra desierta, sin agua, seca y sin camino parecí delante de ti para poder ver tu virtud y tu gloria (4). Lo cual es cosa admirable, que no tda aquí a entender David, que los deleites espirituales y gustos muchos que había tenido le fuesen disposición y medio para conocer ia gloria de Dios, sino las sequedades y desarrimos de la parte sensitiva, que se entiende aquí por la tierra seca y desierta. Y que no diga también que los conceptos y discursos divinos de que él había usado mucho, fuesen camino para sentir y ver la virtud de Dios; sino el no poder fijar el concepto en Dios, ni caminar con el discurso de la consideración imaginaria, que se entiende aquí por la tierra sin camino. De manera que, para conocer a Dios y a sí mismo, esta noche oscura es el medio con sus sequedades y vacíos, aunque no con la plenitud y abundancia que en la otra 1 Por descuido H no traslada las palabras: no discurriré con el sentido para contemplar, esto es.
2 Hab., n, I.
3 S. Aug.. Soliloq.. c. II.
4 Ps. LXII. 3.
LIBRO PRIMERO. —CAP XII de espíritu, porque este conocimiento es como principio del otro 7 Saca también el alma en las sequedades y vacios de esta noche del apetito humildad espiritual, que es la virtud contraria al primer vicio capital que dijimos ser soberbia espiritual. Por la cual humildad, que adquiere por el dicho conocimiento propio, se purqa de todas aquellas imperfecciones en que caía acerca de aquel vicio de soberbia (1), en el tiempo de su prosperidad. Porque, como se ve tan seca y miserable, ni aun por primer movimiento le pasa que va mejor que los otros, ni que les lleva ventaja, como antes hacía; antes, por el contrario, conoce que los otros van mejor.
8. Y de aquí nace el amor del prójimo, porque los estima, y no los juzga como antes solía cuando se veía a si con mucho fervor y a los otros no; sólo conoce su miseria y la tiene delante de los ojos, tanto, que no la deja ni da lugar para poner los ojos en nadie. Lo cual admirablemente David, estando en esta noche, manifiesta diciendo: Enmudecí y fui humillado, y tuve silencio en los bienes, y renovóse mi dolor (2). Esto dice, porque le parecía que los bienes de su alma estaban tan acabados, que no solamente no había ni hallaba lenguaje de ellos; mas acerca de los ajenos también enmudeció con el dolor del conocimiento de su miseria.
9 Aquí también se hacen sujetos y obedientes en el camino espiritual, que, como se ven tan miserables, no sólo oyen (3) lo que les enseñan, mas aun desean que cualquiera los encamine y diga lo que deben hacer. Quítaseles la presunción afectiva (4) que en la prosperidad a veces tenían; y, finalmente, de camino se les barren todas las demás imperfecciones que notamos allí, acerca de este vicio primero que es soberbia espiritual (5).
1 La e p omite acerca de aquel vicio de soberbia.
2 Ps XXXVII!. 3.
í Bz obedecen. Los demás códices oyen "J Afectiva. Faita esta palabra en e p 5 E p que focamos allí hablando de la soberbia espiritual. A y B añaden como habernos dicho DE OTROS PROVECHOS QUE CAUSA EN EL ALMA ESTA NOCHE DEL SENTIDO ( 1 ).
1. Acerca de las imperfecciones que en la avaricia espiritual tenía, en que codiciaba unas y otras cosas espirituales y nunca se veía satisfecha el alma de unos ejercicios y otros con la codicia del apetito y gusto que hallaba en ellos, ahora en esta noche seca y oscura anda bien reformada; porque como no halla el gusto y sabor que solía, antes halla en ellas sinsabor y trabajo, con tanta templanza usa de ellas, que por ventura podría perder ya (2) por punto de corto como antes perdía por largo (3); aunque a los que Dios pone en esta noche, comúnmente les da humildad y prontitud, aunque con sinsabor, para que sólo por Dios hagan aquello que se les manda, y desaprovéchanse (4) de muchas cosas porque no hallan gusto en ellas.
2. Acerca de la lujuria espiritual, también se ve claro que por esta sequedad y sinsabor del sentido que halla el alma en las cosas espirituales, se libra de aquellas impurezas que allí notamos; pues, comunmente, dijimos que procedían del gusto que del espíritu redundaba en el sentido.
3. Pero de las imperfecciones que se libra el alma en esta noche oscura acerca del cuarto vicio, que es gula (5) espiritual, puédense ver allí, aunque no están allí dichas todas, porque son innumerables; y así yo aquí no las referiré, porque querría ya concluir con esta noche para pasar a la otra, de la cual tenemos grave palabra y doctrina (6). Baste para entender los innumerables provechos que demás de los dichos gana el alma en esta 1 De la e. p.
2 A y B añaden: por carta de más o...3 E. p.: perder ya por corta como antes perdía por larga.
5 Gusto por gula, traslada malamente H.
6 E. p.: de la cual tenemos grave doctrina.
LIBRO PRIMERO.— CAP XIII noche acerca ( I ) de este vicio de gula espiritual, decir que de todas aquellas imperfecciones que allí quedan dichas se libra, ij de otros muchos y mayores males y feas abominaciones (2) que allí no están escritas, en que vinieron a dar muchos de que habernos tenido experiencia, por no tener ellos reformado el apetito en esta golosina espiritual. Porque como Dios en esta seca y oscura noche en que pone >\\ alma, tiene refrenada la concupiscencia y enfrenado el apetito de manera que no se puede cebar de algún gusto ni sabor sensible (3) de cosa de arriba ni de abajo; y esto lo va continuando (4) de tal manera, que queda el alma impuesta, reformada y emprensada según la concupiscencia y apetito. Pierde la fuerza de las pasiones y concupiscencia y se hace estéril no usándose al gusto, bien así como no acostumbrando a sacar leche de la ubre se secan (5) los cursos de la (6) leche, y enjugados así los apetitos del alma, síguense (7), demás de los dichos por medio de esta sobriedad espiritual admirables provechos en ella; porque apagados los apetitos y concupiscencias, vive el alma en paz y tranquilidad espiritual; porque donde no reina apetito y concupiscencia no hay perturbación, sino paz y consuelo de Dios.
4. Sale de aquí otro segundo provecho, y es que trae ordinaria memoria de Dios, con temor y recelo de volver atrás, como queda dicho, en el camino espiritual; el cual es grande provecho, y no de los menores, en esta sequedad y purgación del apetito, porque se purifica el alma y limpia de las imperfecciones que se le pegaban por medio de los apetitos y aficiones, que de suyo embotan y ofuscan el alma.
5. Hay otro provecho muy grande en esta noche para el alma, y es que se ejercita en las virtudes de por junto, como es 1 E. p. contra este vicio por acerca.
1 E. p. de manera que apenas se pueda cebar de sabores ni gustos sensibles...1 Falta ea H: esto lo va continuando, que se lee en los demás códices.
5 Se ceban, dice por error el Hispalense r> A de la ubre de la leche Mtr de las venas de la leche.
7 La e p. omite unas cuantas lineas en esta forma y esto lo va continuando de tal manera, que se va el alma reformando, mortificando v componiendo, según la concupiscencia y apetitos, que parece pierde las fuerzas de sus pasiones. Síguense.."
NOCHP. OSCURA en la paciencia y longanimidad, que se ejercita bien en estos vacíos y sequedades, sufriendo el perseverar en los espirituales ejercicios (1) sin consuelo y sin gusto. Ejercitase la caridad de Dios, pues ya no por el gusto atraído y saboreado que halla en la obra es movido, sino sólo por Dios. Ejercita aquí también la virtud de la fortaleza, porque en estas dificultades y sinsabores que halla en el obrar saca fuerzas de flaqueza, y así se hace fuerte; y, finalmente, en todas las virtudes, así teologales, como cardinales y morales," corporal y espiritualmente (2), se ejercita el alma en estas sequedades.
6. Y que en esta noche consiga el alma estos cuatro provechos que habernos aquí dicho, conviene a saber: delectación de paz, ordinaria memoria y solicitud de Dios, limpieza y pureza del alma y el ejercicio de las virtudes que acabamos de decir, dícelo David, como lo experimentó él mismo estando en esta noche, por estas palabras: Mi alma desechó las consolaciones, tuve memoria de Dios, halle consuelo y ejercíteme, y desfalleció mi espíritu (3). Y luego dice: y medité de noche con mi corazón, y ejercitábame, y barría y purificaba mi espíritu, conviene a saber, de todas las aficiones.
7. Acerca de las imperfecciones de los otros tres vicios espirituales que allí dijimos, que son ira, envidia y acidia, también en esta sequedad del apetito se purga el alma y adquiere las virtudes a ellos contrarias; porque ablandada y humillada por estas sequedades y dificultades y otras tentaciones y trabajos en que a vueltas de esta noche Dios la ejercita, se hace mansa para con Dios y para consigo, y también para con el prójimo. De manera que ya no se enoja con alteración sobre las faltas propias contra sí, ni sobre las ajenas contra el prójimo, ni acerca de Dios trae disgustos y querellas descomedidas porque no le hace presto bueno.
2 E. p.: en todas las virtudes, asi cardinales como teologales y morales se ejercita...3 Ps. LXXVI, 4.
LIBRO PRIMERO. — CAP. XIII 8. Pues acerca de la envidia, también aquí tiene caridad con los demás, porque si alguna envidia tiene, no es viciosa como antes solía, cuando le daba pena que otros fuesen a él preferidos y que le llevasen la ventaja; porque ya aquí se la tiene dada, viéndose tan miserable como se ve, y la envidia que tiene (si la tiene) es virtuosa, deseando imitarlos, lo cual es mucha virtud.
9. Las acidias y tedios que aquí tiene de las cosas espirituales, tampoco son viciosos como antes; porque aquéllos procedían de los gustos espirituales que a veces tenia, y pretendía tener cuando no los hallaba. Pero estos tedios no proceden ( 1 ) de esta flaqueza del gusto, porque se le tiene Dios quitado acerca de todas las cosas en esta purgación del apetito.
10. Demás de estos provechos que están dichos, otros innumerables consigue por medio de esta seca contemplación. Porque en medio de estas sequedades y aprietos, muchas veces, cuando menos piensa, comunica Dios al alma suavidad espiritual y amor muy puro y noticias espirituales, a veces muy delicadas, cada una de mayor provecho y precio que cuanto antes gustaba; aunque el alma en los principios no lo piensa así, porque es muy delicada la influencia espiritual que aquí se da, y no la percibe el sentido.
11. Finalmente, por cuanto aquí el alma se purga de las aficiones y apetitos sensitivos, consigue libertad de espíritu, en que se van granjeando los doce frutos del Espíritu Santo. También aquí admirablemente se libra de las manos de los tres enemigos, demonio, mundo y carne; porque, apagándose el sabor y gusto sensitivo acerca de las cosas, no tiene el demonio, ni el mundo, ni la sensualidad armas ni fuerzas contra el espíritu.
12. Estas sequedades, pues, hacen al alma andar con pureza en el amor de Dios, pues que ya no se mueve a obrar por el gusto y Isabor de la obra, como por ventura lo hacía cuando gustaba, sino sólo por dar gusto a Dios. Hácese, no presumida ni sa-i tisfecha, como por ventura en el tiempo de la prosperidad solía, 1 H omite por descuido: cuando no los hallaba. Pero estos tedios no proceden...sino recelosa y temerosa de si, no teniendo de si satisfacción ninguna, en lo cual está el santo temor que conserva y aumenta las virtudes. Apaga también esta sequedad las concupiscencias y bríos naturales, como también queda dicho, porque aqui, si no es el gusto que de suyo Dios le infunde algunas veces, por maravilla halla gusto y consuelo sensible por su diligencia en alguna obra y ejercicio espiritual, como ya queda dicho.
13. Créceles en esta noche seca el cuidado de Dios y las ansias por servirle, porque como se le van enjugando los pechos de la sensualidad, con que sustentaba y criaba los apetitos traa que iba, sólo queda en seco y en desnudo el ansia de servir a Dios, que es cosa para Dios muy agradable Pues, como dice David, el espíritu atribulado es sacrificio para Dios (1).
14. Como el alma, pues, conoce que en esta purgación seca por donde pasó, saco y consiguió tantos y tan preciosos provechos (2) como aquí se han referido, no hace mucho en decir en la canción que vamos declarando en el dicho verso, es a saber: «¡Oh dichosa ventura! Salí sin ser notada» Esto es, salí de los lazos y sujeción de los apetitos sensitivos y aficiones, sin ser notada, es a saber, sin que los dichos tres enemigos me lo pudiesen impedir Los cuales -como habernos dicho-, en los apetitos y gustos, asi como con lazos enlazan (3) el alma y la detienen que no salga de si a la libertad del amor (4) de Dios, sin los cuales ellos no pueden combatir al alma, como queda dicho.
15. De donde en sosegándose por continua mortificación las cuatro pasiones del alma, que son gozo, dolor, esperanza y temor, y en adormiéndose en la sensualidad por ordinarias sequedades los apetitos naturales, y en alzando de obra la armonía de los sentidos y potencias interiores, cesando de sus operaciones discursivas, como habernos dicho, lo cual es toda la 1 L. 19 4 E. p.. del perfecto amor.
LIBRO PRIMERO. — CAP. XIII gente y morada de la parte inferior del alma, que es lo que aquí llama el Señor su casa, diciendo ( 1 ): Estando ya mi casa sosegada.
DECLARASE ESTE ULTIMO VERSO DE LA PRIMERA CANCION (2).
1. Estando ya esta casa de la sensualidad sosegada, esto es, mortificada, sus pasiones apagadas y los apetitos sosegados y adormidos por medio de esta dichosa noche de la purgación sensitiva, salió el alma a comenzar el camino y vía del espíritu, que es el de los aprovechantes (3) y aprovechados, que, por otro nombre, llaman vía iluminativa o de contemplación infusa, con que Dios de suyo anda apacentando y reficionando el alma, sin discurso ni ayuda (4) activa de la misma alma. Tal es, como habernos dicho, la noche y purgación del sentido en el alma (5). La cual, en los que después han de entrar en la otra más grave del espíritu, para pasar a la divina de amor de Dios (porque no todos, sino los menos, pasan ordinariamente), suele ir acompañada con graves trabajos y tentaciones sensitivas, que duran mucho tiempo, aunque en unos más que en otros; porque a algunos se les da el ángel de Satanás, que es espíritu de fornicación, para que los azote los sentidos con abominables y fuertes tentaciones, y les atri-» bule el espíritu con feas advertencias y representaciones más (6) visibles en la imaginación, que a veces les es mayor pena que el morir (7).
1 E. p. "de la parte inferior del alma, ellos no pueden impedir esta espiritual libertad y qikda la casa sosegada y quieta, como lo dice el siguiente verso." Esta adición cúmplela el sencido que el Sanio deja suspenso.
2 r.\ titulo es de la e p. En las cuatro lineas que siguen hay bastante variedad rn los Códices, aunque en cosas secundarias. Seguimos la itetura de H.
3 La c. p. omite est.i palabra, que traen H, M. A, B y otros. Bz. no la copia.
4 Ni ayuda. Asi los Códices y e. p. H traslada: sin discurso ni pía. La edición «le 1030: sin discurso ni ayuda activa, con industria, etc.
5 E. p. omite en el olma.
b Asi los Códices. Bz y e. p. muy. 7 El siguiente número falta en V.
2. Otras veces se Ies añade en esta noche el espíritu de blasfemia, el cual, en todos sus conceptos y pensamientos se anda atravesando con intolerables blasfemias, y a veces con tanta fuerza sugeridas { 1 } en la imaginación, que casi se las hace pronunciar, que les es grave tormento 3. Otras veces se les da otro abominable espíritu, que llama Isaías Spiritus vertiginis, no porque caigan, sino porque los ejercite (2). El cual de tal manera les oscurece el sentido, que los llena de mil escrúpulos y perplejidades, tan intrincadas al juicio de ellos, que nunca pueden satisfacerse con nada, ni arrimar c! juicio (5) a consejo ni concepto; el cual es uno de los más graves estímulos y horrores de esta noche, muy vecino a lo que pasa en la noche espiritual.
4. Estas tempestades y trabajos ordinariamente envía Dios en esta noche y purgación sensitiva a los que ha de poner después en la otra (aunque no todos pasan a ella), para que, castigados y abofeteados, de esta manera se vayan ejercitando y disponiendo y curtiendo los sentidos y potencias para la unión de la Sabiduría que allí los han de dar. Porque si el alma no es tentada, ejercitada y probada con trabajos y tentaciones, no puede avivar (4) su sentido para la Sabiduría. Que por eso dijo el Eclesiástico El que no es tentado, ¿qué sabe? Y el que no es probado, ¿cuáles son las cosas que reconoce? (5) De la cual verdad da Jeremías buen testimonio, diciendo Castigásteme, Señor, y fui enseñado (6). Y la más propia manera de este castigo para entrar en la Sabiduría, es (7), los trabajos interiores que aquí decimos, por cuanto son de los que más eficazmente purgan el sentido de todos los gustos y consuelos a que con flaqueza natural estaba afectado, y donde es humillada el alma de veras para el ensalzamiento que ha de tener.
Asi H, Bz.. Mtr. C y e. p— A. B y M sujetadas. Los demás no traen estas frases 2 Li e. p.. Sptrtcus vertigtnis que tos ejercite.
I A añade de ellos.
5 XXXIV 9-10 6 XXXI. 18 7 La e p. son LIBRO PRIMERO. — CAP. XIV 5. Pero el tiempo que al alma tengan en este ayuno y penitencia del sentido, cuánto sea, no es cosa cierta decirlo; porque no pasa en todos de una manera ni unas mismas tentaciones, porque esto va medido por la voluntad de Dios conforme a lo más o menos que cada uno tiene de imperfección que purgar; y también conforme al grado de amor de unión a que (1) Dios la quiere levantar, la humillará más o menos intensamente, o más o menos tiempo. Los que tienen sujeto y más fuerza para sufrir, con más intensión los purga y más presto. Porque a los muy flacos, con mucha remisión y flacas tentaciones, mucho tiempo los lleva por esta noche, dándoles ordinarias refecciones al sentido porque no vuelvan atrás, y tarde llegan a la pureza de perfección en esta vida, y algunos de éstos nunca. Que ni bien están en la noche, ni bien fuera de ella; porque, aunque no pasan adelante, para que se conserven en humildad y conocimiento propio, los ejercita Dios algunos ratos y días en aquellas tentaciones y sequedades; y les ayuda con el consuelo otras veces y temporadas, para que desmayando no se vuelvan a buscar el del mundo, ñ otras almas más flacas anda Dios con ellas como pareciendo (2) y trasponiéndose, para ejercitarlas en su amor; porque sin desvíos no aprendieran a llegarse a Dios.
6. Pero las almas que han de pasar a tan dichoso y alto estado como es la unión de amor, por muy aprisa que Dios las lleve, harto tiempo suelen durar en estas sequedades y tentaciones (3) ordinariamente, como está visto por experiencia, Tiempo es, pues, de comenzar a tratar de la segunda noche (4).
1 E p. al grado de unión de amor.
2 Asi los Códices. La e. p. traslada desapareciendo.
3 La e. p. omite esta palabra.
4 De este modo terminan los manuscritos. El de Alba y Burgos añaden las siguientes palabras: en que pone Dios al alma. La e. p.: como está visto por experiencia. Concluyendo, pues, con esto este libro, comencemos a tratar de ¡a segunda noche. G termina: "sequedades y tentaciones, hasta que Dios las mete en la segunda noche del espíritu, de la cual hemos de tratar luego." Bz.: Fin de la Noche. Fin de la primera noche g purgación que et del sentido. Laus Deas (sic). Lo que Dios quiere. El de los Carmelitas de Toledo: Finís. Laus Deo Optimo et Máximo. Es Deus in nobis agitante calescimus ipso.
DE LA NOCHE OSCURA DEL ESPÍRITU (U CAPITULO PRIMERO COMIENZASE A TRATAR DE LA NOCHE OSCURA (2) DEL ESPIRITU. — DICES E A OCE TIEA^PO COMIENZA.
L Al alma que Dios ha de llevar adelante, no luego que sale d€ las sequedades y trabajos de la primera purgación y noche del sentido, la pone Su Majestad en esta noche del espíritu (3); antes suele pasar harto tiempo y años en que salida el alma del estado de principiantes se ejercita en el de los aprovechados. En el cual, así como el que ha salido de una estrecha cárcel anda en las cosas de Dios con mucha más anchura y satisfacción del alma, y con más abundante e interior deleite que hacia (4) a los principios antes que entrase en la dicha noche, no trayendo ya atada la imaginación y potencias al discurso y cuidado espiritual, como solía, porque con gran facilidad halla luego en su espíritu muy serena y amorosa contemplación y sabor espiritual sin trabajo del discurso; aunque, como no está bien hecha la purgación del alma (porque falta la principal parte, que es la del espíritu, sin la cual, por la comunicación que hay de la una parte a la otra, por razón de ser un solo supuesto, tampoco la purgación sensitiva, aunque más fuerte haya sido, queda acabada y perfecta), nunca le faltan a veces algunas nece- 1 Los manuscritos no están concordes en el titulo Algunos no ponen nada B escribe: Libro segando de la purgación del espíritu llamada noche oscura.
2 Asi los Códices E p de la noche segunda.
3 E. p.: pone Su ¡Majestad en la unión de amor. Las palabras en esta noche del espíritu, sólo se leen en H y P — Bz. trasladat en esta noche y purgación del espirita.
4 E. p. tenia.
LIBRO SEGUNDO. — CAP. PRIMERO sidades, sequedades (1), tinieblas y aprietos, a veces mucho mas intensos que los pasados, que son como presagios y mensajeros de la noche venidera del espíritu, aunque no son éstos durables, como será la noche que espera. Porque habiendo pasado un rato, o ratos, o días de esta noche y tempestad, luego vuelve a su acostumbrada serenidad; y de esta manera va purgando Dios a algunas almas que no han de subir a tan alto grado de amor como las otras, metiéndolas a ratos interpoladamente en esta noche de contemplación y purgación espiritual, haciendo (2) anochecer y amanecer a menudo, porque se cumpla lo que dice David, que envía su cristal, esto es, su contemplación, como a bocados (3); aunque estos bocados.de oscura contemplación nunca son tan intensos como lo es aquella horrenda noche de la contemplación que habernos de decir, en que de propósito pone Dios al alma para llevarla a la divina unión.
2. Este sabor, pues, y gusto interior que decimos, que con abundancia y facilidad hallan y gustan estos aprovechantes en su espíritu, con mucha más abundancia que antes se les comunica, redundando de ahí en el sentido más que solía antes de esta sensible purgación; que por cuanto él está ya más puro, con más facilidad puede sentir los gustos del espíritu a su modo. Y como, en fin, esta parte sensitiva del alma es flaca e incapaz para las cosas fuertes del espíritu, de aquí es que estos aprovechados, a causa de esta comunicación espiritual que se hace en la parte sensitiva, padecen en ella muchas debilitaciones y detrimentos y flaquezas de estómago, y en el espíritu consiguientemente fatigas. Poique, como dice el Sabio (4): El cuerpo que se corrompe, agrava el ánima. De aquí es que las comunicaciones de éstos, ni pueden ser muy fuertes, ni muy intensas, ni muy espirituales, cuales se requieren para la divina unión con Dios, por la flaqueza y corrupción de la sensualidad que participa en ellas. De aquí vienen los arrobamientos y traspasos y descoyuntamientos de huesos, que siempre acaecen cuando las comunica- 1 E. p.: nunca le faltan algunas sequedades.
3 Ps. CXLVII, 17.
4 SaP., IX. 15: ciones no son puramente espirituales, esto es, al espíritu sólo, como son las de los perfectos, purificados ya por la noche segunda del espíritu, en los cuales cesan ya estos arrobamientos ( 1 ) y tormentos del cuerpo, gozando ellos de la libertad del espíritu, sin que anuble y trasponga el sentido.
5. Y para que se entienda la necesidad que éstos tienen de entrar en esta noche de espíritu, notaremos aquí algunas Imperfecciones y peligros que tienen estos aprovechados.
PROSIGUE EN OTRAS IMPERFECCIONES QUE TIENEN ESTOS APROVECHA-DOS (2).
1. Dos maneras de imperfecciones tienen estos aprovechados, unas son habituales, otras actuales. Las habituales son las aficiones y hábitos imperfectos que todavía, como raíces, han quedado en el espíritu, donde la purgación del sentido no pudo llegar, en la purgación de los cuales la diferencia que hay a estotra, es la que Je fa raíz a la rama, o sacar una mancha fresca, o una muy asentada y vieja. Porque, como dijimos, la purgación del sentido solo es puerta y principio de contemplación para la del espíritu, que, como también habernos dicho (3), mí s sirve de acomodar el sentido al espíritu, que de unir (4) el espíritu con Dios. Alas todavia se quedan en el espíritu las manchas del hombre viejo, aunque a él no se le parece, ni las echa de ver; las cuales, si no salen con el jabón y fuerte lejía de la purgación de esta noche, no podrá el espíritu venir a pureza de unión divina.
2. Tienen éstos también la hebetudo mentís y la rudeza natura! que todo hombre contrae por el pecado, y la distracción y exterioridad del espíritu; la cual conviene que se ilustre, cla- 2 Asi los Códices. E. p.. De algunas imperfecciones que tienen estos aprove chados.
3 La e. p. suprime estas palabras: que como también habernos dicho, i Venir por unir, traslada equivocadamente H.
LIRRO Sf-Gl NDO CAP II rifique y recoja por la penalidad y aprieto de aquella noche Estas habituales imperfecciones, todos los que no han pasado de este estado de aprovechados las tienen, las cuales no pueden estar, como decimos ( l ), con el estado perfecto de unión por amor.
3. En las actuales no caen todos de una manera; mas algunos, como traen estos hieues espirituales (2) tan afuera y tan manuales cu el sentido, caen en mayores (o) inconvenientes y peligros que a los principios dijimos. Porque como ellos hallan tan a manos llenas tantas comunicaciones y aprehensiones espirituales (4) al sentido y espíritu, donde muchas veces ven visiones imaginarias y espirituales (porque todo esto, con otros sentimientos sabrosos, acaece a muchos de éstos en este estado, en lo cual el demonio y la propia fantasía muy ordinariamente hace trampantojos al alma), y como con tanto gusto suele imprimir y sugerir el demonio al alma las aprehensiones dichas y sentimientos, con gránete facilidad (5) la embelesa y engaña, no teniendo ella cautela para resignarse y defenderse fuertemente en fe (6) de todas estas visiones y sentimientos. Porque aquí hace el demonio a muchos creer (7) visiones vanas y profecías falsas; aquí en este puesto (8) les procura hacer presumir que habla Dios y los santos con ellos, y creen muchas veces a su fantasía. Aqui los suele llenar el demonio de presunción y soberbia, y atraídos de la vanidad y arrogancia, se dejan ser vistos en actos exteriores que parezcan de santidad, como son arrobamientos y otras apariencias. Hócense así atrevidos a Dios, perdiendo el santo temor, que es llave y custodia de todas laá virtudes; y tantas falsedades y engaños suelen multiplicarse en 1 E. p. omite: como decimos.
2 Bz. gustos espirituales.
3 E. p.: en algunos inconvenientes.
4 E. p. omite esta palabra.
5 A y M dificultad. Es error uV copia 6 B: ye p omiten en fe.
8 E p. suprime tas palabras aqui en este puesto.
V algunos de éstos, y tanto se envejecen en ellos, que es muy dudosa la vuelta de estos al camino (1) puro de la virtud y verdadero espíritu. En las cuales miserias vienen a dar, comenzando a darse con demasiada seguridad a las aprehensiones y sentimientos espirituales, cuando comenzaban a aprovechar en el camino (2).
4. Había tanto que decir de las imperfecciones de éstos y de cómo les son más incurables por tenerlas ellos por más espirituales que las primeras, que lo quiero dejar. Sólo digo, para fundar la necesidad que hay de la noche espiritual, que es la purgación, para el que ha de pasar adelante, que a lo menos ninguno de estos aprovechados, por bien que le hayan andado las manos, deja de tener muchas de aquellas afecciones naturales y hábitos imperfectos, de que dijimos primero ser necesario preceder purificación (3) para pasar a la divina unión.
5. Y, demás de esto, lo que arriba dejamos dicho, es a saber, que por cuanto todavía participa la parte inferior en estas comunicaciones espirituales, no pueden ser tan intensas, puras y fuertes como se requieren para la dicha unión; por tanto, para venir a ella, conviénele al alma entrar en la segunda noche del espíritu, donde desnudando el sentido y espíritu perfectamente de todas estas aprehensiones y sabores, le han de hacer caminar en oscura y pura fe, que es propio y adecuado medio por donde el alma se une con Dios, según por Oseas lo dice, diciendo: Yo te desposaré, esto es, te uniré conmigo por fe (4).
1 E. p.: muy dudosa su vuelta al camino. Bz. traslada dificultosa por dudosa.
2 Camino espiritual, dice la e. p.
3 Bz.: mortificación.
4 Osee, II, 20. La e. p. dice: Yo te desposaré conmigo...LIBRO SEGUNDO. — CAP. III ANOTACION PARA LO QUE SE SIGUE.
1. Estando ya, pues, éstos ya aprovechados, por el tiempo que han pasado cebando los sentidos con dulces comunicaciones (1), para que así atraída y saboreada del espiritual gusto la parte sensitiva que del espíritu le manaba se aunase y acomodase en uno con el espíritu, comiendo, cada uno en su manera, de un mismo manjar espiritual y en un mismo plato de un solo supuesto y sujeto, para que así ellos, en alguna manera juntos y conformes en uno, juntos (2) estén dispuestos para sufrir la áspera y dura purgación del espíritu que les espera; porque en ella se han de purgar cumplidamente estas dos partes del alma, espiritual y sensitiva, porque la una nunca se purga bien sin la otra, porque la purgación válida para el sentido es cuando de propósito comienza la del espíritu. De donde la noche que habernos dicho del sentido, más se puede y debe llamar cierta reformación y enfrenamiento del apetito que purgación. La causa es, porque todas las imperfecciones y desórdenes de la parte sensitiva tienen su fuerza y raíz en el espíritu, donde se sujetan todos los hábitos buenos y malos (3), y así, hasta que éstos se purguen, las rebeliones y siniestros del sentido (4) no se pueden bien purgar.
2. De donde en esta noche que se sigue se purgan entrambas partes juntas, que éste es el fin porque convenía haber pasado por la reformación de la primera noche, y la bonanza (5) que de ella salió, para que aunado con el espíritu el sentido (6) 1 E. p.: Han. pues, ya estos aprovechados por el tiempo que han pasado experimentando estas dulces comunicaciones."
3 La e. p. omite: donde se sujetan todos los hábitos buenos y malos.
i E. p.: hasta que se purguen los malos hábitos, las rebeliones y siniestros de él...5 E. p.. y llegado a la bonanza.
6 Así H, Bz., Mtr. y V. Los demás: para que aunado con el espíritu, en cierta manera...en cierta manera se purguen y padezcan aqui con más fortaleza; porque para tan fuerte y dura purga es menester tan grande (1), que sin haber reformádose antes la flaqueza de la parte inferior y cobrado fortaleza en Dios por el dulce y sabroso trato que con él después tuvo, no tuviera fuerza ni disposición el natural para sufrirla.
3. Por tanto, porque estos aprovechados todavía el trato y operaciones que tienen con Dios son muy bajas y muy naturales (2), a causa de no tener purificado c ilustrado el oro del espíritu, por lo cual todavia entienden de Dios como pequeñuelos, y hablan de Dios como pequeñuelos, y saben y sienten de Dios como pequeñuelos, según dice San Pablo (3), por no haber llegado a la perfección, que es la unión del alma con Dios (4), por la cual unión ya como grandes obran grandezas en su espíritu (5), siendo ya sus obras y potencias más divinas que humanas, como después se dirá, queriendo Dios des: nudarlos de hecho de este viejo hombre y vestirfos del nuevo, que según Dios es criado en la novedad del sentido, que dice el Apóstol, desnúdales las potencias y aficiones y sentidos, así espirituales como sensibles, así exteriores como interiores, dejando a oscuras el entendimiento, y la voluntad a secas, y vacía la memoria, y las aficiones del alma en suma aflicción, amargura y aprieto, privándola (6) del sentido y gusto que antes sentía de los bienes espirituales, para que esta privación sea uno. de los principios que se requieren en el espíritu para que se introduzca y una en él la forma espiritual del espíritu, que es la unión de amor; todo lo cual obra el Señor en ella por medio de una pura y oscura contemplación (7), como el alma lo da a entender en la primera canción. La cual, aunque está declarada al propósito (8) de la primera noche del sentido, principalmente 1 A: disposición tan grande. Bz.: grande fortaleza.
2 La e. p. omite: y muy naturales.
3 I ad Cor.. XIII. 11.
4 E. p.: que es la unión del amor con Dios.
6 Por descuido H no traslada: amargura y aprieto, privándola.
7 Bz.: de una oscura y limpia contemplación.
LIBRO SEGl'NDO. — CAP. IV la entiende el alma por esta segunda del espíritu, por ser la principal parte de la purificación del alma. Y así, a este propósito la pondremos y declararemos aquí otra vez.
PONESK LA PRIYIFRA CANCION Y SU DF.CLAR ACION (1).
En una noche oscura, Con ansias en amores inflamada (2). 4 Oh dichosa ventura! Salí sin ser notada, Estando ya mi casa sosegada.
DECLARACION (3).
1. Entendiendo ahora esta canción a propósito de la purgación, contemplación, o desnudez o pobreza de espíritu, que todo aquí casi es una misma cosa, podémosla declarar en esta manera, y que dice e! alma así: en pobreza, desamparo (4) y desarrimo de todas las aprehensiones de mi alma, esto es, en oscuridad de mi entendimiento y aprieto de mi voluntad, en aflicción y, angustia acerca de la memoria, dejándome a oscuras en pura fe, la cual es noche oscura para las dichas potencias naturales, sola la voluntad tocada de dolor y aflicciones y ansias de amor de Dios, salí de mí misma, esto es, de mi bajo modo de entender, y de mi flaca suerte de amar, y de mi pobre y escasa manera de gustar de Dios, sin que la sensualidad ni el demonio me lo estorben.
2. Lo cual fué grande dicha y buena ventura para mí; porque en acabando de aniquilarse y sosegarse las potencias, pasio-t nes apetitos (5) y aficiones de mi alma, con que bajamente 1 Asi ia e. p. Los Códices suelen decir sólo: Canción primera. Algunos no dicen nada. V dice: Canción para tercera parce.
4 Falta esta palabra en c. p.
5 La e. p. no trae esta palabra.